The strongest warrior of humanity - Capítulo 143
- Inicio
- Todas las novelas
- The strongest warrior of humanity
- Capítulo 143 - Capítulo 143: Capitulo 143 seré una Madre más para ti
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 143: Capitulo 143 seré una Madre más para ti
Carlos y Saleh estaban en un enfrentamiento bastante agotador. Retrocedí solo unos segundos para averiguar cómo demonios vencer a esa cosa.
Supongo que debo hacer esto.
Activé magia de invocación, llamando al dragón oscuro. Salió de ese círculo enorme, así que él y yo nos miramos seriamente.
Veo que te hice mucho esperar, ¿no?
Tenía que hacer algo, ya que eres más problemático de lo que pensaba. Ahora que lo veo así, esa criatura humanoide no será capaz de derrotar a mi dragón oscuro. Espero que esto termine pronto, no quiero que se alargue más.
Él no me respondió.
Desapareció sin que me diera cuenta.
Cerré mis ojos y también hice lo mismo.
Nuestros ataques, nuestras lanzas, se golpearon entre sí, dejando caer una gran lluvia de ataques sobre nosotros.
Retrocedí manteniendo mi equilibrio, esquivando cada ataque, cada golpe. Giré y volteé una vez más, dejando caer mi lanza como distracción. Desaparecí frente de él, golpeándolo en el estómago.
Mandándolo a volar por los suelos.Una risa burlona y oscura se dibujó en el rostro de Saleh. El impacto llegó de golpe. Mi cuerpo salió despedido, pero no miré atrás. Apreté los dientes y forcé el control, alejándome mientras lanzaba varios ataques para ganar distancia. Extendí la mano y llamé a mi lanza. Respondió al instante, atravesando el aire hasta caer en mis manos. La sujeté con firmeza, adoptando una postura que no me pertenecía.
Perdóname Kenzo por lo que haré. Solo usaré tu técnica.
Saleh emergió de los escombros cubierto de polvo y furia. Se lanzó directo hacia mí. Retrocedí lo más rápido que pude, pero no dejó de atacar. Cada golpe rozaba la muerte. Esperé el momento exacto. Respiré hondo. Entonces avancé.
Primera técnica.
Segunda técnica.
Tercera técnica.
Cuarta técnica.
Quinta técnica.
Sexta técnica.
Séptima técnica.
Golpe del dragón de mil puños carmesí.
El aire explotó. El impacto sacudió todo a nuestro alrededor. Saleh quedó inmóvil por un instante, completamente impactado. Esa técnica. No era mía. Era de Kenzo. Cómo podía usarla así, sin dudar. El ataque fue brutal, devastador. No podía prolongarlo más.
Ahora o nunca.
Bestia de la vida, árbol del mundo.
La criatura surgió con una fuerza aplastante y detuvo el ataque. La presión desapareció de golpe. Una sonrisa amarga se dibujó en mi rostro. Lo tenía.
Te atrapé.
Activé magia devorador de sombras. Las sombras se alzaron desde el suelo y envolvieron a Saleh, inmovilizándolo por completo. Di un paso al frente, apuntando con la lanza directo a su cuello.
¡Él estaba sonriendo. No era una sonrisa normal. Esa mirada me atravesó la piel y me heló la sangre. Has logrado inmovilizarme, pero sabes a quién no. Maldiciónnnnnnnnnn. Me mordí el labio con rabia. La lanza estaba detrás. Todo ocurrió en un instante. Una explosión nos envolvió a ambos y el sonido me reventó los oídos. La lanza de Saleh apareció de golpe. Logré bloquearla, pero el choque provocó un destello que me dejó temblando.!
¡Salí disparado por el impacto. Mi cuerpo rodó por el suelo. Saleh no perdió tiempo. Recuperó su lanza y vino por mí. Sus ataques eran distintos, más rápidos, más pesados. Esto ya no era normal. Cada golpe parecía querer romperme los huesos. Apenas podía retroceder. Me levanté como pude y corrí hacia él con toda mi intensidad. Esa presión me aplastaba el pecho. Nunca había sentido algo así. Grité pidiendo control y liberé toda mi aura sin contenerme. El coliseo tembló. El suelo se quebró. Todo quedó cubierto de destrucción. Desde lejos, mi madre sintió algo extraño en mí.!
¡Ya veo. Suspiré en voz baja y aparté la mirada. Antes de que pudiera decir algo, una presencia apareció detrás de mí. Demasiado cerca.!
Ohhh holaaa, ángel caída del cielo. Cómo estás. Tú eres Mío, verdad.
Me giré de golpe. El corazón casi se me sale.
¡Ehhhh, tú cómo sabes quién soy. Además das miedo. Esa sonrisa tan hermosa da más miedo que Natsuki. Pero como sea, un gusto suegra. Ejem, digo Hina. Soy la amiga de su hijo. Quería saber si fue usted quien me secuestró. Sabe que la puedo denunciar, verdad.!
“Una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro. Se acercó aún más. Su dulzura era inquietante, casi aterradora.”
¡Vamos, no seas tan aguafiestas. Solo mira y disfruta del enfrentamiento. Estoy observando a mi hijo y noto que se ha vuelto fuerte. Me siento orgullosa. Incluso me dan ganas de pelear con él.!
¡Esta mujer está mal. Está demasiado roja. Demasiado tranquila para todo lo que está pasando. Pero no soy mejor. Yo también estoy sonrojada. Lo veo después de tanto tiempo y sí, cambió. Su cuerpo está más fuerte. Su presencia pesa más. Cada vez está más guapo. Maldita sea, Natsuki. Qué bien que estés desayunando un lavadero entero. Sacudo la cabeza. Basta. Debo dejar estos pensamientos cochinos. Soy una dama. Tengo que controlarme. Aunque cada vez que lo veo me pongo más nerviosa y el corazón no me obedece.!
Una suave risa escapó de ella, pero no era tranquila. Tenía algo extraño, algo que me erizó la piel.
—Vamos, Mío, no te pongas nerviosa al ver a mi hijo. Solo hay que ver cómo termina todo. Pero sabes, estoy demasiado preocupada por él. Tengo miedo y no puedo ocultarlo.
Sus palabras pesaban más que el ruido del coliseo.
—Yo también tengo ese mismo miedo —dije al fin—. Pero sabes algo, no creo que él vaya a perder el control. Solo hay que confiar en que ellos dos no superen ese límite. Aun así, por qué terminé en este lugar y por qué ellos están luchando.
Hina sonrió, burlona y nerviosa al mismo tiempo, como si estuviera conteniendo algo que no debía decir.
—Bueno, eso es algo lógico. Ese es el detalle. Estos dos están escalando demasiado. No sé en qué cabeza cabe, Saleh, pero puedo entenderlo. No dejo de pensar en Shiro y en mi hijo. Ambos somos del clan. Qué se le puede hacer. Estamos siendo cazados por los abismales. Y aun así, su siguiente objetivo es Shirou, de eso estoy segura. Puede sonar raro, incluso tonto, pero en verdad él es mucho más peligroso que todos nosotros juntos.
Hizo una breve pausa. Su mirada se oscureció.
—Aparte está su hermana. Es demasiado, cómo decirlo, molesta y castrosa. Y para colmo, está buscando a mi hijo. Crees que no me doy cuenta.
Un escalofrío me recorrió la espalda. Todo sonaba peor de lo que imaginaba.
Yo lo sé todo. Incluso sé a dónde huye mi hijo de Natsuki, la maltratadora de hombres. Eso lo aprendió de su madre. Yo no tengo nada en contra, pero su mamá sí. Si no cambia, qué se le va a hacer. Aun así, no pude evitar soltar una risa nerviosa. Me alegra que seamos muy buenas amigas, y más cuando estamos un poco pasadas de copas, pensé mientras el estruendo del combate seguía rugiendo a lo lejos.
El suelo tembló otra vez. El aire se volvió pesado. Entre el miedo, el humor incómodo y ese sentimiento que me apretaba el pecho, entendí algo. Esto no era solo una pelea. Era el inicio de algo mucho peor para nosotras.Hina me invitó a tomar asiento y acepté su oferta. Apenas nos sentamos, comenzó a explicarme cómo funciona el poder nocturno. Su voz era calmada, pero había algo pesado en cada palabra.
—Mío, hay algo que tienes que saber. El poder nocturno no es difícil de dominar. Es como si estuviera fuera de la humanidad. Solo pocos han logrado usarlo. Pero como ya te dije, y lo vuelvo a decir, es mucho más peligroso de lo que imaginas. Ni siquiera un dios o un demonio abismal podrían manejarlo. Solo nosotros podemos. Hay misterios y razones que ni nosotros entendemos. Poder o magia son lo mismo. Están conectados, solo que mezclados. Fuente de poder y magia sería como poder mágico unido.
Escuché con atención sin interrumpir.
—Shiro, Shirou y yo somos los únicos. Además de mi hijo, también Karen. Pero en ella no es nada fácil. Usa poder divino y eso no es compatible. Tiene dos opciones. Abandonar el poder divino o abandonar el poder nocturno. Ese es el precio. Nada es fácil, Mío. Por eso mi hija es fuerte. Tiene talento, fuerza y potencial.
Asentí despacio.
—Entiendo tu punto, Hina. Gracias por contarme todo esto y por hablarme de tu poder y el de tu hijo. Ese es el precio que él tiene que cargar. Ya él…
—No sigas, por favor —me interrumpió—. Sé cómo se siente mi hijo. Por eso no quiero que cargue con esa culpa. No sé qué le ocurre, pero cada vez que pienso en él solo lloro. No lo entiendo. Es como si algo dentro de él también me afectara a mí.
Su voz tembló.
—Este dolor es muy profundo, Mío. Tal vez no logres entenderlo. Él sabe lo que está haciendo. Siempre hace que nada les afecte a los demás porque siempre está ahí. Si no estuviera, sentiría que no seríamos nada. Al contrario, pensaría que solo estorba. Solo los más fuertes cargan con el peso de todo ser humano. Él busca justicia. Busca salvación. No quiere ser un héroe. Quiere ser algo más que eso.
Sus palabras me apretaron el pecho. Hina me miró con una expresión cálida. Se relajó un poco y decidió hablarme más de su familia.
—No es porque sea mi favorito. Es solo que hay algo que él y yo tenemos en común, madre e hijo. Pero quien se lleva el primer lugar es Karen y Abrán. Ellos son mi adoración. Los quiero mucho. De Kronos y Dani no sé nada. Solo supe que mi hijo mayor nos visitó hace dos meses. A veces siento que ya no es mi hijo.
Bajó la mirada.
—No quiero sacar sospechas. Solo no quiero que lo que pienso sea real. Los rumores sobre él me inquietan. Pero antes de seguir hablando, Hina quisiera saber un poco más sobre ti.
Tragué saliva y hablé con sinceridad.
—Es curioso. Alguien como tú hablando así de sus hijos es algo hermoso. Aunque fallen, siempre serán tu adoración. Siempre los apoyas sin importar el peligro o las consecuencias. Tú siempre estás para ellos. Pero yo…
—Lo siento mucho por tus padres, Mío —dijo con suavidad—. Debería ocuparme más de ti.
Se acercó y me abrazó con calidez. No pude evitar tensarme al principio, pero luego me dejé llevar.
—No siempre puedo ser de ayuda, pero espero que esto te sirva como consuelo. Tus padres habrían deseado estar contigo y verte crecer. Para mí sería un honor ser una madre más para ti.
Su abrazo fue firme, real. Por primera vez en mucho tiempo, no me sentí sola y eso me hizo muy feliz.
Gracias en verdad por darme este apoyo. Unas lágrimas comenzaron a caer por su rostro. No pude contenerme. La abracé con todo mi amor, apretándola con fuerza para que no se sintiera sola ni triste. Su cuerpo temblaba entre mis brazos.
Puedes llorar todo lo que quieras. Siempre estaré para ti. Aunque no esté presente, siempre enviaré mi clon para protegerte. Mío, está bien llorar y sacar toda esa frustración, todo ese dolor y sufrimiento.
Ella lloró por un largo rato. No la solté ni un segundo.
Levanté la mirada. A lo lejos, los vi a ellos dos. Los ojos de mi hijo se reflejaron con los míos, como si aquello que él estaba viendo y lo que yo estaba sintiendo fueran la misma cosa. Una esperanza que nunca se rinde, incluso cuando todo parece perdido. Una sonrisa pequeña y temblorosa se dibujó en mi rostro.
Tú puedes ser lo que tú quieras ser. Sé que no te interesan los títulos ni los lujos de una familia rica. Siempre estás feliz con lo que uno tiene en la vida, y eso es algo increíble. Eres amable, atento, y siempre encuentras la manera de resolver las cosas, incluso cuando el mundo se viene abajo.
Entré en mis pensamientos. Aunque, en el fondo, heredaste eso de mí y la mirada seria de tu padre. Encontramos la paz y la felicidad cuando naciste. No desearía por nada de este mundo que murieras. Quiero que vivas, que te cases con la mujer que amas y que tengas una vida feliz con Yue. Mi nieta es adorable. Supongo que lo sacó de ti cuando eras un bebé.
Pero entonces ese recuerdo volvió como un golpe en el pecho.
Hablando de Yue, investigué algo. Algo horrible. Algo perturbador. Su madre biológica no murió por casualidad. Fue el dios nocturno quien acabó con ella sin piedad. Me tomó meses, casi un año, descubrir la verdad. Cada pista me hundía más en el miedo.
Ahora lo sé con certeza.
Él está aquí, Ha regresado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com