The strongest warrior of humanity - Capítulo 145
- Inicio
- Todas las novelas
- The strongest warrior of humanity
- Capítulo 145 - Capítulo 145: capitulo 145 una verdad que solo me hizo quebrarme
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 145: capitulo 145 una verdad que solo me hizo quebrarme
En estos momentos me estaba arrugando por dentro. Ver a esa cosa atacándome era lo más peligroso que había enfrentado hasta ahora. Retrocedí sin pensarlo dos veces y ataqué usando Mil Lluvias de Espadas. Decenas de espadas aparecieron en el aire, creando una tormenta mortal. Varias luces de distintos colores iluminaron el campo mientras la magia se liberaba.
El ser viviente de Saleh fue alcanzado. No logró bloquearlo. Ese ataque tenía el poder suficiente para destruir un mundo entero.
Ahora sabes de lo que soy capaz. O mejor dicho, no es mi único ataque.
La explosión fue devastadora. Las llamas ardían sin control y el aire vibraba con violencia. Entre el humo gris apareció una silueta. La criatura que Saleh había invocado fue completamente destruida, reducida a polvo.
Él solo me miró, serio, con el rostro atónito. Avanzó hacia mí y yo hice lo mismo. Varias espadas se dirigieron hacia él, pero algo me heló la sangre. Las detuvo con solo mirarme.
El tiempo se detuvo.
Caminó lentamente hacia mí sin que yo pudiera mover un solo dedo.
Me miró a los ojos y habló con calma inquietante. Vaya vaya, pero mira a quién tenemos aquí. Has sido neutralizado por mi poder de teletransportación.
Acaso puede hacer algo así.
Por supuesto. Acaso no te lo dije. Puedo hacer lo que sea con mi magia. Tiene varios usos, varios intentos. Pero bien, ahora que ya no hay nadie que nos interrumpa nuestra conversación, déjame decirte algo. Eres fuerte. Esa fuerza que sentí antes es la primera vez que la experimento. Por un momento sentí que fui superado por un simple mocoso.
Debí haberlo imaginado. Esto es lo más monstruoso que he visto hasta ahora. Has estado ocultando ese poder durante años, no es así. Bien, es hora de que uses tus mejores ataques. Estoy listo. Veremos si puedo recibirlos o resistirlos.
Solo lo miré fijamente. Esa mirada me decía otra cosa. Quiere que lo acabe.
Bajé la mirada y pensé por un momento. No puedo hacerlo. Si hago eso, mi madre lo advirtió. No planeo cruzar ese límite.
Entonces se me ocurrió una idea. Llevo meses sin usarlo.
Una sonrisa apareció en mi rostro.
Pirámide de la Muerte.
Mis ojos se volvieron como una galaxia. Saleh retrocedió con violencia mientras el tiempo se rompía y volvía a la normalidad. Levanté mi espada. Él sostuvo su lanza. Ambos liberamos un ataque destructivo.
Nos quedamos mirándonos. Justo cuando estábamos a punto de chocar, fuimos interrumpidos.
Ustedes dos ya han llegado demasiado lejos.
Una mirada fría y oscura cayó sobre nosotros. Mi madre había aparecido. Liberó su aura y tanto Saleh como yo salimos disparados.
Les dejé claro a ustedes. Y tú, Saleh. De verdad estabas planeando morir aquí. Sabes lo que él estaba a punto de hacer y aun así lo permitiste.
Era la primera vez que veía a mi madre tan enojada. La piel se me erizó por completo.
Y tú, hijo. Sabía que si te dejabas convencer por este idiota terminaría así.
Hina sabía lo que iba a pasar. Ese ataque que yo estaba a punto de usar es demasiado peligroso. Podría destruir un mundo entero. Podría eliminar cualquier cosa sin importar lo que hicieran.
Por eso se los diré de nuevo. Nunca vuelvan a hacer algo así. Si me entero de que desobedecen mi orden, yo misma los golpearé para que reflexionen sobre sus errores.
Suspira cansada. Bien, eso es todo por hoy. El coliseo ya no existe. Lo destruiste por completo. Y tuve que proteger a Mío de ustedes. Oye, Mío, ven para acá.
Ahhh, sí, qué pasó.
El tono de Hina se volvió distante, pero también relajado. Sabía que ambos podían desaparecer en cualquier momento. Bien, como sea, ya hay que regresar. Ya casi va a amanecer. Les invitaré un desayuno en nuestra casa. Están invitados los dos.
Yo, Saleh y Mío quedamos atónitos.
Ese es el verdadero terror. Mi madre siempre se preocupa demasiado. Aunque en realidad solo iba a usar el uno por ciento de mi ataque. Además, no creo que destruyera todo eso. O eso pensaba.
Ahora que lo recuerdo, eso no pasó cuando lo usé contra un ejército.
Creo que mi madre tiene razón, dije con una sonrisa nerviosa, mezclada con miedo.Antes de que nos fuéramos, mi madre habló.
Saleh, Mío, creen que podrían dejarnos a mi hijo y a mí a solas. Hay algo que necesito hablar con él, por favor.
Por supuesto, respondió Saleh con tranquilidad. No te preocupes, Hina. Nosotros nos adelantamos, dijo Mío.
Ambos se alejaron. Mi madre se quedó frente a mí. Su expresión cambió por completo. Había preocupación en su mirada.
Yo, mamá, yo lo siento. No quería desobedecer tu orden. Solo yo…
Hijo, hay cosas que no puedo evitar. Sé que si ustedes dos hubieran seguido, estarían muertos. No quise decirlo delante de él porque sé que ese ataque tuyo es mucho más devastador de lo que imaginas. Ninguna persona normal podría sobrevivir a eso. Te lo digo por el bien de ustedes. No vuelvas a usarlo, por favor, entiende.
Las lágrimas caían por sus mejillas.
Y yo lo lamento mucho. No quise que…
Me quedé en silencio y abracé a mi madre con fuerza, pidiéndole perdón. Solo logré que se preocupara más. No quería verla llorar frente a mí. No quería quebrarme por dentro.
Mamá, quiero disculparme. No sé cómo decirlo, pero no quiero que te preocupes tanto por mí. Sé que cometí un error al hacer eso, pero mis impulsos me empujaron. Saleh me estaba presionando para usar toda mi fuerza. Casi lo mato, pero él también casi me mata. Tal vez aún no soy lo suficientemente fuerte, pero esto es un logro para mí.
Sé hasta dónde quiero llegar, pero para eso necesito seguir adelante. Perdón por hacerte preocupar y por hacerte llorar.
Carlos.
Mi madre pronunció mi nombre con la voz temblorosa.
Tengo miedo. Mucho miedo.
No entendía qué estaba pasando.
Hace un año investigué el incidente del dragón de la felicidad. Su muerte no fue como tú piensas. Alguien la asesinó sin piedad.
Mi madre gritó, rota por el dolor.
La persona que la mató fue el dios nocturno. Tengo mucho miedo, hijo. No quiero que tú, ni Shiro, ni él mueran.
Mamá, cálmate. Qué ocurre. Por qué estás tan alterada.
Ella habló sin rodeos.
Él está de regreso.
Quedé paralizado.
El dios nocturno está de regreso. Eso no puede ser.
Apreté los dientes con rabia.
Mamá, mírame a los ojos. Todo estará bien, porque yo…
No, hijo. Tú no entiendes lo que está pasando. Él vendrá y nos matará a todos. Sabes el riesgo que estamos enfrentando. Y si Shiro se entera, ella… ella…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com