The strongest warrior of humanity - Capítulo 15
- Inicio
- Todas las novelas
- The strongest warrior of humanity
- Capítulo 15 - 15 15 LA MAÑANA EN LA ACADEMIA
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
15: 15 LA MAÑANA EN LA ACADEMIA 15: 15 LA MAÑANA EN LA ACADEMIA El sol se filtraba por la ventana del dormitorio, bañando la habitación en una luz cálida.
Era algo nuevo para Shiro: no habíamos dejado de hablar en toda la mañana.
Aun así, se le entendía perfectamente cada palabra entre risas y bostezos.
> —Pero ahora tengo que arreglarme para ir a clases —pensé—, aunque no sé si Shiro estará lista… Hmm.
—¡Oye, Shiro!
¿Ya estás lista para irnos?
Si no llegamos, nos van a regañar.
Y sabes que a mí no me gusta llegar tarde.
No es por presumir, pero siempre soy puntual.
Shiro levantó una ceja con una sonrisa burlona.
—¿A poco sí eres muy puntual?
¡Ja, ja, ja!
—¡Espera!
¿Qué hora es, Shiro?
—Si no mal recuerdo… son las nueve de la mañana.
—¿¡Las NUEVE!?
¡¿Qué dijiste?!
¡Demonios!
—grité—.
¡Será mejor que muevas esas caderas o te doy una cálida bienvenida con mi puño!
—¡Lo sé, lo sé, lo sé!
—respondió entre risas.
Ambas salimos corriendo hacia la clase.
El pasillo estaba lleno de estudiantes, y el eco de nuestros pasos resonaba con prisa.
Al llegar, la puerta del aula ya estaba cerrada.
Tragué saliva, tomé aire y entré.
—¡Lamento mucho llegar tarde, profesor!
Me quedé dormida estudiando.
El profesor la miró por encima de los lentes.
—Señorita Hina, apenas íbamos a comenzar.
Pero igual… pase, por favor.
Suspiré aliviada.
—Ah… menos mal.
Mientras me sentaba, le susurré al oído a Shiro: —Acabando las clases, no te salvas de mí… eso te lo garantizo.
Shiro se giró asustada.
Una sonrisa maliciosa se dibujó en mi rostro.
REENCUENTO en la salida Al terminar las clases, me dirigí a la salida de la academia.
El cielo comenzaba a teñirse de naranja.
Me quedé esperando unos minutos.
Finalmente, Sara llegó corriendo.
—¡Llegas tarde!
—le dije cruzando los brazos.
—Lo siento, la clase no terminaba aún.
Pero ya estoy aquí.
—Bien, ya es hora de irnos.
—¿A dónde iremos?
—pregunté con curiosidad.
—Ah, es verdad… no te lo había dicho.
Iremos a la biblioteca, necesito investigar algunas cosas.
—Si se trata de investigar, haré mi mejor esfuerzo para ayudarte.
Ambas emprendimos el camino.
El aire era tranquilo, y el murmullo de los estudiantes se perdía a lo lejos.
LOS DIEZ GRANDES HÉROES Mientras caminábamos, Sara me habló del motivo del viaje.
—Iremos a buscar información sobre los hechos de hace mil años: la guerra, y la historia de los grandes héroes de la humanidad.
—¿Los grandes héroes?
—pregunté intrigada—.
¿Has oído hablar sobre los diez grandes héroes de la historia?
Sara me miró con una media sonrisa, apoyando su mano en el rostro.
—Sabía que no sabrías nada sobre ellos.
Pero te daré un resumen.
Su tono se volvió solemne.
—Los diez grandes héroes fueron personas que lo dieron todo para proteger al mundo.
Cada uno aceptó su destino.
El papel de un héroe es la salvación de la humanidad.
—Siempre me he inspirado en uno de ellos —añadió.
—¿En cuál héroe estás inspirada, Sara?
Una sonrisa iluminó su cara.
—Soy fan del héroe del arco y del héroe de la luz eterna.
Al escuchar esos nombres, algo en mí se estremeció.
“Ya había oído esos nombres antes… pero no recuerdo dónde.” —Bueno —dije—, no importa por ahora.
Debemos seguir investigando.
LA BIBLIOTECA ANTIGUA Entramos en la enorme biblioteca.
El lugar estaba lleno de estanterías ordenadas, el aire olía a papel antiguo y polvo de historia.
Tomamos tantos libros como pudimos.
Mientras leía, un título captó mi atención: “El Dios Nocturno”.
No se sabía mucho de él, pero el texto decía: > “Fue el único humano que ascendió a la divinidad.
Se enfrentó solo a un ejército de más de un millón de enemigos… y los derrotó.” —¡¿Qué?!
—grité sorprendida—.
¡Eso es imposible!
Sara me miró de reojo, intrigada.
Yo seguí leyendo con el corazón latiendo fuerte.
> “Tras la masacre, desapareció sin dejar rastro.
Su paradero sigue siendo un misterio.” Suspiré.
—Esto es una locura… ¿Un solo hombre capaz de eso?
Y ocurrió hace más de mil años… Pasé la mano por la página, todavía en shock.
—Parece que tendré que… Antes de terminar la frase, miré hacia Sara.
Ella seguía concentrada, con los ojos fijos en un libro oscuro.
—¿Ya encontraste algo?
—pregunté.
Sara levantó la vista lentamente.
—Sí… este libro habla sobre el inframundo demoníaco.
Su tono me heló la sangre.
—¿Qué dice exactamente?
Sara tomó aire.
—Habla de veinte demonios supremos conocidos como los Seres del Abismo.
Según el texto, hace quinientos años, catorce de ellos lograron escapar.
—¿¡Catorce!?
—exclamé—.
¿Y sus nombres?
—No aparecen.
Pero sabes lo que esto significa, ¿verdad?
Asentí con seriedad.
—Sí… una gran guerra está por llegar.
—Debemos prepararnos —dijo Sara.
—Así es.
Entrenar lo más posible.
EL FINAL DEL DÍA Después de cerrar los libros, salimos de la biblioteca.
El sol ya había caído, y la luna comenzaba a asomarse sobre la ciudad.
Caminamos de regreso a la academia.
—Nos vemos mañana, Sara.
—Lo mismo digo —respondió con una sonrisa cálida.
La vi alejarse hasta perderse entre los pasillos.
Suspiré.
> “Esto se está complicando más de lo que imaginaba… Debo avisarles a los demás.
Pero… ¿a quién?” Cerré los ojos un momento.
—Bueno, ya veré qué haré por ahora —murmuré.
—Primero… necesito cenar.
La noche caía sobre la academia, mientras el destino comenzaba a mover sus piezas.
Continuará…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com