The strongest warrior of humanity - Capítulo 163
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Capítulo 163: Capitulo 163 El fracaso de ambos
Este mocoso se está resistiendo bastante. No se deja dominar por nadie de este mundo. Vaya que estás lleno de sorpresas para ser un simple mortal. Tendré que dormirte por un rato. La entidad gruñó mientras intentaba aplastar la chispa de conciencia que aún brillaba en el interior de Carlos. El Dios Nocturno logró finalmente someter la voluntad propia del chico retomando el control completo del cuerpo.
Sin embargo Shiro no desperdició el segundo de distracción. ¡Ahora! Gritó ella mientras invocaba su magia más letal. Varias espadas espirituales surgieron con violencia desde debajo de ella impactando contra el aura oscura y obligando al Dios Nocturno a retroceder varios metros. El suelo crujió ante el intercambio de fuerzas pero el daño ya estaba hecho. La academia lucía destruida en el horizonte y la mayoría de las personas no habían logrado salir con vida del ataque inicial.
En medio de ese silencio sepulcral sentí una voz muy familiar hablándome a través de mi mente. Shiro, ¿estás ahí? La academia está hecha un desastre. Reconocí la voz de inmediato, era Hiko. No tienes por qué preocuparte por todos nosotros, estamos bien. Solo que algunas personas no lograron salir con vida pero no te preocupes por lo que esté pasando aquí. Debes enfocarte en acabar con esa amenaza de una vez por todas.
Un peso inmenso se levantó de mi pecho al escucharlo. Lo sé Hiko pero esto es un problema enorme. Veré qué puedo hacer ahora mismo pero dime, ¿se encuentran bien Yue y Natsu? Su respuesta llegó con una calma que me dio fuerzas nuevas. No te preocupes por ellas. Están sanas y a salvo por ahora. Enfócate en la situación actual. Bueno, aquí termina mi informe.
Cerré la conexión mental y me puse de pie con una firmeza que sorprendió incluso a la entidad frente a mí. El saber que mis amigos seguían con vida encendió una llama de esperanza que el Dios Nocturno no podía apagar con sus palabras de odio. Limpié la sangre de mi rostro y levanté mi espada apuntando directamente al corazón de aquel que usaba el cuerpo de mi amigo.
Ya lo escuchaste maldito, dije con una voz que resonó en todo el campo de batalla. La academia no ha caído por completo y mientras quede uno de nosotros en pie tu victoria será solo una ilusión. Carlos me está pidiendo que te saque de su cuerpo y no pienso desobedecer su última voluntad. El aire alrededor de Shiro comenzó a vibrar con una frecuencia divina, preparándose para un contraataque que definiría el futuro de esa era.No me importa cuántas veces intentes romperme. Shiro se lanzó al ataque convertida en un rayo de luz blanca. Sus espadas espirituales no solo cortaban el aire sino que dejaban tras de sí una estela de energía purificadora. El Dios Nocturno soltó un bufido de aburrimiento y comenzó a desviar los impactos con movimientos perezosos de sus manos. Cada choque generaba una lluvia de chispas plateadas y sombras que se disolvían al contacto con la luz.
¡Eres persistente como una plaga! La entidad lanzó un zarpazo de oscuridad que Shiro esquivó por milímetros realizando una pirueta en el aire. Ella no buscaba herir el cuerpo de Carlos sino crear una frecuencia mágica que resonara con el alma atrapada de su amigo. Sus espadas empezaron a girar alrededor de ellos creando un torbellino de acero y esperanza que obligaba al Dios Nocturno a mantenerse a la defensiva por primera vez.
¿Crees que un par de trucos de luz salvarán este mundo? El Dios Nocturno clavó sus talones en el suelo y una onda de choque oscura detuvo las espadas de Shiro en seco. Si tus amigos sobrevivieron a mi primer ataque entonces solo significa que tengo el placer de matarlos dos veces. La entidad extendió su sombra por todo el cráter y de la negrura empezaron a emerger garras que buscaban atrapar los tobillos de la guerrera.
Shiro sintió cómo el frío del abismo intentaba escalar por sus piernas. Usó su energía para detonar una explosión bajo sus pies y elevarse de nuevo. No dejaré que los toques. ¡No dejaré que este cuerpo cometa más pecados! Sus ojos brillaron con una determinación divina mientras preparaba su técnica más peligrosa. El cielo azul oscuro pareció abrirse para dejar caer un pilar de luz directamente sobre ella aumentando su poder de manera exponencial.
El Dios Nocturno se cubrió los ojos con molestia ante tanto brillo. Esa luz me irrita los sentidos. Es hora de terminar con esta farsa. La entidad comenzó a liberar el poder real del Dios Nocturno deformando el espacio a su alrededor. El cuerpo de Carlos empezó a levitar mientras rayos negros salían disparados en todas direcciones destruyendo lo poco que quedaba del paisaje.
Shiro se mantuvo firme a pesar de que el viento intentaba arrancarla del suelo. Sabía que esta era su única oportunidad. El informe de Hiko le había dado la tranquilidad necesaria para arriesgarlo todo. Si logro golpear el núcleo de su energía mientras Carlos se resiste por dentro podré expulsarlo para siempre. Con un grito de guerra que sacudió los cimientos de la tierra Shiro se lanzó al centro de la tormenta de sombras para el choque final
Algo salió mal. El Dios Nocturno me paralizó por completo ganando la ventaja con una risa burlona. Qué aburrida eres Shiro. ¿Eso es todo lo que tienes? Qué débil eres. Pronunció cada palabra con lentitud para que el dolor se filtrara en mi alma. Al mencionar de nuevo a Queen los recuerdos regresaron con una fuerza devastadora. ¡Quiero que seas feliz! Esa fue su última promesa. Me mordí el labio con frustración mientras las lágrimas nublaban mi vista.
Él me atacó con una fuerza destructiva mandándome a volar muy lejos del campo de batalla. El impacto fue brutal y la sangre brotó de mi boca al chocar contra las rocas. Estaba perdiendo la conciencia por el golpe pero él no se detuvo. Apareció frente a mí en un parpadeo. No te duermas que aún no he acabado contigo. Te haré la vida miserable. Espero que esto sea una gran muerte para ti. ¿Qué expresión pondrá Carlos cuando te cuelgue en una cruz de espinas del árbol de la muerte?
Shiro se horrorizó al escuchar semejante crueldad. ¡No! ¡Nooo! El Dios Nocturno la agarró del cuello con una fuerza inhumana empezando a estrangularla. El aire comenzó a faltarle y el mundo se tornaba borroso. Pero justo cuando la oscuridad parecía ganarlo todo una presencia emergió de entre los escombros. No era otra que Eime quien gritó con todas sus fuerzas. ¡Mátalo Emperor!
Emperor apareció detrás de la entidad como una sombra letal. Con un movimiento preciso y feroz cortó el cuerpo de Carlos a la mitad. Sin embargo la victoria duró un suspiro. La regeneración del Dios Nocturno actuó en tan solo cero segundos uniendo la carne y el hueso como si nada hubiera pasado. El cuerpo de Carlos volvía a estar intacto y listo para la matanza.
Esto tiene que ser una puta broma. Emperor retrocedió con la espada en guardia mientras el sudor frío recorría su frente. El Dios Nocturno soltó a Shiro dejándola caer al suelo como una muñeca rota y giró su cuello con un crujido siniestro. Vaya hasta que al fin llega alguien del mismo calibre. Al igual que el dragón de la felicidad.
La entidad miró a sus nuevos oponentes con un brillo de auténtico interés en sus ojos oscuros. La presencia de Emperor y Eime parecía ser el único obstáculo real en su camino de destrucción. Shiro intentaba recuperar el aliento en el suelo mientras veía cómo el destino de todos volvía a pender de un hilo. El aire vibraba con la llegada de estos guerreros legendarios pero el Dios Nocturno solo parecía más hambriento por el combate que estaba por comenzar.
Milin y su hermana Merlín se reencontraron finalmente en medio del caos. Hermana me alegro mucho de que estés a salvo, dijo Merlín con una leve sonrisa pero sus ojos no podían ocultar la preocupación al ver cómo las cosas se estaban saliendo de control. Lucía y Miguel se movieron del lugar atacando al Dios Nocturno con todo lo que tenían pero él esquivó cada golpe con un estilo único y una agilidad fuera de lo común. Miguel trató de usar la técnica de los Pétalos luz del Alma pero fue detenido en seco por el hombre que regresó solo para aniquilar a todo ser vivo.
El Dios Nocturno le propinó un golpe tan severo en el estómago que lo dejó sin aliento al instante. Miguel salió disparado hacia las montañas y cada impacto contra las rocas rompía sus huesos como si fueran de cristal. La brutalidad del ataque dejó claro que no había piedad en el corazón de aquel que habitaba el cuerpo de Carlos.
Lucía contempló la monstruosidad de aquel ser con horror. Es un monstruo, susurró mientras retrocedía. ¿Qué pasa niña?, ¿acaso te encontraste con la misma muerte?, se burló el Dios Nocturno. No tienes por qué asustarte ya que tú también serás la siguiente en morir. Pero algo cambió en la mirada de Lucía. No voy a dejar que alguien como tú me intimide.
El lugar comenzó a oscurecerse mientras chispas de color azul y rojo brotaban de su cuerpo. Una energía masiva liberó la Armadura de Zeus, el Dios de los Mil Rayos. Era el poder del ser más temido de todos los tiempos, una carga que ningún humano normal podría soportar. Gracias a los entrenamientos con Hina Sánchez he alcanzado una nueva etapa, gritó Lucía mientras el trueno rugía en sus venas. Shiro vio el brillo y comprendió el mensaje de inmediato. Carlos es nuestra prioridad.
Eime y Emperor aparecieron frente al Dios Nocturno y los tres desaparecieron al mismo tiempo en un estallido de velocidad. Cada choque de fuerza creaba ondas expansivas destructivas que pulverizaban los árboles restantes y hacían que las grietas del suelo se abrieran como fauces hambrientas. No eran simples golpes, eran colisiones de conceptos elementales que distorsionaban la realidad misma.
Mientras Lucía se preparaba para descargar la furia de Zeus sobre el campo de batalla, Emperor y Eime mantenían a raya a la entidad en un duelo de sombras y acero. El Dios Nocturno reía mientras bloqueaba ataques que habrían matado a ejércitos enteros, disfrutando del primer desafío real que encontraba en mil años. El destino de Carlos dependía ahora de si este grupo de guerreros podía trabajar en conjunto antes de que la armadura de Zeus consumiera la vida de Lucía.
El cuerpo de Miguel yacía entre los escombros de una montaña partida, pero su espíritu se negaba a apagarse. A pesar de los huesos rotos y la visión borrosa, un fuego interno comenzó a consumir sus heridas. No podía permitir que sus amigos murieran mientras él se quedaba observando desde el suelo.
Un estruendo de rocas anunció su regreso. Miguel emergió del polvo con el cuerpo cubierto de una luz carmesí. Cada paso que daba hacía que el suelo temblara bajo sus pies. No era solo fuerza física, era el poder de su propia esencia vital quemándose para otorgarle un último respiro de poder. Sus ojos, antes llenos de dolor, ahora brillaban con una determinación que recordaba a los antiguos héroes de leyenda.
¡Aún no he terminado contigo! El grito de Miguel resonó por todo el campo de batalla, distrayendo por un segundo al Dios Nocturno. Eime y Emperor aprovecharon ese instante para flanquear a la entidad, mientras Lucía cargaba la electricidad estática de Zeus en sus puños. Miguel no corrió, se teletransportó dejando un rastro de pétalos ensangrentados en el aire.
Miguel apareció justo encima de la cabeza del Dios Nocturno. ¡Arte Prohibido: El Florecer del Juicio Final! Miles de pétalos de energía sólida rodearon al enemigo, creando una prisión de cortes invisibles que empezaron a desgarrar el aura de sombras de la entidad. El Dios Nocturno intentó moverse, pero se dio cuenta de que Miguel estaba usando su propia sangre para sellar sus movimientos.
Eres un insecto molesto, gruñó la deidad mientras intentaba levantar su mano para desintegrar a Miguel. Pero la presión de los pétalos era tan alta que incluso su regeneración divina comenzó a ralentizarse. Miguel escupió sangre sobre el hombro de la entidad y sonrió con desafío. Si voy a morir hoy, me aseguraré de que sientas lo que es el dolor de un humano, maldito.
El esfuerzo de Miguel estaba abriendo una brecha crítica. El escudo de oscuridad absoluta que protegía el pecho de Carlos comenzó a agrietarse. Shiro y Lucía entendieron que este era el momento que habían estado esperando. La parálisis de la entidad no duraría más que unos pocos segundos antes de que el Dios Nocturno desatara una explosión para liberarse.
¡Ahora! Miguel gritó con las últimas fuerzas que le quedaban en los pulmones. ¡Ataquen con todo lo que tengan antes de que sea tarde! Las chispas azules de Lucía y la luz blanca de Shiro se fusionaron en un solo punto de ataque, apuntando directamente a la grieta que Miguel había logrado crear con su sacrificio. El destino de Carlos y del mundo entero estaba a punto de ser decidido por un solo impacto.
El Dios Nocturno se dio cuenta de inmediato de su plan. Antes de que el ataque de Lucía y Miguel pudiera impactar en el núcleo, la entidad soltó una carcajada seca y aprovechó la inercia para lanzarse hacia Shiro. En un movimiento tan rápido que pareció teletransportación, la tomó por la cintura y salió disparado hacia el horizonte, llevándola muy lejos de las ruinas de la academia. El rastro de sombras que dejaron atrás se disipó en segundos, dejando el campo de batalla en un silencio sepulcral.
Lucía y Miguel se quedaron congelados en el aire al ver cómo sus objetivos desaparecían. Mierda, fallamos, gritó Miguel antes de que sus fuerzas lo abandonaran por completo. Milin reaccionó de inmediato y voló para atrapar a Miguel desde lo más alto antes de que chocara contra el suelo. Usó su magia de restauración para cerrar las heridas más graves. Por ahora Lucía solo podía pensar en qué lugar se la habría llevado mientras apretaba sus puños envueltos en electricidad.
Merlín interrumpió los pensamientos de Lucía con una voz cargada de autoridad. Debemos pensar en un plan. No podemos hacer nada impulsivo contra esa cosa en este estado. Además, la chica de cabello rubio ya no está aquí, es decir que el campo de batalla ha cambiado por completo.
Milin , que observaba desde los restos de una torre, intervino con una mirada profunda. No es por ser chismosa, pero esa chica y Carlos son demasiado cercanos. Donde quiera que ella vaya, él siempre la va a seguir de alguna forma. El vínculo que comparten es más fuerte que cualquier posesión divina.
Por ahora hay que confiar en esa persona, continuó Milin mientras miraba hacia la dirección donde habían desaparecido. Solo confíen. Sé que ella y su criatura ganarán esta batalla. Shiro no es solo una guerrera, es la única que tiene la llave para entrar en la mente de Carlos y expulsar a ese intruso milenario. El grupo se quedó observando el cielo rojizo, sabiendo que a kilómetros de distancia, se estaba librando el duelo final por el alma de su amigo.
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