The strongest warrior of humanity - Capítulo 34
- Inicio
- Todas las novelas
- The strongest warrior of humanity
- Capítulo 34 - 34 Capitulo34-El despertar y la promesa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
34: Capitulo34-El despertar y la promesa 34: Capitulo34-El despertar y la promesa Me había quedado dormido en la habitación.
Supongo que lo que ocurrió ayer fue algo extraño… Pero lo que realmente vi en esos recuerdos —eso— fue lo que me dejó sin palabras.
No dije nada.
Estaba deprimido, recordando cómo fui ejecutado por mi propio hermano.
Pensaba en todo lo ocurrido, pero nada cambiaba.
Ahora todo tenía sentido: la razón por la que regresé, la oportunidad que había pedido… fue cumplida.
Y ahora solo tengo una meta.
Encontrar a mi hermano.
Sigo dándole vueltas a lo que vi en la magia de Gabriel.
No era una magia de sello común.
La Magia de Sello es un hechizo que puede atrapar y mantener con vida o muerto el cuerpo de una persona, o incluso sellar criaturas, espadas o cualquier tipo de arma.
Pero lo que me sorprende es que Shiro fue derrotada por algo tan simple… por una sola magia de sello.
Sacudí la cabeza.
Regresando al presente… Hoy tenía algo que hacer.
Después de haberme desmayado al volver al pasado, me puse de pie, me bañé, me cambié de ropa y salí de la habitación.
En el pasillo, una figura se acercaba hacia mí.
Era Mío, recién despertada.
Ahora que lo pienso… Mío se ve hermosa esta mañana.
No sé por qué no puedo dejar de mirarla.
Hay algo en ella que me atrae demasiado.
Mío sonrió al verme.
—¿Ya te despertaste, Carlos?
—preguntó con suavidad.
Le respondí con amabilidad: —Sí, hace un momento.
Natsuki me dijo que te quedaste todo el día cuidándome.
Mío bajó la mirada, sonrojada.
—No es nada… solo quería asegurarme de que estuvieras bien.
Sonreí.
—Supongo que sigues siendo la misma de siempre.
Levanté mi brazo y lo apoyé sobre su cabeza, acariciando suavemente su cabello.
—¡Oye, oye!
¿Por qué hiciste eso?
—dijo ella, totalmente ruborizada, el rostro rojo como un tomate.
Reí un poco.
—Porque eres muy amable, Mío.
—¿De verdad te parezco adorable?
—preguntó en voz baja.
—Por supuesto.
¿Por qué no habría de decirlo?
Eres alguien increíble, Mío.
Ella me miró con timidez.
—Pero no tan bonita como Natsuki, ¿verdad?
—Tal vez tengas razón —dije con una sonrisa—.
Pero no dejes que eso te deprima.
Tú tienes tu propio encanto.
Eres hermosa a tu manera.
No digas que no lo eres.
Mío se sonrojó aún más.
—¿De verdad lo crees…?
—Claro que sí —respondí con una sonrisa tranquila.
Una pequeña risa escapó de sus labios.
Era dulce.
Encantadora.
Su calidez me hacía olvidar por un instante el peso del pasado.
—Por cierto —dije—, ¿no te molesta si salgo de tu casa por un rato?
—Claro que no —respondió—.
¿A dónde piensas ir?
—Pensaba irme al bosque prohibido.
Mío se quedó en silencio.
—¿Te refieres al bosque donde hay criaturas misteriosas y seres desconocidos?
—Sí, ese mismo.
—¿De verdad piensas ir ahí?
—Claro.
Ella cruzó los brazos, firme.
—Entonces voy contigo.
No quiero que hagas algo estúpido por tu cuenta.
—¿Estás segura de que quieres acompañarme?
—Sí.
Al menos puedo guiarte.
—Está bien.
¿Cuándo partimos?
—Dentro de una hora —respondió ella—.
Por ahora… deberíamos desayunar.
—Sí, tienes razón —dije sonriendo—.
Me muero de hambre.
Mío me devolvió una cálida sonrisa.
Yo se la regresé.
Ambos caminamos juntos hacia la cocina.
El aire entre nosotros era tranquilo… como si, por un momento, el mundo hubiera olvidado todo lo que estaba por venir.
Continuará…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com