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The strongest warrior of humanity - Capítulo 38

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  4. Capítulo 38 - 38 capitul38- La Sombra en la Capital
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38: capitul38- La Sombra en la Capital 38: capitul38- La Sombra en la Capital Tras llegar a mi destino, nos dirigimos hacia la entrada de la capital para averiguar exactamente qué estaba ocurriendo.

Le pedí a Mío que se llevara a Yui a un lugar seguro.

No quería levantar sospechas de que habíamos traído un dragón al reino.

El viento soplaba con fuerza.

Frente a nosotros, un caballero armado vigilaba el gran portón de la entrada.

Me acerqué con paso firme, observando cómo su expresión denotaba inquietud.

—¡Hola, buenos días!

—saludé con una sonrisa cordial.

El guardia me respondió amablemente: —¡Hola, muchacho!

Buenos días.

¿Qué te trae por aquí?

Le respondí con calma: —Solo vine a dar un paseo por la capital.

Pero algo no estaba bien.

El guardia se veía nervioso, su mano temblaba ligeramente sobre la empuñadura de su espada.

Su mirada esquivaba la mía.

Di un paso más cerca y le pregunté con voz baja, cuidadosa: —Disculpe… ¿ocurre algo?

Lo noto inquieto.

El caballero me miró con sorpresa, luego suspiró.

—Vaya… lo notaste, ¿eh?

—dijo con tono grave.

Lo observé con seriedad.

—Sí.

¿Podrías explicarme qué está ocurriendo?

El caballero tragó saliva antes de responder.

—Una criatura apareció no muy lejos de aquí.

Los caballeros fueron enviados para eliminarla… pero solo uno regresó con vida.

—Su voz se quebró levemente—.

Informamos al capitán de inmediato.

Permanecí en silencio unos segundos, asimilando lo que decía.

—Ya veo… —murmuré—.

Así que eso fue lo que pasó.

Algo no me gustaba.

Sentía que una sombra oscura se extendía sobre la ciudad.

—Bien —continué con tono decidido—, llévanos con su capitán.

Tal vez podamos ayudar en algo.

El caballero dudó por un momento, luego asintió.

—Si eso es lo que desea… los llevaré de inmediato.

—Perfecto —le respondí, aunque mi mirada reflejaba preocupación.

Esperaba no llegar demasiado tarde al campo de batalla.

Poco después, llegamos al cuartel principal.

El capitán me observó con una expresión desconfiada.

—Tú debes ser el chico del que me hablaron mis hombres.

—Es correcto —le respondí con seriedad.

—Bien, muchacho.

Ven conmigo.

—Su tono era firme, autoritario—.

Te llevaré a la sala de reunión.

Mientras caminábamos, podía sentir las miradas de los soldados a mi alrededor.

—Ese mocoso tiene un aura siniestra —murmuró uno de ellos—.

No esperaba menos de él… no es como nosotros.

—Sí —dijo otro—.

Su mirada… es como la de alguien que ya ha visto la guerra.

El capitán sonrió levemente.

—Los jóvenes de hoy en día… tienen un talento fuera de lo común.

Llegamos finalmente al punto de reunión.

Varias personas estaban sentadas en torno a una mesa larga.

Sus rostros eran fríos, sus ojos… desconfiados.

Sentí el peso de sus miradas clavarse sobre mí.

—¿Capitán?

—preguntó una mujer con tono molesto—.

¿Trajiste a un niño a la reunión?

El capitán la interrumpió con firmeza: —¡Silencio, caballera Masha!

Un aura intensa emanó de ella.

Era Masha Tamura, una de las caballeras más fuertes del reino.

Su cabello rojo brillaba como fuego bajo la luz del salón.

Sus ojos, de un marrón claro casi dorado, eran tan bellos como intimidantes.

Me observaba fríamente, analizando cada uno de mis movimientos.

Antes de que el aire se volviera más tenso, otra voz rompió la tensión: —Oh, vamos… no se peleen.

—El tono era ligero, casi burlón—.

No es momento para discutir sus dramas personales.

La voz provenía de un caballero alto, de armadura plateada brillante.

Su cabello castaño relucía, y sus ojos verdes destilaban una mezcla de simpatía y burla.

Tenía una presencia relajada, pero su aura… era poderosa.

Mientras todos hablaban, sentí algo más profundo.

Una energía salvaje emanaba de sus miradas.

Sus ojos, como los de bestias ocultas bajo la piel humana, me observaban con una intensidad que me erizó la piel.

No era solo desconfianza.

Era una advertencia.

Continuará…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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