Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

The strongest warrior of humanity - Capítulo 4

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. The strongest warrior of humanity
  4. Capítulo 4 - 4 capitulo 4 un nuevo amanecer
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

4: capitulo 4 un nuevo amanecer 4: capitulo 4 un nuevo amanecer Al momento de llegar a mi casa me dirijo hacia mi habitación para descansar; hoy estoy cansado por tanto entrenamiento que me dejó sin poder moverme por unos segundos.

Después de un largo sueño caigo en un sueño profundo.

Had una pesadilla: estoy al borde de la muerte, peleando contra un ejército —yo solo—, mientras las personas que conocí terminan muriendo.

No sé contra quién lucho, pero sé que eso ocurrirá dentro de unos años.

Debo hacerme fuerte.

Al despertar de la pesadilla, algo pasa: hay alguien en mi cama.

Es mi hermana, Karen.

—¿Por qué mi hermana está desnuda?

—pienso, sorprendido.

Karen abre los ojos, mira alrededor y sonríe.

—Buenos días, hermano.

—Me da un sape en la cabeza.

—¡Oye!

¿Por qué me golpeas?

—le reclamo—.

¿Por qué estás en mi cuarto desnuda?

—gruño.

—Lo siento, hermano.

Es que ya es costumbre que entre a tu habitación desnuda… —dice, incómoda.

Me quedo pensando.

¿Costumbre?

¿Acaso está enferma?

—¿Por qué entras sin avisar?

—pregunto.

—Lo sé, perdón.

—Se sonroja—.

Ahora que lo pienso…

¿podrías dejar de tocar mi pecho?

—se excusa, y yo me pongo rojo.

—¿Uy, acaso te gustó, hermano?

—bromea ella.

—¡Qué pensamientos cochinos tienes, Karen!

—la regaño—.

Vamos, no seas tan dramática.

No soy el idiota de mi padre encerrado en su estudio.

A veces me dan ganas de darle una paliza.

—Por cierto, ¿por qué estás aquí?

¿Necesitas algo?

—pregunto.

—Jeje —riñe ella—.

La verdad vine a que me enseñes a usar aura y esgrima de la espada, la que usaste ese día contra Angélica.

—¿¡Cómo sabes de mi enfrentamiento!?

—pregunto sorprendido.

—No me digas que te espié —confiesa ella tímidamente—.

Quería ver qué tan fuerte es mi hermano mayor.

Y la verdad… ¡eres muy fuerte!

—sonríe.

Me mira fijamente, como si quisiera abrazarme.

Veo la situación y recuerdo al patriarca.

—¿Te mandó con una maestra?

¿Qué pasó con tu mentor?

—Hace días que no lo veo —responde ella—.

Pero ayer me enteré de que mi mentor está gravemente herido después de investigar.

—Su voz se quiebra.

—¿Investigó?

—recuerdo de golpe—.

Ayer fue cuando me llevaron a la base de los guardias.

Algo está ocurriendo.

Karen me mira asustada.

—No te preocupes, hermana —le digo—.

Él no morirá.

Sé que está herido, pero inconscientemente estará bien.

Le acaricio la cabeza y le sonrío.

—Bien, es hora de movernos.

¿Por qué no nos distraemos un rato y mañana te ayudo con tu entrenamiento?

—propongo.

—Está bien, hermano.

Vamos —acepta ella, animada—.

Me estaba aburriendo aquí.

Tiene el descaro de venir desnuda a mi habitación y pedirme ayuda después.

Salimos a desayunar: estofado de pollo con arroz.

En la cocina, los sirvientes nos sirven.

—Gracias por la comida, Nana —digo—.

Me honra.

—Puedes sentarte a comer con nosotros, Nana.

—insisto—.

Nada de peros.

Tú estás a mi cuidado; siéntate.

Nana, nerviosa, acepta.

Nos sentamos a comer y a platicar.

Después, le pedimos a Nana si nos acompaña a dar un paseo por el pueblo.

—Está bien, mi señora —responde—.

No tienes por qué preocuparte; tu hermano te invitó.

Al llegar al pueblo nos dirigimos a las tiendas de ropa.

Karen se prueba y compra prendas rosas.

—Hermano, ¿cómo me veo?

—pregunta, expectante.

—Te ves encantadora, mi querida hermana —le respondo con una sonrisa.

Se sigue probando ropa, feliz.

Mientras los tres —Karen, Nana y yo— paseamos como familia, mis pensamientos se escapan al futuro.

—¿En qué tanto piensas, hermano?

—pregunta Karen.

—Nada —contesto rápido—.

Estoy pensando en qué haré más adelante.

—Nos faltan unos ocho años para ingresar a la academia —me advierte Karen.

—¿¡Qué!?

—me sorprendo—.

¿Academia?

¿No lo sabías?

El patriarca y nuestra madre hablaron sobre inscribirnos.

¿No es emocionante?

—ella brilla con ilusión.

Respondo en serio.

—Supongo que sí, hermana.

Aún no lo sé del todo, nos dirán en algunos días.

Pasamos unas cinco horas recorriendo los lugares.

—¿Qué quieres hacer?

—pregunta Karen.

—Podemos ir al puente —propongo—.

Con gusto, hermana.

Mientras caminamos hacia el puente hablamos del entrenamiento de mañana.

—¿Cómo será?

—quiere saber ella, nerviosa.

—Es fácil —miento con una sonrisa—.

—¿¡En serio!?

—me mira desconfiada—.

Mírame a los ojos, hermano.

—Lo sé, te estaba mintiendo.

—me encojo de hombros—.

No será fácil; será un infierno, pero te acostumbrarás.

El sol se pone.

Miramos el mar; la tarde se tiñe de colores.

—Hermano, cuando sea grande me haré más fuerte para proteger a nuestra familia y a ti —dice Karen, seria.

—Es muy pronto para pensar en eso —respondo—.

Aún nos queda un largo camino.

Ella me acaricia la cabeza.

—Tengo miedo de que mueras, hermano.

—Susurra.

—Entonces los sueños que tenía… —añade llorosa.

Ahora entiendo por qué vino a mi habitación: estaba preocupada por mí.

—No tienes por qué preocuparte, hermana.

No moriré si confías en tu hermano mayor.

—Le sonrío para tranquilizarla.

—¿Me lo prometes?

—pregunta.

—Lo prometo.

—le respondo.

Es tarde.

Debemos regresar.

Nana nos espera.

—Vámonos.

—Digo.

Al partir siento una presencia extraña; algo no normal.

Espero no sea nada malo.

Por ahora debo hacerme fuerte para prepararme para lo peor.

Al volver a casa nos despedimos.

—Nos vemos mañana, que descanses bien.

—dice Nana.

—Gracias, hermano —responde Karen.

—Igual, descansa.

—Le digo.

Me quedo con la sensación de que algo viene.

Continuará…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo