The strongest warrior of humanity - Capítulo 57
- Inicio
- Todas las novelas
- The strongest warrior of humanity
- Capítulo 57 - 57 capitulo 57 Una masacre estar por ocurrir
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
57: capitulo 57 Una masacre estar por ocurrir 57: capitulo 57 Una masacre estar por ocurrir ¿Cómo es que Carlos hizo eso?
Nadie entendía lo que estaba ocurriendo en esos momentos.
Carlos…
se había regenerado su brazo derecho.
-¡Cometiste el peor error de tu vida, Shirou!
-caminé lentamente, apareciendo detrás una vez más.
Todo a mi alrededor se volvía lento.
-Shirou no podía asestar un golpe con mi espada a Carlos.
-¿Por qué me muevo tan lento…?
-¿No entendiste, verdad?
-¿Qué…?
Varios cortes dimensionales surgían de la nada, a nuestro alrededor.
-Solo te diré algo…
-la voz de Carlos resonaba, grave-.
Al momento en que me cortaste el brazo…
debiste fijarte bien a dónde apuntabas.
Si vas a matarme, hazlo.
No te contengas, Shirou.
Porque tú…
descubriste algo que nadie ha notado.
-Solo te haré una pregunta.
-La mirada de Carlos era más convincente que nunca.
Movió algunos de sus cortes dimensionales.
-¿Sabes la identidad del Dios Nocturno?
-Sabía que algún día te enterarías -respondió Shirou-.
Tarde o temprano.
La razón es simple: tu poder y el del Dios Nocturno están conectados.
Por tu existencia conoces mejor que nadie las consecuencias que podrían llegar en el futuro.
-No tenía otra forma de lidiar con esto, Carlos.
-¿Por eso querías matarme?
-Es correcto…
pero no pude hacerlo.
Algo me detuvo, como si dentro de mi corazón una voz me dijera que no debía matarte.
Carlos pensó: «¿Será que el Shirou de mi vida anterior tiene que ver con esto…?
¿Qué me está pasando…?».
El cansancio lo venció.
Cayó al suelo, inconsciente.
Shirou y los demás se aliviaron al ver que nadie había muerto.
Pero Freya, la chica que siempre molestaba a Mío, se acercó para revisar si Carlos estaba realmente bien.
Al colocar su mano sobre su cabeza, intentó compilar la información de lo que ocurría.
Lo que vio…
cambió todo.
El lugar era oscuro.
No había nada en el exterior.
-¿Qué es esto…?
-susurró Freya, caminando entre sombras.
A lo lejos, una figura la observaba.
Sus ojos brillaban con un resplandor oscuro; su rostro distorsionado.
Lo único visible eran…
garras.
La figura crecía, deformándose.
-No…
no puede ser.
¿Qué diablos es esa cosa…?
Freya cayó de rodillas, temblando.
«Debo encontrar una forma de salir de aquí.
Si no lo hago…
seré devorada por esa identidad desconocida.» Corrió tan rápido como pudo, pero la criatura la atrapó con sus enormes garras, lanzándola por los aires.
En el aire, Freya usó su magia de gravedad para quedarse flotando unos segundos.
«Esa cosa es demasiado extraña.
No importa cuánto intente entenderla…
¿debería enfrentarla o huir?» Una voz desgarradora resonó debajo de ella.
-¡Humana!
¿Qué es lo que estás mirando?
¿Acaso no sabes cuál es tu lugar?
¡¿Quién te dio derecho a entrar en este sitio?!
-Esa cosa…
me está hablando…
-susurró Freya, temblando-.
Dime, ¿quién eres?
¿Por qué estás dentro del cuerpo de Carlos?
Una sonrisa se dibujó en el rostro distorsionado.
-YO SOY SU PEOR PESADILLA.
¡LOS HUMANOS MERECEN SER EXTERMINADOS!
-¿Qué…?
-¡¿ACASO ESTÁS SORDA, NIÑA ESTÚPIDA?!
¡NO VALEN LA PENA!
TODO EN ESTE MUNDO SERÁ DEVORADO.
¡USTEDES SON SOLO CUCARACHAS SIN TEMOR ALGUNO!
-¡Cállate!
-Freya lanzó un rayo de hielo, congelando a la criatura-.
Pero se horrorizó al ver cómo el hielo era absorbido.
-¿Qué…?
¿Está…
devorando mi magia?
-¡HAY COSAS QUE JAMÁS ENTENDERÁS!
-rugió la criatura-.
¡TODO LO QUE HAGAS SERÁ INÚTIL!
El aire se volvió pesado, lleno de odio.
-¿Sabes por qué ese chico es fuerte?
-su voz retumbó-.
Porque carga el peso de todo el mundo sobre sus hombros.
Algún día…
todos ustedes dependerán de él.
Freya no comprendía del todo sus palabras.
Una risa burlona resonó.
Esferas de luz salían de su boca, iluminando el vacío con el fuego del infierno.
-¡SABES!
-gritó la criatura-.
¡MUCHAS PERSONAS MURIERON EN LA GUERRA, BAÑADOS EN SANGRE, GRITANDO DE DOLOR!
¿Y CREES QUE NOS IMPORTA?
El fuego danzaba a su alrededor.
-¡USTEDES NO SON FUERTES!
¡SON TAN INFERIORES COMO TODAS LAS DEMÁS RAZAS!
Pero no te desanimes, niña…
tú también sufrirás.
Y de la peor manera.
-¿Qué…?
-Tu muerte será menos dolorosa que lo que te espera.
Así que dime…
¿dónde está la Reliquia Sangrada de Dios?
-¿Reliquia…?
No sé de qué estás hablando…
-¡YA VEO!
-rugió-.
Si tú no lo sabes…
tendré que preguntárselo yo mismo…
a él.
Freya temblaba.
Su cuerpo no respondía.
«¿Por qué no puedo moverme…?
¿Voy a morir aquí…?
¿Por qué tanto sufrimiento…?
¿No he tenido ya suficiente?» Pero algo ardió dentro de ella.
«No…
hay una forma de salir con vida.
Lucharé, cueste lo que cueste.
No importa si muero intentándolo.» Sus ojos brillaron.
«No quiero avergonzar a mi familia…
siempre fui la más débil, la menor.
Pero cuando conocí a Mío…
ella me dio fuerzas.
Le fallé cuando más me necesitaba…
¿podría perdonarme?» Freya alzó la mirada.
«No puedo rendirme.» Canalizó su maná, creando varios hechizos a la vez.
Las llamas plateadas surgieron; un pelaje brillante, alas moradas, ojos color plata.
-¿Esto es…?
¿Un…
Félix…?
La familia de Freya sintió el poder del Félix Plateado del Anochecer.
-¿Qué demonios…?
-exclamó su padre-.
¿Alguien de nuestra familia lo invocó…?
Miró la foto sobre su escritorio: Freya y Mío, sonriendo, abrazadas.
-Freya…
¿acaso tú…?
La criatura rugió: -¡Impresionante, humana!
Al fin muestras valor.
Invocaste algo interesante…
¡esto será entretenido!
Tal vez deba felicitarte…
pero dime…
¿crees poder sobrevivir a esto?
Desde la oscuridad, un ejército entero emergió.
Freya apretó los dientes.
-¡Maldición…!
-murmuró, mordiéndose el labio-.
Esto será…
una batalla sin fin.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com