This Is Not On Paranormal - Capítulo 16
- Inicio
- Todas las novelas
- This Is Not On Paranormal
- Capítulo 16 - 16 THIS IS NOT ON PARANORMAL El Rescate De Hana
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
16: THIS IS NOT ON PARANORMAL: El Rescate De Hana 16: THIS IS NOT ON PARANORMAL: El Rescate De Hana Volumen 2 , Capítulo 16: El Laberinto de las Sombras y el Trono de la Discordia I.
El Vínculo de los Sueños En el silencio de la “Habitación de Sombras”, Kiri cayó en un sueño profundo que se sintió distinto a cualquier otro.
No era la niebla tóxica de Sumoggu, sino un espacio etéreo donde el tiempo parecía detenido.
Al mismo tiempo, en una celda gélida del castillo, Hana cerraba los ojos por el agotamiento.
En ese limbo espiritual, sus conciencias se cruzaron.
—¡Hana!
—gritó Kiri, corriendo por un pasillo de luz blanca.
—¿Kiri?
¡Aquí estoy!
¡Te estoy buscando!
—respondió ella, su voz resonando con una mezcla de alivio y desesperación.
Lograron encontrarse y fundirse en un abrazo que se sintió real.
Kiri, manteniendo la calma a pesar de la emoción, le preguntó por su ubicación exacta.
Hana le describió un lugar húmedo y oscuro, parecido a un calabozo subterráneo donde las cadenas de metal espiritual drenaban sus fuerzas.
Kiri despertó de golpe, con el corazón martilleando; ahora tenía una dirección clara.
II.
El Laberinto de las Feromonas Al amanecer, el grupo abandonó el campamento.
Frente a ellos se alzaba el castillo de Kuchiku-kan, pero para llegar debían cruzar un jardín laberíntico envuelto en una fragancia dulce y enfermiza.
Eran las feromonas de plantas carnívoras espirituales diseñadas para quebrar la voluntad de los intrusos.
A pesar de sus esfuerzos por evitar el polen, el grupo comenzó a sucumbir a las alucinaciones.
Kiri e Hiroshi se vieron atrapados en un futuro donde llegaban demasiado tarde; veían el cuerpo inerte de Hana y sentían el peso del fracaso aplastando sus pechos.
Kin, por su parte, se vio rodeado de sombras que le susurraban que siempre sería una carga, que jamás alcanzaría el nivel de su hermano mayor.
La Vigilante se detuvo en seco, su rostro oculto tras su capucha mostró una mueca de dolor puro, reviviendo un pasado traumático que se negó a revelar.
Luchando contra sus propios demonios internos, lograron cruzar el laberinto, jadeando y con la mente fragmentada, pero impulsados por el objetivo final.
III.
Infiltración y Sacrificio Utilizando las habilidades de manipulación de sombras de Kiri y la Vigilante, el grupo se deslizó por las paredes del castillo como manchas de oscuridad viviente.
Sin embargo, al llegar al gran salón, la presencia de Kuchiku-kan los golpeó como una maza.
El Rey Demonio los esperaba con una sonrisa de absoluta suficiencia.
—Kiri, ve por ella.
Nosotros lo mantendremos ocupado —ordenó la Vigilante, activando sus poderes de luz.
Kin e Hiroshi se colocaron a su lado, dispuestos a dar su vida con tal de que Kiri avanzara.
Kuchiku-kan se rió ante la osadía de los “insectos”, desatando una presión espiritual que hacía crujir el suelo.
IV.
La Desgarradora Realidad Kiri corrió hacia los niveles inferiores del castillo, guiado por la visión de su sueño.
Buscó celda por celda en el calabozo, gritando el nombre de Hana, pero solo encontró cadenas vacías y frío.
Desesperado, subió hacia la parte más alta del castillo, irrumpiendo en el salón del trono.
Allí, sentada en un peldaño inferior al trono principal, estaba Hana.
Kiri sintió un alivio momentáneo que se transformó rápidamente en horror.
Hana ya no vestía su ropa habitual; portaba una túnica oscura con bordados de la Tierra Espiritual.
Sus ojos, antes llenos de calidez y determinación, estaban vacíos, con un brillo purpúreo antinatural.
No hubo alivio en su rostro al verlo, solo una frialdad absoluta que cortaba más que cualquier guadaña.
Parecía que el Rey Demonio no solo la había capturado, sino que había borrado su identidad para convertirla en su pieza más valiosa.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com