Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

This Is Not On Paranormal - Capítulo 4

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. This Is Not On Paranormal
  4. Capítulo 4 - 4 THIS IS NOT ON PARANORMAL
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

4: THIS IS NOT ON PARANORMAL 4: THIS IS NOT ON PARANORMAL Volumen 1, Capítulo 4: La Caza Inicia y la Tormenta de Sentimientos  I.

Rumores y Rojeces en el Salón Kiri y Hana se movían con una cautela nerviosa mientras entraban a la escuela.

El aire de normalidad era una máscara que apenas podían sostener, sabiendo que eran la “Fuente de Poder” que el Rey Demonio buscaba.

Se separaron al llegar al salón de clases, cada uno buscando el anonimato de su pupitre.

Hana se unió a un grupo de sus amigas, quienes la rodearon con curiosidad.

—Oye, Hana, ¿quién es el chico con el que has estado hablando y saliendo estos días?

—preguntó una de ellas con una sonrisa pícara.

Hana sintió un calor subir por su cuello.

—Es solo…

un amigo.

Kiri.

Nos encontramos por casualidad.

—Pues es algo guapo —comentó otra, sin rodeos—.

Es callado, pero tiene esa aura oscura.

Atractivo, ¿sabes?

Hana nunca se había detenido a analizar a Kiri de esa manera.

Guapo.

El pensamiento la golpeó y una oleada de rojo le subió hasta las orejas.

Desvió la mirada hacia la ventana, incapaz de procesar el repentino cambio en su percepción.

Mientras tanto, Kiri estaba sentado cerca de la ventana, con la mirada perdida en las nubes.

Uno de sus compañeros de clase se acercó con una actitud más directa.

—Oye, Kiri.

Dime algo, ¿podrías presentarme a Hana?

Es una chica muy linda, y esos ojos rosados y su pelo rubio…

son muy llamativos.

Kiri, que estaba absorto en sus propios pensamientos, sintió una punzada inesperada de molestia.

Hasta ese momento, solo había sentido alivio y una conexión genuina con Hana.

Estaba feliz de tenerla como aliada y amiga.

Pero las palabras de su compañero plantaron una semilla venenosa de posesividad en su mente.

¿Un amigo?

¿Eso era suficiente?

En ese instante, un sentimiento inarticulado, compartido y latente, se formó silenciosamente en el interior de ambos.

II.

Un Silbido y un Encuentro Íntimo El timbre sonó.

Kiri y Hana salieron disparados del salón, la tensión de sus interacciones con sus compañeros actuando como un resorte.

Kiri llegó primero al almacén abandonado que habían convertido en su campo de entrenamiento.

Hana llegó unos minutos después, jadeando.

El silencio entre ellos era pesado e incómodo.

No se atrevían a mirarse a la cara después de la intensidad de los pensamientos compartidos en el salón.

—¡Oh, por favor!

¿Son niños de primaria?

—El siseo frustrado de Hoissuru rompió el silencio, su sombra flotando impaciente—.

Somos cazados por el Rey Demonio y ustedes están aquí sonrojándose como idiotas.

¡Nakimushi, haz algo!

El espíritu de Nakimushi se manifestó brevemente como una figura sombría junto a Hana, antes de fundirse de nuevo con ella.

—Esto es estúpido.

El entrenamiento es clave, —resonó la voz melancólica de Nakimushi en la mente de Hoissuru.

—Pero no se concentrarán así.

Sin previo aviso, la sombra de Hoissuru se extendió y empujó a Kiri hacia adelante.

Al mismo tiempo, el impulso de Nakimushi hizo que Hana perdiera el equilibrio.

Los dos cayeron el uno sobre el otro, y sus labios se encontraron en un beso torpe y fugaz.

Se separaron de inmediato, ambos sonrojados hasta la raíz del pelo, mirándose con una timidez que se sentía tan fresca como si apenas se hubieran conocido.

—¡Oops!

Un accidente —siseó Hoissuru con un tono claramente falso y satisfecho.

III.

El Demonios de la Cacería Al caer la noche, Kiri acompañó a Hana a su casa, la caminata silenciosa y marcada por la incomodidad del beso “accidental”.

—Vamos, Nakimushi, hagamos que se relajen —murmuró Hoissuru.

Antes de que pudieran protestar, Kiri sintió que sus músculos obedecían a una fuerza externa.

Su mano se extendió hacia Hana.

Al mismo tiempo, la mano de Hana fue impulsada hacia la suya.

Las manos se entrelazaron, el calor de la conexión física era abrumador y silenciaba la mente.

Se quedaron así, caminando con las manos unidas, hasta que el silencio fue roto por algo más que su timidez.

Un rayo de energía espiritual de un verde pútrido cayó del cielo, impactando en la calle a pocos metros.

Kiri y Hana se quedaron petrificados, sus manos aún unidas, sintiendo cómo una presencia oscura se materializaba cerca.

Un demonio de aspecto grotesco, con una armadura dentada y múltiples ojos rojos, apareció.

Se presentó con una risa raspada.

—Soy Hantā, el Demonio de la Cacería, y mi amo, el Rey Demonio Kuchiku-Kan, me ha enviado.

—He venido por la Fuente de Poder.

Entreguen el recipiente, y el Rey les perdonará la vida —continuó Hantā, su voz era un raspado de metal.

Hantā invocó su poder.

Una docena de armas fantasmales (armas de guerra y arpones flotantes) se materializaron alrededor de él, apuntando directamente a Kiri, ya que era el que podía ver mejor a los espíritus.

—¡Ahora no!

—gritó Kiri, su transformación siendo casi automática.

Kiri y Hana se transformaron al unísono: la máscara de Kiri se formó, y los tentáculos de lamento y mascara llorona de Hana surgieron.

Se lanzaron a la ofensiva, esquivando el primer aluvión de proyectiles de Hantā.

Justo cuando estaban a punto de alcanzarlo, otra sombra apareció de la nada.

Neirugan, el Demonio de los Clavos, se materializó y lanzó un ataque coordinado.

Un gigantesco clavo sombrío se disparó hacia Hana, pero Kiri reaccionó instintivamente, interponiéndose.

El clavo de Neirugan no falló.

Atravesó el costado de Kiri y rebanó la mitad de su brazo.

Kiri cayó al suelo, sangrando profusamente, la máscara desintegrándose.

La Guadaña Posesión de Armas se disolvió en el aire, dejando a Kiri y Hana a merced de los dos demonios.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo