This Is Not On Paranormal - Capítulo 6
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6: THIS IS NOT ON PARANORMAL 6: THIS IS NOT ON PARANORMAL Volumen 1, Capítulo 6: El Celoso y la Regla del Juego I.
Ojo de Hermano y la Estupidez Heroica Kiri despertó en casa de Hana.
Después de ser curado y desmayarse en el regazo de la chica, Hana lo había llevado a su casa, temiendo dejarlo solo.
Hoissuru seguía inactivo.
Kiri se sintió incómodo.
Tenía un brazo nuevo, una conexión emocional con Hana y una laguna mental.
Justo cuando Kiri y Hana intentaban disimular la tensión, alguien los observaba: Hiroshi Yamada , el medio hermano de Hana.
Desde la ventana de la cocina, Hiroshi vio a Kiri, no como un guerrero, sino como un idiota que se reía solo.
Hiroshi, incapaz de ver el combate espiritual, solo había presenciado a Kiri parado en la calle, riéndose con una sonrisa maníaca a la nada.
Lo vio como un patán que asustaba a su hermana y, peor aún, que intentaba seducirla.
Cuando Kiri se disponía a irse, Hiroshi salió disparado.
—¡Tú!
¡Oye!
—llamó Hiroshi con voz quebradiza y protectora—.
No vuelvas por aquí, ¿entendido?
Aléjate de mi hermana.
—¡Hiroshi!
¡Deja de decir esas cosas!
—reprendió Hana, avergonzada por el comportamiento de su hermano.
Kiri, con la mente todavía procesando su reciente transformación psicótica, apenas registró la amenaza.
Miró a Hiroshi como un mosquito molesto y se encogió de hombros, restándole importancia.
—Como digas.
II.
Vigilancia y un Nuevo Despertar Al día siguiente, Kiri y Hana regresaron al salón de clases, manteniendo su incómodo secreto.
Kiri podía sentir una mirada clavada en su nuca.
Se dio la vuelta: era Hiroshi, que se escondía rápidamente detrás de su libro de texto.
La vigilancia de Hiroshi era evidente y constante, una nueva capa de estrés en la vida de Kiri.
Al finalizar las clases, Kiri y Hana se dirigieron hacia el almacén, con la intención de entrenar y analizar la amenaza de Neirugan.
Hiroshi, determinado a saber qué hacía su hermana con el “estúpido” de Kiri, los seguía.
Al verlos entrar en el almacén abandonado, se sintió justificado en su sospecha.
Pero antes de que pudiera llegar a la puerta, fue interceptado.
Un grupo de maleantes lo acorraló, buscando dinero.
A diferencia de Kiri, Hiroshi no tuvo la oportunidad de ser un héroe.
Le quitaron la cartera y lo golpearon brutalmente, dejándolo tendido en el callejón, sangrando y al borde del desmayo.
En ese momento de desesperación, adquirió la habilidad de ver espíritus.
III.
El Pacto del Jugador Flotando sobre él, con un brillo azul y una forma que grababa a un fantasma de videojuego, estaba un yōkai: Gēmā , el Demonio de los Juegos.
—Vaya, vaya.
¿Por qué el punto de aparición está aquí?
—preguntó Gēmā, su voz alegre y llena de efectos de sonido.
—¿Por qué estás tirado en el callejón, jugador ?
Hiroshi, con esfuerzo, susurró la historia del robo y la golpiza.
Gēmā, notando la consola portátil que Hiroshi tenía agarrada en su bolsillo, sonriendo con malicia.
—Tienes algo que me interesa.
Un corazón friki.
Te propongo un trato, jugador .
Te doy el poder de subir de nivel, de superar a esos noobs .
A cambio, tendrás que jugar absolutamente todos los juegos de Japón .
Hiroshi, de 16 años y un fanático empedernido de los videojuegos, olvidó el dolor y el peligro en cuanto escuchó la misión.
Era un sueño para él.
Aceptó sin dudar.
En ese instante, una energía lúdica y oscura inundó sus venas.
El dolor de sus heridas desapareció.
La piel de Hiroshi se tornó ligeramente verde y una máscara con una expresión tímida pero determinada se forma en su rostro.
De su espalda surgió una sombra que se asemejaba a un yōkai con accesorios de juego.
El poder del Control del Juego había sido activado.
IV.
Un Nuevo Contendiente Mientras tanto, dentro del almacén, Kiri y Hana se preparaban para entrenar.
De repente, una presencia espiritual abrumadora, pero diferente, vibró en el aire.
No era la energía maligna y antigua de Kuchiku-Kan.
—¡Cuidado!
—advirtió Kiri, poniéndose en posición—.
¿Más esclavos de Kuchiku-Kan?
Corrieron hacia la entrada.
Allí, en el límite del callejón, donde la luz se moría, estaba Hiroshi.
Llevaba la máscara tímida, su aura era juguetona pero intensa, y de su espalda se proyectaba Gēmā.
Kiri y Hana se quedaron atónitos.
Era su compañero de clases, el medio hermano celoso de Hana…
ahora transformado en un híbrido como ellos.
Y venía con un poder nuevo, listo para entrar en la “partida”.
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