Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

This Is Not On Paranormal - Capítulo 7

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. This Is Not On Paranormal
  4. Capítulo 7 - 7 THIS IS NOT ON PARANORMAL
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

7: THIS IS NOT ON PARANORMAL 7: THIS IS NOT ON PARANORMAL Volumen 1, Capítulo 7: El Error del Juego y la Sombra Compartida  I.

La Habitación del Juego Kiri y Hana quedaron atónitos.

Su compañero de clases, el medio hermano de Hana, estaba allí, en el límite del almacén, transformado en un híbrido yōkai.

La máscara tímida de Hiroshi contrastaba con la furia palpable que le dirigía a Kiri.

—¡Tú!

—gritó Hiroshi, su voz distorsionada por el poder de Gēmā.

—¡Mira lo que le hiciste a mi hermana, acercándote a ella!

Antes de que Hana pudiera intervenir, Hiroshi desató su nueva habilidad.

El aire alrededor del trío se distorsionó, y la realidad se hizo añicos.

Kiri y Hana fueron transportados a una dimensión paralela: la Habitación del Juego.

El almacén había desaparecido, reemplazado por un espacio de neón y estética de videojuegos de 8 bits, lleno de plataformas flotantes y un cielo pixelado.

—¡Aquí nadie nos molestará!

—exclamó Hiroshi, ahora sintiéndose en su elemento.

Activó Recreación del Juego, su habilidad para manifestar armas de sus juegos favoritos.

Con un gesto, aparecieron varias armas flotantes, similares a las de Hantā, pero con la estética brillante de un shooter de arcade.

II.

El Terror de Hana El rostro de Hana se contrajo de miedo.

No por Hiroshi, sino por Kiri.

El recuerdo de Kiri masacrando a Hantā con esa sonrisa psicópata aún estaba fresco.

—¡Hiroshi, detente!

No te das cuenta, ¡él no es el enemigo!

—gritó Hana, transformándose en el acto.

Los tentáculos de Nakimushi se manifestaron, balanceándose con desesperación.

Hiroshi se negó.

—¡Sí lo es!

¡Tiene un aura abominable!

Si te dejo cerca de él, te va a matar.

¡Aléjate de él!

Hana ignoró la advertencia.

Sabiendo que Kiri necesitaba calma, y no más estrés, le tapó los ojos a Kiri con uno de sus tentáculos, intentando aislarlo de la vista de las armas de Hiroshi.

Kiri estaba harto de que los demás decidieran su vida.

—¡Quítame esto!

—gruñó Kiri.

Se arrancó el tentáculo.

Con la furia de Hiroshi y las armas flotantes a la vista, Kiri activó el Silbido.

Su cuerpo comenzó a transformarse, pero al ver las armas idénticas a las de Hantā, la transformación falló.

Su máscara comenzó a formarse, pero se rompió inmediatamente en la misma grieta que la noche anterior.

La sonrisa malvada y la risa siniestra de esa noche regresaron.

Los ojos de Kiri se volvieron blancos, y el aura oscura se intensificó, buscando una víctima.

III.

El Grito Silencioso —¡Maldito, aléjate de ella!

—rugió Hiroshi, impulsado por el miedo de ver a su hermana en peligro, y se preparó para lanzar un asalto total.

Kiri, con la guadaña apareciendo a medias en su mano, lo vio no como Hiroshi, sino como una mera extensión de Hantā, la presa que el poder oscuro anhelaba terminar.

Estaba a punto de atacar.

Hana, viendo el terror absoluto en el rostro de su hermano y la inminente violencia sin control de Kiri, hizo lo único que podía hacer.

Se puso directamente delante de Kiri, dándole la espalda al monstruo que él era.

—¡Kiri, cálmate!

—ordenó Hana, su voz llena de la angustia de Nakimushi—.

¡Soy yo!

¡Tienes el control!

Al ver a Hana, su compañera y su primera aliada, protegiendo a alguien de él mismo, Kiri se detuvo.

El impulso homicida se encontró con el ancla emocional que era Hana.

El poder oscuro se retorció, luchando por el control, pero la voluntad de Kiri prevaleció por un milisegundo.

La risa se ahogó.

La guadaña se disolvió.

Kiri cayó de rodillas, con la respiración entrecortada, y la máscara se desvaneció.

La Habitación del Juego se dispersó, y volvieron al almacén.

IV.

La Duda del Hermano Hiroshi se quedó aterrado.

El aura que sintió de Kiri en ese momento final fue tan pura y densamente maligna que superaba cualquier enemigo de videojuego.

Kiri, ya en su forma humana, intentó contactar a su yōkai, desesperado por respuestas.

Hoissuru, ¿qué está pasando?

¿Qué fue eso?

La voz de Hoissuru resonó, pero estaba genuinamente confundida.

—No lo sé.

Estaba dormido.

No tengo control sobre…

esa cosa.

Hiroshi se acercó a Hana, ignorando a Kiri.

La duda era palpable en su rostro.

La rabia se había transformado en un miedo muy real.

—Hana, ¿qué demonios es eso?

—preguntó Hiroshi, su voz temblaba—.

No me importa lo del Rey Demonio, pero…

¿qué está pasando dentro del alma de Kiri?

¿Qué es eso que está controlando su cuerpo?

El misterio de la sombra oscura, más peligrosa que el pacto de Hoissuru, ahora era un secreto compartido que amenazaba con destrozar su incipiente equipo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo