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Timekeepers - Capítulo 47

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Capítulo 47: Ecos Del Futuro.

Punto de Vista de Emily.

Las centellas de Eric nos impiden ver más allá del humo provocado por la explosión. El aroma a azufre es inmenso, ¿qué significa eso?

“¡Mierda! ¡Prepárense todas!”, exclama Rodrigo. Así, él y nosotras cambiamos el cargador de los rifles.

De la nada, rayos púrpuras comienzan a brotar entre la nube de polvo.

“¿Centellas? Eso es interesante. No cabe duda, esta línea temporal ha sido manipulada de una forma diferente. En fin… no hicieron caso, ahora enfréntense a las consecuencias”.

Así, la chica aparece frente a mí y me empuja a gran velocidad mientras que un sujeto sale junto a ella y golpea a Rodrigo en la cara arrojándolo al suelo. Esta chica me arrastra varios metros. Sin embargo, con mi pierna izquierda logro envolver la de ella y provoco que caiga.

“¡Buena jugada!”, exclama.

Ella se levanta velozmente y no me deja más opción que dispararle con todo el cargador. La chica usa sus poderes y toma todas las balas con su mano derecha. “Lo siento, cariño. Pero no puedes lastimarme con eso”.

Mi cuerpo entero tiembla, mentiría si dijera que no tengo miedo. Ellos son demasiado poderosos, y ella, es una bestia. Es una mujer, pero puedo ver que ha sido entrenada por años para ser un arma de combate especial. No cabe duda de que el futuro del que vienen es caótico.

“¡Adelante, hermosa! ¡Hazme algo de daño!”, exclama con una carcajada salvaje.

Su voz es dulce, pero si actúa de esa forma parece una lunática. Mis armas no sirven de nada, solo me queda luchar a puños.

Suelto mis armas y me lanzo contra ella, así, la ataco con varios puñetazos los cuales ella evade sin problema. Puedo escuchar el zumbido del viento con nuestros ataques, cada gota de sudor brotando por el cansancio.

“Esto es divertido, pelear a puño limpio. No lo hacemos tan seguido”, dice con una voz llena de emoción.

De pronto, ella se gira hacia la nube de humo casi disipada por completo, y sin aviso, se desliza con la electricidad hasta Sandra.

Cuando me percato de lo que está pasando, miro a mi alrededor y puedo sentir el viento de rezago provocado por Rodrigo corriendo a gran velocidad seguido por rayos púrpura, de un lado a otro. Diana está luchando contra un hombre ella sola. Entonces, escucho varios disparos que me hacen mirar hacia Sandra. Es evidente que ella le disparó a la chica, pero ella ni se inmutó. Sin más, la chica le da una patada en el estómago que arroja a Sandy al suelo.

“¡Sandra!”, exclamo.

Sin más, corro hasta esa chica y me lanzo contra ella. La intento golpear en la cara, pero ella toma mi puño con una mano y me mira fijamente a través de su máscara.

“Eres hermosa… ahora entiendo por qué Eric nunca me miró a mí… aunque Sandy me parece incluso más hermosa. Pero nosotros no podemos controlar el corazón”, dice la chica mientras forcejeamos.

“¿De qué… hablas?” me quedo perpleja ante lo que ha dicho.

“Nada. Solo evitemos los golpes en la cara, no quiero dañarte y no quiero que me dañes”.

Así, ella me suelta y con una vuelta rápida me patea en el abdomen y termino varios metros atrás de rodillas. ¡Mierda! ¡Eso duele! La saliva sale de mi boca y no puedo respirar. Ella definitivamente me ha dado duro.

“¡Emily!” Sandra se levanta y me mira.

“¡No! ¡Ayuda a Diana! ¡Ella necesita de ti!”, exclamo con lo poco que tengo de aliento.

La chica camina hacia mí, cada paso que da me deja ver una sensualidad inmensa combinada con una potente presencia de poder. No es normal ver esas dos cualidades juntas.

“No queremos matarlos, créeme”, dice.

“¡No me importa!”, exclamo con una inmensa rabia contenida. Me levanto rápidamente y comienzo a lanzar un ataque tras otro. Nuestros intentos por golpearnos eran inútiles, el cansancio se hacía presente, ella ni siquiera se inmutaba.

Así, le arrojo una patada y ella la evade dando un salto al aire, pero gire en este y me intenta golpear de nuevo en el abdomen, por lo que salto hacia un costado y giro intentando darle otro golpe. Esta vez ella no lo previó, y así, logro incrustar mi pie en la mejilla de su máscara. Ella libera un pequeño grito de dolor y cae al suelo.

Como un rayo, ella se levanta de nuevo y miro su rostro en la oscuridad, “creí que respetarías el no golpearnos en la cara. Pero veo que no… No me contendré esta vez”.

Su rostro es realmente hermoso. Mi ataque fue tan directo que logré ocasionar una herida en su mejilla, sin embargo, ella pone su mano en esta y libera un pequeño brillo verde.

¿Eh? ¿Una sanadora? ¡Entonces es timekeeper, sanadora y elemental! ¡Sí es una tri-mutante! ¿Pero realmente es una timekeeper? ¡Solo puedo comprobarlo de una forma!

Ella suelta su máscara que se le cayó cuando la golpeé, y con un simple parpadeo, aparece frente a mí dándome una cachetada limpia, seguido de una ráfaga de puñetazos limpios.

El dolor incesante se hacía cada vez más grande, y sin aviso previo, ella simplemente se detuvo. Mi mente es un desastre, apenas puedo mantenerme de pie. Necesito moverme con Sandra, necesito curarme.

Como una última esperanza, junto mis manos y detengo el tiempo, la chica está congelada, veo que funcionó, lo que significa que no es timekeeper, es una buena señal. Así, corro hacia Sandra intentando usar mi detención temporal como una ventaja. Sin embargo, cuando logro llegar hacia ella me percato de que está curando a Diana y el chico con el que lucharon yace en el suelo muy herido.

¿Logaron derrotarlo? Sandra está sangrando de los labios y Diana tiene la nariz rota con mucha sangre brotando. Mierda… esto es una paliza.

Así, como si fuera una pesadilla, una voz me habla al oído, “¿Creíste que podrías detenerme con eso?”.

Me giro velozmente y puedo ver a la chica moviéndose libremente. “¿C-Cómo es posible?”.

“¿Creíste que porque me quedé de pie sin moverme no era timekeeper? Ay, qué tierna. Todos aquí somos timekeepers de manipulación libre. En el futuro los timekeepers se volvieron tan comunes como los elementales”.

Mi cuerpo empieza a temblar y retrocedo lentamente.

No… no es posible… ¿qué haremos? Eric tenía razón… ¡No! ¡No puedo pensar eso! ¡Él está dando lo mejor que puede en este momento! ¡Sería fallarle! ¡No puedo hacerlo!

Pierdo la concentración y mis poderes se inhabilitan, dejando al tiempo fluir de nuevo.

“Tu rostro es un desastre, de verdad no quería hacerlo, pero no te importó lastimarme a mí”, dice esa chica.

“¡Jódete!”, exclamo, corriendo hacia ella intentando golpearla de nuevo. Sin embargo, ella me detiene y hunde su puño en mi abdomen dejándome sin aliento y cayendo al suelo de nuevo. Mi vista se nubla, esta vez me golpeó con todas sus fuerzas.

“Se acabó, no puedo matarte… tenemos prohibido tocarlos a todos ustedes, así que estás segura. Pero eso no significa que no pueda darte otro puñetazo”.

Ella estira su brazo para abofetearme de nuevo y de pronto el tiempo se retrocede de nuevo.

¿Eric? Él no suele usar el retroceso más que en emergencias… debe estar desesperado. ¡Mierda! Mis fuerzas regresaron, mis energías igual. No estoy herida aún. ¡Significa que puedo luchar aún más!

La chica mira hacia atrás, rumbo a la dirección de Eric. “Ya veo… así que Eric hizo eso…”.

Aprovecho su distracción y hundo mi pierna en su estómago con todas mis fuerzas, “¡Toma eso, maldita perra!”.

“¡Gagh!” ella deja salir un grito enmudecido y cae de rodillas.

¡Es mi oportunidad!

Sin más, le doy otra patada en el rostro y su máscara sale volando mientras que ella cae al suelo. Su boca escurre sangre igual que su nariz. Tomaré venganza por lo que hiciste. Esto no solo es por mí, ni por nosotros. ¡Es por todos los inocentes que ustedes han asesinado!

Rápidamente la tomo del cabello y la levanto del suelo, así, le doy un puñetazo directo en la mejilla que parece dejarla inconsciente.

Me siento algo cansada, pero debo ayudar a las chicas. De pronto, puedo ver un rayo púrpura impactando el suelo y este, genera un estruendo tan inmenso y un golpe tan potente que el suelo se parte y se rompe, provocando un agujero enorme que me hace caer a la siguiente planta. Algunos escombros caen encima de mí y el dolor me hace sufrir.

“¡Gagh! ¡Ah! ¡Carajo!”, grito con un inmenso dolor.

Miro a todos lados y puedo ver a Rodrigo de pie tambaleándose, su ropa está destrozada. Él está chorreando sangre de todos lados.

“¡Rodrigo!”, exclamo intentando hacer que me mire.

Él se gira y me sonríe con un rostro lleno de hematomas, así, cae al suelo completamente agotado. “¡Rodrigo! ¡No!”.

¡No! ¡Espero que esté bien! ¡Necesito moverme! ¡Sandra! ¿Dónde está ella?

Miro hacia el techo y un rayo púrpura baja de este y se detiene justo a mi lado, entonces, mi rostro se llena de miedo y un escalofrío inmenso recorre mi cuerpo como si hubiera visto a la misma muerte, “hola. ¿Creíste que habías conseguido derrotarme? No, no lo hiciste”.

Esa maldita… sigue intacta… No, no es posible. ¿Cómo?

“¿Cómo sigo viva? Sencillo, fingí todo. Obvio el dolor no, pero sí el haberme desmayado. Soy buena ¿verdad? De niña quería ser actriz, por supuesto, que era imposible en un futuro de mierda”.

¿Me leyó la mente?

“Sí, lo hice”, dice ella con una sonrisa. Así, se agacha encuclilla y acaricia mi cabello.

“Soy timekeeper, sanadora, elemental, y por último… telépata. No soy una tri-mutante… soy una poli-mutante. Ahora, déjame cobrarme por el daño que me hiciste” ella muestra un rostro enfurecido.

Sin más, me saca de los escombros y me lanza por los aires, mi estómago se revuelve por la velocidad y siento ganas de vomitar. Un relámpago cae en la ciudad y con esa misma velocidad ella desaparece y reaparece en otro punto mientras sacude sus brazos. De la nada siento un inmenso dolor, el aire sale de mis pulmones y no puedo respirar, todo mi cuerpo comienza a doler, estoy segura de que me dio una gran cantidad de golpes en la cara y el cuerpo. Lo único que pude ver fue un destello blanco combinado con uno púrpura.

Así, caigo al suelo y comienzo a toser con un dolor que se extiende por todo mi cuerpo. Mi boca se llena de un sabor a hierro y mi rostro entero se calienta mientras escurro sangre de la nariz y los labios. No puedo moverme, veo borroso, ella no tuvo piedad en ese ataque.

Eric… por favor… no pierdas… ya no puedo, mierda… no pude hacer nada… Diana, Sandy… No pude ayudarlas… alguien ayude a Eric y Rodrigo… por favor, quien sea… hágalo…

Mis ojos se cierran y lo último que veo es a esa chica dándome la espalda y desvaneciéndose en un rayo morado. El frío se apodera de mí y el sonido de la lluvia desaparece poco a poco.

Punto de Vista de Sandra.

Hay una gran cantidad de humo frente a mí, Eric permanece atento, pero parece congelado. Mi cuerpo tiembla, sé que hoy seguramente moriré. No quiero hacerlo, quiero ser amada, quiero amar, quiero una familia, quiero crecer más. Si muero hoy entonces no habré conseguido nada en la vida.

No puedo evitar que mi cuerpo se mueva como una gelatina. Es horrible.

De la nada, el sujeto sale tranquilamente del humo y mira fijamente a Eric.

“Así es, no funcionó. Recuerdo todo lo que ya pasó en estos minutos que acabas de retroceder, al igual que mis aliados”.

“Entonces luchemos sin poderes, sin poderes ni armas” Eric responde y suelta sus armas de la nada.

El asesino asiente y toma posición de pelea. “Eso tampoco servirá, pero si eso quieres, será un placer”.

¿Qué está pasando? ¿Por qué ocurre eso? ¿Por qué hablan así? Pareciera como si ya hubieran hablado de eso… ¿Eric habrá retrocedido el tiempo? ¡Es horrible no ser un timekeeper!

Cuando un rayo cae, ellos se lanzan al combate de forma incesante. Es una bestialidad; están luchando a puño limpio. ¿Qué debería hacer? ¿Ayudar a Eric?

Eric… por favor, no dejes que te lastime, sé que tú puedes.

De pronto, un grito me hace salir de mis pensamientos, miro hacia mi costado derecho y veo a Diana luchando contra un sujeto de ellos. “¿Ella sola? ¡No mames!”.

Así, corro hacia ella y tomo una navaja de mi pantalón para posteriormente lanzarla contra ese maldito. Sin embargo, el sujeto toma a Diana por el cuello y atrapa la navaja en el aire. “Buen intento, hermosa. Ambas son bellas. No tengo nada contra ustedes, pero tengo que hacer algo para que no interfieran en nuestros planes”.

Así, me acerco hacia ellos intentando liberar a Diana, pero él me da una patada en el rostro y me arroja lejos de ellos. “¡Mierda!”.

Diana entonces coloca sus manos en la cabeza de ese sujeto y él la suelta al igual que la navaja mientras cae al suelo, “¡GAGH! ¡HAHHH!”.

“¡Perra! ¡Qué mierda me hiciste!”, exclama mientras cae al suelo y convulsiona en repetidas ocasiones.

Diana intenta recuperar el aliento, ella tose y escupe algo de sangre al suelo, “solo un poco… de juego mental… ah…”

Sin más, corro hacia ella y estiro mis manos abarcando todo su cuerpo. Mis poderes la curan mientras la envuelven en un brillo verde, unos segundos después ella se recupera.

“Gracias, Sandy. Ahora, por favor, ayudemos a Rodrigo, no puede solo” me dice con un rostro preocupado.

“Sí, hagámoslo”.

En todo el lugar podemos observar rayos morados que se mueven de un lado a otro y una ráfaga de viento que fluye velozmente de un punto a otro como el rayo. El polvo se levanta cada vez más, no cabe duda, es Rodrigo.

“Él está siendo golpeado horriblemente, no puede más con sus piernas… ¡Sandra! ¡Por favor! ¡Debemos ayudarlo!”, exclama sujetándome de un brazo.

“Lo haré, solo necesito tener un punto fijo, sino jamás lograré atinarle a él” le respondo.

Miramos a todos lados y de pronto, el rayo morado azota a Rodrigo contra un pilar sujetándolo del cuello.

“Eres impresionante, muy veloz. Pero mi electricidad siempre será superior, recuerda que yo sí me muevo a la velocidad de la luz, y tuve que ir más lento para poder luchar contigo. No he recibido ni un solo rasguño”, le dice el sujeto a Rodrigo.

¡Es ahora o nunca!

Estiro mis brazos hacia Rodrigo y a pesar de que está algo lejos, libero mi poder para curarlo. El sujeto mira que está siendo curado y me mira fijamente, entonces, en un parpadeo aparece frente a mí y me toma del cabello evitando que cure a Rodrigo por completo.

“No te metas, maldita perra”.

¡Me duele! ¡Mi cabello! Puedo sentir como mi cuero cabelludo se estira demasiado, es como si se me fuera a arrancar.

“¡Suéltame!”, exclamo hasta quedarme afónica, dándole una patada en la entrepierna. Así, él cae el suelo y luego desaparece huyendo.

“¡Rodrigo!” Diana corre hacia él y lo ayuda a mantenerse de pie. Yo la sigo y entonces lo curo por completo.

Miro a Diana quien sus ojos se han llenado de lágrimas a punto de escurrir, “perdonen chicas… no soy tan veloz como él, aun así, daré todo para protegerlas. Por favor, ayúdense y no mueran”.

Sin más, Rodrigo desaparece y se marcha del lugar.

“No te preocupes, él estará bien”, digo.

Diana asiente y limpia las lágrimas que escurren por sus mejillas.

“¡Malditas perras! Creyeron que podrían detenerme con ese truco… ¡Pero no es así!”, exclama el sujeto al que Diana usó sus poderes.

En un parpadeo él golpea a Diana en el estómago y luego se desliza hacia mí intentando darme una patada en el rostro, pero logro agacharme hasta el suelo. Así, doy una vuelta en el suelo y lo derribo.

Diana sigue sin aliento, por lo que debo encargarme de esto sola.

Soy solo una sanadora, por lo que si no me puedo defender entonces moriría en el campo de batalla. Pasé gran parte del tiempo perfeccionando mis habilidades de pelea para momentos como este… pero siendo sincera, me siento algo inútil sin un poder de ataque.

¡Tengo que luchar! ¡Ya no importa si puedo hacerlo o no! ¡Debo luchar a la par de ellos! ¡Soy una puta mutante y hoy voy a dejar de ser un carga para Eric y los demás!

Me levanto del suelo y me lanzo contra el chico, incrustando mi codo en su abdomen. El crujido de sus costillas siendo fracturadas llega a mis oídos mientras que él libera un grito agonizante de dolor y vomita algo de sangre.

Así, Diana logra recuperarse y me ayuda a levantarme. El sujeto se pone de pie en un parpadeo mientras coloca una mano donde fue dañado, “hija… de puta…” él sigue escupiendo sangre.

“¡Las acabaré!”, exclama.

Sin embargo, el daño que recibió fue tanto que no puede golpearnos, sus ataques son lentos, Diana y yo esquivamos sus ataques y así, logramos incrustar nuestros puños al unísono en su abdomen, para finalmente, destrozar su cara a puños. Mi corazón late con fuerza, mi respiración es intensa, estoy agotada, me dejo caer de rodillas al suelo.

Un combate real no se asemeja al entrenamiento… me quedé sin aliento.

El sujeto cae al suelo, apenas y puede moverse.

“Sandy… eso fue increíble…”, dice Diana ayudándome a ponerme de pie.

“Busquemos a Rodrigo”, le digo.

En ese momento, el chillido de la electricidad suena y el sujeto en el suelo desaparece.

“Escapó… qué cobarde”.

Puedo ver unas escaleras hacia el techo, Diana y yo subimos y podemos escuchar el sonido de la electricidad acá arriba. La lluvia comienza a empaparnos y podemos ver una gran cantidad de rayos púrpuras fluyendo en todas direcciones.

“¡¡Rodrigo!!”, exclama Diana desgarrando su garganta con su desesperación.

De esa tormenta, Rodrigo es arrojado al suelo y Diana corre a él. O eso pensé, ella corrió hacia el enemigo y se puso en frente.

Ya veo… me da tiempo de curarlo. Mierda, Rodrigo está demasiado herido. Sus huesos están rotos casi en su totalidad. ¿Qué es eso? ¡No!

Me quedo perpleja al ver que una extremidad no se encuentra allí. Rodrigo no tiene una pierna. “¡No!” Ahora entiendo por qué Diana gritó de esa forma.

Estiro mis brazos hacia Rodrigo y comienzo a curarlo. Mi corazón late con fuerza, siento ganas de vomitar, mi amigo está inconsciente, bañado en sangre y sin una pierna.

Nunca he podido regenerar extremidades en los entrenamientos… ¡Pero esta vez debo hacerlo! ¡Debo poder! ¡Es mi amigo!

Estiro mis brazos hacia Rodrigo y activo mi poder. El sujeto me mira desde donde está, “aunque logres curarlo, es inútil. Él no tiene energías para luchar, se acabó para él”.

“Sandra… cúralo, yo haré lo que pueda”, Diana limpia el agua que escurre por su rostro y se prepara para pelear.

“¿Sin poderes? Bien, me parece ideal”, dice el sujeto entre risas. “No me gusta golpear nenas, pero ustedes son peligrosas si me descuido”.

“Aún no entiendo por qué no puedo leer sus mentes”, dice Diana.

“Eso es sencillo, la hermosa chica que está luchando contra su amiga es nuestra telépata. Ella puede bloquear los poderes telepáticos o telequinéticos con facilidad”.

“Así que era eso… bien, entonces, adelante, luchemos”.

Eso no tiene del todo sentido. ¿O solo bloquea algunos? ¿Diana se habrá dado cuenta de eso? No pudo leerles las mentes, pero sí pudo manipularla… pero fue con contacto directo.

Rodrigo poco a poco comienza a recuperar el conocimiento mientras sus heridas se cierran. Sin embargo, su pierna no crece, únicamente está comenzando a cicatrizar.

¡No! ¡No lo hagas! ¡Crece! ¡Por favor! ¡UGH!

Uso todos mis poderes expulsándolos de un solo golpe y la pierna comienza a crecer de nuevo lentamente. Puedo ver los huesos y tejidos regenerándose de la nada, como si todo se extendiera desde la extremidad como ramas creciendo rápidamente buscando la luz con un sonido asqueroso, sin embargo, debido al esfuerzo puedo sentir el agotamiento. Mis energías se están agotando velozmente.

Esto es por ti, Rodri… no importa si muero, encontrarán a otra sanadora, pero a ti nadie podría remplazarte…

La pierna finalmente se regenera y sus heridas sanan. Mi cuerpo entero tiembla y así, caigo al suelo mientras el agua me empapa por completo.

No tengo energías… mi corazón late muy lento, no puedo hacer nada más. Nunca me había sentido así… es como si estuviera muriendo…

Miro hacia Diana quien está luchando contra ese sujeto, él realmente no quiere matarla. Ya lo habría hecho si quisiera, está jugando con ella únicamente. Diana logra golpearlo un par de veces, pero él ni siquiera parece recibir daño alguno.

Así, cuando él da un salto en el aire para golpear a Diana, el sonido de una explosión retumba en mis oídos. En un parpadeo, Rodrigo aparece frente al sujeto golpeándolo con tanta fuerza que lo arroja fuera del edificio.

“Ro-Rodrigo…” Diana sonríe al verlo, pero está agotada y demasiado lastimada. Su nariz está rota y escurre sangre. Ella se tambalea y justo antes de caer al suelo, Rodrigo la toma en brazos.

“Ya puedes descansar, ambas en realidad… gracias, sin ustedes habría muerto. Ese sujeto es demasiado fuerte. Las llevaré a un lugar seguro”.

Rodrigo coloca a Diana sobre su hombro y luego a mí, y sin previo aviso, nos lleva corriendo a gran velocidad hasta dos pisos más abajo. Luego, nos coloca en el suelo y nos cubre con su chaqueta.

“No sirve de mucho al estar empapada”, dice.

Sin más, él desaparece dejándonos un rastro de viento y polvo.

“Es mía, eh”, dice Diana.

“Ni quien la quiera”.

Ella abraza la chaqueta con tal intensidad que parece querer besarla. Solo quisiera que alguien me viera de la misma forma.

Eric…

Cierro mis ojos y únicamente puedo escuchar la lluvia alrededor y los golpes en la pelea. Es monstruoso, no tengo forma de ayudar, los demás deben querer ayuda, Emily y Eric. ¿Y si Rodrigo resulta lastimado de nuevo?

No puedo quedarme sin hacer nada.

De pronto, un rayo púrpura cruza a gran velocidad todo el edificio, “¿eso no es malo?”.

“Ese maldito… no puede ser que siga vivo después de esa caída”.

Diana me ayuda a levantarme mientras nos envolvemos en la chaqueta. Ambas caminamos muy despacio y luego subimos los escalones. Yo tomo la pistola desde el estuche que llevo en mi pantalón y subimos a la siguiente planta, sin embargo, en cuanto tocamos el suelo de ese piso el techo cruje y un agujero se forma.

El techo se derrumba casi sobre nosotras y Diana me empuja con ella para salvarnos. Una nube de polvo se levanta y nos hace toser. Algo desorientadas miramos a todos lados, pero el polvo no nos permite ver mucho.

Entonces, escuchamos el grito de Emily, un grito desgarrador, “¡Rodrigo!”.

Diana giró su mirada con miedo y el escenario que ella observó fue a nuestro amigo desplomarse en el suelo. Ella se enmudeció y se levantó poco a poco del suelo con una cara sorprendida sin decir nada. Ella temblaba mientras poco a poco se acercaba a Rodrigo, y finalmente soltó un murmullo, “Rodrigo… no puedo escucharte… por favor… no pude escucharte antes de que cayeras… por favor no… por favor”.

Sin más, un rayo morado cae desde el agujero del techo y la chica aparece allí, “hola. ¿Creíste que habías conseguido derrotarme? No, no lo hiciste”.

No puede ser… aún queda ella, y el otro sujeto que estaba luchando con Rodrigo… ¿dónde está?

No puedo escuchar lo que están hablando… necesito acercarme más…

Uso mis últimas fuerzas para intentar levantarme, sin embargo, es inútil, caigo al suelo de nuevo. Es como si mis piernas no reaccionaran a mis órdenes ni mis brazos.

De la nada, en el fondo puedo ver a Emily siendo arrojada hacia el techo y luego un destello púrpura parece alcanzarla desde la ubicación de la chica, pero ella ni siquiera se ha movido algún centímetro.

¿Es esto una ilusión al moverse más rápido de lo que el ojo humano puede ver? Fue demasiado rápido, solo vi el rayo… ¡Mierda!

Sin más, Emily cae al suelo de golpe y deja salir un grito enmudecido de dolor extremo, y con ello, Diana y yo nos quedamos congeladas. Mi cuerpo tiembla ya no solo por el cansancio, sino por el miedo, el terror que siento.

Emily… Rodrigo… Y seguramente Eric… significa que solo quedamos Diana y yo… Se acabó… ¡No quiero morir! ¡No Dios, por favor!

La chica se queda en silencio mirando a Emily unos segundos y luego se da la vuelta hacia nosotras. Diana retrocede un paso por el temor y en un parpadeo seguido de un rayo morado, la chica aparece frente a diana y coloca su mano en la cabeza de mi amiga.

“Duerme, no quiero lastimarte más”, dice, con una voz serena.

“¡Sandy, vete de-!” Diana no puede terminar su oración pues cae al suelo inconsciente y luego, la chica me mira y se desliza hacia mí. Tengo tanto miedo que me quedo congelada, mi voz intenta salir, pero solo se escucha el eco de un grito enmudecido, “ayuda… por favor… alguien”.

Mis lágrimas comienzan a brotar, mi corazón late a mil por hora y de alguna forma, siento que algo caliente escurre de mi entrepierna. No cabe duda, me he orinado del miedo, es vergonzante ver que soy una inútil.

Chicos… perdónenme, no pude hacer nada por ustedes… solo temblar como una cobarde y orinarme del miedo…

La chica caricia mi mejilla y niega con su cabeza mientras sonríe, “no pienses eso de ti, Sandy. Eres la esperanza de todos, créeme… un día lo verás. Ahora, no temas, esto se acabó. Eric está bien, mi jefe jamás lo mataría”.

¿Yo? ¿La esperanza? ¡Debe ser una broma! ¡No hay forma de que eso sea cierto! ¡Solo soy una miedosa sin futuro! ¡Mierda!

La chica desaparece de mi vista con un rayo púrpura y ese clásico chillido eléctrico. Miro a todos lados y mi vista comienza a nublarse, no sé si se debe al cansancio o al miedo, pero no puedo mantenerme estable. Siento que voy a desmayarme.

Punto de Vista de Eric.

No escucho nada a mi alrededor. Mi corazón late con lentitud y tengo un dolor inmenso en el pecho. Comienza a hacer demasiado frío y me pregunto si estoy muriendo lentamente.

El asesino de un ojo saca su mano de mi pecho, así, completamente agotado caigo al suelo de espaldas mientras miro el techo.

Supongo que se acabó… no pude superarlos… es mi fin…

En ese momento el asesino se posa sobre mí y puedo ver su máscara con ese led rojo brillando mientras me mira. “Esto no se termina ahora, solo quiero que sepas que si realmente te quisiera muerto a ti y todos ustedes ni siquiera habrían conseguido llegar al hotel en esa noche”.

La chica aparece y veo su rostro iluminándose por un rayo que ha caído en la ciudad. “No te preocupes, te voy a sanar esa herida mortal”.

Ella extiende sus manos hacia mí y una sensación cálida inunda mi pecho, como si tocara con sus manos, aunque no lo hace realmente, y de pronto, un hormigueo invade mi piel.

“Listo, ya quedaste”, dice ella haciéndose hacia atrás.

“¿Crees que soy malo realmente?”, pregunta el asesino.

Claro que lo eres, maldito. Eres un monstruo. ¡No tengo fuerzas para hablar!

Únicamente puedo parpadear con lentitud, ni siquiera tengo energías para mover mi cabeza. Mi cuerpo tiembla y comienzo a ver doble.

“Supongo que tengo que demostrarte algo” un destello púrpura ilumina al asesino de un ojo y de repente puedo verlo sujetado a Emily y a Sandra, una en cada brazo.

¡No! ¡Suéltalas!

Mis ojos se abren de par en par y mi cuerpo entero se llena de rabia y energía espontánea. “¡Suél… Suéltalas… maldito!”

Como un gusano me arrastro intentando aproximarme hacia él. Mi corazón late a gran velocidad, siento como mis huesos están rotos y mis músculos intentan hacer todo por levantarme.

¡Vamos! ¡Solo dame fuerzas una última vez! ¡Dios! ¡Dios, no me abandones! ¡Por favor, dame fuerzas!

Así, me levanto del suelo lentamente mientras me tambaleo de un lado a otro, estoy seguro de que caeré al suelo si no me sostengo de algo rápido. Por lo que me sujeto se un pilar de concreto cerca de mí.

“Eric… aun y cuando no tienes fuerzas para sobrevivir buscas la forma de salvar a los seres que amas. Eres realmente impresionante… sin embargo, debes aprender de una vez que nunca puedes salvarlos a todos… prepara tu cabeza para ello”.

Él se desliza como un rayo hacia el borde el edificio y estira sus brazos hacia el vacío mientras sujeta a las chicas. “Debes escoger, Eric. El amor, o la amistad. Tienes muchos factores aquí para escoger. Una es tu novia, una timekeeper como tú, inteligente, valiente. Y la otra es una sanadora, tu mejor amiga, una miedosa, débil. ¿A quién escoges?”.

Presiono mis dientes con rabia y escupo un grito feroz, “¡Eres una mierda! ¡Más te vale que las sueltes ahora o te arrepentirás!”.

“¿Qué harás? ¿Matarme? No pudiste hacerlo… dudo que lo hagas ahora que tu cuerpo está hecho trizas…” él habla con una voz demasiado relajada.

Sandra que aún está consciente abre sus ojos y me mira mientras las lágrimas escurren de sus ojos, “por favor… protege a Emily… déjame morir a mí, Eric… por favor…”.

“En fin, Eric Jaeger. Si no puedes escoger entonces déjalas morir a ambas”.

El asesino de un ojo las suelta y ellas caen al vacío.

“¡No!” libero un grito y con lo último de mis energías y fuerzas envuelvo mi cuerpo en electricidad y todo mi alrededor parece detenerse en el tiempo, y así, corro hacia las chicas.

¡Mierda! ¡Me duele demasiado! ¡La electricidad me está quemando y todo mi cuerpo está hecho un caos!

Logro llegar a la orilla y salto hacia ellas, mis ojos se abren de par en par al notar que estaban a unos cuantos metros del suelo. Gracias a que descubrí como estos sujetos se mueven a velocidades cercanas a la luz puedo llegar hasta ellas y envolverlas en mis brazos. No me da tiempo de caer de pie por lo que recibo el golpe de espaldas, afortunadamente tenía mi electricidad la cual ayudó a que no me dañara por algún motivo. Con las chicas a salvo, inhabilito mis poderes y todo regresa a la normalidad.

Mi corazón está demasiado agitado, mi piel arde y siento como se forman ampollas de nuevo en todo el cuerpo. En ese momento, el asesino de un ojo se asoma desde la cima del edificio.

“No puede ser… descubrió como moverse con la electricidad… pero si eso no ocurría hasta dentro de un año… ¡Maldito seas, Épsilon! ¡Sigues jugando con el tiempo como si fuera un juguete!” el demonio exclama con rabia desde allá.

No puedo escuchar lo que grita. La lluvia no se ha detenido y ensordece mis oídos… mierda… ahora sí estoy agotado…

Sandra me mira y me abraza con lo último de su fuerza mientras sus lágrimas se escurren de sus ojos, “eres genial… gracias por salvarme…”.

Ella tiembla de frío, debilidad y miedo, definitivamente está agotada.

Sandra… ni siquiera puedo contestarte…

Así, el asesino y sus aliados aparecen frente a nosotros. El asesino de un ojo comienza a reír un poco y luego lleva su mano a su máscara, “estás lleno de sorpresas… cada vez que creo que no puedes sorprenderme más, en realidad lo haces. Esto se acabó, Eric. Nos volveremos a ver en un futuro”.

“Pero antes, déjame decirte algo y aclarar un par de cosas”.

La chica se coloca nuevamente su máscara y oculta su rostro por completo.

“En unos años la guerra mutante estallará por completo, será un caos. Millones de humanos morirán durante las primeras 24 horas desde que se declare el inicio de esa tragedia. Nosotros viajamos al pasado para corregir la línea temporal… si conoces las reglas del viaje en el tiempo entonces sabrás que nada de lo que cambies en el pasado corregirá tu futuro, pero sí puedes cambiar tu propio futuro basado en la interacción y tu libre albedrío”.

“Ahora, déjame decirte, Jaeger. Que nosotros somos los verdaderos Timekeepers. Somos una constante que existe en cada ramificación de la línea temporal, ¿recuerdas el término de un nexo1 temporal? Pues estos chicos y yo, tú y Emily, todos somos un nexo… algún día lo entenderás. Cuando te unas a nosotros, y sé que lo harás, verás la verdad del mundo”.

El asesino de un ojo mira hacia el cielo que nos empapa de lluvia y libera rayos alrededor de la ciudad.

“No eres lo suficientemente fuerte aún, pero eres rápido desarrollándote. Entendí eso demasiado tarde, espero que con esta versión de ti sea diferente. Es malo que Épsilon siga jugando con todos ustedes como se le antoja, pero al mismo tiempo es un arma de doble filo, y voy a aprovecharla. Esta será la última vez que una nueva generación de los insurrectos luche… tú lo acabarás, en esta línea temporal sí lo harás”.

¿Dijo Épsilon? ¿Quién es ese? No lo conozco… Mierda…

“¿Ahora lo ves? No te queremos muerto, no nos sirves así. Tú, Emily y Sandra son la esperanza del futuro. Los necesitamos con vida”.

El asesino de un ojo se da la vuelta y me mira sobre su hombro, “nos volveremos a ver, y cuando ese momento llegue entonces la verdad te será revelada. Hasta entonces, sigue mejorando, no quiero que falles”.

¡No! ¡No se vayan! ¡Malditos!

Ellos desaparecen en un enorme destello púrpura coordinado con el impacto de un rayo que cayó desde el cielo sobre el edifico más grande la ciudad. Esto llegó hasta aquí.

Se acabó… se fueron… mierda… Mi cuerpo comienza a relajarse, creo que es porque la amenaza se ha ido.

Mis ojos comienzan a cerrarse lentamente, el sonido se disipa por completo, el frío desaparece. He cedido al cansancio. La misión resultó mejor de lo que se esperaba. Espero que los chicos estén bien.

Emily… resiste… sé que la ayuda vendrá en camino… solo resiste, todos resistan, por favor, chicos… Solo quiero reposar un momento… sí, solo un momento…

Sandra lleva su mano hacia su pulsera y la mantiene presionada por unos segundos hasta que libera una vibración de cinco segundos. Luego, ella se deja caer por completo en el suelo mientras la lluvia genera pequeños ríos en el suelo que nos rodean.

“Se acabó… sobreviví… lo hicimos…” ella dice esto mientras sus lágrimas brotan desconsoladamente.

“Necesito regresar a casa… por favor, Noel, Marco y Fabiola… envíen ayuda”.

Así, Sandra se desmaya por el agotamiento. La misión terminó, es hora de volver a casa. Al menos ahora estamos seguros. Esos sujetos esconden un secreto mayor, y tengo una nueva duda… ¿quién demonios es Épsilon? Sin embargo, hoy me di cuenta de que no importa cuánto me esfuerce, jamás seré como ellos.

Creo que lo mejor será alejarme de este mundo… ser un humano ordinario y dejar de ser un timekeeper.

¡Hola a todos!

¡Vaya que ha sido un camino duro, eh!

¡Y finalmente llegamos al final del tercer volumen con el capítulo: Ecos Del Futuro!

Fue demasiado emocionante escribirlo, planear la secuencia de combates y la información que daría a conocer. El volumen 4 tomará otro rumbo y espero que todos estén listos para ellos.

Espero que este volumen haya sido igual de emocionante para todos como para mí, les agradezco su tiempo y apoyo.

¡Y como siempre tras terminar un volumen, me tomaré un tiempo para planear el siguiente!

¡Nos vemos pronto!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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