Trabajos - Capítulo 44
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
44: In my heart 44: In my heart Tenía la cabeza apoyada en el pecho desnudo de Hércules.
Nunca se me había pasado por la cabeza que él tuviera un lado tan salvaje y que lo considerara sexy.
Uno de sus brazos me rodea mi cintura desnuda y me atrae más a su cuerpo.
Mi espalda chocaba contra su pecho y sentí un calor intenso que me calentaba de una forma familiar.
Era como si no quisiera ni tuviera ganas de salir de sus brazos y no despegarme de él.
Era como volver a casa.
De nuevo esa sensación de que en los brazos de Hércules eran el lugar donde debería estar y quedarme.
Sentí como sus labios empezaban a besar la base de mi cuero cabelludo.
Realmente este hombre iba a matarme.
Me di media vuelta y miré sus ojos soñolientos.
Era una obra de arte.
Sus ojos azules quedaban ocultos en las pestañas largas y voluptuosas.
En las comisuras de su boca se curvaron en una media sonrisa, que podía derretir hasta el corazón más helado.
Pone su mano izquierda en mi mejilla ruborizada y levanté un poco la cabeza, sus labios fueron directamente a los míos.
Definitivamente este hombre podía matarme y para colmo yo lo dejaría.
Me acerqué más para profundizar el beso y la línea que separaba nuestros cuerpos se había deshecho.
Ya no sabía dónde empezaba el mío y dónde terminaba el de él.
— No quería involucrarte con lo que sería ilegal hacer– confesé.
— Por qué pertenezco al departamento de policía?– pregunta.
— No– meneé la cabeza–.
Yo no puedo involucrar a tus principios, posiblemente alguien sabrá a cuántos mandé a la tumba– refiriéndome a lo que se suponía que hacía antes de perder la memoria.
— No soy tan puro como crees, Rebecca– y cuando pronunció mi nombre, no sé por qué me encendí peor que una linterna.
— Tendrás que arrestrarme una vez que termine de matar a los Stokers– y traté de que viera a través de mi perspectiva.
— Y?– se encogió de hombros–.
Yo te ayudaré, Becca.
Ellos me arrebataron algo que me era precioso y los haré pagar.
Dios mío.
Cómo iba a dejar que él no se hundiera en el mundo al que pertenecía después de lo que me hicieron.
No quería dejar que entrara, pero creo y tengo la ligera sospecha de que eso ya era algo tarde para impedirlo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com