Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Transmigrado en el Villano [BL] - Capítulo 36

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Transmigrado en el Villano [BL]
  4. Capítulo 36 - 36 Capítulo 34
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

36: Capítulo 34.

36: Capítulo 34.

El ambiente era elegante, velas encendidas, vino servido.

El restaurante había Sido planeado por el alfa quien arregló todo para la ocasión, realmente no le importaba pero necesitaba hacer esto para saber que es lo que querían o que más podía encontrar de Kieran.

Estaba seguro de qu Kieran tenía algo en mente y no era nada bueno.

Había algo detrás de él que lo hacía pensar que aquel Omega era realmente malo.

Entonces aquella mujer llegó.

Zoe lucía casi perfecta: vestido de seda, sonrisa dulce sino fuera por su mirada venenosa.

— Fred.

— La voz chillona de la Omega lo saco de sus pensamientos.

Ella se apegó a su brazo como una garrapata.

— ¿Por qué me invitaste a comer de la nada a este restaurante?

— Solo quería darte algo de tiempo, he estado algo ocupado por lo que no te he dado espacio para estar contigo.

— Inventó.

No sabía de donde sacaba tanta frase estúpida, supongo que le debía agradecer a los libros y consejos que le dió su asistente quien ya era experto en esto debido a sus 10 años de casado con su pareja.

Zoe por su lado estaba realmente encantada, ni ella había podido venir a este restaurante debido a su alto índice de reservación.

Era realmente complicado reservar aún si era con un año de antelación pero Fred lo había hecho como si nada y estando completamente solos lo que le permitía hacer su plan a la perfección.

— Eres tan considerado.

— Restregó sus pechos enormes contra el brazo del alfa quien Entrecerró los ojos.

Aquella mujer pensaba que eso era suficiente para hacerlo caer pero lo que no sabía es que el alfa tenía una gran fuerza de voluntad.

— Vamos a la mesa.

— Dijo con indiferencia.

Zoe apretó los labios molesta, no entendía cómo aquel alfa no sentía nada por su cuerpo, se veía tan duro y frío que la hizo fruncir los labios.

Luego se acercó a él dispuesta a darle un beso pero Fred se alejó totalmente distutado.

— No hagas eso, no me gusta.

— Dijo caminando hacia la mesa.

La Omega se sonrojó de la vergüenza y caminó hacia la mesa enojada.

— ¿Por qué no?¡Somos novios!¡Es lo normal!

Fred empezó a dar la orden a los meseros quienes trajeron todo a la mesa y luego los dejaron solos.

— No me gusta el contacto físico.

Lo sabes, te lo he dicho.

— …

Zoe suspiró intentando calmarse, solo debía hacer lo que tenía en mente.

Tomó una de las botellas de vino y empezó a servirle al alfa con una sonrisa.

— Está bien…

No importa, vamos a tener una cena agradable.

— La mujer mantuvo su expresión tierna.

Fred miró su teléfono por un breve momento mientras que la Omega aprovechó está distracción y en su copa ha vertido unas gotas del inductor de celo que Kieran le había dado, un compuesto prohibido que vuelve incontrolables los impulsos de un Alfa.

Está vez Fred no podría hacer nada ante sus deseos de querer tomar un Omega.

Zoe sonrió levantando su copa.

— ¿Brindamos por los buenos momentos?

El alfa frunció el ceño al verla tan confiada y con una expresión algo extraña pero no dijo nada, solo asintió.

— Está bien.

Fred quería llevarlo lento, si queria controlar a la chica y que le dijera todo debía ir lento.

Tomó la bebida bajo la mirada de la Omega quien sonrió aún más feliz y siguió hablando como un loro.

Una hora después, las feromonas alfas de Frederick estaban descontroladas.

Se soltó su corbata tratando de encontrar aire pero era imposible, se sentía muy pesado y somnoliento como si su cuerpo hubiera Sido drogado por algo.

De repente sintió algo extraño, se sostuvo de la mesa respirando rápido mientras Zoe dejo sus cubiertos a un lado.

— ¿Estás bien Fred?

— La pregunta fue ingenua pero con un toque de maldad.

— No…

Debo irme.

Su celo había llegado pero era imposible, él sabía bien cuando le llegaba el celo y nunca salía sin tener las precauciones apropiadas para manejarlo en caso que pasara esto.

— Puedes seguir aquí.

La Omega se acercó a él y lo empujó a la silla nuevamente.

— Fred, te notas muy mal.

Lo mejor es que te quedes aquí.

¿Si?

— No, lárgate.

— Fred, soy tu novia.

— Zoe sonrió al verlo.

— Al parecer estás en celo.

El alfa suspiró mirando al techo tratando de calmar sus instintos.

— Si no me vas a dejar ir entonces vete.

— No.

Fred le miró enojado pero entonces cayó en cuenta de algo.

— ¿Pusiste algo en mi bebida?

— Imbécil.

¿En serio creíste que te dejaría así no más?

No saldrás de aquí hasta que tengamos sexo.

— Dijo sentándose en su regazo riendo.

— Eres tan estúpido.

— M-Maldita perra…

— Di lo que quieras pero una vez pierdas ante tus instintos me atacaras y cuando eso pase tendremos que casarnos.

— Sonrió aún mas.

— Te harás completamente responsable de mi para siempre o te voy a hacer la vida imposible.

El alfa maldijo, había pensado que la chcia no haría algo así, había bajado la guardia ante ella que no se dió cuenta de algo tan importante como esto.

¿Esto era su fin?

Maldita sea.

Debió haber escuchado a Liam.

Por otro lado, Liam tenía un mal presentimiento desde el inicio y los hombres que vigilaban el restaurante se lo confirmaron.

Algo había pasado.

Así que no dudó en tomar el auto de su familia e ir hasta allá.

Su instinto Omega le decía que algo estaba mal y cuando llegó con todos los guardaespaldas que Alek había puesto ñara él percibió el cambio en el aire: un olor químico, ajeno, peligroso.

Feromonas alfa y Omega.

Se acerca y detrás de la puerta entreabierta, ve cómo Zoe se inclina hacia Frederick, intentando besarlo mientras él estaba respirando con dificultad, su cuerpo temblando tratando de contenerse.

Liam irrumpe abriendo la puerta de golpe.

— ¡Aléjate de él!¡Estúpida!

Rápidamente los hombres y mujeres a su lado toman control de todo.

Unos le inyectan un inhibidor en la pierna al alfa quien estaba empezando a perder el control y otros tomaron a la Omega de los brazos quien gritaba.

— ¿¡Que hacen?!¡Sueltenme!

— Sabía que esto pasaría.

¿Que le estabas haciendo a mi hermano?

Zoe finge sorpresa, pero su mirada se hiela.

— Liam, no te metas.

Esto no te concierne.

— Lo drogaste.

¡Huele a estimulante de celo!

— Chilló el omega señalando a la chica.

— ¡Eso no es verdad!¡Fue Frederick quien me atacó!

— Gritó alterada, no podía dejar que esto se quedara así y más que habían personas mirando la situación a lo lejos.

Frederick, confuso y con los ojos dilatados, intenta apartarse, pero sus impulsos lo traicionan.

Liam, sabiendo que su hermano podría perder el control, activa su feromona de calma (una habilidad rara entre los Omegas dominantes) calmando de inmediato al alfa.

El aire vibra, el olor cambia: frío, limpio, pacífico.

Frederick logra recuperar algo de lucidez pero se desmaya en los brazos de los guardaespaldas.

Zoe, frustrada, retrocede aunque aún permanece fuertemente agarrada de los brazos.

— ¿Qué hiciste, pequeño traidor?

— Escupe ella, su máscara de inocencia cayendo.

— Lo que tú no esperabas.

— Responde Liam firme sabiendo que había logrado llegar antes del desastre.

Si su hermano hubiera perdido los estribos seguramente no sería un buen final.

Tendría que haber matado a esa mujer de alguna manera.

En ese momento, entra personal de seguridad —o quizás Kieran, quien observa desde las sombras, molesto porque Zoe falló.

Zoe intenta culpar a Liam, diciendo que él manipuló las feromonas de Frederick para hacerlo “atacarla”.

Que Frederick tenía ya el celo, que tenían que responsabilizarse.

Luego todo se vuelve caos.

……

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo