Transmigrado en el Villano [BL] - Capítulo 41
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41: Capítulo 38.
41: Capítulo 38.
Jael miró la noticia sobre el incidente de Frederick y Zoe, como Liam manejó perfectamente todo y logró sacar todo bien de Fred.
Sabía que Liam era muy inteligente, siempre lo fue, siempre sacaba a relucir su astucia.
Eso le gustaba de Liam.
Pero en algún punto, se alejó de él y ya nada volvió a ser lo mismo.
Aún así seguía detrás de él, perseguía a Liam, enviaba guardaespaldas para vigilarlo y saber cada paso de él.
Y había encontrado algo más.
Una foto de Alek y Liam de uno de los hombres que vigilaba al Omega, apretó sus dientes sin poder sentirse mal.
Antes le había gustado mucho Liam, definitivamente creía que sería el Omega perfecto para él pero llegó Kieran y todo cambió, no entendía el porque pero no podía alejarse de Kieran de alguna forma y había algo en Liam que evitaba que fuera con él.
Pero al ver como ese alfa estaba cerca de Liam lo hizo enojarse aún más.
— ¿Por qué mierda está con ese tipo?
— Refunfuño enojado.
El alfa tiro las fotos y suspiró, en su celular había un mensaje de Kieran diciendo que quería verlo pero aunque estaba feliz por ello, en el fondo sentía algo más.
Sentía que nada de esto era bueno, que había algo más que estaba ignorando.
— ¿Que debería hacer Liam?
— Murmuró mirando la foto que tenía de Liam en su teléfono, un hermoso rostro y una expresión dulce.
Un Omega atractivo.
Tenía tantas cosas en la cabeza que no sabía lo que venía detrás de todo.
……
En otra parte de la ciudad, Kieran miró su teléfono donde había enviado el mensaje a Jael.
No le había contestado en varias horas y eso solo le molestaba, necesitaba tener bajo su control a Jael para sus planes a futuro.
James caminó hacia Kieran.
— ¿Que harás ahora?
El Omega estaba completamente desnudo mirando a la gran ciudad.
— Debo quedarme quieto por el momento, si actuó ahora seguramente me veré sospechoso.
Debido a que Zoe la acuso, habían algunos que dudaban de él y Kieran como actor que era, no podía dejar que eso dañara su imagen.
Pronto iba a rodar una película, necesitaba estar bien para eso, el director de esta película era un hombre frío, serio y muy exigente con los actores, y actrices.
No podía dejar que esto dañara lo que tenía listo.
— Tienes razón, por el momento solo vigilar a Liam.
— Jael beso su hombro con posesión.
— …
— Sabía que vendría el día en que dejarías de fingir.
— Dijo el alfa con una risa quebrada.
— Todos creen que eres el ángel caído pero yo sé lo que realmente eres.
— ¿Ah sí?¿Y que soy?
Kieran lo observó en silencio y James dio un paso más, hasta quedar frente a él.
— Un demonio que está dispuesto a devorar todo con tal de ser el único protagonista.
— Susurró sobre sus labios.
El omega soltó una risa sarcástica.
— Quizás si…
— Déjame ayudarte a destruirlos.
Kieran arqueó una ceja.
— ¿Y por qué harías eso?
— Porque si no puedo tenerte… Al menos veré cómo el mundo arde contigo.
—Respondió James con una devoción enferma en los ojos.
Por un momento, Kieran lo miró con curiosidad.
Luego, sonrió.
— Está bien, James.
Quememos su paz.
El trueno rompió el silencio, y con él, la promesa de una nueva guerra.
…..
Después de lo sucedido, Kieran se mantuvo en silencio pensando en que más debía hacer teniendo a Jael y James a su lado.
Frederick había vuelto a su puesto de vicepresidente y todo volvió a la normalidad.
Por su parte, Zoe había quedado completamente en la ruina, la chica ya no tendría la misma vida de antes y ahora estaba en la cárcel por el crimen que cometió.
Alek fue quien logró que fuera a la cárcel poniendo todo tipo de delitos, ni siquiera los padres de Zoe podrían ayudarla, también estaban arruinados.
Pero Liam sabía que Kieran no dejaria pasar esto así que gracias a Alek (quien tenía contactos en la cárcel) logró poner a Zoe en una celda especial con gente que la vigilaba constantemente de algún ataque.
Necesitaba mantener a Zoe viva porque sabía que en algún momento la necesitaría.
Y entonces la vida de Liam aparentemente volvió a la normalidad pero tenía la sospecha de que lo vigilaban en alguna parte, que Kieran estaba haciendo lo que sea para volver a tener el control de todo.
Liam no era ingenuo.
Sabía que el Omega malvado no se detendría.
Kieran, con sus ojos calculadores y feromonas dulces que ocultaban veneno, lo odiaba por haberle quitado todo, el protagonismo que desde un principio le correspondía en la novela original.
Y ahora, con Jael —el Alfa protagonista— envenenado para despreciarlo, las cosas se complicaban.
Jael, lo miraba con odio cada vez que podía o eso pensaba.
Ahora estaba esperando a Alek, había recibido una llamada de alfa con la excusa de hablar con él pero cuando llegó el alfa estaba mirándolo con mucho amor.
— ¿Alek?
— Sonrió el omega abrazándolo con felicidad.
El alfa no podía dejar de mirar a su Omega, no podía evitar que esos sentimientos crecieran más.
— Liam.
Rápidamente lo llevo a su habitación, no había nadie en casa por el momento.
Sus padres estaban por fuera del país, Fred estaba en la oficina, las gemelas andaban quien sabe en dónde y Arian dijo que saldría un momento así que tenían la mansión sola.
La habitación de Liam era muy grande, llena de un suave olor tan sexy, erótico y a la vez inocente que Alek tuvo que pellizcar su brazo para no pensar en cosas más fuertes.
O un amigo de abajo se iba a despertar.
— ¿Ha pasado algo para que me llamaras queriendo verme?
Alek de repente lo abrazó escondiendo su cara en el cuello suave del oemga.
— Solo quería verte.
Te extraño todos los días.
Liam se sonrojó, el alfa de verdad sacaba a relucir sentimientos que jamás tuvo antes.
Liam sentía esa rareza inicial revolverse en su interior ya que en su vida anterior no tuvo nada de eso, ni siquiera conexiones románticas con nadie.
Pero ahora, como Omega en este mundo, parecía que su cuerpo quería algo más.
¿O era él…?
— Tonto, todos los días nos vemos.
— Murmuró.
El alfa alejó su rostro del cuello de Liam pero aún así seguían viéndose muy cerca.
Liam sentía su corazón latir muy rápido, Alek en la novela era descrito como alguien hermoso y ahora viéndolo podía afirmar eso, su cabello rojo peinado hacia atrás pero con mechones cayendo sobre su frente y ojos amarillos que parecían los de un gato.
Su corazón latio más fuerte.
— No puedo evitarlo, me encantas, estoy loco por ti.
— Alek, con su aura Alfa oscura y protectora, tomó el rostro de Liam entre sus manos, sus pulgares acariciando las mejillas con una lentitud que era puro tormento erótico.
Liam sentía su cuerpo temblar y ponerse aún más rojo de la vergüenza.
¿Esto era lo que llamaban amor?
Vaya, que locura.
El omega lo miró, sus largas pestañas rubias le daban un toque sexy al igual que sus labios gruesos entreabiertos.
— Alek…
— No puedo contenerme más.
— Murmuró Alek, su voz ronca enviando vibraciones directas al cuerpo de Liam.
Sus feromonas se liberaron en ondas intensas, un aroma ahumado y posesivo que envolvía a Liam haciendo que su piel se erizara y su aliento se entrecortara.
Ninguno parecía no dar el primer paso, era algo que ninguno había hecho antes y eran totalmente inexpertos.
Entonces, Liam (no sabiendo lo que hacía y de dónde salía esa valentía desconocida), se inclinó hacia el pelirrojo capturando los labios de Alek en un beso que empezó suave pero escaló rápidamente a algo profundamente erótico cuando Alek tomo el liderazgo está vez.
Alek no podía creer que estaba viviendo esto, el hecho de poder darle un beso así a Liam, el Omega que había amado desde que estaban jóvenes, el chico que quería como esposo.
Sus bocas se fundieron con hambre, lenguas entrelazándose en un baile sensual, explorando con toques húmedos y profundos que enviaban chispas de placer por sus venas.
Las manos de Alek bajaron por la espalda de Liam, presionando con firmeza contra su espina dorsal atrayéndolo más cerca hasta que sus cuerpos se pegaban perfectamente y el calor filtrándose a través de la ropa.
Liam jadeó contra su boca, sus dedos enredándose en el cabello de Alek, tirando ligeramente para intensificar el beso, un gesto atrevido que hizo gruñir a Alek.
Sus feromonas intensificándose en un torbellino dulce y abrumador que llenaba la habitación.
Ambos por primera vez conocían este tipo de sentimientos.
…..
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