Transmigrado en el Villano [BL] - Capítulo 45
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45: Capítulo 42.
45: Capítulo 42.
Algunos estudiantes que iban pasando por el campus empezaron a mirar la situación con sorpresa.
Kieran apareció en una esquina, tenía curiosidad de lo que haría el alfa pero no pensó que iría de inmediato con Liam, una sonrisa malvada y traviesa apareció en su rostro.
— ¡No puedes simplemente llegar y hacer todo esto!¡Te haré pagar!
De repente las feromonas de Jael se expandieron de manera extravagante, Jael levantó su mano mientras Liam abría los ojos al ver esto pero antes de poder golpearlo, alguien intervino.
— ¡Aléjate de él!¡Maldito hijo de puta!
— Bramó Alek interponiéndose con velocidad.
Alek le pegó un puño haciendo que el otro alfa retrocediera soltando al Omega.
— ¡¿Que mierda te pasa?!
Liam retrocedió sintiendo su muñeca palpitar de dolor, estaba roja e hinchada por el gran agarre fuerte de aquel alfa.
— ¡No te metas en esto Alek!¡Esto es entre Liam y yo!
— ¡Me metí porque quiero y puedo!¡No puedo simplemente dejar que lo quieras golpear!
— Grito aún más enojado el pelirrojo.
— ¡¿Que te pasa?!
— ¡Entonces te mataré a ti!¡También todo es tu culpa!
Si, si este tipo no estuviera todo el tiempo cerca de Liam…
Las cosas no serían así definitivamente.
– Pensó con rabia.
Alek sintió las venas de su cuello hincharse de la rabia y no pudo soportarlo más.
— Estás muerto.
La pelea estalló rápidamente, Jael fue el primero en abalanzarse contra el otro alfa lanzando el primer puñetazo, su mano conectando con el hombro de Alek enviándolo contra la pared.
— ¡Inténtalo si puedes!
Alek furioso contraatacó con un gancho que impactó en la mandíbula de Jael, seguido de otro en el estómago, ambos cayeron al piso.
— ¡Nadie toca a Liam!¡Lo lamentarás!
— Rugía Alek.
Todo se volvió un caos, el campus empezó a llenarse de personas que veían la situación con horror.
Cómo Liam miraba todo en shock mientras Teo que había llegado al poco tiempo miraban su brazo herido preguntándole como estaba.
Jael le lanzó otro golpe con toda su fuerza directo al rostro de Alek que le abrió el labio y salpicó sangre pero Alek ni siquiera parpadeó.
Su respuesta fue inmediata dándole otro rodillazo al estómago de Jael que lo dobló seguido de un gancho que le rompió la nariz con un crujido húmedo.
La sangre brotó como un grifo.
— ¡Ahg!¡Maldito imbécil de mierda!
— Jael trato de limpiar su sangre apretando los dientes con fuerza.
No podía negarlo, Alek era realmente fuerte y brutal, tenía una forma de golpear muy feroz.
Pero sin esperar más, Alek agarró a Jael por el cuello de la camisa y lo estampó contra un árbol que había allí.
Un codazo al pómulo abrió una ceja, un puñetazo al costado hizo que Jael escupiera sangre sobre el suelo.
Jael intentó defenderse con un golpe bajo pero la diferencia era clara.
Alek había crecido entre peleas de verdad, entre cuchillos y balas, entre el poder de tener que sobrepasar sobre los demas.
Jael no se comparaba contra el.
La sangre corría por el rostro de Jael, empapando su camisa blanca.
Los puños no dejaron de seguir, Alek está cubierto de sangre propia también, levantó el puño para rematarlo.
Pero entonces Liam apareció.
—¡Alek!¡Basta!
Aquella voz hizo que la mano del alfa se detuviera frente al rostro magullado de Jael quien mantuvo su respiración.
— Alek…
No sigas, no lo hagas.
El aroma dulce y calmante de Liam inundó su nariz.
Sus feromonas Omega liberadas a propósito eran suaves pero poderosas las cuales envolvieron a Alek.
— Alek, ven.
El alfa obedeció, soltó al Jael quien cayó al piso con fuerza mientras intentaba respirar de nuevo.
Luego se dió la vuelta yendo hacia el Omega quien con manos temblorosas tocó el rostro ensangrentado de Alek limpiando la sangre de su labio partido como podía.
— Estoy aqui.
Mírame.
No sigas.
Alek dejó caer el brazo respirando con dificultad.
Toda la ira que tenía antes se había disipado cuando se encontró con la mirada preocupada de Liam.
Desde el suelo Jael los observó con más rabia que antes.
La sangre le entraba en los ojos pero podía ver perfectamente a Liam acariciando con ternura el rostro de Alek, susurrándole palabras suaves.
Un dolor más profundo que los golpes le atravesó el pecho.
Celos.
Puros, ardientes, insoportables.
Kieran apareció entonces entre la multitud, la máscara de víctima perfecta en su rostro.
— ¡Jael!¡Oh Dios!¡Mira como estás!
— Chilló y luego miro a Alek.
— ¡¿Que te pasa Alek!?¡No debes simplemente pegarle a otra persona!
— Este tipo….
Liam lo detuvo.
— No le sigas, quiere provocarte.
— Murmuró.
Kieran sonrió.
— ¡Son tal para cual!¡Mira como quedó!
— Lloriqueo y trato de tocar al alfa.— Ven, déjame ayudarte… Jael retiró su mano con fuerza, se sorprendió por ello y Kieran también abriendo los ojos.
Jael estaba más sensible y molesto que antes.
— ¡No me toques!
— Escupió sangre al hablar.
— Maldita sea.
¡Esto es culpa de ustedes!
Pero al levantar la mirada a la pareja se quedó estupefacto.
Alek miraba con ternura al Omega quien sonrió al verlo mejor, entonces de repente el alfa rodeó la cintura de Liam con un brazo posesivo y lo atrajo contra su pecho.
Sin importarle la multitud, sin importarle Kieran ni Jael ni nadie, inclinó la cabeza y lo besó.
Fue un beso feroz y profundamente erótico, aún con los labios partidos lo hizo mezclándose con los labios dulces de Liam.
Alek lamió el labio inferior de Liam, lo mordió suavemente, lo devoró con una intensidad que dejó claro un solo mensaje: mío.
Liam respondió y sus dedos enredándose en el cabello de Alek gimiendo contra su boca.
Cuando se separaron, Alek miró directamente a Jael y a Kieran, la voz ronca.
— Liam es mío.
La próxima vez que alguno de los dos siga haciendole daño, no saldrán vivos.
Después se fue Liam de allí alejándose entre la multitud boquiabierta.
Jael quedó tirado en el suelo y sangrando viendo cómo el Omega que tanto quería se iba en brazos de otro Alfa, todo lo hizo sentir fatal pero también pensando si de verdad todo lo que estaba haciendo era bueno.
Kieran por su parte apretaba las manos con fuerza viendo a Liam y Alek irse completamente de allí.
Maldita sea.
No pensé que estuvieran tan cercanos.
¿Desde cuándo son así?¡Alek ni siquiera me miró alguna vez a mi!
– Pensó con ira mordiendo sus labios.
– ¡Maldito!¡Alek ahora mismo es lo mejor para mí pero Liam me lo quito!¡No puedo permitir eso!
Se dió la vuelta saliendo de allí molesto sin importarle como estaba Jael.
No le importaba, tampoco James, ninguno de esos asquerosos eran importantes pero los necesitaba para sus planes.
James estaba tan cegado de amor que le iba a dar todas sus propiedades pero no sin antes darle todo de él.
Tenía que darle una garantía y se la daría para luego dejarlo tirado, no quería estar con James.
Y Jael solo era un medio para obtener más recursos, ser más famoso en el mundo del entretenimiento para después botarlo.
Ahora mismo, Alek era perfecto para él.
Tenía dinero, poder, influenza y una gran manipulación ante todos, además de ser guapo.
Era el alfa más codiciado de todos pero también frío y desquiciado, mientras Liam estuvo por fuera, Kieran intentó de todo para llamar su atención pero aquel alfa siempre lo ignoraba.
El Omega llegó a su hogar, luego a su habitación y tiró todo lo que estaba en el tocador.
Kieran se miró en El espejo.
— ¿Cómo es posible que ese imbécil no se fije en mi?¡Yo soy mejor!
Un cabello azulado perfectamente arreglado y ojos verdes hermosos.
Claramente Liam era hermoso pero Kieran también había hecho muchas cosas para verse bien.
Cirugías, bótox, medicamentos, todo lo que viera se lo hacía.
Ya no quedaba nada del antiguo Kieran horrible.
¡Él era el rey de todo!¡Todo era suyo!
— Mataré a Liam.
Ya no más, no dejaré pasar esto.
— Golpeó con un puño el espejo, su mano se llenó de sangre.
— Y Alek Al final será mío.
…..
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