Transmigrado en el Villano [BL] - Capítulo 53
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Capítulo 53: Capítulo 50.
La habitación aún olía a sexo y feromonas cuando llegó la mañana siguiente. Liam se despertó primero, su cuerpo estaba completamente adolorido pero de una forma que le gustaba mucho y que lo hacía sonreír a pesar del punzante recordatorio entre sus muslos.
No lo habían dejado de hacer hasta la madrugada, los condones estaban regados por el todo en piso al igual que sus ropas. Fue un sexo hambriento, lleno de fuerza y movimientos bruscos, fueron realmente violentos y lo hicieron en todas las posiciones que conocían.
Por eso ahora, cada músculo protestaba de dolor y el ardor en su entrada lo hacía sentir vivo, y marcado por aquel alfa. Se incorporó lentamente gimiendo bajito y miró a Alek dormido a su lado quien estaba roncando suavemente, su pecho subiendo y bajando con calma pero su mirada bajo a su pene aún semierecto bajo las sábanas revueltas.
Puso los ojos en blanco y se levantó con cuidado, sus piernas estaban temblorosas y casi no puede levantarse. Caminó desnudo por la habitación sintiendo el lubricante seco pegado a la piel de sus muslos, aquello era un recordatorio de su adicción recién descubierta y de lo que sucedió anoche. Buscó algo para cubrirse y puso la camiseta de Alek del suelo, le quedaba grande, holgada y olía a él.
Se la puso cayéndole hasta medio muslo dejando el resto de su cuerpo desnudo de la cintura para abajo. Caminó hacia la ventana cojeando ligeramente, admirando la vista diurna de la ciudad. Su mente ya estaba pensando en el próximo movimiento que debía hacer pero por primera vez en sus dos vidas se sentía completo, adicto a ese placer violento que Alek le había dado y también a su amor. Quería más, siempre más.
Aún no podía creer que ambos se habían dicho lo que querían, que se correspondían completamente y que seguramente su relación ahora sí había cambiado.
— Mmm… — Tocó sus labios con sus dedos sintiendo aún los fuertes y hambrientos besos que el pelirrojo le dió anoche.
Alek se despertó con un gruñido, sus ojos abriéndose al instante al notar la ausencia de Liam pero entonces lo vio allí, de pie junto a la ventana con su camiseta cubriéndolo a medias, las piernas desnudas y marcadas por chupones voraces que él mismo le había hecho la noche anterior.
— Liam.
El rubio lo miró. — Alek.
— Ven aqui, sigamos durmiendo. — Murmuró con voz ronca por el sueño y extendiendo una mano hacia el omega. Liam sonrió caminando de vuelta con ese cojeo que hizo que Alek se endureciera de nuevo.
Se sentó en el borde de la cama y Alek lo atrajo contra su pecho, besando su sien.
— Estás adolorido, debí ser más suave.
Liam rio bajito y negando con la cabeza. — No, fue perfecto. Quiero más así y es todo tu culpa. — Hizo un puchero tierno.
El alfa lamió sus propios labios. — Me haré responsable de ti.
— Obviamente, para toda la vida. — Sonrió y Alek le dió un beso corto en los labios mientras reían.
Hablaron entonces envueltos en las sábanas y con sus cuerpos aún calientes. Aunque habían pasado una buena noche, las cosas debían seguir adelante.
Alek mencionó a James. — Ese loco está obsesionado con Kieran. ¿No? Se le nota.
— Siempre ha Sido así.
— Lo vi en la fiesta mirándonos como si quisiera matarnos. ¿Qué hacemos con él? — Preguntó tocando con sus dedos la cadera desnuda del Omega. — Ese tipo es peligroso. Conozco sus antecedentes y no son buenos, sobre todo por su familia.
Liam habló. — Es peligroso y no sabemos su próximo movimiento, no es tan predecible.
— Podría estar aliado con Kieran para algo peor.
— O con alguien más.
— ¿Con quién? No he tenido ningún informe de que se esté reuniendo con alguien.
El rubio paso su dedo sobre el duro pecho del alfa. — James es astuto, siempre estará un paso encima nuestro y no dejará pruebas sueltas. — Explico. — Pero sigue siendo un tonto. Créeme.
— Esperemos y observemos. Si atacamos ahora, podría estar más preparado.
— Juntos lo manejaremos cuando sea el momento.
Alek asintió besando su cuello posesivamente. — De acuerdo. Esperemos pero si te toca, lo mato.
Liam se sentó sobre su regazo. — Lo se.
Y se besaron.
.
Dos días después…
En un café discreto en otra ciudad lejos de quienes estuvieran persiguiendolo, James se encontraba con alguien inesperado. Aquel hombre que lo había contactado para llevar a cabo el plan en contra de Alek y Liam estaba frente a él con unos lentes de sol y una sonrisa malévola.
En su mente ya tenía diferentes planes para Liam donde sería violado a la fuerza por un grupo de Alfas, hombres y mujeres grabado en vídeo para difundirlo en redes sociales destruyendo su reputación para siempre o llevándolo al suicidio y arrastrando a Alek con él.
Pero el destino intervino, se topó con este Alfa misterioso, un enemigo secreto de Alek o lo que sea que hubiera pasado pero le servía para deshacerse de Liam de una vez y hacer de Kieran el mejor de todos.
El hombre aún sin nombre revelado lo invitó a sentarse.
— Que bueno conocerlo por fin, joven James.
James entrecerró los ojos. — Parece que conoces mucho sobre mi pero aunque intenté saber quién eras fue imposible.
El hombre rió. — Eso es porque me cuidó muy bien. — Luego tomo de su bebida.
— ¿Eres algún enemigo de Alek?
— Algo así, solo tengo cuentas pendientes con él. — Dijo sin mas. En
— ¿De que se trata el plan? — James estaba cauteloso pero intrigado.
El Alfa le ofreció una sonrisa mientras elevaba su copa de vino. — Únete a mí James. Tengo más recursos para destruir a Alek de los que tu podrías tener, tambien información útil que nos ayudará a cumplir el plan. — Su mirada era confiada.
Demasiado confiada que hizo a James sentirse algo sorprendido. ¿Quien era este tipo?
— ¿Y cuál es el plan?
— Tú encárgate del Omega, hazlo sufrir como quieras, te daré las herramientas nesarias para ello. — Dijo.
James se cruzó de brazos. — Pero no entiendo… ¿Por qué tengo que tengo que hacer esto contigo? Mi poder es suficiente para suprimir a ese Omega.
— Eso crees pero no es suficiente. — Los enormes colmillos del alfa se mostraron. — ¿En serio crees que podrás hacerlo sin mi ayuda? Frente a Alek, tu no eres nada.
— ¿Cómo estás tan seguro de ello?
— Oh, creeme que lo sé. — Se quito sus lentes mostrando sus ojos.
James se quedó en silencio mirando al alfa de cabellos negros. Tenía una cicatriz sobre su ojo izquierdo, ambos ojos de hermoso color verde, definitivamente era un alfa muy atractivo y que llamaría la atención de cualquiera.
— Alek ya te tiene vigilado, sino fuera por mi seguramente Alek ya te hubiera atrapado.
James abrió los ojos no sabiendo eso, no pensó que había Sido tan descuidado de no saber que Alek ya tenía un ojo sobre él.
— Conozco todo lo que debes saber, si Liam no está entonces Alek estará débil. — Hablo. — Solo haz tu plan, yo te daré lo demás.
— Perfecto. — Murmuró James, su obsesión por Kieran le hacia hacer esto porque sabía que está era la única manera de lograr lo que quería. — Bien.
La alianza se selló con un apretón de manos. James no sabía que este enemigo tenía planes mayores pero por ahora servía para su venganza. Solo quería darle lo mejor a Kieran y gracias a este Alfa lo lograría.
— ¿Necesitas a Liam para algo después? No me importaría dártelo casi muerto si quieres eso, sería una forma de agradecimiento. — Le dijo.
El alfa lo miró y se quedó pensando un rato. — Haz lo que quieras con él Pero si estoy interesado así que cuando lo tengas, dime. Quiero ver con los propios ojos quien es ese Omega para que Alek este así de obsesionado.
Su sonrisa se intensificó mientras sus ojos verdes opacos normalmente, brillaban de alegría.
El juego apenas estaba comenzando.
Y al final, solo quería un ganador.
.
Fin segundo volúmen.
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