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Transmigrado en el Villano [BL] - Capítulo 59

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Capítulo 59: Capítulo 56.

La mansión de la familia Kaiser se había convertido en un centro de operaciones improvisado mientras intentaban saber el paradero de Liam. En la mesa habían mapas, tablets, computadoras con rastreos satelitales y contactos del submundo de cada uno de ellos. El aire estaba cargado de feromonas tensas y de ira por saber cuál seria el siguiente paso a seguir.

Alek caminaba de un lado a otro loco y enojado de no haber podido encontrar a Liam en esa bodega, tenía los puños cerrados y sus ojos dorados estaban opacos, realmente estaba furioso. Frederick estaba sentado frente a la gran mesa con calma pero aún así estaba preocupado por su hermanito, estaba trazando rutas en el mapa, Alice y Laila tecleaban rápidamente en sus dispositivos hackeando cámaras de tráfico buscando de alguna manera el auto en dónde se llevaron a Liam. Arian estaba de pie junto a la ventana vigilando el perímetro y haciendo unas llamadas de sus contactos mientras Noah se mantenía cerca de él aún pálido pero decidido, ofreciendo café y escuchando en silencio.

Teo por su parte temblaba de terror rogando porque no le pasará nada a Liam.

— Saúl Valverde. — Empezó Alek a hablar. — Ese tipo está en otro nivel, sin duda alguna él empezó esto y metió a ese hijo de puta de James también. Sus olores estaban allí.

Alice suspiró. — Tiene múltiples propiedades en las montañas, en la costa norte, en islas privadas, en ciudad y pueblos de todos los tamaños. Liam podría estar en cualquiera.

Frederick levantó la vista sereno. — Tenemos que esperar la confirmación. Si atacamos a ciegas, Saúl nos estará esperando. Es un Alfa dominante, no un idiota impulsivo como James.

Arian asintió y los miró. — Mis chicos ya rastrean movimientos de sus aviones y helicópteros. Nada está confirmado aún pero está quieto.

— Eso significa que Liam sigue vivo y que Saúl quiere algo más que matarlo rápido. — Laila hablo seriamente mientras miraba su computador.

Teo tragó saliva con voz temblorosa. — ¿Y-Y si lo está lastimando ahora mismo?

Alek se detuvo en seco con sus feromonas saliendo sin control, los demás lo miraron de reojo mientras Teo y Noah temblaron al sentir el aroma.

— No lo está, lo sabría o sentiría de inmediato. Liam es fuerte y sobrevivirá hasta que lleguemos. — Sentenció.

El silencio cayó en todo el salón hasta que la puerta principal se abrió sin aviso dejando a casi todos sorprendidos por quien entraba como si nada.

Jael Dupont entró con una mirada fría pero decidida por todo lo que le estaba pasando a Liam. Todos se tensaron de inmediato, Alek gruñó instintivamente, Arian se puso a la defensiva y las gemelas alzaron las cejas.

Solo Frederick sonrió casi orgulloso por verlo ahí.

— Bienvenido, Jael. — Dijo con voz suave. — Llegas justo a tiempo.

Jael ignoró a Alek por completo y miró directamente a Frederick.

— Vine porque Liam no merece esto, no por ninguno de ustedes. — Se cruzó de brazos. — Tengo contactos buenos para esto. Algunas ubicaciones aproximadas de sus propiedades seguras, códigos de acceso a algunas cámaras privadas e incluso un informante dentro de su círculo cercano.

Alice entrecerró los ojos. — ¿Ah sí?

— Si, puedo ayudarles con eso pero no lo hago por ti. — Miró a Alek con odio. — Lo hago por Liam.

Alek dio un paso adelante levantando la mandíbula.

— No confío en ti, Jael. Intentaste golearlo y otras cosas más. ¿Por qué confiaría en alguien como tú?

Jael apretó los dientes. — Se que hice mal pero ya recobre la consciencia. Si quieres a Liam vivo, necesitas lo que traigo también.

Ambos se miraron con odio y sus feromonas seguían siendo violentas haciendo que los dos omegas que estaban ahí se sintieran incómodos.

Frederick intervino antes de que la pelea estallara. — Basta Alek, Jael se queda y trabajaremos con lo que tiene. Entre más ayuda, mejor será para encontrarnos a Liam pronto.

Alek no estaba de acuerdo pero sabía que tenía razón así que suprimió sus feromonas. — Bien, solo por eso.

Empezaron a planear entre todos usando ahora la nueva información que les dió Jael. Los mapas se actualizaron, crearon rutas y pensaron como sacar a Liam sin que tenga ningún daño. Alek sabía que Saúl era peligroso, un Alfa dominante con recursos ilimitados, sin escrúpulos y con un ego que lo hacía impredecible.

Tenían que pensar bien como atacarlo

Pero con la información de Jael tenían una ventaja más grande, Laila había podido detectar rápidamente tres propiedades probables en menos de 12 horas. Cuando la reunión terminó y todos se dispersaron, Arian acompañando a Noah a casa, Teo se fue a su casa, las gemelas continuando el hackeo en sus habitaciones y el salón quedó vacío excepto por Frederick y Jael.

Jael se dirigió a la salida pero Frederick lo interceptó con un movimiento rápido agarrándolo por la cintura y empujándolo contra la pared con una fuerza enorme.

Jael intentó apartarse pero fue imposible. — ¿Qué demonios haces?

Frederick no lo soltó, su mano grande y firme se cerró alrededor de la cintura de Jael manteniéndolo pegado a su cuerpo. La otra subió lentamente hasta su nuca con los dedos enredándose en el cabello oscuro.

— Eres un niño obediente. — Susurró Frederick con voz baja y sus labios rozando la oreja de Jael quien se estremeció. — Viniste tan rápido como te dije. Que lindo.

Jael forcejeó pero la diferencia de fuerza era evidente, Frederick era mucho más alto, más ancho, más experimentado en estas cosas y sus feromonas Alfa eran tan dominantes que envolvieron a Jael haciendo el ambiente más sofocante.

— Suéltame. — Gruñó Jael pero su voz tembló ligeramente al sentir más el rostro del alfa cerca de él. — Como dije ante, vine por Liam, no por ti ni nadie más.

Frederick sonrió. — Lo sé pero eso no cambia que estés aquí y que yo te quiera aquí.

Tomó la mandíbula de Jael con la mano libre obligándolo a mirarlo. Los ojos de Frederick estaba fijos en el alfa quien apretó las manos Pero entonces llegó algo inesperado.

Frederick lo besó.

Fue feroz, hambriento, sin piedad ni nada romántico. Los labios aplastando los de Jael, la lengua invadiendo su boca sin pedir permiso, sus dientes afilados rozando hasta sacar un gemido involuntario de Jael quien estaba sonrojado cada la base del cuello. Frederick lo presionó más contra la pared, una pierna entre las de Jael para inmovilizarlo y su mano en la nuca tirando del cabello para inclinarle la cabeza, y profundizar el beso. Era posesivo, dominante, sin espacio para resistencia o quejas.

Un beso que Jael jamás había tenido.

Jael intentó empujarlo con sus manos contra el pecho de Frederick pero la fuerza lo aplastaba, era inútil, su cuerpo era débil al lado de uno tan fuerte como ese Alfa de cabello negro. Además, su cuerpo traicionó su mente haciendo que un escalofrío lo recorriera por toda la espalda, sus feromonas respondiendo contra su voluntad y sus gemidos saliendo al sentir la lengua del mayor más profundo por su garganta.

Intentó morder pero Frederick solo gruñó y mordió de vuelta más fuerte hasta que Jael jadeó contra su boca.

Cuando Frederick se separó, lo dejó temblando con los labios hinchados, la respiración agitada, los ojos vidriosos y saliva en su mandíbula.

Frederick sonrió satisfecho pasando el pulgar por el labio inferior magullado de Jael.

— Buen chico. — Susurró. — Ahora ve a descansar. Mañana rescatamos a Liam y después seguiremos hablando tú y yo.

Se alejó sin mirar atrás dejando a Jael apoyado contra la pared temblando, el corazón latiéndole con fuerza y una confusión que lo tenía si dormir por días.

¿Qué demonios había pasado?

No tenía idea pero haber permitido ese beso es algo que el alfa no podría olvidar y sobre todo… Le había gustado.

— Me estoy volviendo loco. — Dijo.

.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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