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Transmigrado en el Villano [BL] - Capítulo 72

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Capítulo 72: Capítulo 69.

James estaba de pie en el centro del apartamento de Kieran rodeado de las botellas vacías y con una expresión cansada Pero obsesiva. El escándalo financiero lo había dejado sin nada, tenía las cuentas congeladas, su familia ya no contestaba sus llamadas y se habían ido, además tenía la reputación destruida, todos los socios lo habían dejado a un lado pero sabía que todo seguía teniendo solución. Solo necesitaba a Kieran.

Solo eso.

— ¿Que haces aquí? — Repitió el peliazul mirándolo con fastidio. — No recuerdo haberte llamado.

— Vine porque no me contestabas las llamadas. Tenía que verte y hablar.

Kieran claramente lo habia hecho a propósito, desde que salió la noticia de los Evans no quiso saber más de ese Alfa inútil y que ya no le servía para nada. James ya no tenia uso, no tenía influencia, poder no reputación, la familia Evans estaba en la ruina total y sabía que la culpa de todo eso había sido Alek quien había comprado todos los recursos de la familia Evans dejándolos sin nada. Además de otras cosas más que dieron lugar al escándalo.

¿Cómo podia seguir a su lado cuando ya no había nada que hacer por él? Debía deshacerse de él rápido.

— Estaba ocupado, por el momento necesito que te vayas James. — Le dijo cruzandose de brazos. — No puedes estar aquí.

James no lo hizo. — Kieran, tu sabes que fui agraviado con esto. ¡Nada de eso es verdad!

Kieran suspiro harto. — James…

— Todo es culpa de Saúl. — Siguió hablando del alfa con voz temblorosa y casi suplicante. — Ese hijo de puta me traicionó al final, me dijo que me daría a Liam pero no lo hizo. Y Alek… Alek se llevó a Liam después pero esta vez lo arreglaré. Te lo juro, Kieran. Lo haré bien.

— …

— Conseguiré gente nueva, lo atraparé de nuevo, lo destruiré como querías. — Su sonrisa fue más amplia y casi llena de locura. — Saldrá bien, lo prometo, tienes que confiar en mí. No me dejes solo, por favor.

Kieran estaba apoyado en la barra de la cocina aún con brazos cruzados mirando a James con una expresión que ya no fingía ser dulce. Los ojos se le habían vuelto fríos, la máscara de preocupación y cariño que siempre tenía frente a él se había caído por completo mostrando su verdadera naturaleza.

— ¿Sabes? — Dijo Kieran con voz plana y sin emoción. — Ya no me interesas, James.

James parpadeó como si no hubiera entendido y lo miró confuso.

— ¿Qué…?

Kieran soltó una risa corta, seca y sin humor. Ya no tenia que fingir. — Estás arruinado, James. Sin dinero, sin contactos, sin poder. Eres una basura ahora y ya no sirves para nada de lo que quiero.

— Espera… No es así…

— Liam escapó, Alek sigue fuerte, Saúl me ignoró y tú solo eres un estorbo. — Lo miró mal. — No pudiste hacer nada. ¡Dijiste que acabarias con Liam Pero sigue igual!

James retrocedió un paso como si le hubieran dado un golpe. — No digas eso Kieran. Te prometo que esta vez…

Kieran lo interrumpió con otra risa, esta vez más burlona y cruel.

— ¿Esta vez?¿Cuántas “esta vez” me has prometido ya? — Se acercó despacio mirándolo de arriba abajo como si fuera basura. — Por eso las cosas debo hacerlas por mi cuenta, sabía desde un principio que esto no iba a funcionar Pero confíe en tí pensando que lo harías bien.

El alfa se puso pálido. — ¡Pero está vez lo haré! Aunque ya no tengo poder, sigo teniendo buenos contactos en lo más bajo y me pueden ayudar. Agotare mis últimos recursos, tengo algunas cosas aún guardadas que no me confiscaron y…

Kieran lo interrumpió ya aburrido de esta situación.

— Vete ahora, James. Ya no te necesito y siendo sincero nunca te necesité de verdad. Solo eras útil mientras tenías dinero para gastar pero ahora no tienes nada. — Saco un cigarrillo y lo miró aburrido. — Así que vete, ahora.

James empezó a temblar y con lágrimas mezcladas con rabia en los ojos.

—No puedes, no puedes dejarme. Te di todo. Te am…

Kieran alzó una mano cortante. — Guárdate tu amor de mierda. No me interesa, yo no necesito amor y nunca te he querido ni un poco.

Hizo un gesto con la cabeza. Dos hombres de su seguridad entraron desde el pasillo y agarraron a James por los brazos.

— ¡No! — Gritó James forcejeando Pero esos hombres eran más fuertes. — ¡Kieran, por favor!¡Lo haré bien esta vez! ¡No me dejes solo!¡Te juro que buscaré la forma de deshacerme de Liam y de Alek!¡Lo haré!

Kieran se dio la vuelta dándole la espalda.

— Sáquenlo.

Los hombres arrastraron a James hacia la puerta mientras él gritaba, pataleaba y suplicaba por algo de atención de Kieran pero este ni lo miró, y siguió en lo suyo. La puerta se cerró con un golpe y el silencio volvió al apartamento haciendo que Kieran suspirara muy aburrido así que se sirvió otro trago.

Tenía que pensar bien su próximo plan Pero la verdad es wue podía deshacerse de Liam cuando quisiera.

— Que fácil.

Por otro lado, James una vez en la calle, se quedó tirado en la acera respirando agitado y sin creer que esto le hubiera pasado a el mientras la lluvia empezaba a caer con fuerza. Pero estaba seguro de que Kieran no queria esto, solo estaba dolido porque él no cumplió su promesa.

Todo era culpa de Liam.

De Alek.

De Saúl.

De todos ellos.

La rabia lo consumió como nunca.

Se levantó tambaleante mirando a la nada y murmuró para sí mismo.

— Los mataré a todos…. Si… Los mataré a todos… Se lo merecen…

Y se perdió en la noche mientras seguía murmurando.

.

La mansión estaba tranquila por primera vez en semanas. Liam había pasado el día durmiendo, recuperándose del estrés físico y emocional que le había dado por esto, Alek no se separaba de él ni un segundo así que lo abrazaba mientras dormía, le llevaba agua, le acariciaba el cabello y le decía palabras bonitas, ni siquiera lo dejaba caminar sino que él mismo lo llevaba en sus brazos.

Pero esa tarde, cuando Alek tuvo que salir a una reunión rápida con Frederick, Liam se quedó solo en el salón.

Teo entró con una bandeja de té, llegó con una sonrisa Pero con sus ojos levemente apagados, ya no con ese brillo tímido de antes lo que hizo que el otro Omega entrecerrara los ojos.

Liam lo vio y sonrió suavemente. — Ven aquí Teo, siéntate a mi lado.

Teo obedeció dejando la bandeja en la mesa baja. Se sentó al borde del sofá con las manos en el regazo esperando.

— Estás triste. — Dijo con voz suave. — Y ni siquiera se te ocurra negarlo, te conozco lo suficiente para notarlo. ¿Que pasa?

Teo bajó la vista mordiéndose el labio.

— Es que me siento mal. — Susurró. — Saúl… Él no era solo un monstruo. Al final, él demostró ser alguien diferente y con muchas cosas en la cabeza, debilidades que yo usé. — Explicó mirando al piso. — Usé su soledad para acercarme y sacarte, lo engañé y no quería ser así. No soy así Pero también se que él cometió un error y te secuestró… Es algo que no debió hacer…. Pero… Yo… Perdóname… No debería estar pensando en esto después de todo lo que te hizo.

Liam extendió la mano y tomó la de Teo apretándola con fuerza. — Teo… Mírame.

Teo levantó la vista, tenía los ojos brillantes por lágrimas contenidas que no quería soltar y eso hizo que Liam mostrara una sonrisa cálida y sin juicio sobre lo que decía.

— Todo lo que hiciste estuvo bien para mí. Sin importar qué, hiciste lo que tenías que hacer para salvarme. — Le dijo. — Es duro porque entiendo lo mal que te sientes porque alguien salió herido Pero eso no te hace malo. Te hace humano, leal y valiente.

Hizo una pausa apretando más la mano del Omega quien parecía que lloraría en cualquier momento.

— No te culpes, lo que sientes está bien. Lo que pasó con Saúl también está bien sentirlo. No tienes que justificarlo ante mí porque yo solo estoy agradecido de que estés aquí. — Acarició su mejilla. — No importa que haya pasado, si quiere algo… Hazlo, yo te apoyaré en todo.

Teo dejó escapar un sollozo corto pero sonrió al fin.

— Gracias, Liam. Por el momento solo quiero olvidar todo eso.

Liam lo abrazó fuerte. — Está bien… Ahora descansa, ya pasó. Estamos en casa.

Teo asintió contra su hombro dejando que las lágrimas cayeran por fin. Sentía que un peso se había quitado de encima Pero en el fondo de ambos sabían que no había pasado del todo.

Saúl seguía vivo.

James seguía suelto.

Y estaban seguros de que esta paz era temporal.

.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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