Transmigrado en el Villano [BL] - Capítulo 74
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 74: Capítulo 71.
Ambos rápidamente llegaron al apartamento del Alfa con gran velocidad, prácticamente Alek había roto cualquier norma de tránsito con tal de llegar, ambos tenían una excitación muy alta debido a todo el tiempo que estuvieron separados. En el apartamento a oscuras, la ciudad brillaba a través de los ventanales dándole un aspecto al lugar más íntimo y más con él momento que se tenía.
Alek cerró la puerta con el pie y empujó a Liam contra ella en el mismo movimiento besándolo como nunca. El beso fue violento, desesperado, como si quisieran devorarse después de todo lo que pasó.
Liam gimió contra su boca y sus manos enredándose en el cabello de Alek.
— Te extrañé — Susurró Alek mordiéndole el labio. — Te extrañé tanto… Me encantas…
Liam Jadeó. — Yo también te extrañé…
Alek lo levantó en brazos sin esfuerzo llevándolo hasta la cama, luego lo dejó caer sobre las sábanas y se quitó la camisa de un tirón. Liam lo miró con ojos brillantes, ya mojado completamente tanto que se empezó a empapar sus pantalones.
— Quiero que me folles fuerte hoy, Alek… — Liam gimió excitado. — Por favor… Rápido… Me duele… Estoy tan mojado…
Alek gruñó, le arrancó la ropa con urgencia dejando a Liam desnudo y temblando, luego se termino de quitar toda su ropa mientras chupaba los pezones erectos del omega. Se colocó entre sus piernas sacando un condón de la mesita de noche y lo deslizó sobre su polla enorme mientras Liam lo miraba con hambre, y paciencia.
Cosa que ambos no tenían ya. Paciencia.
Liam lo empujó hacia atrás y se subió encima posicionándose en su regazo por la demora del alfa. Bajó de golpe empalándose hasta el fondo con un grito ahogado y corriendose en ese mismo momento debido a que el estiramiento fue brutal. Alek lo llenaba por completo rozando cada punto sensible dentro de si mismo.
— Si… — Gimió Liam empezando a moverse con fuerza y sus caderas chocando contra las de Alek. — Más… Más fuerte… Me gusta tanto… ¡Ah!
— Liam… Mierda…. ¿Por qué me haces esto? — Gruñó excitado más de lo normal.
Alek lo tomó por las caderas y lo embistió desde abajo, violento y demasiado profundo. Cada golpe hacía que Liam se mojara más, goteando por sus muslos y empapando las sábanas mientras arañaba la espalda fuerte de Alek dejando marcas rojas y gritando de placer.
— ¡Alek!¡Ah!
Alek lo volteó de repente poniéndolo de rodillas y penetrándolo desde atrás con embestidas brutales. Una mano en su garganta y la otra masturbándolo con rudeza mientras no paraba.
— Eres mío. — Gruñó contra su oído. — Solo mío.
Tenía rabia, aunque había hecho un trato con Saúl, estaba enojado porque ese tipo había atrapado a su Omega en sus narices Pero necesitaba también la alianza.
Liam se corrió con un grito contrayéndose alrededor del miembro enorme de Alek temblando de placer. Alek lo siguió segundos después derramándose dentro del condón con un rugido manteniendo a Liam inmovilizado contra el colchón quien estaba debilitado Pero ambos querían más.
Se derrumbaron juntos jadeando, sudados Pero aún así querían.
Alek lo abrazó por detrás besando su nuca con ternura mientras se movía nuevamente con lentitud.
— No vas a salir de aquí. — Mordió su oído suavemente.
Liam cerró los ojos sonriendo contra la almohada y luego acarició el cabello rojo del alfa sintiendo nuevamente las embestidas.
— Entonces muevete más rápido, alfa.
Alek sonrió y volvió a hacerlo más rudo. La noche era larga y joven así que ambos retomaron sus deberes en la cama.
.
Kieran miró a James quien había vuelto arrastrándose a sus pies mientras el omega lo miraba desde arriba. James lo tomaba de las piernas llorando y suplicando por su perdón.
El Omega todo los ojos Pero sabía que esto le ayudaría. Si James volvía a fallar, lo botaria o mejor… Se iba a deshacer de él de inmediato, no podía dejar que esto dañara sus planes.
Con una sonrisa que parecía comprensiva le acaricio la mejilla. Parecía un demonio manipulando la mente del alfa aprovechándose de sus sentimientos hacia el Omega.
— Está bien, James. Te daré una última oportunidad.
James levantó la cabeza como un perro al que acaban de prometer un premio y sonrió feliz.
— ¿De verdad? ¿Lo dices en serio?
Kieran con fingida ternura siguió acariciando la mejilla del alfa. — Claro que sí, mi amor. Si haces esto bien, todo volverá a ser como antes. Tú y yo.
— ¡Si!¡Claro que sí!
— Muy bien, solo necesito que me demuestres que aún eres útil.
James sonrió con esa locura que ya no disimulaba porque sabía que Kieran siempre estaría a su lado, por eso creyó cada palabra del Omega.
— Esta vez lo haré perfecto. Te lo juro.
Kieran solo asintió ocultando la risa que le subía por la garganta.
Idiota. Solo te necesito para que hagas el trabajo sucio mientras yo me quedo limpio. – Pensó dándose la vuelta.
— Listo cariño, vete y haz lo que debas hacer, yo tengo que hacer otras cosas.
— Si. — James beso los labios de Kieran y se fue rápidamente.
Kieran sonrió y se fue a otro lugar, llegó a un bar muy conocido y entro encontrándose con varios hombres, y mujeres dentro quienes estaban con omegas o betas en sus regazos. Kieran fue hacia una mujer de 56 años quien tenía un cigarrillo en la boca, se sentó a su lado apoyandose con fingida tristeza.
— Señora Elizabeth.
— ¿Que le pasa a nuestro amado Kieran?
— Estoy tan triste, mi primo sigue molestandome y estoy muy mal. — Lloro en su pecho. — Ya no aguanto más.
Está mujer era Elizabeth Walter, la mujer más influyente en el mundo de la tecnología y del entretenimiento, quien financiaba a Kieran prácticamente en un 80% después de que Jael dejara de hacerlo. Está alfa dominante tenía gran poder, de hecho más que Alek seguramente por lo que podía destruir a cualquiera que quisiera en menos de un minuto. Esta mujer estaba completamente obsesionada con Kieran por lo que sería su carta final para deshacerse de Liam.
Elizabeth frunció el ceño acariciando la cadera del Omega. — ¿Liam Kaiser?¿Ese omega simple?
— Así es, me ha amenazado múltiples veves y atentó también contra mi vida. No quería decirte Pero me siento mal… Debería renunciar a todo esto. — Dijo Kieran.
— Claro que no, déjamelo a mi. Será fácil.
— ¿Que harás?
— Dañar su reputación y una vez hecho, venderlo a un burdel. Tengo muchos de esos, ademas… Para el experimento de feromonas que estoy haciendo para mi nuevo proyecto necesito omegas de gen dominante. — La alfa de cabello gris sonrió. — Será perfecto.
Kieran sonrió besando sus labios. — Pero hay un problema… Está mis otros primos y Alek Dietrich, ese Alfa también está muy pendiente de él y tiene mucho poder.
— Ah, el hijo y heredero de Lev. — Pensó un rato. — No te preocupes, tiene negocios con nosotros que requieren para mantenerse. Si quiere mantener su poder, debe quedarse quieto.
— ¿Debería distraerlo?
— Sería lo mejor. ¿Sabes que hacer?
— Tengo a la persona perfecta para esto.
Tomo su celular y envío un mensaje corto a James, el sería el cebo Perfecto para hacer este plan realidad.
— Eres tan amable señora Elizabeth. Haces todo esto por mi.
— Claro que sí, solo debes hacer lo de siempre.
— Lo sé.
Se sentó en su regazo, había atrapado a este pez gordo y no podía dejarla ir, ella era su carta final y su ella no podia haberlo, entonces todo estaría acabado para él.
Pero sabía que lo lograría, él siempre lo hacía.
Esto acabará pronto, Liam.
Solo debía esperar, había esperado todo este tiempo y su padre solo esperaba también buenas noticias, ese viejo quería casarlo con el mejor alfa Pero Kieran no estaba en su contra. Por ahora, quería a Alek en sus manos Pero no se casaría con él, tenía que tener a alguien más y habia muchos posibles candidatos porque Kieran no podía conformarse con cualquier cosa.
Él sería al final quien tomaría el control de todo.
.
Teo caminaba por un parque cercano a la mansión de Liam. El Omega se había ido desde ayer y no había vuelto, Noah y Arian también se habían ido, las gemelas se fueron de fiesta y Frederick estaba encerrado en llamadas importantes.
El omega era el único que estaba sin hacer mucho, desde que rescataron a Liam no había nada más y estaban esperando a lo que su hermano Kieran pudiera hacer. Tenía terror, sabía cómo era Kieran y hasta que punto podría llegar, no era un oponente fácil y más con los contactos que tenía en lo más bajo del mundo.
Aún recordaba cuando eran niños, Kieran fue criado de manera estricta Pero el Omega parecía ya entender todo y hacia todo de manera mas sanguinaria, quería todo para el. Por eso cuando Teo nació, nadie se alegro, su madre falleció después de tres meses de haberlo dado a luz porque su padre no le prestaba atención y la dejaba sola.
Por eso su abuela había cuidado de él, su padre le había puesto su apellido aún así Pero su atención solo estaba fija en Kieran. Sin embargo decía que él debía ser un dominante al menos como Kieran para ser tratado igualmente, Teo pensó que eso pasaría, que sería un Omega dominante o hasta un alfa Pero no fue así.
Nació como recesivo y más, un Omega.
Eso fue una noticia terrible para su padre quien le quitó el apellido, su abuela decidió ponerle el suyo y cuidarlo en un anexo cerca a dónde vivía Kieran. Así que Teo veía como Kieran tenía lo mejor de lo mejor, creciendo en un entorno maligno y haciendo cosas horrorosas mientras el veía a lo lejos esta situación.
Hasta que conoció a Liam, sabía que este era su primo pero no dijo nada, no quería que Liam lo rechazara o pensara que estaba aliado con Kieran Pero fue todo lo contrario.
Por eso estaba feliz de haberlo salvado.
Sin embargo estaba en un colapso mental sobre lo que hizo. No estuvo bien, después de todo aprovechó las debilidades de Saúl para usarlo en su contra y salvar a Liam pero tenía que hacerlo, Saúl hizo mal en hacerle esto a Liam y debía aprender.
Pero sigue doliendo.
Teo suspiró mirando al cielo nocturno respirando el aroma de la noche. Estaba fresco y tranquilo hasta que sintió unas feromonas muy conocidas para él, unas que conocía a la perfección en los pocos días que estuvo ahí Pero antes de que pudiera decir algo, alguien más hablo.
— Con que aquí estás Angel… O más bien, Teo Smith. — La voz ronca resonó por todo el parque.
Teo se estremeció y rápidamente giró por completo viendo al hombre que estaba a unos cuantos metros de él, y que se fue acercando poco a poco. Saúl Valverde estaba ahí, las heridas ya no eran visibles y se había recuperado casi en su totalidad, su rostro atractivo estaba serio y sus feromonas fuertes.
Se veía definitivamente algo enojado.
Teo contuvo la respiración sabiendo que de esto no iba a salir bien, Saúl estaba buscando venganza y ahora que él estaba solo lejos de los demás sin nada de ayuda, era el momento perfecto para matarlo o algo mas.
— S-Saul…
— ¿A dónde se fue tu valentía de antes? — Preguntó burlón ahora mas cerca. — ¿Ya no eres tan valiente como en la mansión cuando me traicionaste, usaste y luego dejaste como una basura que podías dejar en cualquier momento?
El Omega retrocedió unos pasos mientras el pelinegro seguía caminando hacia él con un aura opresiva.
— ¿No dirás nada?
La espalda de Teo golpeó un árbol de ahí cerca y Saúl aprovechó para arrinconarlo dejándolo sin salida.
— Habla, Teo.
Teo mordió su labio mirando al piso y respirando rápido sin poder formular alguna palabra. — Y-Yo… Uh…. N-No….
— Espero que tengas una buena excusa. — Lo tomo de la mandíbula haciendo que lo mirara fijamente a la cara, ambos par de ojos se encontraron. — ¿Entonces?
— N-No era lo que queria Pero… — Tartamudeo más nervioso y asustado. — Tenía que hacerlo… Era Liam, mi amigo… Yo… No podía dejarlo así y…
— ¿Y por eso me usaste?¿Por eso atrapaste mis debilidades y te aprovechaste de mí?
— ¡No quería! — Teo grito desesperado. — Yo… No hago eso Pero era necesario para salvarlo… Lo siento.
— ¿Y crees que un “lo siento” solucionará todo? — Preguntó el alfa levantando una ceja.
— Se que no hice bien Pero tenía que hacerlo por mi amigo. — Dijo esta vez más firme Pero aún con miedo en su voz. — Aún si te enojas, lo haría de nuevo por Liam o por cualquier otro amigo.
Saúl se le quedó viendo, el chico aún con todo el miedo que tenía lo miraba con firmeza. Su mano paso a los labios del menor acariciando todo a su paso mienttas el Omega se sonrojaba por el toque tan íntimo.
— Realmente eres muy valiente, aún cuando sabes cómo soy, lo hiciste. — Susurró cerca de sus labios. — ¿Que debería hacer contigo, Teo?
— Haré lo que sea para compensar el daño que te cause.
El alfa sonrió mostrando sus colmillos. — No sabes lo que acabas de decir, cariño. No querrás saber de lo que soy capaz.
Teo se asustó al ver esa expresión Pero aún así se mantuvo firme y asintió con terror.
— Aún así, lo haré.
— …
Saúl de repente lo abrazó por la cintura apretando su agarre y lo beso con fuerza causando sorpresa en el Omega quien Se sonrojó. El beso fue feroz y sin nada de cariño, era el primer beso de Teo Pero no fue nada a lo que soñó, Saúl era mas fuerte y lo apretaba contra su cuerpo musculoso, soltó un gemido cuando la mano del alfa apretó su trasero con fuerza.
Se separaron jadeando, Saúl junto su frente con la de Teo quien respiraba rápido. — Tu cuerpo me pertenece por completo Teo, todo de ti es mío hasta que me canse. ¿Entiendes?
Saúl necesitaba saber que era este sentimiento así que lo usaría por un tiempo. Era la primera que perdonaba algo así Pero solo era por un tiempo, nada mas.
— S-Si…
Teo por su parte estaba aturdido sin saber que había pasado realmente.
¿Que fue esto?¿Cómo es que la trama de la historia cambió de la nada?
.
Frederick miraba algunos papeles cuando recibió un mensaje de sus asistente, Jael estaba en su casa buscando a Liam. Mando a llamarlo Pero el alfa no subió, Fred sonrió levemente y salió dea oficina para buscar a su querido alfa desobediente.
— Jael.
El nombrado levantó la vista con disgusto al ver al otro alfa.
— ¿Que quieres?
— Te mandé a llamar.
— No vengo a hablar contigo, vengo a buscar a Liam.
Fred entrecerró los ojos. — No está.
— Entonces me voy.
Pero antes de poder irse se ahí, Fred con sus fuertes brazos atrapó al pelicastaño y lo alzó sobre su hombro como un saco de papas.
Jael abrió los ojos sorprendido no solo por la fuerza de ese Alfa sino porque habia hecho esto. ¡A él que es un alfa respetable!
— ¡¿Que mierda haces?!¡Bájame maldito hijo de puta!
Pero aunque gritara y se removiera como un pez, el agarre de Frederick era muy fuerte y anormal, entonces de la nada le dió un golpe preciso y posesivo en el trasero de Jael quien se quedó quieto cuando sintió esto sin saber cómo reaccionar a un golpe que jamás en su vida le habían dado ni siquiera de bebe.
— Quieto y cállate.
Jael se puso más rojo que un tomate y mas cuando notó a los sirvientes de la mansión mirándolos de reojo con una sonrisa cómplice como si esto fuera normal. El alfa menor se avergonzó más y bajo la cabeza dejando que Frederick lo llevará.
— Te odio. — Susurró.
— No sabes cuánto esas palabras me excitan, cariño.
Y lo subió sin esperar respuesta.
.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com