Transmigrando en la antiguedad. - Capítulo 48
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- Capítulo 48 - 48 Capitulo 48 DEnuevo camina
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48: Capitulo 48: DEnuevo camina 48: Capitulo 48: DEnuevo camina Cap 46: comienza el viaje.
Ante Leona y Monarca, la escena exterior fue sin duda aterradora.
Ambos se escondieron en lo profundo de la cueva, con las lanzas en alto y esperando que estos pájaros gigantes se alejaran.
Para su mala suerte, estas aves parecieron encontrar el lugar perfecto para comer, quedándose alrededor durante un largo rato.
la escena de grandes animales siendo cargados y deborados en el aire, era realmente aterrador.
Esto hizo que Monarca entendiera una vez más que este mundo era realmente aterrador.
Alrededor de dos horas despues y con las pequeñas aves terminando su entrenamiento, desde lo alto del cielo, en el centro de ese ojo de uracán, un grito atronador, más fuerte que ninguno otro resonó por todo el campo de caza.
Ante este grito, el cual puso los pelos de punta a leona y Monarca, todas las aves volvieron a chillar en respuesta.
Entonces, finalmente el cielo comenzó a moverse y las aves se comenzaron a alejar.
De la misma forma atronadora con la que habían llegado, se dieron la vuelta y se alejaron.
Monarca los miró desaparecer hacia el Norte, cuando finalmente se derrumbó en el interior de la cueva, exausto.
Leona y él se quedaron en la cueva, completamente exaustos.
Monarca suspiró, sintiendo las secuelas de usar demaciado tiempo la vista de águila.
Esto era realmente cansador, todo su cuerpo estaba tan débil que nisiquiera podía moverse.
[Solo quiero..
dormir.] Ante sus palabras, Leona lo miró de reojo, pero tampoco dijo nada.
Monarca suspiró, empujándose con los brazos hasta apoyarse contra la pared de tierra.
Ya en este lugar, levantó su lanza y tiró de Leona.
Ambos se apoyaron contra la pared y comenzaron a descansar.
Tras un tiempo largo de descanso, ambos finalmente salieron de la cueva, mirando el exterior.
Lo que se encontraron, fue sin duda un gran desastre por todas partes.
La madera que habían recolectado, había desaparecido en algún lugar.
Apenas lograron ver algunas ramas sercanas que estaban dispersas.
En cuanto a otras cosas, todo había desaparecido, nisiquiera quedando cenizas del fuego anterior.
Monarca suspiró, sintiendo que todo el trabajo que habían hecho, se había desperdiciado por completo.
golpe En la zona de la fogata, leona pateó con ira la pared.
Escarbó en la tierra, pero no quedaban rastros de las brasas anteriores.
Monarca buscó en los alrededores, apenas logrando tomar del piso algunos pedazos de pieles de jabalí estiradas anteriormente.
No eran de mucha utilidad, pero almenos serbirían de algo.
mirando hacia el cielo, recordó el lugar por donde estas aves se habían alejado.
[Parecía ser..
¿El Norte?] Monarca entrecerró los ojos, confundido.
Sin embargo, tras pensarlo un poco, depronto se sintió emocionado.
Esas cosas volaron de una forma tan caótica y depredadora hacia el norte.
Sin embargo, este mismo camino parećia cruzarse con el gran rio madre que atravieza el bosque.
Si estas cosas causaban el mismo desastre que aquí, entonces podrían dejar un camino arrazado sin depredadores grandes.
Monarca se sintió emocionado.
Estaba ancioso por buscar un camino por el cual pasar y como resultado, estas aves llegaron.
Clro, casi mueren, pero ahora era algo afortunado.
Monarca sacó su mapa medio hecho y recordó por donde pasaron esas arpías.
Si, parecía que realmente cruzaban ese bosque.
En ese momento, Leona se le asercó, pareciendo malhumorada.
Pisaba el suelo con fuerza y casi parecía querer partirlo todo por la mitad.
Monarca miró sus ojos ámbar que casi parecían brillar con furia.
Monarca suspiró.
Era evidente su molestia, ya que reconstruirlo todo apartír de la nada, era realmente complicado.
Sin embargo, almenos habían buenas noticias.
Monarca se paró ante leona y apuntó hacia el norte.
Con una expreción seria, dijo.
[Nos vamos.] Ante sus palabras, leona, que parećia emanar un aura peligrosa, se contuvo.
Lo miró con sus grandes ojos y depronto, sonrió.
Normalmente, con la apariencia superior de leona, esa sonrisa debería ser inesperadamente bonita y reconfortante.
Sin embargo, Monarca solo sintió un aura peligrosa por todas partes.
[vamonos.] Dijo ella, depronto pareciendo animada.
Era inesperado.
Leona parecía realmente anciosa por comenzar el viaje.
Era como si el instinto de movimiento continuo, la instara a moverse de lugar, solamente que Monarca la retenía en un solo lugar.
Entonces, ambos comenzaron a empacar sus cosas.
Esto fue sin duda simple.
No tenían muchas cosas al final de todo.
En total, fueron dos capas de túnicas de pieles, una chaqueta, faldones de cuero como taparrabo y sandalias.
En las mochilas, había carne de suministro, agua, navajas de colmillo de jabalí, ondas y cuerda.
Estaban con una carga pesada cada uno.
la carne ahumada aunque ahora deshidratada, era algo pesada, casi 40 kilos en total.
Por suerte, ellos dos no habían estado desperdiciando su tiempo y se habían recuperado bien de sus lesiones antiguas.
Con mano de midas, estaban como nuevos.
Entonces, despues de haber empacado todo lo que tenían, desidieron descansar bien una última noche.
El cielo se oscureció pronto.
Una ligera lluvia comenzó a caer en el lugar, enfriando el lugar, trayendo devuelta un aroma a tierra húmeda que parecía refrescar los sentidos.
Cerrando la entrada con un arbusto y hojas, el interior de la cueva se sentía apenas lo suficientemente cálido.
Monarca tomó la mano de Leona, concentrado en usar mano de midas.
Esta vez, el objetivo era intentar mejorar su resistencia.
El viaje que tenían acontinuación sería árduo y los peligros, desconocidos.
Tenían que prepararse para moverse constantemente y no detenerse.
Pronto, el uso de mano de midas terminó, pero Monarca no soltó la mano de leona.
Esto hizo que ella lo volteara a ver con extrañesa, pero al final, solo se encojió de hombros y dejó que le tomaran la mano.
Ambos no dijeron nada, como de costumbre.
Estaban realmente exaustos y Monarca nisiquiera mejoró su papa zanahoria, o las navajas de jabalí, demostrando su cansancio que no era normal.
Monarca cerró los ojos, aún recordando lo que había pasado durante la mañana.
El cambio en su vista de águila fue sin duda inesperado.
Sintió como si huviera activado una vista de 360º aunque sin la mejora de la visión de pistas o enemigos y amigos, fue lo suficientemente bueno como para hacerle poder vivír.
En ese momento, su vista pareció relentizarse, sus músculos aún dolían cuando se precionó con todas sus fuerzas sobre sus dedos y plantas de los pies para moverse y esquivar el golpe de esas garras afiladas.
Que hablando de eso, tenía que mejorar su regeneración con mano de midas.
aunque claro, tal vez la digestión mejor de los nutrientes podría hacerlo aumentar su recuperación…
Si no era que esto se convertía en que engordaba mas facil.
…
Era mejor aumentar la regeneración.
En este lugar, alguien gordo, solo significaba alguien mas nutritivo de comer para las fieras.
Ahora tenía tres objetivos.
No, cuatro.
el primero era comenzar el viaje y mantenerse a salvo.
el segundo era averiguar lo que pasó con su vista de águila.
En tercer lugar, sería Mejorarse con mano de midas.
finalmente el cuarto lugar.
Era construírse un arma mas potente.
Lo había notado.
aunque la lanza era algo bueno para apuñalar y azotar.
al final no sirve de mucho con algunos animales muy grándes.
Para estos, se necesita un arma mas contundente y pesada.
como esos hachas de roca.
aunque pesados, sin duda sería de utilidad algo que al golpear, cause un daño mayor.
Con estos puntos en mente, se acomodó junto a leona, compartiendo el calor de ambos y comenzó a descansar.
Al dia siguiente, cuando el horizonte se cubrió con un color blanquesino como la neblina, ambos tomaron sus cosas y salieron de la cueva.
Esta vez no los perseguían, pero todabía desidieron dejar algo atras.
En la cueva, un fuego ardiente se incendió.
Los restos de su existencia dejada ahí fue borrada entre las lenguas de fuego.
Monarca ahora estaba el doble de temeroso y alerta.
si existían aquí ese tipo de aves gigantes poco naturales, entonces ¿qué clase de super depredador habría en la tierra?
¿Algo que pueda seguír los rastros de humanos sabrosos como si fuese un sabueso rastreador?
Leona y Monarca no querían esto, por lo que juntaron todo lo que habían usado ahí y no podían llevar y lo quemaron.
Con el cielo cubriéndose con una pila de humo grisáseo, Leona yMonarca caminaron hacia el norte, siguiendo la ruta tosca grabada en el mapa.
Inesperadamente, volvían a una vida nómada.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines ¡¿Alguien lee esto?!
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