Transmigrando en la antiguedad. - Capítulo 55
- Inicio
- Todas las novelas
- Transmigrando en la antiguedad.
- Capítulo 55 - 55 Capitulo 55 Armadura de cuero y Resina
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
55: Capitulo 55: Armadura de cuero y Resina.
55: Capitulo 55: Armadura de cuero y Resina.
En este tipo de transcurso, finalmente pasó una noche más.
Leona y Monarca volvieron a cazar algunos roedores.
En total, cazaron a cuatro roedores, de los cuales lograron sacar cuatro trozos de pieles largas que podían usarse como armadura.
Monarca dejó que su Mano de Midas mejorara las pieles para volverlas resistentes, mientras comenzaba a trabajar en otro proyecto.
Mientras atravesaba el bosque, continuó pensando en los usos de la resina de pino.
Sabía que había resina azucarada, cosas como los “arces”, cuya savia era utilizada para hacer jarabes y demás.
No sabía mucho de estos, pero eran una fuente de riqueza para muchas personas y un manjar único de la naturaleza.
Sin embargo, aquí no había arces, solo pinos duros y resistentes.
Siguiendo este hilo de pensamiento, Monarca recordó poco a poco sus clases de química y esos videos de hombres desnudos que vivían en la naturaleza.
La resina en sí era utilizada para dos cosas.
Lo primero era para hacer pegamentos: tenían un material que era único y la base para muchos pegamentos industriales, mientras que el otro uso era la trementina, una especie de químico para quitar pintura.
Sinceramente, no recordaba cómo se hacía esto; apenas recordaba que tenía algo que ver con la destilación.
Sin embargo, esto no era algo que pudiera obtener de inmediato.
Monarca puso su mirada sobre el aspecto resinoso y pegajoso de la resina.
Esta cosa, como artículo químicamente volátil, ¿parecía poder usarse como combustible?
Al principio, intentó tomar un poco de resina y lanzarla al fuego.
De hecho, se incendió, pero en su mayoría era como un material cocinado excesivamente.
En absoluto parecía un material altamente combustible.
Tras pensarlo durante un tiempo, tuvo una idea.
A menudo, algunos materiales inflamables son diluidos con agua para evitar convertirse en cosas fácilmente flamables.
En ese caso, la resina tenía un alto contenido de agua que la volvía tan espesa.
Monarca sacó una pequeña taza de arcilla que le quedaba en la mochila y la llenó con la resina de un nuevo pino fisurado.
La pequeña taza se llenó rápido y el contenido turbio y denso ocupó todo el recipiente.
Tras haber sellado el agujero del pino, caminó hacia el fuego.
Primero utilizó Mano de Midas sobre la taza para volverla resistente, mientras impulsó un poco la resina para deshidratarse más fácilmente.
Se llevó una gran sorpresa cuando el líquido casi se convirtió en roca una vez más.
Por suerte, detuvo este proceso a tiempo o solo tendría un pedazo de roca dura en el fondo de su taza.
Con el material ahora más espeso que nunca, metió un pequeño palo de madera y comenzó a derretir la resina ahora medio endurecida.
Por suerte, esto fue sencillo y la resina, aunque dura, fue cediendo lentamente.
Después de un tiempo, con la resina completamente suave y prácticamente hirviendo, finalmente hizo el experimento.
No se tardó demasiado: simplemente sacó el pequeño palo de madera que tenía y lo arrojó al fuego.
La resina fue tocada por las llamas y, tras un corto periodo de calentamiento, el palillo se prendió en un fuego moderado y brillante, durando finalmente unos quince minutos ardiendo de forma constante.
Monarca miró esto y no pudo evitar sonreír de oreja a oreja.
El siguiente trabajo fue más sencillo.
Conseguir madera adecuada para antorchas.
Todavía era de noche, por lo que no podía hacer mucho; sin embargo, al menos podía hacer algo simple.
Tomó algo de liana extra que tenían a mano y la bañó en este líquido.
Después de hacer esto, solo pudo dejarla secar.
Tras terminar estos preparativos, finalmente volvió a recostarse para tener un agradable descanso.
Claro, para esto solo pudo despertar a Leona…
Cuando llegó el día siguiente, ambos se sentían bastante descansados.
Incluso con estados de sueño tan irregulares, el humano era un animal adaptable, por lo que, con el viaje, se fueron acostumbrando a tal estilo de vida.
Entonces, después de desayunar un trozo de carne ahumada y raíces encontradas en una zona cercana, ambos volvieron a trabajar en las nuevas pieles.
En primer lugar, eran solo cuatro trozos.
Servirían para completar sus protecciones de espalda, pero solo eso.
Quedaría un par extra que aún no entendían cómo usar.
Pero, como fuese, eso sería más tarde.
En primer lugar, Leona y Monarca trabajaron para quitarse los petos recién hechos y luego usar las cuerdas para pegar los otros trozos de piel dura y hacer una especie de armadura de cuero real.
Con protección delantera y trasera, finalmente parecían petos de verdad.
Monarca pensó en utilizar las otras pieles para parchar las zonas de hombros que estaban expuestas o los flancos, pero no tenían materiales para cortarlas ni el tiempo para hacer bordados densos que los ayudaran lo suficiente.
Después del trabajo de cubrirse con resina dura, hasta un grosor adecuado, Monarca simplemente hizo que esta resina se volviera dura como la madera real.
Tras ponérsela y no sentirse obstruido, realmente se sintió bastante bien.
Lo siguiente fue Leona, que por suerte no había cambiado en su espalda, por lo que el trabajo fue igualmente sencillo.
De pronto, ambos tenían armaduras resistentes que podrían ser la envidia de cualquier persona que quisiera vivir.
Monarca no creía que resistieran golpes realmente fuertes o contundentes, pero al menos sentía que les salvarían la vida en un momento crítico.
Entonces, tras terminar esto, solo quedaban dos piezas de piel.
Monarca estuvo pensando en el uso de ambas cosas durante un tiempo.
Evidentemente, no podrían convertirse en bolsos; su dureza las hacía imposibles de volver algo tan simple.
Aparte, ya había sentido que convertir estas cosas en algo como una armadura sería muy útil.
Tras pensarlo durante un tiempo, finalmente tuvo una idea.
¿Qué tal convertirlo en un escudo?
El humano es bastante frágil, pero siempre intenta proteger sus órganos vitales con las extremidades.
¿Qué pasa si hay una explosión?
Lo normal es que las personas levanten el brazo para evitar ser golpeados en la cara o el pecho.
¿Qué pasa si algún animal quiere atacarte?
La norma es usar el brazo o la pierna para alejar a la bestia del cuerpo.
De ahí salen tantas heridas en brazos o piernas que, aunque también son zonas vulnerables, los humanos suelen usar para protegerse y como primer escudo.
Entonces, usar estas pieles duras como una especie de primer escudo no era mala idea.
Al final, tampoco era que tuvieran mucho tiempo libre.
Por lo tanto, antes de comenzar el viaje, Monarca hizo dos brazales de cuero.
El brazal ni siquiera estaba hecho de forma detallada.
La piel gruesa se enrolló alrededor del brazo izquierdo y se ató una cuerda para sujetarlo desde el codo.
Por otro lado, se utilizó la piel restante de la pata del roedor para cruzar el dedo pulgar y el medio, para mejor sujeción en la mano.
Monarca se sintió como esos niños que se vendaban un brazo para sentirse cool, aunque este era más voluminoso y, aparte, se cubría con resina endurecida que podía crear mejor protección.
No creía que esto pudiera resistir un ataque feroz como la mordida de un oso, pero otros ataques contundentes podía resistirlos sin problema.
De esta forma, se había completado la armadura Mark 2, con protección de espalda y brazo.
Para cuando terminaron este trabajo, el sol había llegado al mediodía.
Monarca suspiró.
Estos dos días los habían pasado trabajando, por lo que desperdiciaron mucho tiempo; sin embargo, Monarca sentía que había valido la pena.
Mirando a Leona a su lado, quien estaba moviendo su brazo arriba y abajo, pareciendo no muy acostumbrada al nuevo peso, finalmente dijo: [Leona, vamos.] Ante esto, ella lo miró con interés.
[¿Vamos ahora?] Monarca asintió.
De hecho, se habían retrasado bastante.
[Sí, vamos ahora.
Ya no nos retrasemos.] Leona no pareció entender bien lo último, pero parecía satisfecha.
También entendía que retrasarse más podría hacer que, cuando llegaran, ya no se encontraran con nadie en la gran reunión, por lo que estaba conforme.
Sosteniendo su lanza en una mano, finalmente asintió.
[Vamos.] Dijo ella, apretando su mano con el brazal.
De alguna forma, ella también se sentía mucho más segura con todo esto.
Ambos asintieron y comenzaron a caminar sin detenerse.
Bueno… sí.
En medio del camino, Monarca encontró un pedazo de rama gruesa bastante adecuada.
La punta la rodeó con la liana cubierta con resina derretida y la ató varias veces hasta formar una especie de antorcha tosca.
Ahora la resina se había endurecido de nuevo, pero solo necesitaba suficiente fuego para que esta se calentara y pudiera arder.
Tras atarse la antorcha en la mochila y tomar algo de agua de nieve hervida, aceleraron el paso para seguir el río madre y los rastros de cadáveres sangrientos que, con cada día, se volvían manchas más escasas.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Antonio_Martines Votos y comentarios, ¡vamos con esas piedras!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com