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Transmigrando en la antiguedad. - Capítulo 75

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Capítulo 75: Capitulo 75: Recoleccion

Tal como se había decidido, el ritual se decidió comenzar casi de inmediato.

Monarca, así como un gran grupo de personas restantes, fueron mandadas a traer madera para el gran fuego. El problema era que la madera debía estar mayormente seca, ya que con la lluvia actual iniciar un fuego sería muy complicado.

Por suerte, había mucha madera que servía como apoyo para los refugios y de ahí se sacó bastante.

Solo faltó crear una gran estructura de madera.

En esto, Leona y Monarca fueron enviados hacia el bosque circundante para ayudar con el trabajo.

Fae y otros miembros de la tribu seguían en pequeñas zonas dispersas.

Al llegar a la zona baja del bosque, entrando en él, su grupo comenzó a buscar madera en los alrededores.

Leona se paró junto a Monarca, ayudando a levantar una rama gruesa caída de un árbol.

Esta fue cubierta con un pedazo de cuero grueso que sirvió de impermeabilizante temporal.

Monarca también tomó otra rama. Aunque mojada, si se quitaba la corteza, podría convertirse en buena madera seca.

Estas maderas se colgaban en la espalda usando lianas gruesas como cuerda y se guardaban ahí. Después de esto, se cubrían con el cuero para evitar empaparse.

Todos trabajaron así, bajo la lluvia densa, las piernas cubiertas de barro y el frío calando los huesos.

Para los que tenían cuerpos sanos como ellos era un trabajo complicado, pero para otras personas, no tanto.

Un ejemplo fue un hombre delgado que Monarca miró a lo lejos. Este tipo era tan flaco como las ramas que cargaba en la espalda; incluso podría pensarse que su carga pesaba más que el hombre.

Este se esforzaba cargando algunas cosas, pero terminaba retrasándose y quedándose detrás de todos.

Monarca lo miró por un momento, negando con la cabeza y suspirando.

Siempre, en cualquier civilización, había personas fuertes y débiles, sanas y enfermas.

Aunque sentía que podía hacer algo, al final lo dejó pasar.

Agachándose, tomó ramas y demás.

Adelantándose, se separó un poco del grupo de personas y finalmente estuvo cerca de un gran pino robusto.

Leona entrecerró los ojos, pensativa.

Pronto pareció pensar en el líquido obtenido del pino.

Fae, por lo contrario, miró a Monarca confundida, pensando: (No debíamos levantar madera).

Monarca había estado pensando sobre el método que utilizaría para lograr el objetivo de impulsar la moral del ejército de alianza.

Sinceramente, fue fácil pensarlo e imaginar algo increíble, como:

En medio de una gran batalla donde se decidiría la vida y la muerte de cientos de personas, de pronto aparece una gran figura de fuego ardiente en el cielo que ilumina el campo de batalla, toma forma humana y ataca con una llamarada de fuego ardiente que impulsa la moral y hace que el enemigo caiga.

Lamentablemente, no podía crear nada de eso.

Entonces, pensó en algo más simple.

Había un montón de savia cerca que se podía usar como ayuda para su objetivo.

El asunto fue bastante simple.

Usar la savia refinada para convertirla en combustible.

Monarca sacó el cuerno que se había obtenido de aquel bisonte muerto.

El pedazo hueco podía usarse como vaso, trompeta, incluso para hacer algunas otras herramientas. Solamente estaba el problema de que tenía uno, por lo que todavía no sabía cómo usarlo.

En este caso, lo usaría como recipiente.

Ante la mirada confundida de Fae, se acuclilló en una cara del pino, luego talló la corteza con su daga de cuerno de jabalí y arrancó un pedazo.

Quedó la cara blanca del interior del pino, por lo que comenzó a hacer un agujero conforme eran las líneas de este.

Ya había tenido experiencia en el pasado con todas sus cosas hechas con savia, por lo que le fue más sencillo.

Era un alivio que la daga fuese realmente afilada y dura, mejorada con Mano de Midas para evitar que se desgastara como el hueso normal.

Picando varias veces, finalmente hizo un pequeño agujero que de inmediato comenzó a borbotear un líquido ámbar.

Poniéndole una pequeña boquilla, finalmente dejó el cuerno apoyado para que pudiera recibir toda la savia y se llenara de esta.

Después de estar ahí, para no desperdiciar el tiempo, Monarca y otras personas se movieron para levantar la madera de los alrededores.

Estos pinos eran muy buenos resineros. En muy poco tiempo se había llenado el cuerno.

Monarca lo tomó y sintió el peso.

La resina era increíblemente pegajosa.

Monarca tapó el agujero que seguía goteando resina del pino y utilizó Mano de Midas para sellar el agujero más rápidamente y evitar que el árbol se infectara.

Luego de esto, tocó el líquido interno del cuerno para endurecerlo.

En este caso, al usar Mano de Midas, también deseó agregarle un efecto diferente a la resina.

Un efecto bastante simple, pero único.

Al terminar, volteó el cuerno y lo golpeó varias veces. Al hacer esto, el pedazo de resina endurecida salió con fuerza.

Fae parecía muy interesada ante el trabajo que se estaba haciendo.

Ella estiró la mano, curiosa por intentar tomarlo.

Al sentirlo, frunció el ceño porque notó que se sentía seboso.

Ella apretó la cosa, pareciendo muy interesada en el palo largo, acariciando la sensación con cuidado.

Monarca puso los ojos en blanco, quitándole el artículo.

Aunque este era algo similar al ámbar, solamente había una capa externa endurecida mientras que el interior era el líquido preparado para el acto mágico.

Aunque no era particularmente frágil, sentía que Fae querría intentar golpearlo algunas veces.

A Fae le quitaron el artículo y miró a Monarca con lástima.

Este la ignoró, entregándole el artículo a Leona.

Esta también lo tomó, pero al sentir esa sensación sebosa, solo se sintió disgustada.

Eso fue porque sabía lo que Monarca había hecho con el interior de esa cosa.

Ella frunció el ceño, guardándolo rápido en el montón de madera que tenía detrás de ella.

Monarca la miró, tallándose las manos rápidamente contra un árbol, pareciendo disgustada.

Puso los ojos en blanco.

No le había hecho nada al cuerno; era solo que la resina era increíblemente pegajosa. Tenía que poner un antiadherente al cuerno para evitar que se quedara pegado con la resina, así que utilizó grasa animal.

Tomando el cuerno, volvió a hacer el mismo proceso con otros pinos.

Levantaron la madera de varios lugares y Monarca tomó suficientes pedazos de resina endurecida.

Con un poco de tierra, se hicieron pasar muy fácilmente por madera común de los alrededores y cada uno pudo tener suficiente.

Para cuando volvieron, tenían suficiente madera y, a lo lejos, vieron cómo se comenzaba a construir una gran hoguera llamativa.

Bajo la lluvia densa, fue sin duda una escena increíble.

Todos cargaron la madera hasta esa zona.

Al llegar, Monarca sintió de pronto que no había hecho suficientes troncos, pero solo pudo dejarlo pasar.

Con ayuda de Leona y Fae, tomaron la madera falsa y la unieron en un solo montículo que se dejó en el centro de todo.

Bajo la mirada de algunos tipos que parecían brujos de todas las tribus, Monarca se sintió algo preocupado, pero por suerte no hubo problemas.

Rápido dejaron el lugar y se unieron a un grupo que estaba descansando.

Se dirigieron hacia donde estaría la tribu de cuervos blancos, donde Bed-Lana organizaba al grupo de escape.

Cuando llegaron, Bed-Lana los juntó con un gran grupo de miembros jóvenes.

Monarca miró alrededor, no encontrando ni al viejo de bigote de morsa, Metla-Na, ni al tipo que había golpeado a Zetla-Na.

Cuando preguntó a Bed-Lana, ella dijo que ambos hombres serían enviados a la batalla.

Después de todo, eran el grupo elitista y fuerte de la aldea, los mejores cazadores.

Monarca de pronto se sintió preocupado por ambos.

En lo contrario, Monarca miró alrededor, encontrando que Leona parecía bastante molesta.

Acercándose, notó que esta miraba a una mujer no muy lejos que también parecería ir con ellos.

Al verla, Monarca la recordó.

¿Esa no era la que peleó contra Leona por ese jabón?

Bed-Lana notó esto, sonriendo un poco.

Parecía que el otro lado, aunque también era una gran cazadora, sería dejada ir junto al grupo de personas que escapaban.

Monarca entendió, aunque Leona parecía disgustada.

Votos y comentarios !

Por cierto, ¡Feliz cumpleaños a mi! vamos y voten, aunque cumpl´i hace dos dias, pero igual.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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