Transmigrando en la antiguedad. - Capítulo 79
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Capítulo 79: Capitulo 79: Suspenso
Con las manos sobre la tierra húmeda, Monarca se movió cerca de Leona y Fae, quienes parecían sentir que actuaba con extrañeza.
Leona lo miró con interrogaciones en su mirada, pero Monarca no sabía cómo decir que, de alguna forma, parecían estar rodeados por un círculo de tipos que emanaban intenciones hostiles hacia ellos.
Revisó por tercera vez lo que sucedía a su alrededor.
Lo comprobó más de una vez: el grupo de la tribu Árbol parecía haberlos rodeado y separado de la tribu de aves rojas.
Parecían haberse dispuesto en dos círculos, con la tribu Árbol actuando como una barrera entre ambos.
Monarca lo revisó con más cuidado.
Era evidente que ahora parecían estar siendo rodeados, aunque el grupo de la tribu de aves rojas estaba más unido.
Monarca se sentó en el suelo, analizando a las personas de los alrededores.
Normalmente no estaban diferenciados por colores o adornos; apenas los de la tribu de aves rojas usaban plumas rojas, pero todos los demás apenas se diferenciaban por cambios sutiles en una o dos decoraciones.
Analizando con cuidado, fue dándose cuenta de que quienes rodeaban al grupo de aves rojas parecían ser en su mayoría hombres jóvenes y fuertes, mientras que de su lado había incluso ancianos.
Monarca entrecerró los ojos.
Esto no parecía ser algo tan simple como ser simplemente envueltos.
Parecían estar separándolos lentamente y rodeando primero a un grupo para acabar con él.
Monarca frunció el ceño.
Miró a Leona y luego miró a su alrededor.
Las apariencias de otras personas parecían bastante relajadas.
Era de esperarse; aunque estaban corriendo para salvarse, también se sentía una seguridad cuando estaban todos unidos en grupos grandes.
Por esta razón, había un ambiente de tranquilidad y de guardia baja mientras descansaban.
Monarca se sintió preocupado.
Aunque quería advertir a las personas que lo rodeaban que había algo raro con la tribu del Árbol, al final de todo él solo podía ver la extrañeza; nadie más lo hacía.
Un sentimiento ominoso lo rodeó y comenzó a mirar a su alrededor.
En ese instante, Leona se acercó, intentando mirar a su alrededor, buscando algo raro que pareciera hacer que Monarca se sintiera extraño, pero era obvio que no había nada extraño.
Monarca la miró, suspirando ligeramente.
Pensando un poco, finalmente apretó los dientes y buscó a su alrededor.
Finalmente caminó cerca de la zona donde estaba la gran madre, quien parecía ser algo así como la mujer que cuidaba a los niños pequeños en ese lugar.
La mujer, Rod-Lana, también la gran matrona, en ese momento estaba con el pecho descubierto, sentada con las piernas cruzadas y alimentando con leche a un bebé regordete.
Cuando Monarca miró esto, por un momento se congeló; era algo extraño encontrarse una escena como esa: una mujer, en cierta forma atractiva, con cuerpo algo regordete, mostrando el pecho sin tapujos y amamantando.
A diferencia de Bed-Lana, quien era robusta y con musculatura, la gran madre era algo regordeta y atlética. Evidentemente no tenía sobrepeso, ya que todos caminaban como locos allí, pero entre el grupo de mujeres delgadas y fuertes, esta era la que tenía más curvas.
Sinceramente, era el cuerpo seductor de una milf bien cuidada en su vida pasada, pero claro, cuando Monarca se encontró con esta escena, solo pudo sentirse extraño.
¿Excitado? Tal vez, pero incómodo era mayor.
Negando con la cabeza y alejando sus pensamientos alocados, se acercó a la mujer.
Esta, al notarlo, lo volteó a ver con duda y lo miró fijamente.
Ella no se movió; el bebé que succionaba leche de su pezón hinchado tampoco parecía querer detenerse.
Monarca recibió el olor de la leche de cerca, pero finalmente se acuclilló algo cerca de la mujer y dijo:
[Señora, tengo algo que parece extraño para avisar.]
Monarca intentó ser lo más claro posible, pero ante sus palabras la mujer solo lo miró con duda.
Monarca miró a los niños a su alrededor, así como a Zen-Lana, que estaba dormida en el regazo de esta mujer. Armándose de valor, finalmente dibujó en el suelo y dijo:
[Hay algo raro.]
Dibujó en el suelo un círculo, luego dos círculos de sur a norte y finalmente una separación que era extraña donde estaba la tribu del Árbol.
La mujer miró esto, pareciendo entender, pero luego negó con la cabeza y dijo:
[La alianza es sagrada.]
Rod-Lana dijo con una voz firme.
Ella en ese momento separó su pecho de la boca del bebé, que parecía medio dormido.
El pezón hinchado y ligeramente rosado, con una areola de tono oscuro, quedó expuesto, rebotando y salpicando gotas de leche.
La mujer continuó hablando mientras dejaba su pecho expuesto como si no fuese nada.
[Si querer hablar, entonces hablar con antiguo líder, ella decide.]
La mujer acomodó al bebé en un rebozo, atándoselo en la espalda, y luego sacó a otro de un lado y también se lo puso en el pecho.
Era obvio que tenía leche suficiente.
La comisura de la boca de Monarca tembló cuando miró hacia donde estaba la otra mujer.
Aunque la líder actual de su grupo era alguien de bastante prestigio en la tribu, cuando se trataba de algo como una advertencia, tenía algunas dudas.
Sobre todo cuando Monarca había tenido un conflicto con ella.
Suspiró y asintió, pero todavía miró a la mujer, que parecía bastante taciturna.
[Entiendo, hablaré con ella.]
Monarca la miró con firmeza y dijo:
[Pero es mejor estar alerta. Cuidado… Esa dirección es más segura.]
Monarca hizo un gesto hacia cierta dirección, hacia el este.
Después de avisar, suspiró mientras se alejaba.
Incluso cuando tenía las hormonas ardiendo en su cuerpo, todavía se sentía extraño cuando le tocaba pasar por una escena como esa.
Negando con la cabeza, sintió algo de duda, pero finalmente apretó los dientes y caminó hacia la líder actual del grupo en escape de cuervos blancos.
La actual líder, Kar-Lana, era una mujer algo mayor, de cabello negro y ojos grises. Aunque era delgada y mayor, tenía un temperamento frío y algo espinoso.
Al menos, por las palabras que había escuchado de Leona, era alguien que exigía antes de preguntar.
Así se había perdido su jabón, el cual Monarca tuvo que reponer con el suyo.
Monarca había pensado seriamente en cómo hablar con ella, una forma de convencerla, pero cuando estuvo cerca de ella, un guerrero lo detuvo y negó con la cabeza.
[No pasa.]
Monarca parpadeó confundido cuando dijo:
[Necesito hablar con la líder.]
El hombre todavía negó con la cabeza.
[No pasa.]
Monarca intentó mirar a la mujer, pero lo que recibió fue un empujón.
El hombre de cabello negro y ojos grises, no pareciendo ser tan viejo, actuó con agresividad.
[¡No pasa!]
Monarca se recuperó en su lugar y miró al tipo arrogante.
También sintió las miradas a su alrededor. Kar-Lana, quien estaba descansando, volteó a verlo, pero luego lo ignoró y se quedó sentada en una roca, descansando. Era obvio que no tenía intención de hacerle caso.
Monarca quería gritarle, pero notando alrededor, pareciendo que más miradas se fijaban en ellos, finalmente suspiró.
Ni siquiera miró al tipo arrogante frente a él y se dio media vuelta.
Estaba, sinceramente, dudoso, pero finalmente decidió que, aunque Bed-Lana lo había tratado bien, solo había sido ella.
En cuanto al clan, parecían agradables, pero ¿qué no ya había pagado su residencia temporal con la carne de un tigre lujosa?
Solo pensó en asegurarse de que su pequeño grupo y tal vez Zen-Lana pudieran mantenerse seguros.
La luz de la mañana se hizo cada vez más clara y el cielo se fue despejando.
Todo parecía ir tan normal como la noche anterior.
Monarca activaba su vista de águila, notando las anormalidades.
Entonces llegó la hora de continuar el viaje.
Tras unas horas de descanso, todos se levantaron de nuevo y caminaron por un camino de bosque denso, aunque moviéndose de forma algo apresurada. Parecía notarse que el paso no era tan rápido y los de la tribu del Árbol parecían guiarlos y envolverlos lentamente.
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