Transmigrando en la antiguedad. - Capítulo 85
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Capítulo 85: Capitulo 85: Separación
El tiempo avanzó de forma constante hacia el mediodía.
Con el cielo cubierto de nubarrones blancos, la ventisca mezclada con agua gélida llegó como una cortina que cubrió el mundo.
Monarca finalmente entendió por qué era tan importante tener el cabello largo en estos tiempos. Simplemente, el calor se escondía en la parte interna del cabello grueso, mientras que el resto exterior se congelaba y se cubría de nieve.
Tal vez este era el mismo efecto que en los animales, con el cabello creando una bolsa de calor interna que apenas lograba un efecto hermético en su cuerpo.
¿Por qué pensaba esto?
Bueno, era bastante simple.
Porque ahora todo con lo que se cruzaba era simplemente de color blanco.
Sus pies pisaron las marcas y huellas dejadas por las personas que estaban frente a él. A veces se equivocaban y resultaba en crear más rastros de los debidos, pero tras alejarse por casi unos dos kilómetros (según su cálculo), dejaron de esconderse y aceleraron el paso hacia adelante.
Monarca ya se sentía exhausto.
Este era un día en el que había estado usando Vista de Águila y Mano de Midas sin parar.
Desde la mañana, donde miró a los traidores, luego hacer que la resina fuese más volátil, seguido de curarse algunas heridas tras la pelea y, finalmente, hacer todas esas trampas.
Durante el escape, cada pocos kilómetros activaba su Vista de Águila y ya sentía que su cabeza comenzaba a marearse ligeramente.
Incluso se sorprendió porque esta vez había usado demasiado estas habilidades y no había caído desmayado tan repentinamente. De hecho, sintió que incluso había mejorado demasiado. Aunque, claro, no podía ponerse a reflexionar y analizar esto.
Cuando finalmente alcanzaron al grupo de Rod-Lana, casi había sido mediodía y su grupo se sentía exhausto.
Caminaron lentamente hasta llegar a una zona abierta que parecía más segura.
Monarca ahí dejó que Rod-Lana y los niños descansaran. Sacó la carne de jabalí que tenía y la repartió entre todos, guardando la carne que había sido ahumada rápidamente para un uso posterior.
En este lugar, todos se tiraron cerca de una zona algo cerrada entre el bosque y una parte rocosa.
Rod-Lana se sentó en una esquina, sacando a los bebés de su espalda y alimentándolos.
Verla sacar el pecho en tal lugar frío y alimentar a los bebés hizo que Monarca se sorprendiera un poco y tuviera algo más de respeto por esta mujer.
Mirándola, preguntó:
[¿Necesitas comida para nutrir a los bebés?]
Rod-Lana lo miró. Ella asintió con firmeza.
[Es necesaria comida, sin comida no hay leche.]
Monarca asintió, por lo que miró a su alrededor, buscando si podría hacer algo para ayudar.
Aún tenía carne de jabalí, por lo que bien podría alimentarla, pero con este frío esa carne debería ser tan dura como el caucho.
Mirando al grupo de personas a su alrededor, notó que un hombre tomaba algo de nieve y se la metía a la boca.
Monarca preguntó lo que hacía, a lo que este dijo simplemente que tenía sed.
Monarca suspiró y se golpeó la frente.
Dijo rápido:
[Busquen algo de madera, vamos a hacer fuego.]
Ante su orden, dos jóvenes se levantaron rápido y se sumergieron en el bosque.
Monarca miró a otro par y dijo:
[Ustedes busquen comida y raíces.]
Estos asintieron.
Monarca finalmente miró al resto y dijo:
[Ayuden a hacer un agujero en el suelo.]
Fae y los demás asintieron también, dejando solamente a las mujeres que se encargaban de alimentar a los niños y que habían estado cargando a los jóvenes por todo el camino.
Monarca suspiró mientras comenzaba a hacer un agujero en el suelo donde hacer el fuego.
Sin embargo, mientras hacía esto, Fae lo miró con extrañeza.
[Hijo de fuego.]
Ella habló, algo dudosa en si hablar o no.
Monarca la miró y la instó a hablar.
Fae-Lana asintió y dijo:
[El fuego crea humo, en día es tan visible como fuego del cielo, ¿nos encontrarán?]
Monarca la miró con algo de duda, de pronto asintiendo.
De hecho, era normal que hacer una fogata creara una gran línea de humo que llamara la atención a kilómetros.
Eso era un ejemplo de lo que sucedía bastante lejos de ellos.
Que, por cierto,
El fuego que había comenzado en aquel lugar parecía haber sido afectado por la nieve, no avanzó ni se expandió más, ahora solo siendo una gran y enorme pira de humo negro que alcanzaba el cielo.
Eso fue una suerte. Monarca se sintió aliviado.
Asintiendo a Fae, dijo:
[No te preocupes, lo tengo.]
Ante la mirada algo confundida de Fae y otros, Monarca comenzó a hacer un agujero diagonal al pozo de fuego que se estaba creando al lado.
Monarca recordó la razón por la que el humo se alzaba. Era simple convección. El aire caliente (humo) se alzaba, mientras que el aire frío caía hacia abajo.
Para evitar esto, era mejor usar un agujero largo que disminuyera la temperatura del humo y volverlo incluso más frío que el aire ambiental.
Monarca pidió la ayuda de su lanza e hizo un agujero largo, luego le agregó nieve por dentro.
Al final del túnel, hizo otro túnel como una chimenea de nieve que se conectaba con el suelo.
Pronto regresaron los tipos de la madera y los que traían las raíces.
Monarca finalmente se sintió más a gusto, sacando su cuchillo hecho con colmillo de jabalí para limpiar estas cosas. Mientras tanto, Fae, que parecía ser una experta en encender fuego, comenzó una pequeña fogata en el pozo.
El humo negro de los palos gruesos comenzó a elevarse. Por un momento se alzaron hacia el cielo, pero luego Monarca tomó una camilla hecha de ramas y tierra para cubrirla un poco y dirigir el humo hacia el agujero.
Lo que sucedió después dejó a Fae (la experta en fuego) completamente estupefacta.
El humo se movió por el ducto frío. El humo oscuro salió por el extremo opuesto. Todos miraron la niebla negra, pero en lugar de elevarse al cielo, solo se levantó un poco y luego se movió como una cortina negra o neblina hacia los alrededores, alejándose lentamente como un líquido neblinoso hacia el bosque.
Fae miró esto, completamente estupefacta.
[Hijo de fuego.]
Dijo uno de los jóvenes hombres, de pronto pareciendo hacer que todos sintieran que, de hecho, era así.
[Hijo del fuego.]
[Hijo del fuego.]
Incluso Leona, que había sacado una olla de barro que el grupo tenía y la había llenado de nieve blanca que estaba sobre una roca relativamente limpia, asintió.
[Hijo del fuego.]
Todos parecían tener ahora un extraño entendimiento tácito.
Monarca sintió que era la misma explicación que algunos autores daban a cambios repentinos de tramas o fallos ilógicos en historias.
“Si algo parece raro, lo hizo un hechicero.”
En su caso, “Hijo del fuego” parecía explicar algunas cosas de forma más sencilla.
Monarca no lo negó, prefiriendo aceptar esto como una explicación.
Entonces, sin temor a tener que ser descubiertos, puso una olla de barro con nieve ante el fuego y la nieve comenzó a derretirse y calentarse.
Cuando el agua hirvió, todos pudieron beber agua caliente finalmente y apaciguar la sensación que congelaba los huesos de todos.
Monarca volvió a llenar la olla después de eso y sacó la carne de jabalí restante que tenía, cortándola en pedazos.
Leona ayudó con esto, era alguien que ya entendía cómo hacer las cosas con él y pronto las raíces y verduras silvestres estaban en una olla caliente.
Monarca finalmente sacó el tesoro.
Como este era un grupo de un gran clan, evidentemente tenían sal.
Aunque esta sal era valiosa para él, no lo era tanto para los clanes, ya que parecía haber un gran depósito en una zona cercana donde solían pasar, por lo que Monarca pudo tomar una gran bolsa de forma sencilla.
Monarca tomó la sal y la agregó a la olla, haciéndolo sentir como si, de pronto, el sabor pudiese haber mejorado hasta un 50% de lo que había sido antes.
Ahora lo esperaba con ansias.
Todos se sentaron en el lugar. Era una pequeña olla, por lo que no alcanzó completamente para todos, así que se sirvió primero a las personas más importantes. Sobre esto, eran Monarca, las mujeres cuidadoras y los guerreros, de más fuertes a menos fuertes, y niños.
Monarca quería cambiar esto un poco, pero evidentemente, en ese momento las personas que habían hecho más ejercicio necesitaban comer, por lo que este proceso fue como de costumbre.
La olla pasó por tres procesos de cocina. Al final, los niños comieron solo un poco, pero fue suficiente para todos.
Entonces, con el estómago lleno y tras haber descansado un poco, finalmente se levantaron de nuevo y se prepararon para alejarse.
Monarca cubrió el suelo y la marca de fuego anterior, luego lo cubrió de nieve e intentó cubrir cualquier rastro de que habían estado en este lugar.
Su grupo de menos de treinta personas siguió moviéndose hacia el sur, comenzando un viaje que estaba totalmente imprevisto para todos, pero que era necesario para mantener sus vidas.
Por otro lado.
En la zona de guerra anterior, los grupos del árbol y los osos limpiaron la zona con cuidado.
Mirando alrededor, el líder oso que había llegado recientemente miró el cadáver del líder ave roja y su chamán.
Asintió con una expresión fría, mirando que al lado de este, un gran perro lobo de pelaje gris estaba tirado.
Le apuntó a este y dijo:
[Quiero su piel.]
Ante su voz profunda, el líder de la tribu del árbol asintió, pronto enviando a un guerrero para que tomara al perro y comenzara el proceso de despellejo.
Mirando alrededor, el líder oso preguntó:
[¿Dónde está el cuervo?]
Ante su voz, el líder de la tribu del árbol dejó de sonreír por un momento, pero todavía guió al líder oso hacia una zona lejana.
Caminando constantemente, el líder oso escuchó el sonido del río madre cercano.
Se acercaron, notando que el suelo se cubría cada vez más con rastros de sangre y algunos cuerpos.
El lugar no se había limpiado todavía.
Buscando más y más, finalmente llegaron cerca del río.
En este lugar habían tirados varios cuerpos, guerreros de la tribu del árbol que habían caído en batalla.
—El líder cuervo era fuerte.
Dijo de forma simple.
El líder árbol frunció el ceño, pero asintió.
—Fue fuerte.
Finalmente caminaron hasta la zona cerca del río. Ahí encontraron al líder cuervo blanco, con el casco de cabeza de cuervo tan característico.
El hombre anteriormente fuerte y majestuoso, firme como una lanza y agudo como colmillo de un diente de sable, ahora estaba tirado en el suelo, cubierto de heridas como si hubiera pasado por una trituradora, sin embargo, con la lanza rota aún en la mano.
Por los cadáveres a su alrededor, se notaba que había muerto en batalla y se había llevado a más de uno consigo.
A su alrededor había otros guerreros cuervos blancos, mujeres y hombres.
El líder oso apuntó al casco y dijo:
[Esto también lo quiero.]
El líder de la tribu del árbol asintió.
En ese momento, el líder oso notó algo extraño.
Estaban demasiado cerca del río y notó huellas en la costa.
Mirando esto, preguntó lo que era, pero el líder árbol solo se encogió de hombros.
[Algunos intentaron escapar en agua.]
Se burló.
[No son tribu de pescadores. El río madre los regresará a su abrazo.]
El líder oso asintió.
En ese momento, un chillido sonó desde lejos, cuando el cielo se cubrió con una enorme sombra.
El líder árbol de pronto se arrodilló en el suelo, casi temblando ante el miedo.
El líder oso no se movió, cuando de pronto una enorme figura se paró sobre sus hombros.
El ave gigante lo tomó de los hombros y sus uñas, aún manchadas de sangre y afiladas, rasparon la piel. El líder oso tenía ya experiencia en esto y había cubierto sus hombros con pieles gruesas que lo protegían.
El que se paró sobre sus hombros era un ave gigante de casi 180 cm de alto. Aunque era enorme, el peso no era tanto y el líder oso simplemente se encogió un poco.
El ave enorme se movió un poco, mirándolo con algo de ansias.
El líder oso sacó un pedazo de una especie de carne demasiado aromática de su bolsillo y lo arrojó al aire.
El ave atrapó la carne y la devoró con gusto.
Tras esto, el ave agitó sus alas y se levantó en el cielo, chillando y alejándose.
El líder miró al líder árbol y finalmente dijo:
[Volvamos.]
[¡Sí, gran dios del cielo!]
El líder árbol dijo esto y pronto ambos se alejaron.
En una zona lejana, río abajo, una figura envuelta en pieles nadó en las aguas turbulentas del río madre.
Tomando un tronco como apoyo, subió a un hombre y a otra mujer en otra esquina.
La figura miró a su alrededor, buscando a más personas, pero entre el agua profunda ya no había rastro de supervivientes.
Jadeando, pateó el agua gélida y continuó moviéndose lentamente hacia la orilla.
Debía vivir.
¡voten y comenten!
ahí termina este segundo volumen de esta novela!
Espero que lo hayan disfrutado y aunque son pocos quienes lo leen,realmente agradezco su apoyo.
gracias por acompañarme mientras escribo esto y espero sus comentarios y votos, haber si logramos el objetivo de monetizar esta novela y tal vez atraer mas lectores.
La comunidad de lectores en español son muy pocos a diferencia de la de inglés, pero siempre me gustó escribirlo en español ya que es mi idioma natal y siempre desconfié de los traductores, sintiendo que estos podrían alterar totalmente lo que escribo y no me daría cuenta de los cambios.
Espero su apoyo para seguir escribiendo y que me lean.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com