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Transmigré como la madre del villano - Capítulo 162

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162: No tan guapo como yo 162: No tan guapo como yo La gente solo aprecia algo una vez que lo ha perdido.

A Lu Gan nunca le había importado su cuerpo hasta que conoció a Song Ci.

En este momento, deseaba desesperadamente ser como cualquier otra persona normal.

Deseaba poder caminar bajo el sol con ella.

Song Ci notó el repentino cambio de actitud de Lu Gan.

—¿Qué pasa?

—preguntó con curiosidad.

Lu Gan sonrió.

—Nada.

Cuando estés libre, podemos hablar de viajar.

Song Ci asintió.

Al principio, solo era una sugerencia.

Lu Gan siempre estaba solo en casa y ella quería que saliera más a menudo.

—Estoy feliz de que me hayas visitado hoy.

—¿De verdad?

Song Ci sonrió con dulzura.

—Claro que sí.

Lu Gan asintió.

—Es verdad, no has dejado de sonreír.

A Song Ci se le llenó el corazón de dulzura.

Miró a su marido en silencio.

Entonces, se sintió un poco cohibida.

Para disimularlo, fue a buscarle un vaso de agua a Lu Gan.

—Debes de tener sed.

Bebe un poco de agua.

Lu Gan no se negó.

Song Ci se quedó a su lado, pensando en qué harían después.

No era habitual que la visitara, así que el tiempo era oro.

Le preguntó a Lu Gan: —¿Has comido?

¿Tienes hambre?

¿Te apetece comer algo?

Lu Gan dejó el vaso de agua y respondió: —No tengo hambre.

—¿Qué te gustaría hacer después?

Te acompaño.

Song Ci estaba realmente animada.

—¿Por qué después?

¿No puede ser ahora?

Song Ci respondió sin dudarlo: —Claro.

¿Qué quieres hacer ahora?

Lu Gan miró a Song Ci, extendió la mano y la atrajo hacia sí en un abrazo.

El corazón de Song Ci empezó a latir con fuerza.

—¿Puedes adivinar qué me gustaría hacer?

—dijo Lu Gan en voz baja—.

¿No es obvio?

Song Ci parpadeó de forma poco natural.

Tenía la cara un poco sonrojada.

Lu Gan alargó la mano y le pellizcó la cara.

—¿Por qué eres tan tímida?

Incluso te estás sonrojando…

—No me estoy sonrojando.

—replicó Song Ci con rigidez.

—Te está subiendo la temperatura corporal.

—Tonterías.

Song Ci se negó a admitirlo.

Lu Gan se rio.

—Te estás haciendo la dura.

—El duro eres tú.

—¿En serio?

—dijo Lu Gan en voz baja—.

¿Por qué no lo sientes por ti misma?

Tras decir eso, Lu Gan se acercó a la cara de Song Ci y juntó sus labios con los de ella.

Song Ci lo miró fijamente, sin parpadear.

Lu Gan le cubrió los ojos y continuó besándola con suavidad.

Sus lenguas se entrelazaron, danzando una con la otra.

Song Ci no pudo evitar rodearle los hombros con los brazos.

Los dos se besaron durante un largo rato.

Song Ci fue la primera en quedarse sin aliento.

Lu Gan la soltó, pero solo por un instante.

Después, Song Ci se apoyó en sus brazos.

Tenía la cara aún más sonrojada que antes.

De repente, Lu Gan dijo: —Estaba equivocado.

Song Ci levantó la cabeza y lo miró con expresión confusa.

—¿Qué quieres decir?

Lu Gan le acarició la mejilla con cariño.

—No eres dura.

De hecho, eres muy suave.

Song Ci fulminó a Lu Gan con la mirada.

Sin embargo, no resultaba amenazante en absoluto.

Lu Gan rio entre dientes y besó a su esposa en la frente.

Y así, sin más, Song Ci se sintió reconfortada.

Toda su ira desapareció al instante.

—¿Me has echado de menos?

—Eso depende de la situación —respondió Lu Gan.

—¿Eh?

—Hay tantos hombres guapos y mujeres hermosas a tu lado —dijo Lu Gan con sinceridad—.

Pensar en eso hace que no quiera echarte de menos…

Song Ci no pudo evitar reír.

—¿Estás celoso?

Lu Gan parecía muy seguro de sí mismo.

—Qué ocurrencia.

No merecen la pena.

Ninguno de ellos es tan guapo como yo.

No hay color.

Song Ci rio por lo bajo.

—¿Ah, sí?

—Por supuesto.

Ya le he hablado a Yang Haoran de mis límites.

Tienes prohibido besar o hacer escenas íntimas.

—¿Prohibido hacer escenas de besos?

¿Acaso me has pedido permiso?

¡Lo hago por el bien del arte!

Song Ci no pudo evitar tocarle la cara a Lu Gan.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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