Tres de corazones - Capítulo 10
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
10: Capítulo 5_2 10: Capítulo 5_2 El oficial imitó su gesto y entró, sentándose en el sofá.
—Pensé que no estabas en casa.
—dijo Milena mientras colocaba una olla con agua al fuego.
—¿Qué clase de persona levanta a otra un sábado a las seis de la mañana?
—pregunté.
—Necesitamos que veas esto.
—dijo y puso sobre el mesón de la cocina la carpeta que tenía en sus manos, en ella pude leer el nombre de Ciro Sartore y por primera vez en mucho tiempo, sentí miedo.
Cualquier rastro de sueño se esfumó al leer ese nombre, con mucho temor tomé la carpeta entre mis manos y la abrí.
Habían unos fotos de Ciro hablando con unos hombres, otros documentos estaban un fichaje de esos hombres, eran cuatro en total, todos tenían algo en común, cargaban con una foto en sus manos y decían que le habían encargado buscar a alguien.
—Te está buscando, Al… Evelina.
—dijo Milena.
—Disculpa, aún no me acostumbro.
—Tenemos motivos para sospechar que ya sabe en dónde estás.
—dijo el hombre desde el sofá.
El aroma a café para inundado el apartamento, pero más que dar satisfacción sentía nauseas, pero sabía que era por lo que había leído.
—Desde la agencia están pidiendo tu reubicación.
—continúo el hombre.
—Queremos hacerlo lo más pronto posible antes de que él te encuentre, es tu seguridad.
—¿A dónde?
—pregunté con miedo.
—Puede haber distintos lugares, la buena noticia es que tienes donde elegir.
—¿Eso es una buena noticia?
—pregunté casi al borde de las lágrimas.
Él no podía haberme encontrado, sabía a qué personas veía en la calle, con quienes hablaba e incluso quienes me observaba y de todos, ninguno se parecía a los hombres de estaban en la carpeta.
—¿Tienen algo seguro?
—pregunté.
—No, aún no.
—dijo Milena sirviéndose el café, me lo señaló ofreciéndome un poco, lo cual rechace.
—Pero no queremos esperar, solo queremos que tú estés segura, por eso hemos venido aquí, para saber a dónde quiere ir para hacer tu traslado.
—Puedes elegir entre… —comenzó a decir el hombre.
—¿Qué?
¿Irme?
—pregunté molesta.
—¿Por qué piensan que aceptaré irme?
—Ya lo hiciste una vez.
—dijo Milena.
—Si, una vez.
No quiero vivir huyendo de él.
Cuando estén seguros de que él dio conmigo, podemos continuar con todo esto, mientras tanto me quedo aquí.
Me ha tomado mucho tiempo acostumbrarme a esta vida para que desaparezca tan rápido.
—Nena, entiende.
—dijo Milena.
—Si te quedas, las posibilidades que Ciro te encuentran aumentan, estarás mejor si sales del país.
—Tráiganme pruebas, donde indique que él ya dio conmigo o está cerca de estarlo, porque lo que los fichaje dice, es que nadie sabe aún mi paradero.
—Haremos todo lo posible, Evelina.
—comentó Milena.
—Pero aun estando en prisión sigue siendo una persona con altas influencias.
De haber sabido que esto sería de esta forma, estar huyendo de él, vivir con el constante miedo de que me encontrara en algún momento, hubiera tomado una decisión diferente en aquel momento, pero ya no podía dar marcha atrás de eso.
Solo quería que ellos estuvieran seguros antes de irme de nuevo, no quería perder de nuevo mi vida.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com