Tres de corazones - Capítulo 19
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
19: Capítulo 10_2 19: Capítulo 10_2 —Mauro, ¿estás bien?
—pregunté al ver su estado.
—Si, solo no he dormido como en tres días.
—Deberías entonces ir a casa y descansar.
—Si, pero recuerdo que vi en los expedientes que trabajabas aquí y decidí pasar, vivo a pocas calles.
—¿Necesitas comprar un libro?
—pregunté buscando que me diera sus razones por la cual estaba allí.
—No, vengo a pedirte disculpas por lo del fin de semana.
—dijo un poco arrepentido.
—Es entendible que te hayas molestado por ello.
—Acepto tus disculpas, pero vez a casa a descansar, lo necesitas.
Luego de que descanses, podemos hablar del porqué no has dormido, ¿te parece bien?
—Evelina, sabes que no puedo… —¿Es que dos amigos no pueden sentarse a conversar?
Él pareció entender mi punto de vista, no sería una cita, sería solo una charla como dos buenos amigos.
En pocos segundos había tomado la decisión de no seguir desaprovechando las oportunidades que me diera la vida, con todo lo que me ha estado pasando, no sabría que tanto podría disfrutarla, así que era hora que le abriera la puerta a las oportunidades que tocaban.
Mauro sonrió ante mi respuesta para luego irse, inmediatamente llegaron Alicia y Tamara para conocer el detalle de porqué dos hombres guapos se habían acercado a hablarme en un solo día, pero no les quise dar muchos detalles de lo ocurrido, solía ser muy reservaba con mi vida y con las cosas que han estado ocurriendo es mejor hacerlo.
Cuando se hicieron las siete de la noche, muy puntual Perseo se presentó en su auto frente a mi edificio para recogerme, condujo por la ciudad de noche cerca de unos veinte minutos hasta que llegamos a un restaurante donde vendían sushis, onigiris y demás comida que uno ve en las animaciones japonesas, no consumía programas televisivos o películas, pero tenía algo de conocimiento al respecto.
Durante toda la velada, Perseo estuvo hablándome de algunas películas que habían salido hace poco en los cines, él se reía de vez en cuando sobre mi desconocimiento de películas, pero Ciro no permitía que viéramos noticias o cualquier cosa que saliera por televisión, en su lugar nos daba libros para entretenernos, por ese motivo tengo tanto conocimiento de ellos y me siento tan a gusto rodeada de ellos.
La comida, aunque eran cosas que jamás en mi vida había probado, era sumamente deliciosa, una experiencia que volvería a vivir sin dudar.
Luego de haber comido nos quedamos un par de horas más hablando sobre libros, hasta que la conversación se desvió a las animaciones japonesas.
—Entre los mejores licores, es mejor el sake, es delicioso pero muy engañoso.
—comentó Perseo.
—¿Qué cosa?
—Es un licor hecho a base de una fermentación de arroz.
—respondí él.
—Es una lástima que aquí no vendan, pero en mi casa tengo una colección de diversos licores de varios países.
—¿Te gusta mucho viajar?
—Cuando tengo la oportunidad de salir del país, no lo pienso dos veces.
—respondió él con orgullo.
—¿Qué dices?
¿Quieres probar el sake?
—Sería solo un poco, mañana debo trabajar.
—respondí.
Perseo no dudo en levantarse de la mesa a pagar la cuenta, cuando regresó, me extendió la mano para que nos fuéramos a su casa a probar un nuevo licor.
Tomé su mano ignoraron aquella voz que me insistía en que era mala idea, suficiente había sido con salir a cenar con él, pero acompañarlo a su casa donde estaríamos los dos solos era una pésima idea, teniendo en cuenta que no había confirmado si era o no peligroso, pero, aun así, ignorando mis propias advertencias, le tomé la mano decidida a vivir el momento.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com