Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Tres de corazones - Capítulo 20

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Tres de corazones
  4. Capítulo 20 - 20 Capítulo 11
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

20: Capítulo 11 20: Capítulo 11 Entrar al apartamento de Perseo, que se encontraba muy cerca del restaurante era como entrar a un consultorio médico, todo estéticamente organizado a la perfección y con las cosas suficientes que necesitaba para tener un vida cómoda, sin complicaciones y con las cosas mínimas para asear, era más impresionante que mi apartamento, pero siempre pensé que era una trastornada por tener mi casa así, pero por lo visto soy la única.

—Puedes sentarte en el sofá, mientras busco el sake.

—dijo Perseo mientras entraba a su cocina.

Reconozco que no debería estar allí, no me encontraba segura de la clase de persona que es él, pero mi curiosidad solo seguía creciendo, pues solo parecía una persona más del montón, con gustos iguales a los demás con lo que parecía ser una vida normal, no había mostrado señales hasta ahora de ser el monstruo que me decía Mauro que era.

A los pocos minutos llegó Perseo con dos vasos en su mano y una botella verde en otra, supo los vasos en la mesa que teníamos enfrente sentándose a mi lado, destapó la botella como si fuera una botella de vino espumoso, se podía diferenciar por su etiqueta que venía en una lengua extranjera, por lo que me había dicho, era japonés, sirvió los vasos y me extendió uno, tenía un aroma bastante frutal, pero se podía distinguir en el olor pocas notas de arroz, al probarlo, era una bebida salada, pero era agradable al gusto, era de un sabor sumamente ameno.

—¿Y?

—preguntó ansioso por querer conocer mi respuesta.

—¿Te gusta?

—Si, es realmente sabroso.

—dije y bebí otro sorbo de mi vaso.

—Es engañoso, en poco puedes sentirte embriagada.

—advirtió él.

Aunque me haya dicho esas palabras comenzamos a hablar de otras cosas, como era la vida en la librería, como era Diamante con él, hasta que en abrir y cerrar de ojos la botella se había terminado y me sentía como si hubiera bebido todas las rondas de ron que me pudieran ofrecer, era un licor nuevo que mi cuerpo no había probado, por lo que su efecto era diferente en mí.

En un momento la conversación quedó apagada, solo nos quedamos en silencio mirándonos mutuamente y pude sentir como la tensión entre nosotros iba aumentando, era mi decisión, haber llegado hasta allí con él para probar un licor extranjero, y ahora era mi decisión si deseaba pasar la noche con él, ya que poco a poco se iba acercando a mí.

—Eres muy linda, Evelina.

—dijo Perseo.

—Es el alcohol que te hace ver mal.

—No bebí el día que te conocí.

—acercó su rostro lo suficiente hacía mí que podía sentir su respiración.

—Y no estoy lo suficientemente ebrio para notarlo y espero que tú tampoco.

—No te preocupes, hace falta otra botella para que eso ocurra.

—Bien, porque quiero que estes en tus cinco sentido para que me respondas lo siguiente: ¿puedo besarte?

No le di una respuesta, al menos no verbal.

Tomé la iniciativa y me acerqué lo que faltaba para unir nuestro labios, su boca chocaba con la mía con un poco de violencia, hasta que poco a poco fue bajando sus labios hasta encontrarse con mi cuello, lo besaba y lo mordía suavemente, pero lo suficiente para provocar reacciones en mi cuerpo, soltaba pequeños gemidos con sus mordiscos, mientras mi respiración se aceleraba cada vez más.

Puso sus manos sobre mis caderas y tiró de ellas, indicándome que me movieran de lugar para sentarme en sus piernas.

Mi mente en ese momento solo pensaba en que todo aquello era mala idea, que debía irme de allí, no conocía a la perfección a aquel hombre que devoraba con frenesí mis labios, mi mente se puso en blanco cuando sus manos bajaron por dentro de mi pantalón.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo