Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Tres de corazones - Capítulo 44

  1. Inicio
  2. Tres de corazones
  3. Capítulo 44 - Capítulo 44: Capítulo 23
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 44: Capítulo 23

Años antes.

Habían pasado un año desde la muerte de Caterina, una muerte que aún me dolía recordar todas las noches, que a veces me provocaba el llanto de la nada e insomnio, no ayudaba el hecho que cada vez más me sentía sola, ya no tenía con quien compartir mi día a día, ni compartir mi habitación. Me dolía verme en el espejo y recordar la imagen de ella, igual a mí en cada aspecto, siempre me preguntaba si continuábamos siendo iguales en cada rasgo o habría algo que nos diferenciaría.

La manera de Ciro de lidiar con el duelo fue sumergirse más en sus negocios, su imperio solo crecía y con eso su paranoia. Nuestra relación de hermanos ya no era la misma, lo veía cada vez menos y su protección hacía mí solo subía.

Mi forma de lidiar el duelo fue completamente distinta y la descubrí un día sin querer.

En los primeros meses sin Caterina tuve un ataque, no supe si fue pánico, ansiedad, ira, o todo eso oculto y reprimido en mí que solo salió destruyendo todo lo que había en la habitación, no quería nada en ella que me recordara a mi hermana y mucho menos, que me recordara el ser sádico que podría llegar a ser mi hermano. Lucio, la única persona que a veces me escuchaba, entró para chequear que todo estuviera bien, a pesar de tener la habitación hecha un desastre, él en silencio observó como tiraba los libros al piso, como rompía los espejos o rasgaba la ropa, hasta que sola me cansé y se sentó a mi lado mientras lloraba.

Desde ese momento entraba recurrentemente en la habitación, cuando me veía leyendo, me preguntaba acerca del libro, hasta que, en una ocasión, preguntó tanto, que no se opuso cuando le sugerí que le leería el libro, después de eso, solo leía ese libro para él, entraba nomas a escucharme y me halagaba.

—Me encantan tus expresiones al leer. —solía decir él.

Pasó de estar a una distancia prudente de mí, a ir acercándose poco a poco. Hasta que a veces me tomaba de la mano o incluso acomodaba mi cabello, solía abrazarme cuando lo necesitaba e incluso cuando salíamos parecía disfrutar bastante mi compañía.

Lo cierto es que Lucio fue el hombre al que planeaba decirle mis sentimientos ese día del atentado, luego de todo lo que ocurrió, había olvidado aquello, creyendo inicialmente que él sería de la misma naturaleza que mi hermano, siempre me pregunté como un alma tan buena como él, podría haberse llegado a amistarse con Ciro.

Lucio era ante mis ojos todo lo que podía estar bien en alguien, en sus palabras podía pasar horas escuchándome, eso lo deleitaba, me hacía reír y me acompañaba en los malos momentos, aunque fuera en silencio.

El día del primer aniversario fue la peor de todas, era nuestro cumpleaños, como nuestro hermano nos había acostumbrado. Aunque Ciro se esforzara en celebrarlo para mí con regalos y comida, había sido un día deprimente, puede que yo solo recuerde a Caterina, pero al final ese día murieron más personas. Ciro y yo solo la recordábamos a ella, y aunque no lo demostrara, él también la extrañaba.

Esa noche no podía dormir, di vueltas por la habitación, me di una ducha tarde, pero no podía dormir, mi mente solo recordaba una y otra vez aquella noche. Supe que Lucio estaría durmiendo afuera, aunque dude en despertarlo al final lo hice.

—¡Alessia! —dijo cuando lo desperté. —¿Sucede algo?

Estaba durmiendo sobre una silla con los brazos cruzados.

—Lucio, disculpa. —dije un poco incomoda. —No puedo dormir, ¿será que puedo leerte algo? Para intentar quedarme dormida.

Él me observó y una sonrisa se le iluminó en el rostro.

—Sabes que amo escucharte. —respondió para entrar a la habitación.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo