Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Tres de corazones - Capítulo 48

  1. Inicio
  2. Tres de corazones
  3. Capítulo 48 - Capítulo 48: Capítulo 25
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 48: Capítulo 25

Meses antes.

Esa noche, Lucio se volvió el primer hombre con él que estuve, experimente todo lo que pude con él y disfrutaba estar a su lado. En público actuábamos normal, dos amigos, manteniendo distancia, incluso estando en sitios públicos nos manteníamos alejados el uno del otro, puesto que no sabíamos quién podía estar mirando, pero algunas noches, entraba a mi habitación para estar juntos, a veces hablar de nuestras cosas intimas, muchas otras para solo dormir, en el modo más inocente de la palabra, colocábamos una alarma para que antes que saliera el sol, él volviera a su lugar.

Muchas veces mientras estábamos juntos, temíamos que Ciro pudiera notar la ausencia en el pasillo de Lucio, planeamos miles de excusas en tal caso que sucediera, siempre estuvimos alerta, aunque compartiéramos cama en ocasiones, lo cierto era que no dormíamos por el temor, ninguno sabía de lo que era capaz Ciro si se enterara, pero ambos confiamos en que no pasaría de unos golpes para ambos, distanciamiento o incluso el despido de Lucio, incluso soñábamos conque fuera comprensivo y nos dejara estar juntos, al final, solo éramos dos personas que nos amábamos, cuán equivocados estábamos.

Así pasamos dos años, durante todo ese tiempo, cada vez más nos sorprendía que Ciro no nos haya descubierto, muchas veces cada uno tuvo su episodio de “no deberíamos estar haciendo esto”, pero él otro siempre lograba tranquilizarlo, los días que más lo disfrutábamos era cuando Ciro se iba de viaje, que últimamente había estado ocurriendo muy frecuentemente, cada dos meses viajaba un par de días por fuera, aunque siempre pedía que me llevara con él, nunca accedía.

Por ello, ese día que Ciro anunció una mañana que se iba de viaje durante el desayuno, sabíamos Lucio y yo que la pasaríamos bien juntos, mientras Ciro me comentaba que se iba un par de días como de costumbre, en mi mente solo planeaba lo que haría con Lucio.

Cuando terminó el desayuno, me quedé en la sala observando los árboles que rodeaban la mansión, Ciro prohibía tener televisores en casa para que no viera las noticias que se trataran sobre él. Lo vi marcharse con su equipaje y sus hombres como siempre, no comí ansias por subir con Lucio, igual no lo veía por los alrededores, antes de poder hacer cualquier cosa debía de asegurarse que nadie lo viera entrar a mi habitación.

Subí esperando a que me viera o que llegara luego, cuando me disponía a cerrar la puerta él entró corriendo y cerró la puerta tras de sí, me levantó por la piernas para darle un dulce beso.

—¿Ya te duchaste? —preguntó, negué. —Perfecto, déjame colocarte jabón en la espalda.

Accedí, rápido nos desnudamos y entramos, el agua corría por nuestro cuerpo, tomó el jabón y con delicadeza lo pasaba por todo mi cuerpo, cuidando cada detalle de él, besaba mi cuello en el proceso, solo era un momento romántico para nosotros, en ese momento no buscábamos nada sexual.

—Ven, ahora mi turno. —dije.

Me sonrío, pero rápido se le borró la sonrisa del rostro. Cerró de prisa la regadera, en ese instante se me detuvo el corazón, del miedo sentí que me desmayaba, el desayuno lo sentía en mi garganta a punto de salir, Ciro entró al baño, observándonos perplejo a Lucio y a mí compartiendo la ducha completamente desnudos.

Lucio pensó un poco más rápido, tomó la toalla que se encontraba cerca y salió de la ducha, mientras yo me quedaba dentro observando todo, no sabía que podría pasar, pero no podría ser algo bueno.

—Hermano, déjame explicarte. ¡No, escúchame…!—dijo Lucio.

En lugar de una palabra, se escuchó un fogonazo, el vidrio quebrarse y luego dolor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo