Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 139
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- Capítulo 139 - 139 La invitación
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139: La invitación.
139: La invitación.
Editor: Adrastea Works —¿Qué tienes que pueda interesarme?
—Dijo Lucien gentilmente con una sonrisa.
—Mi señor…
Si está interesado en mi información, le suplico que me perdone, por favor —Chris casi rompe a llorar.
—Eso depende de cuán valiosa sea tu información —Lucien sostuvo su espada firmemente.
—Yo…
recibí una invitación el otro día —balbuceó Chris.
—¿Recibiste?
—Lucien inclinó un poco la cabeza.
—Robé…
robé la invitación —se corrigió Chris torpemente, pero luego explicó a toda prisa—.
Parece una invitación para una reunión de hechiceros oscuros.
—…
—Lucien no respondió, aunque su corazón dejó de latir de pronto.
—Mi señor…
Es una reunión de hechiceros oscuros de rango bajo, y es una gran oportunidad para que cualquier caballero establezca una gran hazaña heroica.
—Enséñame la invitación —Lucien escondió su emoción y ordenó con severidad.
Bajo la mirada de Lucien, Chris sacó un pequeño trozo de papel de su bolsillo cuidadosamente doblado.
—Aquí está, mi señor.
Hace varios días, un misterioso viajero vino a la ciudad y la forma en que gastó el dinero fue bastante indulgente.
¡Así que lo seguí cuando salió de la ciudad y fui testigo de que mató a un montón de bestias que trataban de atacarlo, usando magia oscura, cruel y aterradora!
Lucien tomó el pedazo de papel y lo desdobló con su mano izquierda.
Con un breve y simple vistazo, registró la invitación en su biblioteca espiritual: «El segundo viernes del Mes del Fuego, cuando la luna plateada esté en el cielo, les invitamos, hechiceros y aprendices de hechiceros, a venir a la tierra anteriormente en posesión de Wilfred, para asistir al festín de la muerte que se celebrará en el Castillo de Carendia para dar la bienvenida a un señor de la sede del Congreso de la Magia.» Sin encabezamiento, sin firma.
Era una invitación extraña.
No obstante, provocó en Lucien un gran interés como hechicero.
Al ver que Lucien no lo interrumpió de forma inmediata, Chris volvió a hablar para proporcionarle más información y así complacerlo.
—Cuando lo estaba siguiendo, no me di cuenta de que también era el objetivo de otro grupo de aventureros.
Después de varias rondas de combates contra las bestias, atacaron al viajero.
El viajero no estaba en desventaja al principio, dado que su magia negra era incluso más poderosa de lo que pensaban, hasta que todos ellos fueron asediados por un grupo de ladrones cuando estaban exhaustos, y tanto el viajero como los aventureros fueron asesinados.
Al escuchar las palabras de Chris, Lucien estaba bastante seguro de que el viajero era un aprendiz de hechicero.
—¿Así que aprovechaste la ventaja y conseguiste esta invitación?
—Preguntó Lucien.
—Sí…
así es, mi señor —respondió Chris obedientemente.
—¿Por qué no informaste a la Iglesia entonces?
—El nombre, Wilfred, no era desconocido para Lucien.
Wilfred era uno de los varios nigromantes de nivel legendario en la historia, no obstante, fue asesinado en el asedio de la Iglesia llevado a cabo por los grandes cardenales, e incluso su Torre Mágica construida en un semiplano fue destruida—.
¿Y sabes algo sobre el Castillo de Carendia?
—Soy un pícaro que camina en la oscuridad y la sombra.
Si la Iglesia se enterara, sería condenado a morir en la horca —respondió Chris con sinceridad—.
Y no sé nada acerca de este castillo.
De hecho, mencioné el nombre del castillo a la gente de la Asociación de Aventureros y al Gremio de Ladrones en Korsor un par de veces, pero nadie ha oído hablar antes de este lugar.
Supongo que…
Supongo que es un código entre los hechiceros oscuros.
Bueno…
así es como lo hacemos nosotros.
Lucien estaba un poco decepcionado, dado que para él había muy pocas pistas para localizar un lugar en un país que le resultaba totalmente extraño.
—Ya veo.
¿Alguna vez le has contado esto a alguien más?
—Una gentil sonrisa apareció en el rostro de Lucien.
—Nunca.
Todavía estaba buscando un comprador —Chris dio un suspiro de alivio.
Parecía que sus manos estaban a salvo ahora—.
Servirte es un placer para mí, mi señor.
Lucien asintió.
—Buen trabajo.
Entonces, Lucien apuñaló directamente la garganta de Chris con la espada sin ninguna duda.
Los ojos de Chris se abrieron de par en par, pero no pudo hacer sonido alguno.
Su sangre brotaba de su boca y garganta.
Lucien retiró la espada con calma.
—Sabes demasiado.
Aunque Lucien no creía que pudiera encontrar el llamado Castillo de Carendia, no quería dejar ningún cabo suelto, solo por si acaso, especialmente porque no confiaba en Chris en absoluto.
Quién sabía si ese ladrón vendería esa información a alguien más.
Aunque al principio se sentía mal, Lucien tenía que admitir que ahora se sentía menos culpable por matar a alguien que pudiera ser un gran peligro para sí mismo, siempre y cuando la persona no fuera amigo suyo o inocente.
El cuerpo de Chris golpeó el suelo de madera del carruaje e hizo un ruido sordo.
Un pequeño racimo de llamas apareció en la punta del dedo de Lucien y quemó rápidamente la hoja de papel en su totalidad.
Entonces, sin dudarlo, Lucien abrió la ventanilla del carruaje y llamó gentilmente a Betty.
—Betty, ¿puedes venir aquí?
Aunque su voz era baja, aun así, tomó a Betty desprevenida.
—¡Señor Evans!
¡Me ha asustado un poco!
—Aunque se estaba quejando, había una dulce sonrisa en su rostro.
Entonces Betty se puso de pie y caminó hacia el carruaje, y en ese momento, lo que mencionaron Joanna y Simon una vez le vino a la cabeza de repente: no era raro que algunos clientes pidieran algunos servicios “extra” si su escolta era apuesta o tenía una bonita figura.
Si el cliente era lo suficientemente generoso y a la escolta no le molestaba, algunos de ellos, que eran bastante abiertos respecto al sexo, estarían dispuestos a tener una relación íntima con sus clientes.
Después de todo, también tenían necesidades fisiológicas, y habría una cantidad decente de dinero para ellos.
No obstante, Betty se consideraba bastante conservadora y, aunque el señor Evans era bastante guapo y generoso, ella no iba a aceptar todavía.
Cuando Betty estaba pensando cómo rechazar al Señor Evans, el joven señor le dijo con calma.
—Un ladrón se ha colado en el carruaje.
—¡¿Qué?!
—Betty levantó el tono y se tapó la boca inmediatamente.
Por fortuna, ninguno de los otros se despertó debido a su grito.
Se subió al carruaje rápidamente y vio un cuerpo tirado en el suelo.
—¿Chris …?
¿Es un ladrón?
—Los ojos de Betty se abrieron de par en par—.
¿Está…
muerto?
—Eso creo —respondió Lucien en un tono simple.
—Señor Evans…
—Betty se giró y lo miró—.
¿Lo ha matado?
—Sí —Lucien sonrió—.
Estaba tratando de robarme la espada y falló.
Me desperté durante el proceso y lo maté.
Dado que Betty siempre había considerado a Lucien como un simple joven de la nobleza que ni siquiera se atrevería a matar un pollo, la reacción de Lucien tras matar a una persona y la sonrisa en su cara la asustó, pero se tranquilizó pronto.
—Señor Evans, usted es más fuerte de lo que pensaba —dijo Betty.
Ahora creía que este joven de la nobleza, quien estaba sentado frente a ella, debería tener el nivel de un escudero de alto nivel.
—¿Puedes encargarte del cuerpo, Betty?
—Lucien no respondió al comentario de Betty, pero señaló el cuerpo en el suelo.
—Por supuesto, esto es culpa mía…
Debería disculparme por dejar que un ladrón se cuele en su carruaje —Betty bajó la cabeza y luego volvió a mirar a Lucien con sus grandes ojos—.
Señor Evans, ¿puede mantener esto en secreto de mi hermana y Simon?
Estaría bastante decepcionada y enfadada si supiera que no estaba haciendo un buen trabajo en la protección de nuestro cliente.
Lucien inclinó la cabeza y sonrió.
—No se lo diré a tu hermana.
Ten cuidado.
No la despiertes cuando te estés encargando del cuerpo.
—¡Muchas gracias, señor Evans!
—Betty estaba muy agradecida, ya que este tipo de error podría ser muy malo para su registro de protección en la Asociación de Aventureros si el cliente decidiera quejarse ante la organización.
—¡Prometo que no volverá a suceder!
—Betty comenzó a sacar el cuerpo del carruaje.
Chris no le había gustado en todo este tiempo, y ningún escolta simpatizaría con un ladrón que intentaba atacar a su cliente.
—Espera un segundo, Betty —Lucien preguntó—.
¿Alguna vez oíste hablar sobre un castillo llamado Carendia?
—Umm…
—Betty frunció un poco el ceño mientras pensaba, pero luego negó con la cabeza—.
No, nunca.
—Ya veo —Lucien asintió un poco decepcionado.
Aunque Betty era una niña todavía, tenía bastante experiencia a su edad como aventurera.
Con gran cuidado, hizo un gran trabajo con la tarea dada por Lucien.
A la mañana siguiente, aunque las otras personas, incluidos los dos bardos, se sorprendieron bastante de que Chris abandonara el campamento sin decírselo a alguien, a ninguno le importaba.
Por otro lado, Betty, que se sentía bastante agradecida con Lucien por mantener su secreto, ahora mostraba más respeto y entusiasmo hacia él.
En la tarde del tercer día, el carruaje llegó a una bifurcación en la carretera, cuyo camino hacia el norte se adentraba en el bosque hacia la Ciudad de la Niebla, conocido por la gente en esta zona por su industria maderera, y el del noreste hacia un pueblo minero llamado Neese.
Ambos caminos podrían llevarlos a Korsor, aunque el camino del norte estaba mucho menos ocupado, pero también más lleno de baches.
Debido a que Lena tenía que ir a la Ciudad de la Niebla, eligieron el camino hacia el norte.
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