Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 157
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- Capítulo 157 - 157 Teoría de la Fuerza Vital
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157: Teoría de la Fuerza Vital.
157: Teoría de la Fuerza Vital.
Editor: Adrastea Works —¿¡Profesor!?
—exclamaron algunos aprendices.
Paso a paso, Lucien caminó hacia el escenario bajo las miradas de varios cientos de personas.
Los nigromantes y aprendices que no querían unirse a la Mano de la Palidez cobraron ánimo, pero poco después empezaron a sentirse preocupados, pues no sabían si Profesor era lo suficientemente poderoso para enfrentarse a aquel hombre demente, aun cuando su nombre estaba en la Lista de Purificación.
—¿Va a estar bien el Señor Profesor?
—Preguntó con cautela y en voz baja Gordinflón a uno de sus compañeros, con los dientes repiqueteando.
—Obviamente…
—respondió el aprendiz fornido, Pan.
Estaba intentando animar a Gordinflón y también a sí mismo—.
¿Piensas que cualquiera puede estar en la lista de la Iglesia?
—¿Cómo sabes que el Señor Felipe no se encuentra en la lista también?
—intervino Vino.
Tanto él como Garrupa aún estaban bastante inseguros.
De manera interesante, mientras Lucien caminaba hacia el escenario, su mente estaba contemplando dos pensamientos opuestos: parte de él se sentía extremadamente nervioso y asustado, mientras que otra parte de alguna manera encontraba todo el asunto ligeramente gracioso; esto debido a la gran presión que estaba experimentando.
La mirada de Felipe era gélida.
—Señor Profesor, ¿qué es lo que quiere decir?
Ya hice lo que no quería hacer, y es imposible que me retracte.
Si no puede darme una explicación razonable, pienso que uno de nosotros morirá en este escenario.
Un extremo de los labios de Lucien tembló ligeramente.
Realmente quería sugerirle a Felipe que se siente y tome una taza de té antes que nada para calmarse un poco antes de tener una conversación.
A pesar de todos estos pensamientos, respondió con tranquilidad: —Pertenezco a la Voluntad de los Elementos, y en realidad no me importa el hecho de que la Mano de la Palidez está intentando crecer mediante el reclutamiento de más personas —Lo último que él quería hacer era molestar a Felipe inmediatamente.
Este último estaba confundido.
«¿A qué se refiere?
¿Para qué está aquí, entonces?» El resto de nigromantes y aprendices quedaron impactados al saber que Profesor también pertenecía a una organización del congreso.
—Estoy aquí porque no me gusta su método para reclutar personas —Entonces, Lucien cambió su tono—.
Nadie debería ser forzado a unirse a nada, y de la misma manera, nadie debería culpar a alguien más por las consecuencias a dicha decisión.
—Muy bien —Felipe aplaudió—.
Pero, ¿qué pasa si forzar a la gente es precisamente mi estilo?
El nigromante estaba presionando a Profesor hasta su límite, y estaba preparado para una batalla feroz.
En aquel punto, Lucien cambió de tema sin responder directamente a la respuesta de Felipe.
—Además, tampoco concuerdo con usted en su comentario de hace un instante sobre la Escuela de Elementos.
Me gustaría que lo discutamos más a fondo.
—¿Qué comentario?
—Felipe pasó a estar aún más confundido.
¿Qué quería hacer Profesor?
—De acuerdo a lo que dijo antes, usted piensa que la base del cuerpo humano es la fuerza vital, y que, sin la integración de esta, los elementos por sí solos no pueden sintetizarse para construir nada perteneciente al cuerpo humano, como la sangre, el músculo, o todo tipo de impurezas, ¿verdad?
—preguntó Lucien con paciencia.
Felipe no esperaba que Profesor de verdad quisiera discutir con él sobre aquel tema en ese preciso momento, sobre el escenario, y rio.
—Ese es el caso.
Y el secreto del cuerpo humano no es algo que ustedes, un manojo de personas que juegan con los elementos todo el tiempo, puedan entender.
—¿En qué se basa su afirmación?
—preguntó Lucien.
—Señor Profesor, desde todas las investigaciones llevadas a cabo en los tiempos del antiguo imperio mágico hasta las creencias convencionales actuales del congreso, no puedo encontrar nada que me haya hecho dudar de la teoría de la Fuerza Vital.
Incluso la iglesia admite que esta fuerza es la esencia del cuerpo humano.
Cuando no existe esta, una extremidad perdida no puede crecer de vuelta.
La única diferencia entre la Iglesia y nosotros al comprender la Fuerza Vital es que mientras ellos creen que ella es brindada por Dios, nosotros aún estamos buscando una respuesta desde el origen de este mundo —Felipe explicó sus creencias con confianza—.
Hace un par de décadas, varios magos de rango superior intentaron sintetizar músculos humanos a partir de únicamente elementos, pero fallaron, y en aquel momento, incluso ustedes, hechiceros Elementales, admitieron que eso no iba a funcionar.
Ahora, ¿usted quiere derribar completamente la base de investigación construida por todos los Arcanistas y hechiceros del pasado?
¿Está bromeando?
Claramente, las palabras de Felipe eran tanto agresivas como persuasivas.
En aquel mundo, puesto que la teoría de la Fuerza Vital hacía de cimientos de la Escuela de Necromancia, no podía ni iba a ser debilitada hasta el fin de los tiempos.
El resto de nigromantes y aprendices estaban de acuerdo con Felipe.
Ya que ellos nunca presenciaron el periodo en el que el conocimiento de arcana se disparó, aún respetaban y alababan fervientemente el Libro de la Necromancia de la misma forma que seguidores devotos loa hacían con los Cánones.
A pesar de que eran conscientes de que Profesor trataba de ayudarlos, de todas formas, pensaban que lo que él intentaba transmitir era ridículo.
Incluso el vizconde, quien solamente estaba observando todo lo que sucedía en el escenario junto a su copa de vino, empezó a entusiasmarse un poco más pues, básicamente, Profesor estaba intentando desafiar los cimientos de la arcana.
Eso era exactamente lo que Lucien quería hacer para distraer a Felipe.
Él inspeccionó el salón y notó que Sidney era el único que todavía mantenía la seriedad.
—¿Parece que solamente el Señor Sidney está de mi lado?
—preguntó Profesor—.
Él es el único que no se está riendo de mí ahora mismo.
—Lo lamento, Señor Profesor.
Mi rostro, debido al ritual de transformación, no puede hacer ninguna expresión facial —respondió Sidney con la cara inalterada.
Un grupo de gente se rió por lo bajo.
—¿Qué pasaría si le dijera, Señor Felipe —Lucien se dio la vuelta de todas formas y le habló con tranquilidad— que yo puedo sintetizar partes del cuerpo humano solamente con elementos o materiales sin fuerza vital?
¿Me creería?
En la Tierra, el campo que estudiaba la materia orgánica también había estado dominado por la teoría de la Fuerza Vitar por un largo periodo en la historia.
Sin embargo, en el siglo XIX, cuando ácido acético, urea y otras sustancias orgánicas fueron sintetizadas artificialmente sucesivamente, el secreto de dicha teoría fue revelado completamente.
Todos en el salón guardaron silencio.
—Es imposible.
Quién se cree que es…
¿Un ganador del premio de la Corona de Holm?
—Felipe rió—.
¡Deje de hablar tonterías!
¡Diga sus verdaderas intenciones!
—Pienso que el Señor Profesor sencillamente intenta…
Intenta jugarnos una broma —intervino Cessy.
—Solo un experimento verdadero hablará a mi favor.
Si usted no cree en mis palabras, ¿quiere hacer una apuesta conmigo?
—¿Qué demonios quiere?
—preguntó Felipe, furioso.
—Si puedo sintetizar algo contenido por el cuerpo humano sin utilizar nada que porte fuerza vital, usted les contará a todos los presentes quién es el intermediario del Congreso de la Magia en Sturk, y les dejará decidir libremente si se unirán o no a la Mano de la Palidez.
Si fallo, me disculparé con usted, y luego me retiraré del festín inmediatamente.
¿Qué le parece?
—preguntó Lucien.
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