Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 159
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- Capítulo 159 - 159 El Resultado del Experimento
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159: El Resultado del Experimento.
159: El Resultado del Experimento.
Editor: Adrastea Works El salón entero estaba en silencio.
Nadie dijo una sola palabra, pues todos estaban esperando ver el resultado del experimento.
Un momento después, cuando los presentes empezaron a murmurar entre ellos nuevamente, Lucien habló: —Señor Felipe, puede abrir el reactor ahora.
Siguiendo estrictamente los procedimientos de la realización de experimentos mágicos, Felipe activó de uno en uno un conjunto de círculos mágicos como medida de seguridad.
Cuando el reactor fue abierto, y la temperatura volvió a la normal, Felipe recolectó la pequeña cantidad de partículas blancas ubicadas al fondo del contenedor y luego se giró hacia Lucien.
—¿Cuál es el siguiente paso, Profesor?
—¿No quiere revisar esas partículas, Señor Felipe?
—respondió Lucien con una sonrisa enigmática bajo su capucha.
—¿Qué está diciendo?
¿Estas partículas son…?
—Felipe quedó confundido por un segundo, junto al resto de los presentes.
—Sí, Señor Felipe —Lucien asintió con tranquilidad—.
Este es el fin del experimento.
Estas partículas son compuestos contenidos por un cuerpo humano.
—¿¡Qué!?
—La multitud estaba atónita—.
Estas partículas blancas son…
¿¡Un ingrediente para la vida!?
Un gran revuelo empezó a cobrar fuerza en el salón.
Los nigromantes y aprendices no podían creer lo que habían visto.
Felipe observó a Profesor con fuertes sentimientos encontrados.
No podía aceptar el hecho de que un experimento de síntesis de un ingrediente para la vida sería así de simple.
—Será mejor que no sea una broma, Profesor —Luego de un tiempo considerable, Felipe finalmente respondió.
Lucien también estaba nervioso.
Sabía que Felipe podría estallar en cualquier momento.
Sin embargo, de igual forma respondió en un tono calmado.
—Puede revisarlo por sí mismo, Señor Felipe.
Esas partículas son urea…
La materia orgánica de la que usted estaba hablando.
Tan pronto como Lucien pronunció el término, la gente en el salón paró de susurrar y hablar, y se quedó en silencio nuevamente.
—Señor…
Señor Felipe, por favor inspecciones las partículas —solicitaron los nigromantes sobre el escenario.
Ellos estaban temerosos, nerviosos y emocionados.
Estaban observando las partículas con gran preocupación, como si no fueran algo ordinario que podría ser simplemente producido por el cuerpo humano, sino como algo tan poderoso como un tabú que podría destruir el mundo.
Felipe parecía bastante sombrío y serio.
Lentamente, camino de vuelta al reactor y lo abrió.
Luego, usó la magia de primer círculo, Identificación, para analizar las partículas.
Mientras la luz blanca resplandecía, Felipe se quedó parado allí, observando las partículas sin decir nada, como si fuera una estatua.
Luego de más de un minuto, Cessy no pudo esperar más.
Cautelosamente, preguntó: —Señor Felipe, eso…
¿es urea?
El resto de nigromantes y aprendices también estaban mirando a Felipe, esperando su confirmación.
Como si este último estuviera en un mundo diferente, no contestó la pregunta de Cessy.
Otro minuto después, finalmente respondió con lentitud: —Sí, es urea.
Nadie hizo ningún sonido luego de que él respondiera.
Repentinamente, todos sintieron que todos los experimentos que habían llevado a cabo y todas las teorías que habían aprendido parecían salidas de un sueño.
El experimento demostró que todo su esfuerzo no valía nada.
Felipe dio la vuelta súbitamente y le habló a Lucien en un tono más elevado que antes.
—Señor Profesor, Identificación puede no ser preciso de vez en cuando.
Necesito realizar otros experimentos para asegurar la naturaleza de estas partículas.
Felipe no estaba buscando excusas.
Ciertamente, Identificación era un hechizo basado en el nivel de conocimientos de la persona que lo utiliza.
Así que, si el usuario no poseía conocimientos profundos en el campo correspondiente, la magia fracasaría a veces.
Al escuchar las palabras anteriores, Cessy y los otros nigromantes y aprendices recuperaron las esperanzas nuevamente.
Ellos no podían admitir que sus creencias eran erradas, y nadie confesaría fácilmente que algo que había estado siguiendo su vida entera no era fundamentalmente correcto.
Las personas tendían a hacer toda clase de excusas de vez en cuando para engañarse a sí mismas.
—Adelante —A Lucien no le importaba cuántas veces Felipe necesitara verificar el resultado del experimento.
Las botellas, tubos de ensayo y pesas generaban sonidos sordos en el escenario mientras Felipe estaba realizando el experimento de verificación con las manos temblorosas.
Un experimento tras otro, él parecía más y más frustrado.
“¡Bang!” Un contenedor de metal fue lanzado al lavatorio.
El nigromante bajó la cabeza, dándole la espalda a Lucien, y habló, deprimido: —Sí, es urea.
—¡No es posible!
Algunos nigromantes soltaron quejidos amargados.
Su mundo colapsó.
Sidney levanto las manos lentamente, las cuales estaban cubiertas de puntos y cicatrices.
Él no podía creer lo que acababa de presenciar: si la teoría de la Fuerza Vital no era correcta, ¿entonces por qué razón podía usar su cuerpo?
A modo de comparación, el resultado fue menos chocante para los aprendices, y algunos empezaron a culpar a los orígenes de la necromancia por hacerlos fallar en volverse verdaderos hechiceros en lugar de a su propia falta de inteligencia.
Cuando Lucien se disponía a cambiar de tema, en caso de que Felipe se desahogara con él, este último se dio la vuelta.
—Señor Profesor, esta no es su victoria —dijo con terquedad—.
No creo en que la urea sea un ingrediente para la vida, sino simplemente excrementos repugnantes del cuerpo humano.
Existe entre los ingredientes para la vida y los que no lo son.
De hecho, su experimento no puede explicar nada.
Cual bestia protegiendo su territorio, Felipe buscaba cualquier posible punto de discusión.
Si no fuera por el hecho de que no tenía idea de cuán poderoso era Profesor, podría ya haber resuelto aquel debate académico recurriendo a la violencia.
—¡Sí, la urea no es un ingrediente para la vida!
—Un par de nigromantes empezaron a apoyar el punto de vista de Felipe.
Aunque Lucien estaba bastante alegre de ver lo que estaba sucediendo allí en aquel momento, de todas formas, pretendió estar molesto.
—¡Señor Felipe, usted no está siendo justo!
Había una razón por la que él eligió la urea como el compuesto orgánico a producir en aquel experimento.
Aunque quería ganar, necesitaba asegurarse de que, luego del experimento, Felipe tuviera algo de espacio para hacer su sofistería.
Esto es porque, nuevamente, Lucien no podía destruir completamente las creencias del nigromante, pues de hacerlo, el hombre enloquecería completamente.
Había una sonrisa maliciosa en el rostro de Felipe, el cual le habló al vizconde: —Nosotros no consideramos la urea como un ingrediente para la vida, sino como algo que existe en el cuerpo humano.
Pienso que el vizconde y el resto de los nigromantes y aprendices definitivamente estarán de acuerdo conmigo.
El Vizconde Carendia asintió.
—Señor Profesor, su experimento es tan simple que sale de las expectativas de todos nosotros.
Y yo admito que nadie nunca he hecho eso: producir urea utilizando solamente ingredientes carentes de fuerza vital.
Su experimento es ciertamente un avance, y yo pienso que es lo suficientemente significativo para poner su nombre en la lista de candidatos al premio de la Corona de Holm y para otorgarle muchos puntos de arcana.
Sin embargo, también concuerdo con el Señor Felipe en que la urea no puede ser considerada un ingrediente para la vida.
Después de todo, resulta muy difícil imaginar que algo asqueroso como excrementos humanos pueda contener fuerza vital.
Si usted desea ganar, deberá mostrarnos más.
—Sí, ¿un ingrediente para la vida en la orina?
¡Esa es una humillación para la vida misma!
—soltó alguien de la multitud.
Y así, más y más personas unieron sus voces en oposición, contentos con el hecho de que la teoría de la Fuerza Vital no había sido derribada completamente.
—Exactamente, Señor Profesor —Felipe se encogió de hombros, sonriendo—.
La mayoría de nosotros no considera la urea un ingrediente para la vida.
Deberá mostrarnos más si nos quiere persuadir…
—Dije un ingrediente contenido en el cuerpo humano —respondió Lucien con un tono de molestia—.
Y aún estoy trabajando en otros experimentos más a fondo.
No están listos todavía.
—Recuerdo lo que dijo…
—Felipe estaba a punto de decir algo agresivo, pero se detuvo.
Él tampoco quería molestar completamente a Profesor.
La manera en la que lo veía era la misma en la que Lucien lo veía a él.
—Su sofistería le hizo perder la clase, y la ignorancia del resto les hizo perderse la más grande oportunidad de presenciar la revolución en las escuelas de Necromancia y los Elementos —Lucien seguía pretendiendo estar molesto—.
No tengo nada más sólido que esto para probar que ustedes están equivocados ahora mismo, pero lo tendré en un futuro.
—Entonces, ¿cómo quiere acabar nuestra apuesta, Señor Profesor?
—preguntó Felipe.
—Es un empate.
Me retiro ahora mismo.
No interferiré con lo que usted está haciendo aquí.
Y tampoco influiré en las decisiones hechas por los nigromantes y aprendices —Lucien se giró hacia Felipe—.
Y usted, Señor Felipe, tiene que contarles la identidad del intermediario del congreso en Sturk.
Al menos, debería darles algo de esperanza a los aprendices que no pueden ir al congreso por ahora, antes de que puedan convertirse en hechiceros verdaderos.
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