Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 190
- Inicio
- Todas las novelas
- Trono de la Arcana Mágica
- Capítulo 190 - 190 Más Invitaciones
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
190: Más Invitaciones.
190: Más Invitaciones.
Editor: Adrastea Works A pesar de que Lazar ya se había sentido asombrado varias veces aquel día, al escuchar las palabras de Eric, él no pudo evitar mirar a Lucien como si estuviera observando a un monstruo.
—Lucien, ¿sabes lo que esto significa?
Apuesto que no.
La mayoría de arcanistas por debajo del rango medio nunca recibirían ninguna invitación de contribución, y obviamente, yo soy uno de esos.
Nuestros créditos de arcana suelen provenir del consejo, y muchos de nosotros no podemos obtener siete créditos hasta que pasen años.
—Pienso que tuve bastante suerte con esto —Lucien quería mantener su humildad.
—Vamos…
¿¡Suerte!?
Esto no tiene nada que ver con suerte, amigo mío —Lazar agitó ambas manos con emoción—.
Este es el cuarto año desde que me gradué de mi escuela.
Entre los artículos que he escrito, que son al menos diez, solamente tres pasaron la revisión del consejo, y de esos tres, solo uno está publicado en Debate de Arcana…
¡El penúltimo de la edición de ese mes!
Escuché que solo los genios podían recibir invitaciones como esta, como por ejemplo el Señor Ulysses o el Señor Felipe.
Aunque Lazar se sintió bastante apenado consigo mismo, no estaba siendo sarcástico en lo más mínimo con Lucien.
Definitivamente era un muy buen amigo.
La boca de Eric se movió ligeramente cuando este intentaba decir algo, pero desistió rápidamente.
A él le tomó veinte años obtener cien créditos de arcana y convertirse en un arcanista de tercer nivel.
Al final, soltó un suave suspiro.
—La palabra revolucionario…
Es razonable que esta publicación sencillamente enviara la invitación directamente.
Aunque la importancia aplicativa de tu artículo es relativamente limitada, Evans, es realmente impresionante que tu artículo pueda recibir el título de “revolucionario” por parte de los miembros del consejo.
Cada año, a excepción de los artículos de los grandes arcanistas y aquellos de rango superior, menos de diez trabajos pueden disfrutar de este elogio.
—Ya veo…
—Lucien finalmente comprendió cuán importante era esa palabra clave.
Lazar ocultó su apariencia ligeramente desanimada y le habló a Lucien con emoción mientras levantaba los dedos para mostrar su punto: —Revolucionario, logro, extremadamente importante, altamente influyente, merecedor de gran debate; esos son los términos clave utilizados por los miembros del consejo para alabar un artículo.
Obviamente, si comentan que tu trabajo tiene la capacidad de iniciar una nueva era, ¡entonces felicidades, Evans, te convertirías en uno de los grandes arcanistas!
Cuando Lucien tomó la carpeta de manos del Señor Eric, la campana tañó y la luz resplandeció nuevamente en la jaula.
Una nueva carpeta acababa de llegar.
Eric la recogió, y cuando la abrió, su rostro se vio un poco desanimado, justo como el de Lazar unos momentos atrás.
—Evans, te ha llegado otra invitación de contribución, esta vez de parte de Onda Sonora —le dijo Eric a Lucien, tratando de mantener la calma—.
Te prometen lo mismo, además de poder recomendar tu artículo a otras tres publicaciones de índice.
Tanto Eric como Lazar pensaron que no podrían sorprenderse aún más en aquel punto, siempre y cuando no llegara una invitación por parte de Arcana o Magia.
—¿Cuál escogerás, Lucien?
—Lazar sonrió—.
Personalmente, aun recomiendo Onda Sonora, pues es más profesional, y te dieron una mejor oferta.
—Gracias, Lazar, pero personalmente prefiero Arcana Común —Lucien sonrió también—.
Y mi razón es simple: Arcana Común fueron los primeros en enviar la invitación, y eso significa que valoran mi investigación.
Lazar no estaba muy de acuerdo con Lucien, pero cuando estaba a punto de decir algo, la campana sonó nítidamente tres veces.
Eric le dio un vistazo a la medalla de arcana de Lucien en su mano y le habló a este último: —Evans, terminamos por hoy, y temo que tendrás que volver mañana para activar tu medalla.
—Señor Eric…
¿Hay alguna forma de que aún pueda hacerlo hoy?
—Preguntó Lucien, algo decepcionado—.
Estaba planeando visitar la Biblioteca de Arcana Común y la Oficina de Intercambio de Magia.
Eric negó con la cabeza.
—Prospell y el resto de vidas alquímicas nunca trabajan un minuto extra a menos que sus maestros se lo pidan.
Incluso si tuvieras tu medalla de arcana activa hoy, no podrías visitar esos lugares, pues para esta hora también están cerrados.
Vuelve mañana en la mañana, pero no te preocupes, los créditos y puntos seguirán siendo tuyos.
Lazar asintió.
—Vamos a cenar, Evans.
En la mayoría de casos, aquellas vidas alquímicas son bastante perezosas —mientras hablaba, él le dio un vistazo rápido a la pared brillante y continuó—.
Obviamente, ellas pueden ser muy productivas y diligentes cuando es necesario.
Por cierto, recuerda seguir la recomendación y añade una letra extra al final de tu nombre para diferenciarte, Lucien.
—Ya veo.
Entonces, buenas noches, Señor Eric —Lucien se inclinó ligeramente y enganchó su medalla de arcana inactiva nuevamente en su ropa.
…
En el salón del Departamento Administrativo de Hechiceros, cuando Cindy y Dona se disponían a irse, ambas vieron a Lazar y a Evans salir caminando de la oficina del Señor Eric.
—Felici…
¿Eh?
Señor Evans, ¿por qué su medalla de arcana no ha sido…?
—estaba por preguntar Cindy, pero se detuvo rápidamente, pues no quería avergonzar a Lucien.
—No, no, no…
—Lazar, como amigo de este último, se sentía muy orgulloso y empezó a presumir—.
Nuestro querido Señor Evans es el primer hechicero de la historia cuyo artículo de arcana fue aprobado por el consejo el mismo día que llegó a Allyn; el primer hechicero en obtener el comentario “revolucionario” en su primer artículo de arcana; el primer hechicero que ha recibido dos invitaciones de contribución de parte de dos publicaciones importantes con su primerísimo artículo de arcana…
Hubo tantos “primeros” en las palabras de Lazar que Cindy y Dona casi no pudieron creer lo que oyeron.
Los ojos de las muchachas estaban brillando de admiración.
—¡Señor Evans, usted definitivamente figurará en nuestros diarios hoy!
—Cindy continuó—.
Señor Evans, esperamos con ansias leer su artículo.
Y, nuevamente, por favor no se olvide de nosotras cuando se convierta en un hechicero de rango medio, jaja.
—¿Qué tal si celebramos un poco esta noche en honor al Señor Evans?
—sugirió Dona.
—Si a las damas no les molesta, quisiera invitarlas a cenar con nosotros —Lucien sonrió.
Él quería tener más amigos en Allyn.
—¡Claro que no!
Nos encantaría ir —Cindy asintió, emocionada—.
Por cierto, Señor Evans, si ya ha obtenido siete créditos de arcana, ¿por qué su medalla no ha sido activada aún?
—Ja, el Señor Eric estaba tan impresionado ante los logros de Lucien que olvidó hacerlo —Lazar rió—.
Cuando se dio cuenta, el resto de personas ya habían terminado por el día.
—Wow…
Es difícil imaginar al Señor Eric con una expresión asombrada…
—Ambas chicas soltaron unas risitas.
Cuando estaban esperando a las señoritas para ir a cenar todos juntos, Lazar miró a Lucien y habló: —Lucien, entre todos los comentarios que acabas de recibir, ¿sabes de cuál estoy más celoso?
—Um…
¿Revolucionario?
—Respondió Lucien, no muy seguro.
—No…
—Lazar agitó un poco la cabeza y pareció ligeramente deprimido—.
Es el comentario sobre tu forma de pensar como arcanista.
En todos los artículos que he enviado y que fueron rechazados, los miembros del consejo me dijeron una y otra vez que mi manera de pensar es problemática y no lo suficientemente rigurosa para un arcanista.
—Leer más y pensar más puede mejorar nuestra propia manera de pensar, eso está claro —Lucien consoló a Lazar—.
Si no te importa, puedo hacer de corrector para ti; tú sabes, como revisión entre colegas.
—¡Eso sería asombroso!
¡Gracias, hombre!
—Lazar se animó nuevamente—.
Pero no te preocupes, mi siguiente artículo no estará listo hasta dentro de dos o incluso tres meses.
Ah…
Por cierto, cuando la evaluación de aprendices termine mañana, tu tarea de enseñanza estará a medio realizar, y necesitarás considerar los planes para tu vida aquí.
Bueno, piensa esta noche en lo que vas a hacer, y yo te daré algunas recomendaciones también mañana, cuando vayamos a la Zona de Tareas juntos.
Lucien asintió con seriedad.
Su objetivo más importante en ese punto era estar a la par con otras personas en arcana.
Luego de que los cuatro disfrutaran de pescado a la parrilla y papas fritas, la comida tradicional de Holm, Lucien pasó la noche en un hotel agradable recomendado por Lazar, en donde durmió bastante bien.
…
Temprano en la mañana siguiente, Lazar se reunió con Lucien en el hotel y lo acompañó al Departamento de Evaluación de Aprendices.
—¡Ahí está, Señor Evans!
—Tan pronto como Lucien ingresó a la zona tres, escuchó las animadas voces de Heidi y Layria.
Con algunos libros en las manos, ambos lo estaban mirando con emoción, y antes de que llegara, aún se encontraban ocupados repasando los ejercicios.
—Buenos días, Señor Evans —lo saludó Annick.
Él se rascó el cabello amarillo un poco llevando una gran sonrisa en la cara.
—Buenos días, y mucha suerte a todos ustedes —dijo Lucien.
Repentinamente, le dieron ganas de jugarles una broma—.
Solo relájense.
Si ustedes tres no pueden aprobar el examen, puedo darles más ejercicios, así que no se preocupen.
—Bueno…
Gracias, Señor Evans, pero pensamos que estamos bien —los tres aprendices negaron con la cabeza a la vez, viéndose bastante tiernos.
En aquel instante, Simeón salió caminando de la oficina y dio un aplauso.
—Todos los aprendices, entren para tomar la evaluación.
Mientras observaba a Lucien y a sus tres aprendices con arrogancia, Sprint tenía una expresión de confianza en el rostro, pues estaba seguro de que su rendimiento sería mucho mayor al de los tres que recibieron algo de entrenamiento especial, pero inútil.
Mientras tanto, al otro lado, Katrina estaba observando a Sprint.
Ella se dijo a sí misma que esta vez debía vencerlo en la evaluación.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com