Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 211
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- Capítulo 211 - 211 Un Nuevo Inicio en la Escuela de Elementos
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211: Un Nuevo Inicio en la Escuela de Elementos.
211: Un Nuevo Inicio en la Escuela de Elementos.
Editor: Adrastea Works Los bramidos de Raventi llegaron a los oídos de todos los arcanistas.
Esto estaban completamente impactados, y además tenían sentimientos encontrados.
Ni siquiera los cuatro miembros del Consejo de Revisión de Arcana fueron la excepción.
La creación de la Tabla Periódica de los Elementos mostró que el descubrimiento de nuevos elementos ya no sería a ciegas, desperdigado o, como muchos lo describían, similar a un gato ciego encontrando un ratón muerto, ¡sino algo que poseía una guía teórica!
¡A partir de aquel momento, existía una manera de continuar con los estudios para encontrar nuevos elementos!
Explorar el mundo, descubrir leyes existentes en los fenómenos, y utilizar dichas leyes para explicar otros sucesos: ¡eso era el espíritu de la arcana!
—Lucien Evans X…
¡Lucien Evans X está aquí!
—La emocionada pero nerviosa voz de un hombre resonó, para luego volver a hacerlo, esta vez más fuerte, pero aún con cierto control.
Gaston y Larry, al estar tan impactados por el descubrimiento, no se dieron cuenta hasta ese punto de que el joven que conocieron antes del inicio de la conferencia era precisamente el autor de aquel artículo.
¡Nadie podía creer que aquel gran descubrimiento provenía de un arcanista de primer nivel y hechicero de primer círculo!
Sobre la plataforma, Leandro, quien estaba parado no muy lejos de Raventi, se sintió repentinamente muy mareado, como si su cabeza estuviera zumbando.
Todas las personas presentes voltearon a mirar en la dirección de donde provino la voz.
Fue Lazar el que levantó la mano y respondió las preguntas de Raventi, y en aquel momento parecía bastante emocionado.
Él también quedó profundamente impactado.
Cada vez que Raventi anunció el resultado de un experimento, se le detuvo el corazón por un instante.
Y cuando Lazar escuchó aquel familiar nombre, fue completamente incapaz de confiar en su audición, pues, aunque sabía que su amigo Lucien Evans era bastante inteligente, ¡él no tenía idea cómo Lucien pudo presentar la tabla periódica y hacer aquellas predicciones como si ya hubiera visto anteriormente el nuevo elemento con sus propios ojos!
Detrás de Lazar, Lucien cerró los ojos.
Cundo escuchó que su artículo había acertado sobre el peso atómico del nuevo elemento, ¡supo que todo su trabajo duro había dado frutos!
Claramente Lucien se sintió bastante emocionado, y en lo profundo de su mente, estaba eufórico.
Al mismo tiempo, aunque él tenía relativa confianza, también pensó que era muy suertudo, celebrando en su interior que aquel nuevo elemento no era algún extraño isótopo, o de ser así su artículo no habría sido considerado valioso tan rápido.
Y, en este último caso, aquel trabajo le traería más problemas que prestigio, pues la mayoría de arcanistas que eran considerados ciegamente arrogantes respecto a sus artículos previos tenían muchas dificultades al publicar sus siguientes trabajos.
De suceder aquello, quizá el anillo dado como premio por la Corona de Holm iba a ser la última protección de Lucien.
Desde que el artículo fue culminado, Lucien mantuvo una sensación de bastante nerviosismo.
Finalmente, el experimento de Raventi demostró que él estaba en lo cierto.
Uno no pensaría que descubrir la ley era muy difícil; no obstante, no muchos podían realmente hacer el esfuerzo si este no iba a dar frutos en un periodo de tiempo relativamente corto.
Raventi, Timothy y otros arcanistas vieron al joven parado al lado de Lazar.
Llevando puesto un lazo negro y un largo abrigo cruzado, Lucien se veía guapo y elegante, y sus ojos negros parecían bastante profundos.
—Tú…
¿Eres Lucien Evans X?
—Raventi no podía creer que él era tan joven.
Lo mismo pasó con los demás arcanistas presentes.
A excepción de Gaston, Larry y unos cuantos otros hechiceros que ya lo habían visto, el resto de personas pensó que aquel autor de solamente rango inferior debía al menos tener varios años de experiencia en el estudio de los elementos.
Sin embargo, esto no era cierto.
Lucien intentó mantener la calma, y sonrió.
—Sí, Señor Raventi.
Entrecerrando un poco los ojos, Raventi usó una magia en secreto y leyó la información de la medalla de arcana de Lucien.
Luego, asintió hacia él.
—Evans, ven aquí arriba.
Pienso que tu artículo debería ser la última y mejor exposición de la conferencia de hoy.
La gran importancia de tu trabajo está clara para cada uno de los arcanistas presentes, y utilizar incluso una sola palabra para explicarla es una pérdida de tiempo.
¡Esta conferencia será recordada en la historia debido a tu artículo!
—Antes de eso, Señor Raventi —Gaston se puso de pie—, yo debo disculparme por mi negligencia cuando revisé este artículo.
Así que, junto al Señor Overee, me gustaría solicitarle al consejo realizar una revaluación de este trabajo, ¡para que Evans pueda obtener todo el prestigio, alabanza, créditos y puntos de arcana que realmente se merece!
Overee también se paró y asintió.
Ellos dos no eran estúpidos.
Luego de observar los experimentos de Raventi, hablaron rápidamente y tomaron aquella decisión.
Por un lado, necesitaban hacerse responsables por la equivocación que hicieron sus estudiantes, pues fueron estos últimos los que ignoraron el artículo y, por otro lado, ellos no iban a dejarle a sus enemigos nada de tiempo para tomar ventaja de la situación para así expulsarlos del consejo.
Con lo que dijeron, ambos dieron la impresión de ser bastante justos y humildes.
Lucien respiró hondo y luego empezó a caminar a través de la audiencia hacia la plataforma.
Nadie estaba seguro de quién inicio, pero varios arcanistas se pusieron de pie uno por uno para mostrarle su respeto a Lucien desde ambos lados del pasillo mientras este estaba caminando.
—Estoy profundamente arrepentido de haber ignorado este artículo —se disculpó Larry con sinceridad.
Con la mano sobre el corazón, se inclinó ante Lucien.
Timothy ajustó sus anteojos un poco.
—Evans, si no hubieras puesto tus experimentos sobre corregir los pesos atómicos en el apéndice, podría haberte visitado la misma noche que enviaste el artículo al consejo.
En todo caso, me enseñaste una lección, Evans.
Tu artículo y lo que le sucedió definitivamente se convertirán en una historia famosa en el mundo de la magia, mientras que Larry y yo seremos los dos idiotas dentro de ella, a comparación de tu gran logro.
Timothy tenía sentido del humor y era muy directo, lo que explicaba de cierta forma por qué amaba tanto la magia explosiva.
Aun así, con respecto a su apariencia, él se veía bastante amable y elegante.
—Al menos mi artículo pasó su revisión —Lucien no tenía realmente una mala impresión de ellos.
Cuando pasó caminando al lado de Ulysses, este soltó un suspiro y le habló en un tono ligeramente frustrado: —Aún podría haber algunas personas que van a dudar de tu descubrimiento, Evans, pero yo creo completamente en tu tabla periódica.
De hecho, una vez estuve muy cerca del hallazgo, pero lo dejé ir debido a los varios pesos atómicos que no podía explicar.
Estoy dominado por mi propio sentido de autoridad y experiencia.
Lucien sonrió y asintió.
—Señor Ulysses, sin su artículo que discutía la posible ley existente entre los elementos, no me hubiera atrevido a hacer una suposición tan atrevida cuando estaba desarrollando mi trabajo.
En aquel momento, alguien al que le desagradaba Leandro le habló a Lucien: —Señor Evans, ¡usted definitivamente está calificado para esta conferencia!
Dejando de lado al Señor Raventi y a todos los miembros del consejo, ¡usted es el más calificado!
Al escuchar esto, Leandro quiso desaparecer directamente de la plataforma.
—¡Señor Evans, bienvenido!
—¡Señor Evans, esperamos con ansias su discurso!
Aunque aquellos arcanistas no eran cercanos a Lucien, luego de presenciar el experimento y leer con atención el artículo, todos ellos mostraron su respeto por aquel joven hechicero, algo que era muy poco común.
Luego de subir a la plataforma de metal ubicada al centro del salón, Lucien primero hizo una respetuosa reverencia a Raventi y procedió a tomar su posición en el estrado.
—Señor Evans, tengo una pregunta —Leandro se entrometió antes de que Lucien iniciara su discurso—.
Encontrar el nuevo elemento es una gran coincidencia.
Me pregunto si no fue usted el que descubrió primero este nuevo elemento, y luego, valiéndose de su información, ideó esta tabla periódica.
Esta parece ser la única razón para que su “suposición” fuera tan precisa, pero de ser cierto, el hallazgo del nuevo elemento no sería capaz de demostrar que su tabla periódica de los elementos es correcta, pues habría usado su información como una base para desarrollar esta última.
Unos cuantos arcanistas en la multitud asintieron ligeramente.
Antes de responder la pregunta de Leandro, Lucien activó primero el círculo mágico para la presentación, y luego explicó con calma: —Ignoremos el nuevo elemento primero y solamente veamos los elementos descubiertos antes de que mi artículo fuera publicado.
Pienso que no es muy difícil ver que mi hallazgo podría ser derivado lógicamente de las características e información de los elementos con los que ya éramos previamente familiares.
Además, siéntase libre de revisar en mi registro de compras con el congreso si he comprado algún mineral que contenga el nuevo elemento.
Los arcanistas presentes observaron la tabla periódica minuciosamente, y Lucien continuó, mientras señalaba los espacios vacíos en dicha tabla: —Y respecto a aquellos elementos aún no descubiertos, tengo confianza en que, si bien sus pesos atómicos podrían no ser exactamente los mismos que los que sugiere la tabla debido a los límites de nuestros métodos de medida actuales, sus naturalezas deberían seguir mis predicciones.
Damas y caballeros, estoy seguro de que todos ustedes han recolectado algunos minerales bastante únicos.
¿Por qué no revisarlos nuevamente para ver si alguno de ellos encaja con las descripciones de mi artículo?
Intenten encontrar nuevos elementos a partir de ellos, y estaré esperando sus trabajos.
Demuestren si estoy en lo cierto o errado.
La confianza de Lucien influyó en la mayoría de los arcanistas.
Estos empezaron a sentirse muy emocionados.
Cuando estaban considerando terminar la conferencia antes de tiempo para poder regresar y hacer sus investigaciones, Lucien les habló: —De hecho, incluso si no se pudiera hallar un nuevo elemento por un tiempo; incluso si aún hay algunos diminutos problemas con mi tabla periódica, damas y caballeros ¿deberíamos sencillamente ignorar esta ley periódica que existe entre todos estos elementos?
Mientras observaban la tabla periódica, la cual contenía tantos profundos secretos del mundo, todos los arcanistas presentes se quedaron en silencio.
Tenían que admitir que la característica periódica realmente existía.
Lucien levantó un poco la cabeza y le habló a la gente con seriedad: —El hallazgo de la característica periódica en el orden de los elementos representa un nuevo comienzo en la Escuela Elemental.
En mi opinión, no pienso que la función más importante de la tabla recae en guiarnos para encontrar nuevos elementos, sino en recordarnos dar un paso atrás y preguntarnos ¿por qué hay un comportamiento periódico entre los elementos?
Esta es la pregunta que me he estado haciendo desde que ideé esta tabla.
Al escuchar sus esclarecedoras palabras, la audiencia de Lucien quedó profundamente impactada, en especial los arcanistas de rango superior como Raventi y Gaston.
Al ver al joven hablando sobre la plataforma, ellos recordaron la gran figura del Señor Douglas, el presidente del Congreso de la Magia, cuando estaba dando el discurso más influyente en la historia de la magia.
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