Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 361
- Inicio
- Todas las novelas
- Trono de la Arcana Mágica
- Capítulo 361 - 361 La salvaguarda
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
361: La salvaguarda.
361: La salvaguarda.
Editor: Adrastea Works Bellak se sorprendió cuando vio al monstruo en cuclillas junto a Lucien.
El monstruo tenía escamas hermosas y como el cristal.
—¿Un dragón?
—Bellak reconoció al monstruo de inmediato y recordó que el Señor de la Tormenta tenía un estudiante dragón, así que se calmó.
Alferris levantó la barbilla y murmuró de manera arrogante.
No quería hablar con Bellak.
Al ver la expresión de arrogancia en el rostro de Alferris, a Lucien le hizo gracia.
Se volvió hacia Bellak y le preguntó.
—¿Algún hallazgo, Bellak?
—Según nuestra primera sesión de investigación, los hechiceros que le llevaron los objetos maldecidos no sabían que eran en realidad.
Todos compraron los regalos en la Tienda de Lorban y como la tienda vendió esos objetos, nunca los reabrieron.
No tenemos ni idea de si el propietario, Lorban, está vivo todavía o no.
No obstante, podemos asegurar con certeza que el hecho debería ser mucho más complicado que hacer que unas simples y descuidadas personas al azar usen el material especial por error.
A pesar de que un mago de rango sénior no era capaz de invadir el cerebro de alguien para leer y reescribir su memoria, aún podía usar algunos hechizos de ilusión para conseguir aquello que querían saber de los magos de rango medio y junior.
—No tengo ni idea de si Lorban está vivo o no…
—Lucien repitió, murmurando.
Se preguntó si Lorban había sido asesinado después de ser utilizado como herramienta o si se había escapado como confabulador jefe…
Lucien creía que aquello último fuera el caso más probable, ya que lo anterior requeriría demasiada suerte e involucraría mucha incertidumbre para llevar a cabo el cruel plan.
Bellak pasó la página y dijo, lo cual confirmó lo que Lucien estaba pensando.
—Hasta la fecha creemos que Lorban estaba involucrado en todo esto y sabía lo que estaba haciendo.
Según los hechiceros, Lorban los alentó cuando fueron allí a comprar algunas pociones de uso común para que construyan una buena relación contigo y así en el futuro poder trabajar en la institución.
Los hechiceros eran clientes habituales de esa tienda, y fue Lorban quien les recomendó comprar esos artículos malditos.
—Ya veo…
—Lucien se frotó la barbilla de forma pensativa—.
¿Alguna información más sobre esta persona?
Alferris parecía estar bastante aburrido.
Se inclinó en el suelo y se durmió en el acto.
Bellak pasó la página otra vez y dijo.
—Lorban, nacido en Rentato, Holm.
Su familia ha estado viviendo aquí desde la generación de su abuelo.
Su talento mágico fue descubierto a la edad de doce años y por consiguiente fue enviado a la escuela de magia de Allyn.
Con una puntuación relativamente buena, se graduó cuatro años más tarde y se convirtió en hechicero, especializándose en Luz y Oscuridad, Astrología, Elemento y Alquimia.
Poco después de convertirse en rango medio, su alma fue severamente dañada y se rompió en una de sus aventuras fuera de Allyn, y no pudo mejorar su rango más allá.
Tampoco era bueno estudiando arcana.
Por lo tanto, empezó a dirigir la tienda de alquimia en Allyn.
Lorban es soltero.
No tiene hijos, y sus padres han fallecido.
No hablaba mucho, y la verdad es que tampoco tenía amigos.
No obstante, en los últimos cinco años, se había vuelto más tranquilo y apacible y empezó a llevarse bien con la gente.
Desapareció hace unos dos días y actualmente no tenemos pistas.
Hemos informado a los hechiceros de rango sénior especializados en astrología en el Departamento de Castigo para ver si podemos saber dónde está ahora.
Supongo que se ha unido a la Guardia Nocturna.
—¿Tenemos otros métodos para abordar el caso?
—Lucien frunció ligeramente el ceño.
Parecía que aquello acabaría pronto dado que Lorban había desaparecido.
Bellak aún tenía el mismo aspecto serio.
—Aún estamos tratando de averiguar de dónde sacó Lorban los materiales especiales.
Quizás podamos atrapar a más espías de esta forma.
El Comité de Asuntos está muy preocupado por su seguridad, Señor Evans, así que yo será su guardián durante los próximos tres meses dado que es muy probable que este período sea peligroso para usted.
En Allyn, no dude en salir a caminar y hacer sus propias cosas, no se preocupe por mí.
Comprobaré los objetos que use.
Si se marcha de Allyn, Señor Evans, avíseme por anticipado para que pueda informar al comité para protegerlo fuera de Allyn.
—Gracias —Lucien asintió levemente.
Al menos el Comité de Asuntos había demostrado su correcta actitud.
Cuando Bellak estaba revisando los otros objetos de la oficina, Alferris se puso de pie de repente y miró a Lucien con sus grandes ojos ambarinos —¡Puedo hacer un mejor trabajo que él!
¡Puedo ser su guardián!
¡Si puede entregarme un hermoso anillo Corona de Holm, tendrá mi protección durante diez años!
¡He cumplido mi último pacto, así que no se preocupe, jefe!
—Lo recuerdo…
Dijiste una vez que un anillo Corona de Holm podría comprarte como guardián durante cien años —Lucien sonrió.
Alferris estaba un poco sorprendido y puso los ojos en blanco.
—¿Lo dije?
…La verdad es que no estaba pensando en ese momento…
Jefe, pronto recibirás más anillos Corona de Holm, y también el amuleto del Trono Inmortal, la Medalla de Hielo y Nieve, la Medalla Luna de Plata…
—mientras Alferris decía eso, su boca empezó a babear de nuevo—.
¡Deme un anillo solo, y entonces podrá tener un dragón!
¡Un dragón que puede luchar, cocinar, con el que puede jugar y hacer experimentos!
¡Merece la pena!
—Estos son mis galardones…
No puedo usar mis galardones para pagarte…
—dijo Lucien de manera fingida—.
Además, estos objetos mágicos están encantados con hechizos de rango sénior.
Debería ponérmelos para protegerme.
—¡Soy más útil que sus objetos!
¡Sé cómo conjurar muchos hechizos de rango sénior, y además puedo pelear cuerpo a cuerpo!
—Alferris estaba esforzándose en publicitarse—.
¡Soy realmente bueno en magia espiritual y que afecta la mente, y además aquella que actúa en la propia alma!
—No lo creo.
Quizás cuando me convierta en archimago o en un hechicero legendario, y cuando estos objetos se vuelvan parte de mi colección, puedo considerar prestarte los anillos, amuletos y medallas por un par de cientos de años —Lucien estaba tratando de atraer a Alferris mientras le prometía al pequeño dragón nada en firme.
—¿Unos cientos de años?
—Los ojos de Alferris se iluminaron.
Para un pequeño dragón como Alferris, quien todavía era joven, el hecho de que pudiera guardar los valiosos objetos durante uno o doscientos años ya era muy tentador.
Además, Lucien no dijo que pudiese pedir prestados los objetos una sola ocasión.
Alferris tosió y dijo de forma seria pero simulada.
—Aunque se convierta en un archimago, tengo que esperar muchos años.
Su promesa no vale nada.
No soy un dragón estúpido —el tono de Alferris se parecía al de Fernando.
—No solo te prometo falsas esperanzas.
Te pagaré todos los meses —dijo Lucien.
Lo dijo porque en ese momento ya era relativamente rico.
El coste de comprar los materiales del experimento estaba cubierto por la subvención de la institución, y las ganancias mensuales de Lucien en Minería y Cosecha de Holm ya estaba cercana a los tres mil.
Al mismo tiempo, después de convertirse en un arcanista de rango sénior, Lucien ganaba trescientos ochenta puntos de arcana del Congreso.
Además, Lucien ganaba trescientos de la Voluntad de los Elementos.
Además de los mil quinientos puntos de Arcana que Lucien ganaba de la Junta de Revisión de Arcana, su ingreso no era menor que el de la mayoría de los magos de rango sénior.
Lucien iba a recibir algunos galardones altísimos, por lo que no le fue necesario crear objeto mágico alguno últimamente, y así se ahorró el precio.
Así que aunque fuera a contratar a un dragón, Lucien aún tendría suficiente dinero para sus futuros rituales de rango sénior y la construcción de su propia torre mágica.
—Soy caro —enfatizó Alferris.
Luego sacó su lengua roja y lamió la mano de Lucien usando unna fuerza moderada—.
Jefe, ¿cuánto quiere pagarme?
—Dos mil Thales al mes.
Cuando no esté fuera de Allyn y cuando no necesite que seas mi sujeto de experimento, eres totalmente libre.
Así puedes ganar más monedas de oro brillantes de otras personas si quieres —el tono de Lucien era muy seductor.
—¿En serio?
¿Y además puedo tomar prestados sus anillos, amuletos y medallas cuando se convierta en un archimago?
—Los grandes ojos de Alferris brillaban, y sacó ferozmente un trozo de pergamino de debajo de su vientre y dijo—.
¡Jefe, firmemos un pacto de cien años!
Lucien estaba muy feliz.
¡La verdad es que valió la pena el dinero que gastó para tener un dragón como guardián cuyo nivel de ilusión estaba quizás en el séptimo círculo!
—Si estás de acuerdo con ello…
¿Puedo pagarte en puntos de arcana?
—Preguntó Lucien.
Supuso que Alferris preferiría recibir brillantes monedas y artículos de joyería.
—¿Puntos de arcana?
¡Sin problema!
¡Puedo usar los puntos para comprar las gemas y cristales que me gustan!
—Como haciendo magia, Alferris sacó una insignia de magia en la que había siete círculos y, al mismo tiempo, miró a Lucien confundido—.¿No le gusta usar los puntos de arcana?
¡Es muy práctico!
Lucien sintió que estaba bastante pasado de moda.
Después de firmar el pacto, Alferris lamió el pergamino y lo dobló cuidadosamente.
Usando la voz infantil, dijo.
—Jefe, ahora necesito poner fin a mi último pacto.
—Pero dijiste…
—Lucien se quedó sin palabras.
—¡Casi, casi!
¡Un máximo de cinco días!
—Alferris parpadeó y agitó su garra.
En un segundo, Alferris ya había salido corriendo de la oficina de Lucien.
Lucien se quedó allí, de pie, frotándose la barbilla de forma pensativa.
…
Tres días después.
Lucien recibió el aviso de la Voluntad de los Elementos de que fue invitado a asistir a la reunión celebrada en la Torre Real de Magia de Holm para tratar el premio de la Corona Holm, y además le informaron de cómo llegar a la torre mágica usando el demiplano de Hathaway.
—Señor Evans, por su seguridad, tengo que ir con usted —dijo Bellak.
Lucien asintió con la cabeza.
Bellak y él llegaron al piso superior de la torre mágica de la Voluntad de los Elementos en Allyn y entonces activaron el círculo mágico.
La tenue luz brilló.
Después de sentir un gran mareo, Lucien y Bellak llegaron a la tierra que parecía estar rodeada por el cielo estrellado.
Las estrellas estaban teñidas de todos los colores, al igual que los diferentes elementos.
Por doquier, el territorio tenía colores verdes, amarillos, rojos, dorados y más.
No muy lejos de ellos, había una torre muy alta que se extendía directamente al cielo estrellado.
Era la torre mágica de Hathaway, la Señora de los Elementos.
Lucien y Bellak no tuvieron tiempo de apreciar la impresionante vista del demiplano.
Caminaron hacia el otro lado de la torre mágica y activaron el círculo mágico.
Cuando la luz desapareció y cuando pudieron ver todo frente a ellos de nuevo, ya estaban en el piso superior de la Torre Real de Magia de Holm.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com