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Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 413

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413: El único digno de confianza 413: El único digno de confianza Editor: Adrastea Works Parecía que el viejo castillo siempre estaba envuelto por la oscuridad al filo del acantilado.

Bañado en la fría luz de la luna, el castillo parecía bastante solitario.

Lucien se había convertido en un hombre lobo con pelaje oscuro.

Escondido en los árboles, observó cuidadosamente el Castillo del Observador, el cual parecía ser alcanzado por la luna de plata.

Pero Lucien no estaba solo en el lugar.

En el bosque, cerca del acantilado, muchas criaturas oscuras también contemplaban el castillo.

Cualquier criatura que tuviera cierto conocimiento debería reconocer las características extraordinarias del castillo.

Era razonable suponer que algunas criaturas oscuras y codiciosas ya habían muerto allí tratando de entrar, mientras que el resto todavía estaba esperando una oportunidad.

Su existencia fue un alivio para Lucien, dado que ya no tenía que preocuparse por esconderse.

La razón por la que no había entrado en el castillo era porque no estaba seguro de si la proyección de Drácula estaba vigilando ese lugar.

Como el vampiro más fuerte, Drácula tenía la capacidad de crear proyecciones de seguridad y descender cada vez que Rhine era avistado.

Lucien se preguntó dónde estaba el verdadero Drácula.

Si Lucien fuera él, habría elegido quedarse en el Castillo del Observador.

Dado que Rhine había desaparecido en el desierto meridional del Imperio de Gusta, esperarlo en su propio castillo parecía una buena idea.

Lucien también creía que Drácula, como un legendario que había vivido durante incontables años, tenía suficiente paciencia para vigilar y esperar.

Tenía que encontrar una forma de entrar.

Lucien retrocedió lentamente.

Entrar directamente al castillo sin saber qué riesgos aguardaban no era su forma de hacer las cosas.

El aspecto positivo fue que terminar su trabajo en los primeros tres lugares no le llevó mucho tiempo, por lo que Lucien tuvo bastante tiempo para hacer planes.

Además, para llevar a cabo el último paso de su plan, Lucien tuvo que esperar la noche en que la luna de plata era la más brillante, lo cual fue al menos ocho días después.

Mientras estaba lejos del castillo, Lucien encontró un rincón seguro y empezó a pensar en el plan.

Lucien deseaba tener alguien con quien hablar, una persona que no quisiera profundizar en sus secretos pero que aun así estuviera dispuesto a darle consejos.

Lucien sabía quién era la persona, pero no quería que ella se metiera en posibles problemas.

Pisando sobre la mullida tierra, Lucien caminaba de un lado a otro, incapaz de decidirse.

—¿Qué dirá ella?

—Lucien pensó para sí mismo.

Lucien miró el gran árbol con nudos en frente de él e imaginó que era Natasha.

Lucien creía que la heroica chica con la armadura blanca sonreía y decía.

—De acuerdo.

Te ayudaré con esto, pero tienes que escribirme una pieza musical como regalo.

Natasha nunca desperdició una sola palabra.

Si Lucien decidiera no recurrir a Natasha en busca de ayuda, le daría una lección sin duda alguna: aunque la última persona en la que uno podía confiar era siempre en uno mismo, una persona necesitaba pedir ayuda a sus verdaderos amigos de todas formas.

Lucien respiró hondo y retiró la Transformación.

Luego se puso el monóculo y activó el Mensaje Electromagnético de Fernando.

Frente al profundo silencio del oscuro bosque, el sonido de las corrientes eléctricas se podía escuchar con mucha claridad.

Lucien esperó un momento, pero nadie respondió.

Quizás Natasha ya estuviera dormida…

pensó.

Cuando estaba a punto de finalizar la llamada de llamar, escuchó la conocida voz.

—¿Lucien?

—Sí, soy yo —al escuchar la voz de Natasha, Lucien se sintió cómodo de repente.

La voz de Natasha reveló lo sorprendida que estaba al recibir la llamada de Lucien.

—¿Estás cerca del Ducado de Violet?

Justo ayer leí la carta que me enviaste a finales de junio.

Tu llamada me ha sorprendido.

Me ha llevado un rato ir al jardín sin que se entere la Tía Camil.

Lucien sintió que eran como esos jóvenes teniendo una llamada de teléfono furtiva a espaldas de sus padres.

Sonrió y dijo.

—Estoy en la Cordillera Oscura.

—¿Tienes algún problema?

¿Necesitas la ayuda de una valiente caballero?

—Natasha se rio en voz baja.

Lucien se puso serio.

—Necesito tu ayuda, pero la tarea podría ser peligrosa.

Natasha chasqueó la lengua y luego habló de una forma muy directa.

—Dime dónde estás e iré a buscarte.

Trato.

El corazón de Lucien se derritió, al igual que su voz.

—Quizás quieras traer a la tía Camil contigo, pero no podemos decirle qué vamos a hacer.

Lucien era claramente consciente del hecho de que, como la Condesa Violet y la heredera del Ducado de Violet, Natasha no podía hacer lo que quería todo el tiempo.

Cuando saliera del palacio, los guardias estarían con ella.

Como Lucien no podía decirle a Natasha lo que estaba pasando, al menos debería pedirle a Natasha que trajera a Camil con ella para garantizar su seguridad.

—Estaba a punto de preguntar —sonrió Natasha—.

Muy bien, dime dónde estás.

—No, movámonos al mismo tiempo y nos encontraremos al pie del Monte Skayan —dijo Lucien.

La ruta de Aalto al Monte Skayan era, por lo general, relativamente segura, y para Natasha sería mucho más fácil encontrarlo allí.

…

No le llevaría mucho tiempo volar desde Aalto hasta la Cordillera Oscura.

Pero una vez que entrara en la zona, volar sobre los altos árboles se volvería mucho más difícil, ya que estaría fácilmente expuesto a las criaturas oscuras en las montañas.

Dos días después, usando el monóculo, Lucien caminaba ansioso de un lado a otro al pie del Monte Skayan.

La luna de plata sobre su cabeza era brillante y hermosa.

Lucien empezó a preocuparse por Natasha, preguntándose por qué no se había presentado aún y por qué no podía enviar el mensaje electromagnético siquiera.

A pesar de que Lucien había elegido una ruta segura para Natasha, estaba preocupado de todas formas: ¿Qué pasaría si Natasha se topara accidentalmente con un ser poderoso del Consejo Oscuro que pasara por allí?

En ese momento, Lucien vio dos figuras salir corriendo del bosque frente a la luz de plata de la luna, una negra y otra púrpura.

Lucien lanzó un suspiro de alivio y caminó hacia ellas.

Tanto Natasha como Camil estaban completamente armadas.

Natasha no llevaba su armadura blanca, sino un conjunto morado oscuro.

Se llamaba el Guardián de Violet.

En su mano izquierda, había un pequeño escudo negro.

El escudo estaba muy bien elaborado y liberaba un profundo poder sagrado.

Los ojos de Natasha todavía eran del color púrpura de ensueño, y también su largo cabello.

A juicio Lucien, se parecía a la Diosa de la Guerra.

—¿El Escudo de la Verdad?

—Lucien exclamó tranquilamente, a pesar de que había dudado sobre cómo saludar a Natasha después de largo tiempo separados.

Camil echó una mirada fría y significativa a Lucien.

Entonces se alejó.

Natasha levantó el escudo negro.

—Esto es solo una réplica.

Todavía no soy capaz de llevar la versión verdadera.

Entonces, mi caballero, ¿cómo puedo ayudarlo?

Como de costumbre, no perdió el tiempo.

Lucien sacó la máscara con cara de payaso.

—Toma esto.

Seis días después, cuando la luna de plata alcance su plenitud, ponlo sobre un prisionero condenado.

La máscara lo transformará en el Señor Rhine.

Después, haz que pase por el Castillo Hazlehurst en la provincia de Tiran y deja que el dueño del castillo lo perciba.

Por favor recuerda, no hagas esto tú misma —añadió Lucien.

Lucien explicó más adelante.

—Esto es para atraer la atención del Príncipe Vampiro Drácula.

Por lo tanto, debes ser cauta con tu coordinación.

No lo controles todo el tiempo.

Cuando se acerque al castillo, déjalo inconsciente o indúcelo al sueño.

Después te marchas a toda prisa.

Tenía que asegurarse de que Natasha supiera lo horrible que era el enemigo.

—Ya veo…

el Señor Rhine es un vampiro, y su papel es importante.

No es de extrañar…

—Natasha se frotó suavemente la barbilla—.

Pero…

si lo hacemos de esta forma, el Príncipe Drácula lo descubriría muy pronto.

¿Tienes bastante tiempo?

Quizás podamos convertir esto en una emboscada en su lugarr.

Mi maestro Sir Milton, la “Gloria de Dios”, y Sir Sard están interesados ​​en asediar el Príncipe Vampiro.

De esta forma, puedes ganar más tiempo.

Y estoy segura de que el Gran Cardenal puede buscar dos santos más para que ayuden.

Sin preguntar qué sucedió, Natasha intentó encontrar un método mejor.

Frente al vampiro de nivel legendario, solo tenía confianza si dos santos, un Gran Cardenal y dos caballeros legendarios estaban presentes.

—No, el cardenal Sard no es digno de confianza.

No podemos acudir a él.

Sin él, los dos legendarios caballeros serán asesinados al instante por Drácula —Lucien sacudió la cabeza—.

Pese a que debo darme prisa, el tiempo debería bastar.

Confía en mí.

No arriesgaré mi propia vida.

—El Cardenal Sard no es digno de confianza…

Entonces pasó algo en Aalto…

—Natasha habló reflexivamente—, pero creo que aprecias mucho tu vida.

Después de todo, acabas de ganar muchos premios y has aparecido en la Lista de Limpieza, mi genio arcanista.

Eligió confiar en Lucien.

Lucien puso una sonrisa compleja en su rostro.

—Enviar cartas siempre es mucho más lento a la forma en que se propagan estas cosas…

—Pero todavía me gusta leer tus cartas —sonrió Natasha.

Aunque era una seguidora del Dios de la Verdad, nunca indagó en la teología.

Respecto a lo sucedido debido al Experimento Milagroso, eso fue hace mucho tiempo y ella ya lo había aceptado.

De hecho, hasta se sintió algo orgullosa de Lucien.

—Entonces, ¿por qué eliges el castillo de vampiros en la Provincia de Tiran?

¿Es porque está cerca de la Fortaleza del Norte?

Para que yo pueda esconderme en la fortaleza aunque el Príncipe se entere.

—Además porque el dueño del Castillo Hazlehurst es solo de rango medio…

—añadió Lucien.

Natasha puso una gran sonrisa.

Levantó la vista hacia la luna de plata y luego le dijo a Lucien.

—De acuerdo, volveré para trabajar en esto.

Cuídate.

—No te preocupes —Lucien asintió con la cabeza.

Al tomar la máscara y dejar su poder en ella, Natasha se sorprendió mucho.

—¿Te has convertido en rango sénior?

Solo un rango sénior podría usar aquella máscara.

—Sí, en cierta medida—respondió Lucien con honestidad.

Natasha miró a Lucien, sus ojos rebosaban alegría y sorpresa.

—¡Ahora estamos en el mismo nivel!

Fue acertado que eligieras estudiar magia, pero no te precipites.

Además, yo también tengo que mejorar.

No puedo dejar que me ganes.

Entonces voló en dirección a Camil.

Cuando estaba a medio camino en el cielo, miró hacia atrás y sonrió.

—No estás haciendo nada malo, ¿verdad?

—Por supuesto que no.

Estoy salvando al mundo —dijo Lucien medio en broma.

Natasha se echó a reír.

Luego se fue con Camil.

…

Varios días después, tras asegurarse que Natasha estuviera lista, Lucien regresó al Castillo del Observador.

Cuando la luna de plata alcanzó su plenitud, Lucien regresó al bosque bajo el acantilado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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