Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 457
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- Capítulo 457 - 457 El corazón de la Fe
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457: El corazón de la Fe 457: El corazón de la Fe Editor: Adrastea Works —Qué buen estudiante, Douglas.
Cuando se extinguieron los pequeños fuegos artificiales, Fernando dijo de una forma algo sarcástica.
Douglas parecía haber envejecido en segundos.
Con una sonrisa amarga en su rostro, dijo.
—Desde que Brook se convirtió en un gran arcanista en base a la teoría del electromagnetismo y la teoría de ondas, noté que Artil empezó a comportarse de forma extraña.
Era propenso a exagerar las cosas, y a menudo decía que la razón por la que en la actualidad había preguntas inexplorables e inexplicables fue que no habíamos encontrado el Origen.
Primero pensé que era porque el logro de Brook fue demasiado para él.
Pero luego empecé a sospechar…
y encontré algunas pistas más adelante…
Soltó un suave suspiro y continuó.
—Entonces pareció percatase de ello.
Se acercó a mí y me confesó que estaba tratando de aprovecharse de la Iglesia para deshacerse de Brook en lugar de creer de verdad en el Dios de la Verdad, y que cuanto más confiara la Iglesia en él, más útil sería para el Congreso.
Artil ha sido mi alumno durante más de cien años; lo he visto crecer desde que era un niño de trece o catorce años.
Pensé que lo conocía bien, así que no invadí su mente.
Elegí confiar en él en ese momento y lo puse a prueba con otros métodos…
—Artil se comportó bien cuando lanzamos el planeta artificial y cuando se descubrió el electrón.
Además, siempre había estado muy en contra de la teoría de ondas en los últimos años, así que reduje mi vigilancia…
No esperaba esto…
Norman y Luciana se dieron cuenta al final de que Artil era un espía de la Iglesia.
¡Fue la luz sagrada lo que lo mató, no la explosión de la cabeza!
¡Pero Artil conjuró magia, no hechizos divinos!
—A menos que se haya formado un demiplano en base a su mundo cognitivo, es imposible que podamos rastrear si su parte de su mundo cognitivo evidencia la creación divina —dijo Fernando con seriedad.
Mientras que el poder de los hechiceros crecía cuando se acercaban a la verdad del mundo, el poder del clero procedía de su fe.
Una vez que su fe se volviera inestable, perderían todo su poder o incluso serían devorados por la luz sagrada.
Por lo tanto, el Congreso no era capaz dee enviar espías de rango sénior a la Iglesia.
Lucien asintió pensativo.
Después de integrar la Luz de la Fe en su mundo cognitivo, si bien Artil no podía conjurar hechizos divinos, creía más o menos en la existencia y el poder del Dios de la Verdad.
Por ende, cuando su fe se alteró, la luz sagrada estalló cuando su mundo cognitivo se derrumbó y lo devoró antes de que su cabeza explotara, lo cual era un fuerte contraste con el viejo mago de antes, quien creía en el Dios de la Verdad pero cuya cabeza explotó.
Lucien supuso que aquello dependía de qué bando desempeñaba un papel más dominante en el mundo cognitivo.
En ese caso, parecía que el poder de Sard, y el poder del Papa y los Santos de la Iglesia del Norte, así como el de los herejes de la Santa Verdad a los que Lucien conoció, procedían de su fe.
Parecía que mientras todavía tuvieran fe en el Dios de la Verdad, indpendientemente de cómo cambiara su comprensión de la doctrina y la cognición, aún podían usar hechizos divinos sin ser devorados por la luz sagrada.
Pero Sard y los herejes tampoco parecían tan devotos del Dios de la Verdad…
Lucien se frotó la barbilla confundido.
—De hecho, yo también sospechaba de él…
pero dejé la idea de lado al ver que estaba bien después del Experimento Milagroso de Evans —recordó Norman—.
Tenía dos amigos en el Comité de Asuntos; podían influir en muchas cosas indirectamente.
Un hechicero veterano de rango sénior como Artil, aunque de mal genio, tenía bastantes amigos de todas formas.
—Haré que Vicente los investigue —dijo Douglas brevemente.
Mientras tanto, Lucien empezó a analizar la constitución del mundo cognitivo de Artil.
—No vio el Experimento Milagroso con sus propios ojos, y se había preparado mentalmente paraa convencerse de que el experimento no podía negar el creacionismo por completo, sino que solo ofrecía otra posibilidad.
Además, no había ninguna teoría a posteriori que lo respaldara más.
No obstante, Nueva Alquimia está basada en un sistema teórico integral y razonable.
Una vez que se descubre el neutrón, siguiendo el sistema, crear hechizos que puedan alcanzar el trono de la creación será posible y práctico.
Es demasiado para él.
—Entonces, en su mundo cognitivo, el Dios de la Verdad debería ser el origen del universo y el creador inicial —Fernando llegó a la conclusión y luego se volvió hacia Douglas—.
Estaba a punto de preguntarte cómo podemos usar Nueva Alquimia para dar un buen golpe a la Iglesia, pero aquí tenemos un espía.
—Si esperamos hasta que se encuentre el neutrón y se creen los nuevos hechizos para cambiar permanentemente las materias para publicar Nueva Alquimia, al menos uno o dos cardenales santos caerán.
Pero ahora, debido a la muerte de Artil, la Iglesia lo descubrirá pronto.
Cuando estén mentalmente preparados, perderemos la oportunidad —Douglas recuperó su calma habitual, pero la sonrisa cariñosa de su rostro había desaparecido.
En los ojos rojos de Fernando había unas tormentas terribls.
—Lo investigaste antes, ¿verdad?
Entonces debes saber cómo contactó con la Iglesia.
Aprovechemos esta oportunidad y démosle a la Iglesia una buena lección.
—Para que sea una lección cruel, Nueva Alquimia por sí sola, sin pruebas experimentales podría no ser suficiente.
Haré que Atlant se reuna aquí con nosotros para trazar un plan y crear la atmósfera más poderosa para un rastro mental —Douglas asintió levemente e hizo un gesto a Norman y Luciana para que permanecieran en su oficina durante un tiempo.
…
En la sede de la Voluntad de los Elementos, torre real de magia de Holm.
Raventi acababa de recibir una gruesa pila de papeles y un pequeño mensaje secreto.
—¿Nueva alquimia?
¿Lucien Evans?
—Raventi frunció el ceño ligeramente al ver un título tan breve y general.
No obstante, sabía que Lucien siempre fue muy cauteloso y concreto, por lo cual debía haber una razón por la que eligió el título.
Dejó el interrogante a un lado y empezó a leer el artíuclo.
La escuela del Elemento y la Alquimia siempre estuvieron estrechamente relacionadas entre sí.
Por ende, el premio Corona de Holm también era la mayor distinción compartida por las dos escuelas.
Los cuatro miembros de revisión de la arcana de la Voluntad de los Elementos también eran autoridades en el campo de la Alquimia.
Tan pronto como empezó a leer, Raventi se hundió más y más en el artículo de Lucien.
Frunció el ceño y sus manos temblaron ligeramente como si fuera un hombre viejo en realidad.
Después de un buen rato, parecía estar un poco fuera de control y rugió en voz baja para sí mismo.
—¿Entonces, este es el secreto oculto detrás de las materias?
Su vista se volvió borrosa.
En la ambigüedad, parecía haber un anciano de pelo blanco que era tan delgado que solo quedaban huesos en una cama con la túnica mágica del elemento.
Su alma fue gravemente dañada por el fracaso del ritual de conversión a lich y estuvo a punto de colapsar, sin embargo, su voz estaba llena de gran pasión y seriedad.
—Raventi, ¿sabes lo que significa la palabra “Alquimia”?
—Significa nuestro sueño: ¡dominar el secreto de las materias!
—¡Toma mi lugar, asume el sueño!
Raventi cerró los ojos y murmuró.
—Señor, ¿puede ver esto?
¡Nueva Alquimia!
Perdido en aquella atmósfera, Raventi tardó mucho en calmarse.
Entonces recogió el mensaje secreto.
—¿Artil es un espía de la Iglesia?
¿Lo devora la luz sagrada después de leer Nueva Alquimia?
—Raventi frunció el ceño.
Acabó de leer el mensaje y llamó al estudiante que esperaba afuera.
—Ve y comprueba quién está próximo a Artil —Raventi dio la orden.
—¿Por qué?
—Preguntó su estudiante confundido.
Raventi repitió el mensaje a su estudiante y le preguntó con seriedad.
—¿Entendido?
—Sí —su alumno estaba a punto de darse la vuelta, pero pensó en algo de repente y preguntó.
—Señor, ¿mantendremos el mensaje en secreto?
—El mensaje puede ser revelado.
Acceder al mensaje no requiere un nivel de autoridad elevado —Raventi recordó las notas detrás del mensaje.
Cuando el estudiante se marchó, Raventi se dirigió al laboratorio.
Tenía que comprobar el experimento de Lucien primero antes de escribir el análisis.
El Señor Raventi siempre había sido un arcanista prudente y concienzudo.
…
En un demiplano, otro miembro de la escuela de Alquimia cuyo nombre era Prado esperaba junto al escritorio lleno de respeto.
Parecía que el hombre de cabello y ojos negros, quien siempre tenía una sonrisa astuta en su rostro, se había quedado dormido.
Sentado detrás del escritorio, no abrió los ojos incluso cuando una marioneta que tenía la apariencia de una niña rubia entró para traerle té.
Después de un buen rato, Klaus suspiró.
—Por fin…
veo esto vivo con mis propios ojos.
Al contemplar a la delicada e inexpresiva muñeca, y después volviéndose para mirar el cielo azul brillante por fuera de la ventana, dejó escapar una carcajada.
—Un mundo tan maravilloso.
—Nueva Alquimia.
¿Cómo de lejos podría llegar?
…
En la Iglesia del Resplandor, en Holm.
Philibell acababa de terminar sus oraciones diarias cuando vio al cardenal entrar corriendo.
—¡Mensaje!
¡Nivel Arcángel!
—Gritó el cardenal antes de que Philibell pudiera regañarlo por ser tan insensato.
¿Nivel Arcángel?
Philibell estaba bastante sorprendido.
Se preguntó si Douglas había alcanzado un nivel aún más alto, o si los hechiceros habían hecho nuevos e importantes descubrimientos que los condujeran al reino de Dios.
Philibell tenía un montón de preguntas en mente.
Conociendo la importancia del mensaje, se hizo cargo del grueso montón de pergamino y le pidió al cardenal que convocara a Stone.
—Nivel de archimago…
de Artil, como se esperaba…
material importante adjunto, contiene maldiciones…
Philibell revisó el archivo minuciosamente y notó que había una maldición emitiendo energía de una bolsita atada al archivo en efecto.
Por consiguiente, confiaba en el mensaje aún más.
—Philibell, ¿qué pasa?
—Preguntó Vaharall.
Estaba justo en la iglesia, así que le fue fácil ir rápidamente después de recibir el mensaje a través del círculo divino.
Al ver que había dos legendarios en el lugar como testigos, Philibell abrió el archivo y empezó a leer el grueso montón de papeles.
Al ver los complicados hechizos mágicos y los símbolos de arcana, Vaharall miró hacia otro lado y esperó el resumen de Philibell.
Mientras tanto, le pareció un poco extraño enviar todo el artículo a la Iglesia.
En la mayoría de los casos, un importante artículo había que resumirlo antes de enviarlo.
¿Cómo podría todo el archivo pertenecer al nivel de arcángel?
Mientras leía más, el cuerpo de Philibell empezó a temblar de ira, y sus ojos estaban marcados por la furia.
Saltando algunas partes, se dirigió directamente a la sección más importante.
«En la sustancia radiactiva, he encontrado el rastro del nuevo elemento, el cual coincide a la perfección con lo que esperaba: en el proceso de desintegración radiactiva, se libera energía y el núcleo de helio y, por lo tanto, se forman nuevos elementos…
Había una frase allí: “Ver material adjunto.
Importante.” Philibell abrió rápidamente la bolsa negra y vio un trozo de mineral marcado con símbolos mágicos.
Era rojo, pero con la emisión de los tenues rayos en tres colores —negro, blanco y verde— parte de la piedra mineral se volvió azul y luego de un radiante verde oscuro.
Los pequeños rastros del nuevo elemento del interior se amplificaron por la magia, mientras que las ondas mágicas fueron ocultadas por el poder de la maldición.
Aquello era una auténtica piedra mineral de la naturaleza, excepto que su proceso de cambio fue presentado por las etiquetas mágicas.
—Este es un elemento que se convierte en otro a través de la desintegración…
—Philibell no pudo evitar seguir leyendo, como si estuviera poseído.
«Desde que los seres humanos adquirieron magia, el sueño de convertir elementos en oro siempre ha existido.
¡Esto no se trata de nuestra búsqueda de riqueza, sino anhelar la verdad del mundo, ya que siempre deseamos dominar el secreto de la transmutación de la materia!
No obstante, durante miles de años en el pasado, no hubo una sola reacción alquímica que hubiera transmutado con éxito una sustancia fundamentalmente sin depender de un círculo mágico permanente…
Frente a la puerta de la zona prohibida perteneciente solo a dioses, nosotros los seres humanos no podíamos avanzar más…» Al recordar la estructura del átomo presentada por Lucien Evans y cómo describió el proceso de desintegración, Philibell sintió que su cerebro se apoderaba del pánico.
La respuesta había surgido en su mente…
«¡Pero ahora, después de descubrir la estructura interna del átomo, al estudiar la naturaleza de la desintegración, podemos encontrar el camino para cambiar fundamentalmente las sustancias y crear nuevos elementos!
Siguiendo mi teoría, aunque el resultado podría no valer la pena, ¡por fin podemos coger el poder que una vez fue propiedad exclusiva de los dioses!
¡Ahora vemos los secretos más profundos escondidos detrás de las sustancias, y estamos en el camino de lograr el sueño compartido de los hechiceros durante generaciones!» La cabeza de Philibell zumbó como si alguien la estuviera golpeando.
Impulsado por una gran furia y odio, la paz eterna había desaparecido de su mente.
—¡Cómo se atreven estos sucios hechiceros a simular el trono de la creación!
¡Cómo te atreves, Lucien Evans!
—Rugió Philibell.
Aquello ya no era una acusación sin fundamento, sino una evidencia firme.
¡En el futuro próximo, Lucien Evans entraría en el reino prohibido solo controlado por Dios!
Antes de que pudiera decir más, varios cardenales llegaron, con mensajes en sus manos.
—¡Su Excelencia, Artil ha sido devorado por la luz sagrada a causa de la Nueva Alquimia!
—¡Su Excelencia!
¡Confirmado!
La fe de Artil fue alterada; ¡explosión de luz sagrada!
No tenían ni idea de que Artil era un espía antes de aquello, pero en ese momento se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo.
Los mensajes llegaron justo a tiempo.
Philibell estaba un poco confundido e indefenso: pensó que el hallazgo aún tenía que esperar hasta que el descubrimiento del neutrón fuera demostrado.
Su vista fue a la última frase del mensaje.
Las palabras se habían vuelto escarlatas bajo los rayos.
—Artil ha sido devorado por la luz sagrada.
¿Qué hay de ti?
La piedra de mineral roja en su mano izquierda seguía emitiendo rayos; aún se estaba convirtiendo en un nuevo elemento azul.
Philibell oyó latir su corazón.
La voz y el sonido se desvanecieron de él.
No podía apartar la mirada de la piedra roja en desintegración, hasta usó el poder divino para comprobarla.
Resultó que el proceso de desintegración era real en efecto, lo mismo con la existencia del nuevo elemento.
La descripción de Lucien Evans era correcta.
Si el proceso pudiera controlarse o incluso revertirse, el cambio de materia ya no sería un secreto que una vez perteneció a Dios.
El miedo y el pánico lo poseían.
Philibell no pudo evitar murmurar.
—¡El Señor todavía es todopoderoso!
El Señor sigue siendo el origen del universo.
Pero…
pero si un ser humano normal puede hacer lo mismo que Dios puede hacer, entonces… Los ojos de Vaharall se abrieron de repente.
Sintió el peligro un segundo antes de que llegara.
Fuera de la Iglesia del Resplandor, las personas que pasaban se sorprendieron al ver cómo un poderoso y majestuoso pilar de luz se elevaba en el aire y todo lo que se encontraba dentro del rango se evaporaba.
Entonces, rápidamente, los círculos divinos del exterior de la iglesia se activaron y contrarrestaron el poder del pilar de luz.
De pie lejos de la iglesia, después de ver cómo la parte central del edificio se derrumbaba y los clérigos gritaban amargamente a la luz sagrada, Douglas suspiró.
—Han pasado cientos de años; nunca hicimos ningún daño al edificio.
Pero hoy lo hemos destruimos casi por completo.
—Pero parece que Philibell no es tan devoto como afirmaba —con los ojos cerrados Atlant, el Ojo de la Maldición, les dijo a Douglas, Fernando y Lucien.
En el aire, Vaharall miró hacia la iglesia que había sido gravemente dañada y los clérigos que no lograron escapar, sintió la ira quemándole las tripas, pero al mismo tiempo, también se sintió afortunado de no poder entender el artículo.
—Philibell, ¿estás bien?
—Varahall le preguntó a Philibell, quien estaba arrodillado en el suelo en el centro del enorme agujero, como si estuviera haciendo una confesión.
—Mi fe ha sido alterada…
—dijo Philibell con amargura; su túnica gran cardenal ha sido hecha pedazos…—.
No solo no voy a poder alcanzar nunca el siguiente nivel, sino que mi poder ha retrocedido un nivel incluso.
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