Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 467
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467: El invitado 467: El invitado Editor: Adrastea Works Anheuse echó un vistazo a Lucien.
Le incomodaba la idea de discutir asuntos de tanta importancia en presencia de Leviatán, quien acababa de convertirse en el séptimo apóstol del Congreso de Oración Secreto.
Por lo que sabían, podría ser un espía enviado por el malvado dios Antanas, buscando el paradero del Dios de la Llama y la Destrucción.
Deberían haber esperado a que pasara el período de prueba de un año y asegurarse de que no pasara nada antes de permitirle participar en la discusión de asuntos fundamentales.
Los miembros del Congreso de Oración Secreto eran extremadamente cautelosos en Politown, ya que los que no lo eran ya habían muerto, algunos incluso provocaron serias pérdidas al Congreso de Oración Secreto.
—¿Por qué estamos discutiendo esto de repente?
Recuerdo que el plan anterior, “Misionero”, había sido confirmado recientemente —Anheuse miró a Jacob con seriedad.
Jacob presionó el patrón de la rosa gris en la esquina de su camisa y respondió en voz baja.
—Es la orden directa de “Corona”.
Lo esperaremos en silencio.
“Corona” era el líder del Congreso de Oración Secreto, el hijo divino del Señor del Fuego y la Destrucción, y el que afirmaba ser su encarnación.
Padre e hijo compartieron un cuerpo.
En cuanto a los apóstoles como Lucien, se los conocía como “iniciadores”, aquellos que difundían la sabiduría de la disciplina religiosa.
Las expresiones de Anheuse se relajaron al final, y se sentó en una silla en la que los patrones de llamas formaron la palabra “cinco” en lengua de Barril.
Algunos apóstoles miraron a Lucien con precaución, mientras que otros lo hicieron con vigilancia o indiferencia.
Lucien reprodujo las acciones de Anheuse y encontró la silla plateada con el patrón “siete”.
Parecía como si hubiera estado en su propia casa.
—Leviatán, Norton ha corrido la voz de que tienes una gran fuerza, a la par con lo peor de los de sangre divina.
¿Es eso cierto?
—Una barba blanca desaliñada cubría la cara de Jacob, haciendo que sus expresiones fueran difíciles de leer.
Los otros apóstoles contemplaron la mesa redonda de color rojo oscuro, como si no hubieran escuchado la pregunta de Jacob, ni esperaran la respuesta de Lucien.
Aunque ese nivel de fuerza era raro entre los humanos, no tenía precedentes.
Estar a la par con los peores de la sangre divina también se refería únicamente a la fuerza bruta.
Tan pronto como los de sangre divina usaron el “Poder Sobrenatural” de su linaj, conjuraron hechizos milagrosos y controlaron la naturaleza misma.
A un humano con súper fuerza no le iría mejor que a un humano normal, y la muerte lo seguiría rápidamente.
Pelo y ojos negros, la apariencia de Lucien era la de un hombre común de Barril.
Respondió con una sonrisa.
—Todavía no he peleado con una sangre divina y, por lo tanto, no puedo decir cómo luchar contra ellos.
No obstante, es suficiente para tratar con monstruos comunes.
Lucien había afirmado que su lesión fue el resultado de un encuentro con un monstruo aterrador en la naturaleza y que había escapado solo debido a su fuerza natural.
Norton, quien solo era capaz de usar habilidades similares a hechizo, se sorprendió por la fuerza del caballero.
Esa podría ser una de las razones por las que recomendó a Lucien para que se convirtiera en el séptimo apóstol.
La espalda de Jacob se enderezó, pero no hubo cambios en su mirada ni en su tono de voz.
—Entonces tu futura Semilla del Espíritu podría inclinarse hacia esa dirección.
Fuerza para derrumbar las murallas de la ciudad, una piel lo bastante resistente como para resistir la espada y la lanza, así como una velocidad inmensa.
Al igual que la del demonio Antanas antes de matar a su padre.
Según las leyendas de Angornorma, El Señor de la Guerra Antanas era el hijo del Señor del Cielo.
Era un semidiós de fuerza ilimitada; hasta la hoja más afilada solo podía dejar rasguños en él.
A pesar de matar a los nueve grandes monstruos que aterrorizaban al imperio, el Señor del Cielo lo culpó.
Por ende, se rebeló y mató a su padre, y ascendió como dios principal del panteón Angonormaniano.
—No obstante, debes usar tu fuerza para servir al gran Señor del Fuego y la Destrucción antes de poder alcanzar tal poder —dijo Jacob antes de que Lucien pudiera responder.
Jacob había dicho obras similares a todos los nuevos miembros del Congreso de Oración Secreto, aquellos que aún no habían recibido la Semilla del Espíritu.
De repente, la sala secreta se impregnó con el aire de calor y destrucción, como si hubiera ocurrido un incendio.
Jacob se levantó de su asiento.
Puso su mano sobre su pecho y bajó la cabeza.
—Bienvenido, Corona.
Los otros apóstoles hicieron lo mismo.
Lucien hizo lo mismo mientras juzgaba el poder de “Corona” al mismo tiempo.
Si “Corona” había liberado su aura sin restricciones para intimidar a los iniciadores, entonces su fuerza era del nivel siete.
No obstante, su aura era extremadamente extraña; no era una supresión del poder espiritual, ni la dominación de la fuerza de voluntad, ni siquiera la presión divina.
De hecho, parecía como una mezcla de los tres.
Nada de aquello era excepcional.
Falso Dios, encarnación, hijo de dios…
Lucien pensó en secreto que las cosas se volvían cada vez más interesantes por minutos.
Para Lucien, el objetivo principal de unirse al Congreso de Oración Secreto era reunir información y evitar el peligro.
La investigación solo había sido un motivo secundario.
No obstante, las cosas a las que había sido expuesto seguían tirando de sus instintos de arcanista.
Se encontró con ganas de participar activamente en los asuntos del Congreso de Oración Secreto.
Mientras tanto, Lucien calculó en su mente: si “Corona” es en realidad la única encarnación del Señor del Fuego y la Destrucción, entonces el nivel del faslo dios debería ser el ocho.
Para que el Señor de la Guerra le permitiera escapar, parecía que el Señor de la Guerra aún no estaba en el nivel legendario.
Quizás en la cúspide del nivel nueve.
En las primeras fases de la Guerra del Alba, los hechiceros que sobrevivieron a la masacre de la Iglesia de la Santa Verdad no sabían mucho acerca de los falsos dioses.
Pero con el ascenso de Thanatos Vicente Miranda, el congreso consiguió después mucha información sobre los falsos dioses de la Iglesia del Sur.
A pesar de tener un conocimiento limitado sobre los falsos dioses debido a su falta de acceso, Lucien sabía lo suficiente como para saber que los falsos dioses eran capaces de usar su poder para crear encarnaciones.
Las encarnaciones alcanzarán su punto máximo de poder un nivel por debajo del original, y su número estaba limitado a dos.
Si se crearan más encarnaciones, su nivel de poder debía reducirse.
Dado que el Congreso de Oración Secreto había afirmado que eran el grupo principal que adoraba al Señor del Fuego y la Destrucción, Lucien dedujo que esa encarnación de Avando era del tipo más fuerte.
Un joven y hermoso hombre de cabello negro apareció desde las sombras del salón de piedra.
Se puso una túnica blanca pura y una guirnalda verde oliva se posó sobre su cabeza.
La llama fantasmal que cubría su piel expuesta le daba a sus músculos una sensación de belleza y fuerza.
A juzgar por la apariencia, Lucien dedujo que esa encarnación era experta en combate físico y estaba provista con un cierto nivel de conocimiento sobre la magia.
Su set de habilidades debía ser similar al de un caballero.
O más bien, similar a un poderoso demonio del Infierno.
“Corona”, de nombre Ell, miró a los siete apóstoles presentes y se sentó en la silla de oro.
Luego bajó su mano derecha, indicando a los apóstoles que se sentaran.
—Nuestro reino ha sido ocupado por demonios, y nuestros hijos heridos por los herejes.
El número de aquellos que nos respaldan está menguando a cada minuto.
No obstante, todavía nos aferramos a nuestro linaje y a nuestro Padre.
De ahí que nuestros sucesores, jóvenes devotos, hayan seguido llegando.
Leviatán, esperamos que puedas proteger la puerta de la Montaña Divina y difundir el nombre de nuestro dios a los demás hombres de Barril.
Ell había reconocido a Lucien como el séptimo apóstol.
Después de todo, Erdo estaba bajo el estricto control de Angonorma, y los talentos eran difíciles de conseguir.
Después de que Lucien lo saludara y le diera las gracias, Ell les dijo a los siete apóstoles.
—Os he reunido para discutir el futuro.
Deberíais haber notado que las rebeliones han disminuido, al igual que los hombres de Barril que depositan su fe en Dios Padre.
Permitidme escuchar lo que tenéis que decir al respecto.
—Habían olvidado la majestuosidad de los dioses y ya no temen al fuego ni a la destrucción.
Debemos hacerles recordar el miedo que grabaron en sus almas, hacerles recordar el Fuego Purificador que vendrá.
Solo entonces lucharán por el gran Avando —Anheuse dijo con severidad.
Después de ver que los otros apóstoles estaban de acuerdo con la opinión de Anheuse, Lucien sacudió la cabeza ligeramente.
Parecía que aquel Congreso de Oración Secreto aún era bastante primitivo, confiando únicamente en el miedo para difundir su religión en lugar de combinarlo con la redención y la esperanza.
No era adecuado para los tiempos actuales.
Si continuaban con ese método, el crecimiento de sus seguidores se reduciría hasta que al final fueran eliminados por Angonorma.
Los ojos de Ell parecían bailar con fuego.
Dijo en voz baja.
—Es nuestro deber difundir la majestuosidad de Dios Padre.
No obstante, creo que es hora de que cambiemos el método por el cual lo hacemos.
Lucien y los otros apóstoles miraron a Ell.
Mientras otros estaban confundidos, Lucien se preguntó si Ell estaba considerando nuevas formas de popularizar su religión.
Ell dijo apasionadamente.
—Hasta ahora, sus hijos y sacerdotes están sufriendo bajo el gobierno de los herejes.
El miedo ya no nos llevaría hasta corazón.
Lo que necesitan es la salvación, una escapatoria de los sufrimientos.
Necesitamos decirles que no necesitan temer a la muerte, donde la paz eterna y la felicidad los esperaban en la Divina Montaña de Dios; decirles que su sacrificio ayudará a construir un Reino Divino libre de guerras, muerte, miedo y odio por su descendencia; Decirles solo que en esos Reinos Divinos escaparían de la ira del Fuego Purificador.
—Por supuesto, aquellos que traicionaran a Dios Padre deben ser castigados.
Después de un juicio justo, serían exiliados al reino de los muertos para soportar un sufrimiento inimaginable.
—Dios Padre no solo velará por Barril.
Es empático, benevolente y está dispuesto a aceptar a cualquier raza que esté dispuesta a depositar su fe en él.
Lucien estaba sorprendido por las palabras de Ell.
Aquellos eran conceptos de religión madura.
Evolucionó de la de un dios que reina sobre una raza o región hacia un dios más abstracto y global.
¿Podrían ser revelaciones del fracaso anterior?
—Pero el feudo del gran Señor del Fuego no incluye la salvación, la paz o el juicio —dijo Jacob, perplejo.
Para los Barrils y los Angonormianos, diferentes dioses estaban al cargo de diferentes cosas, y no había un solo dios omnipotente.
El fuego en los ojos de Ell se encendió.
—La divinidad del Dios Padre se ha visto comprometida ya que dividió su poder entre los otros dioses cuando los creó.
No obstante, los otros dioses lo traicionaron en esta guerra y causaron su derrota.
Por lo tanto, decidió emprender la guerra contra ellos y reclamar su divinidad.
Si logra regresar a su estado inicial antes de crear todo, podría derrotar al demonio Antanas .
No solo explicó por qué el Dios del Fuego y la Destrucción que creó el mundo en las leyendas fue derrotado, sino que también les dio un sentido: unir las fuerzas dentro del panteón.
—Cierto, los dioses que traicionaron al Dios del Fuego también dividieron a Barril.
Respetable “Corona”, ¿quién será nuestro primer objetivo?
—Anheuse estaba muy de acuerdo con la idea de Ell, quizás debido a la ira hacia los seguidores de otros dioses.
Ell respondió con frialdad.
—Asin, el Dios de la Luna.
El Dios de la Luna…
Lucien sintió de repente que algo andaba mal.
Ell se levantó de repente.
—Dios Padre ha tomado esta decisión en virtud de un filósofo del este.
Se volvió y dijo.
—Señor Francis, por favor informe de los detalles de cómo debemos proceder.
¿Francis?
Lucien frunció el ceño ligeramente.
Otro hombre con cabello y ojos negros apareció de donde Ell lo hizo antes.
Tenía un cuerpo delgado y su cara era tierna.
Llevaba una espada en la espalda y llevaba una túnica blanca suelta similar a la de Ell.
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