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Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 524

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524: Preguntas 524: Preguntas Editor: Adrastea Works —Escuché que usted dijo que el amor de dios hacia los mortales no muestra preferencias.

Sin importar si se trata de un sujeto ordinario, un hechicero, o incluso un vampiro; siempre y cuando este siga el Canon; siempre y cuando este se comporte; será reconocido como un leal creyente, y podrá ser salvado —dijo Lucien con tranquilidad, como si fuera un erudito que se encontraba allí para una discusión teológica.

Él no seguía estrictamente la doctrina teológica de justificación por medio de solamente la fe, puesto que la Santa Verdad era diferente de la religión en la Tierra.

Si simplemente copiaba todo y lo usaba en aquella situación, se vería como una gran broma desde la perspectiva de Richard.

Por lo tanto, Lucien desarrolló aún más el contenido y significado de justificación por medio de solamente la fe, y le dio un contexto religioso más amplio.

Al oír las palabras de Lucien, Richard se dio cuenta gradualmente de la intención de aquel joven.

Asumió que este era un hechicero o un demonio presente allí para tentarlo y persuadirlo.

Así, sonrió y habló: —Así que el honesto no teme, pues vivirá en el reino santificado; el amable no teme, pues ascenderá al Paraíso Montañoso; el justo no teme, pues será bendecido…

Lo que Richard acababa de decir provino del Canon.

Él continuó: —Si un hechicero o un vampiro, como usted dijo, puede servir al Señor con todo su corazón y su alma; puede apegarse estrictamente a sus creencias; él es honrado y será salvado.

Los vigilantes nocturnos son aquellos que han sido salvados.

Pero lo que el resto de hechiceros y criaturas oscuras está haciendo va exactamente en contra de ello.

—Entonces, Cardenal Richard, entiendo que usted está hablando sobre aquellos hechiceros antiguos.

Ellos mataron masas.

Ellos estaban locos.

Ellos son cualquier cosa menos honrados.

Ellos no deberían ser salvados, sí.

Sin embargo, ¿qué hay de los hechiceros actuales?

La mayoría obedece las leyes.

Ellos se comportan; se controlan.

Sus formas de vida acatan sin duda alguna los mandatos del Canon— Lucien sonrió.

Richard sabía que el joven estaba hablando de aquellos arcanistas que estaban dedicados completamente a sus experimentos, así que dijo con seriedad: —Ellos son blasfemos.

Solamente saben mentir cuando están junto a verdaderos creyentes.

—¿Quiere decir que estudiar las cosas del mundo es considerado una blasfemia?— Lucien señaló el cielo—.

¿Existe un pasaje en el Canon que diga que el mundo no debería ser explorado?

¿El Señor les dijo alguna vez a los mortales que no deberán nunca acercarse a su reino?

Richard hizo memoria y, ciertamente, se dio cuenta de que el joven no estaba diciendo tonterías.

Existían advertencias para los falsos creyentes; los malvados; los sedientos de sangre; pero nada prohibía estrictamente la exploración del mundo.

Por lo tanto, en el Canon, solamente los sanguinarios experimentos sobre el cuerpo humano se encontraban estrictamente prohibidos, pero la mayoría de arcanistas no pertenecían a la escuela de Nigromancia.

Luego de varios minutos de silencio, Richard respondió: —Los mortales deberán mantener su distancia.

Los mortales deberán inclinarse.

Eso significa que los seres humanos no deberían acercarse al reino de Dios.

Lucien se quedó sin palabras por un momento.

Aquellos sacerdotes siempre podían obtener lo que querían de una doctrina al abordarla desde diferentes perspectivas.

Afortunadamente, Richard añadió: —Además, en las Doctrinas está escrito que el mortal nunca deberá ingresar al área prohibida de Dios.

Ese era exactamente le tema al que Lucien quería llegar.

Habló apresuradamente: —¿Las Doctrinas?

Pero no son obras de Dios, sino de los papas y algunos sacerdotes.

¿Son de fiar?

Richard frunció ligeramente el ceño.

—El Papa es el único mensajero de Dios en la tierra.

Sus palabras son las palabras del Señor.

—Pero la Iglesia del Norte no piensa lo mismo— dijo Lucien.

Estaba muy agradecido de que hubiera una gran división en la Santa Verdad, o de lo contrario nunca habría contado con el arma para bombardear las doctrinas en frente de Richard, un verdadero experto en teología.

Además, Lucien no estaba allí para una verdadera discusión, sino para guiar a Richard a que descubra sus propias ideas, ¡lo que conformaba la parte de orientación psicológica en la ilusión de Lucien!

Cuando se trató de criticar y denunciar a la Iglesia del Norte, Richard pudo hablar sin parar.

Sus palabras impusieron un gran peso sobre la mente de Lucien, pero todo por lo que este último estaba esperando era una oración específica.

—…

Todos los corderos deberán ser bautizados en donde los pastores oran por ellos.

Bajo la guía y el apoyo de los pastores, podrán ser salvados.

El líder de los pastores habla por mí— dijo Richard.

Las líneas que conformaban los estatutos de un papa eran más que familiares para él.

Una luz destelló en los ojos de Lucien, y este instantáneamente interrumpió a Richard: —Así que la justificación por medio de solamente la fe no es posible.

No importa cuán devotos somos, ni cómo nos comportemos de acuerdo al Canon, la salvación debe depender de los sacerdotes y el papa, ¿correcto?

Aquella era una pregunta que había estado persiguiendo a Richard durante años.

Era la primera vez que se se enfrentaba a dicha cuestión luego de que esta le fuera planteada por alguien más.

Él se quedó completamente mudo por un instante.

—Dios ama a todos, pero aún más a los pastores, ¿verdad?

Dios ama a todos, pero no esta dispuesto a conectarse directamente al corazón de un individuo, ¿verdad?

Cuando un hombre ora, dicha oración funcionará mejor en una iglesia que en su propia habitación, ¿verdad?

Un sacerdote solamente puede obtener poder divino cuando el papa lo quiere así, ¿verdad?— Lucien aprovechó la oportunidad y le lanzó a Richard una serie de preguntas.

Este último intentó decir algo, pero sabía que muchos sacerdotes obtuvieron su poder divino simplemente cuando estaban leyendo el Canon u orando, sin ninguna guía adicional, así que se quedó callado.

Lucien levantó la voz: —Si el papa es realmente el único mensajero de Dios, ¿por qué ha malinterpretado tantas veces el Canon?

¿Por qué realizó tantos cambios a las Doctrinas?

—Si Dios no les permite a los seres humanos explorar el mundo, ¿por qué reescribió el papa las doctrinas y reconstruyó hechizos divinos de acuerdo a los descubrimientos de los arcanistas?

Aquella era precisamente la razón por la que el pensamiento de Richard había estado hecho un lío durante los últimos veinte o treinta años.

No supo qué decir.

«Por lo tanto, yo pienso que la Iglesia, el Papa…

Ellos en realidad se encuentran parados entre los creyentes y su Señor debido a sus propios deseos de poder.

Sin importar si un individuo posee poder divino o no, todos los mortales deberían ser iguales en los ojos del Señor, y aquellos que incumplan el Canon, incluyendo a los miembros de la Iglesia, deberían ser arrojados al infierno por lo que han hecho.

Aquellos que exigen y alaban rituales eclesiásticos sofisticados y aquellos que dicen que se debe servir a la Iglesia son los falsos creyentes.

Ellos están impidiendo que Dios nos ame a todos.

¡Y aquellos que siguen cambiando las doctrinas a voluntad deben ser demonios encubiertos!» Antes de que Richard pudiera responder, Lucien continuó lanzándole preguntas, sin dejarle la oportunidad de refutar.

«Deberíamos hacer que aquellos que hablan constantemente sobre fe y creencias, cuando en realidad están blasfemando la voluntad de Dios, se aparten del camino.

¡Despídase de esos monopolistas que están obteniendo el poder y riqueza provenientes de la inmaculada fe de la gente común!

Entre el Señor y los creyentes no deberían existir barreras hechas por alguien.

¡Solamente debería haber fe y conductas basadas en dicha fe!» Richard observó a Lucien.

Aquel joven había dicho en voz alta todas los temas en los que él había estado pensando, pero no se atrevía a decir, ¡y los había planteado de una manera más detallada, estructurada y radical!

Lucien se detuvo allí.

Estaba esperando la respuesta de Richard.

Después de un largo tiempo, este último finalmente esbozó una sonrisa amarga y habló: —El poder de los sacerdotes debería ser regulado.

El Señor les otorgó poder divino para que protejan a los creyentes, no para que gobiernen.

Lucien sonrió.

…

Cuando la niebla se despejó, Richard abrió los ojos.

Notó que aún se encontraba rezando en frente de la cruz.

Él suspiró.

—Lucero del Alba Caído…

Se merece el título.

Fuera de la iglesia, Alferris habló, sorprendido y con sus dos ojos color ámbar bien abiertos: —¿Eso es todo, Lucien?

¡Muchísimos han fallado en persuadirlo!

—Yo no lo persuadí; él se persuadió a sí mismo.

Si no hubiera existido una raíz, mi trampa lingüística jamás lo habría atrapado.

Él es un teólogo, pero yo no— dijo Lucien con calma—.

Solamente estaba dándole una idea, y el que haya estado de acuerdo con ella fue la parte más importante.

Alferris dio una conclusión muy general a la teoría de Lucien: —¡En fin, eres listo!

—Solamente soy bueno en la orientación mental y sé algunas cosas sobre teología.

En otras palabras, entre todos los que tienen talento en ilusiones, soy el que sabe más de teología; y entre los teólogos, soy el mejor en la sugestión mental— Lucien sonrió.

Además, él tenía una biblioteca espiritual entera dentro de su alma.

Lucien pasó a sentirse un poco más relajado.

Si todo iba bien con Richard, él debería ser capaz de llevarlo con Natasha más adelante.

No obstante, cuando se disponía a retirarse junto a Alferris, percibió un poder peligroso acercándose.

Alguien iba hacia ellos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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