Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 558

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Trono de la Arcana Mágica
  4. Capítulo 558 - 558 Diplomacia
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

558: Diplomacia 558: Diplomacia Editor: Adrastea Works —Cegado por la codicia y corrompido por los demonios, Sard, has traicionado las enseñanzas del Señor, y sufrirás por toda la eternidad debido a ello —dijo Benedicto II solemnemente.

Había una marcha asombrosa en su ritmo, como si su voz pudiera despertar la conciencia de uno y hacer que se arrepintiera hasta llorar.

Estaba tan tranquilo y calmado como antes, como si fuera a bautizar y perdonar a Sard otra vez siempre y cuando Sard agachara la cabeza arrepentido.

Sard, sin embargo, sabía muy bien que la actitud era normal en otro tiempo, pero en ese momento, sugería que el Papa había tomado una decisión.

Los rebeldes eran diez mil veces más terribles que los herejes, y los rebeldes que tenían la intención de robar su poder y asesinarlo lo eran un millón de veces entonces.

¡Esas personas debían ser destruidas sin piedad!

No existía posibilidad alguna de paz en absoluto.

La razón por la cual el Papa habló con una mezcla de lingüística y poder divino fue para aliviar su cautela.

Aún tenía que descubrir los secretos y partidarios de Sard.

Sard alzó la cabeza, su pánico de hacía un momento desapareció por completo.

Su barba y su pelo se alargaron, haciéndolo parecer un verdadero santo que iba a ser sacrificado por la gloria del Señor.

Reprendió.

—¡Los Papas han robado el poder y el honor del Señor y han afirmado falsamente que son los portavoces y encarnaciones del Señor en la tierra, cuyo rango está más próximo al del Señor!

¡Son los herejes más grandes!

¡He escuchado la enseñanza del Señor y he conseguido el apoyo del Rey Ángel, y voy a eliminar al demonio más grande, que eres tú, hoy!

—Parece que tu mente ha sido cegada de verdad por tus llamados secretos —Benedicto II levantó su báculo.

Mientras hablaban, Natasha había aprovechado cada momento para ocultar sus habilidades sobrenaturales, saliendo del Paraíso en la Tierra en silencio y solemnemente.

Aunque tenía la “Espada de la Verdad”, un objeto legendario de nivel tres, no tenía confianza alguna en sobrevivir a la batalla entre el Papa y Sard.

Solo deseaba que Paraíso en la Tierra pudiera resistir su primera oleada de ataques.

Sard no dijo nada más.

Su energía cambió, y algo más sagrado y supremo apareció en su cuerpo, permitiéndole deshacerse del bloqueo de Benedicto II y parpadear hacia el cielo.

¡Ese comportamiento era el apogeo de un legendario sin lugar a dudas!

—¡El diablo que roba el poder del Señor, acepta tu juicio!

Sosteniendo su báculo, Benedicto II destrozó el espacio y siguió a Sard hacia las nubes por l lado opuesto.

—Eres uno, y todos.

—Eres el instante, y el eterno.

—Eres el creador, y el maestro.

Mientras recitaba las citas del Canon, Sard parecía estar en un mundo diferente.

Desbordando, un fulgor sagrado fluyó por su cuerpo mientras contemplaba todo desde lo alto del cielo.

Todos los creyentes en Rentato, de alguna forma, se emocionaron hasta llorar de alegría al mismo tiempo.

Lo siguieron para rezar.

—Eres uno, y todos.

—Eres el instante, y el eterno.

… El océano de luz en el Paraíso en la Tierra se asentó, y las mareas que temblaban en la batalla de los legendarios se calmaron.

Los himnos gentiles y pacificadores se extendieron.

—Eres uno, y todos.

—Eres el instante, y el eterno.

… En la cara de Sarda aparecieron arrugas a una velocidad perceptible.

Su piel estaba deslucida, haciéndolo parecer un cadáver seco.

Levantó su mano derecha, y la proyección de la Montaña Paraíso de siete plantas apareció en el cielo, eclipsando al sol con su fulgor sagrado.

Las maravillosas y acogedores canciones y alabanzas resonaron al mismo tiempo, y la luz infinita empezó a reunirse en el cúmulo de luz infinito de la séptima planta.

La conocida escena indicaba una cosa sin lugar a dudas, que Sard también era capaz de…

—¡Llegada de Dios!

Como un conspirador competente, ¡su propia fuerza siempre fue la base de todos los planes!

—Entonces, aceptaste su fuerza y ​​también te pusiste en contacto con ese secreto.

Diste incluso un paso más allá que la herejía en el norte.

No es de extrañar que seas lo bastante valiente como para intentar reclamar el trono.

¿Pero no te preocupa perder la vida y morir?

—Dijo el Papa de repente de la forma más primitiva, algo sorprendido y sintiendo que estaba dentro de sus expectativas—.

¿Hechizaste al Rey Ángel, o fuiste hechizado por él?

¿Qué encontraste en el Mundo de las Almas?

Sard miró a Benedicto II con sus ojos, en los cuales había corrupción otra vez.

—No tengo por qué morir si uso la Llegada de Dios, pero estaré muerto si me capturas.

Solo puede haber una persona en este mundo que pueda conocer el secreto.

En cuanto a lo que encontré, puedes interrogarme después de que me atrapes.

Su diálogo estaba en el nivel mental, y fue lograda en un solo momento.

Benedicto II sonrió y levantó el báculo en su mano de nuevo.

El fulgor sagrado que era aún más abrumador, supremo y majestuoso se extendió y lo envolvió, mientras cantaba piadosa y rápidamente.

—Eres uno, y todos.

—Eres el instante, y el eterno.

—Eres el creador, y el maestro.

Los creyentes en Rentato, en toda la parroquia de Holm y en la Ciudad Santa, así como todos los clérigos en los pocos lugares, estaban incluso más emocionados y alegres.

Se unieron a la oración.

—Eres uno, y todos.

—Eres el instante, y el eterno.

… Los profundos ojos de Benedicto II parecían contener incontables estrellas brillantes que estaban vinculadas a una cruz.

Detrás de él, de la proyección de Montaña Paraíso llegaban himnos y luz.

Era incluso más clara que la de Sard.

Además, alteró brutalmente la Llegada del Dios de Sard.

A Sard le llevó mucho tiempo estabilizarla otra vez.

—Tú…

—Sard estaba un poco aturdido porque Benedicto II no tenía ninguna preocupación en relación a morir después de que su vitalidad se consumiera con el hechizo.

Además, aquella Llegada de Dios no parecía diferente de la habitual.

Los labios de Benedicto II se curvaron en una sonrisa burlona.

—¿Crees que no he estudiado el secreto por completo después de haberlo comprendido durante tantos años?

—En cuanto a la muerte, en realidad no es tan terrible.

También estaba envejeciendo rápidamente, pero mucho menos drásticamente de lo que lo hizo Sard.

—¡Hereje, acepta el juicio del Señor!

—La luz sagrada se reunió y surgió en la séptima planta de Montaña Paraíso sobre Benedicto II.

Al instante siguiente, el fulgor infinito de marfil ahogó el cielo.

Sard, por otra parte, también proyectó su Llegada de Dios.

—¡El diablo que roba el poder del Señor, acepta tu juicio!

En el cielo no había absolutamente nada, a excepción la luz sagrada de marfil.

¡Era la Llegada de Dios contra la Llegada de Dios!

…

En el exterior de Rentato, en la brigada de contactos de refuerzo del Congreso de Magia que no estaba cubierto por Paraíso en la Tierra…

Activaron los mensajes de electromagnetismo, vincularon los planetas artificiales y enviaron información muy lejos.

En lo profundo de la Cordillera Oscura, Stanis, con la colaboración del Gran Duque de Orvarit, lo llevó lejos de Aalto y lo lanzó a la torre mágica con éxito.

Después, abrió el Portal al Reino Alternativo que estaba preparado de antemano y llegó a un lugar atestado de volcanes.

Entró sin rodeos en un palacio entre los volcanes.

Danisos, el dragón ancestral del tiempo que custodiaba el lugar, habló solemnemente.

—Stanis, ¿qué estás haciendo aquí?

¿Quieres unirte a nosotros?

—Danisos, podemos hablar de eso más tarde.

Estoy aquí para informarte de cierta información.

La Iglesia y el Congreso de Magia están en guerra ahora.

El Papa, Melmax y los otros doce Grandes Cardenales están luchando sobre Rentato.

El Rey Ángel también ha llegado en persona.

Después de un breve silencio, Danisos dijo con profundo odio.

—¿Lo ha hecho?

Su esposa era Aflora, quien fue asesinada por el Papa con la Llegada de Dios.

A través de los vínculos con el príncipe hombre lobo, el Demogorgon de Ojos (revisar si está incompleto) y los hechiceros de herencia milenaria, el Congreso de Magia había “modificado” el orden de los guardias de la sede del Congreso Oscuro, para que “diera la casualidad” de estar allí.

Si hubieran pedido la ayuda del Congreso Oscuro por adelantado, como muchos expertos legendarios de ahí también fueron hostiles con el Congreso de Magia, podrían haber conseguido lo contrario a lo que buscaban.

Por lo tanto, ¡podrían atraer primero a un legendario dragón ancestral del tiempo sin darle mucho tiempo para pensar!

—Pero creo que Drácula y el resto prefieren esperar hasta que tanto la Iglesia como el Congreso de Magia sufran grandes pérdidas en su batalla —esa era precisamente la consecuencia de la falta de cadena de mando en el Congreso Oscuro.

La llegada de Dios era el efecto disuasorio más grave.

Stanis sonrió.

—Esa es una excelente idea, pero ¿por qué no pides algunos postres antes del plato principal?

Muchos lugares de la Iglesia están indefensos ahora.

Tendrás logros notables si matas a uno o dos cardenales santos o caballeros legendarios.

Danisos contuvo su odio y dijo.

—Informaré a Drácula y a Rhine.

Después de un rato, dijo confundido.

—Rhine ha desaparecido otra vez…

…

Mirando el alto cielo más allá de Paraíso en la Tierra, y observando la luz, la cual parecía ser un océano que había adoptado el lugar del cielo, Lucien estaba bastante intimidado.

¿Sard también era capaz de llevar a cabo Llegada de Dios?

¡Aquello superó todas sus expectativas!

Al instante siguiente, Lucien dejó de preocuparse por nada, sino que fue al palacio de Natasha directamente después de pasar la defensa externa del poder divino.

No entró hacía un momento precisamente porque estaba preocupado de que el papa lo aniquilara por casualidad durante la llegada.

Como las modificó en persona, Lucien era muy consciente de las debilidades de la defensa externa.

Vio a Natasha, quien se retiraba del Paraíso en la Tierra, con bastante facilidad.

A pesar de su valentía y determinación, su mano derecha, que sostenía la Espada de la Verdad, todavía temblaba.

¡Se había arriesgado muchísimo con el Plan C!

Si el Papa no estuviera convencido, habría perdido la mejor oportunidad de escapar después de la llegada de Sard.

Si el Papa sospechara que había algo extraño en ella, podría haberla matado fácilmente.

Si nada salió mal al principio, excepto que explosión de su batalla fue más fuerte de lo estimado, haciéndole imposible resistirse o escapar con la Espada de la Verdad, también habría sido asesinada.

Era demasiado peligroso.

No obstante, ¿cómo iba uno apreciar la vida en una gran causa?

Las victorias sin riesgos solo podían suceder cuando había ventajas abrumadoras.

Además, Lucien había malgastado un objeto legendario para ella.

En ese caso, ¿por qué debería enfrentarse el peligro como un verdadero caballero?

Al calmarse, Natasha dijo.

—Estoy bien.

Ahora convocaré a los nobles para una reunión e influiré en la decisión de los caballeros legendarios, y tú irás y controlarás el eje de la barrera divina de Rentato.

Winston detendrá a Kritonia.

No me ayudará pero tampoco te opondrá resistencia, o será una señal de que está completamente de parte de la Iglesia.

Debido a la legendaria batalla, los nobles que habían llegado tenían demasiado miedo para irse.

El Palacio Nekso, con la defensa del poder divino, era el lugar más seguro de toda la ciudad de Rentato.

Por supuesto, trataron de escapar de la ciudad.

No obstante, ajenos a los misterios del Paraíso en la Tierra, cuanto más se esforzaban, más inviable les era lograr su objetivo.

—De acuerdo —Lucien no perdió el tiempo en hablar.

Aquel momento no era el mejor para el romance.

Se dio la vuelta y asintió con la cabeza a un hombre de cabello plateado que salió de un palacio cercano—.

Gracias de antemano, Señor Rhine.

El atractivo hombre de camisa negra y abrigo rojo era precisamente Rhine, el conde de ojos plateados.

Se rio.

—Según mi promesa, te dejaré elegir un objeto legendario después de ser liberado.

Ahora que estás dispuesto a abandonar la oportunidad a cambio de mi protección para mantener a Natasha a salvo durante un tiempo, no tengo ningún problema al respecto desde luego.

No tengo muchos objetos legendarios.

Podía usar el poder de la Luna de Plata.

A menos que el Papa estuviera decidido a matarlo a costa de su propia vida, había una gran posibilidad de que pudiera llevarse a Natasha.

—No obstante, no me dijiste los detalles previamente.

Si hubiera sabido que el enemigo sería Sard…

Rhine levantó la cabeza.

Mirando las terribles Llegadas de Dios en el cielo, se rio.

—Siempre he sido un hombre insignificante.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo