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Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 593

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593: Levantando el telón 593: Levantando el telón Editor: Adrastea Works En el estudio de Babel.

Lucien estaba tumbado en su sillón con los ojos cerrados.

Delante de él había un vaso de agua que no había sido tocado.

De hecho, estaba leyendo los libros de mecánica cuántica en su biblioteca de espíritus, sobre todo los relacionados con la mecánica de la matriz.

Al mismo tiempo, también estaba calculando algo.

Incluso para Lucien en ese momento, la mecánica de la matriz era muy difícil.

Requería mucha paciencia y perseverancia para indagar en ella, y su frialdad y complejidad podrían alejar con facilidad a cualquier principiante.

Lucien podría haber descartado primero las ondas de materia y entonces la ecuación de Schrödinger.

De esa forma, podría usar un método mucho más fácil y el cual fuera más familiar para la mayoría de los arcanistas, especialmente para aquellos en la escuela de Electromagnetismo y Luz-oscuridad, para empezar a introducir la mecánica de ondas.

La mecánica de ondas también era una rama importante de la mecánica cuántica, y podía resolver la mayoría de los problemas en el nuevo sistema de alquimia actual.

En ese caso, Lucien tuvo que partir de la teoría de ondas.

No obstante, Lucien había sido considerado como uno de los representantes de la teoría de partículas.

Si Lucien decidió abandonar a aquellos arcanistas que creyeron en él, eso podría llevar a que muchos de sus amigos y conocidos les explotara la cabeza.

Lucien tenía que evitarlo, por supuesto.

Por ende, Lucien tuvo que remitirse a la mecánica de la matriz, la cual se basaba en la teoría de partículas y la teoría de la discontinuidad, para resolver los problemas a los que se enfrentaba Nueva Alquimia.

Después de que los partidarios de la teoría de partículas estuvieran totalmente convencidos de su creencia, Lucien les lanzaría las ondas de la materia y la difracción de electrones para hacer que estuvieran dispuestos a aceptar poco a poco un ingrediente añadido: dualidad onda-partícula.

La mecánica de la matriz y la mecánica de ondas sonaban como otro campo de batalla iniciado dentro de la guerra entre la teoría de ondas y la teoría de las partículas.

Pero a decir verdad, eran equivalentes entre sí en cuanto a matemáticas, diferentes expresiones basadas en la misma teoría.

A Lucien le pareció que la palabra “matriz” era bastante moderna, y creía que era por la película, The Matrix.

Al cerrar el libro que estaba leyendo, Lucien respiró hondo y empezó a escribir en una hoja para aclarar su propia comprensión.

A pesar de que el esfuerzo de los últimos seis meses fue suficiente para que Lucien dominara la mecánica básica de la matriz, aún no había intentado hacer la deducción ni el experimento.

Por lo tanto, no había recibido la reacción de ese mundo.

Además, la mitad de su tiempo durante los seis meses la había pasado diseñando los modelos mágicos de nivel legendario.

“Báculo Espacial” le resulto relativamente fácil.

Después de que su alma se recuperara, Lucien solo había invertido menos de dos semanas en ello.

El otro hechizo, “Mirada Vengativa”, también estaba casi completo puesto que Lucien usó el conocimiento en láser y lo había simplificado con éxito.

La habitación estaba impregnada de una ligero esencia.

Natasha se había marchado.

No vivían juntos porque todavía no estaban casados ​​y todavía estaban trabajando en su gran plan respecto a Kritonia.

De vez en cuando, Natasha venía y se quedaba en Allyn durante varios días, y a veces era el turno de Lucien de visitar al Gran Duque en el Palacio Nekso y quedarse allí.

Estaban usando el demiplano de Hathaway, sin dar oportunidad alguna a que Kritonia pudiera sacar provecho de ello.

Visitaban con frecuencia la Tierra de los Mil Lagos como si no estuvieran preocupados por su propia seguridad.

Y en efecto, allí no les sucedió nada peligroso.

Respirando profundamente, Lucien fue bastante cauteloso respecto a la inminente boda en los próximos meses.

Si Kritonia y su gente no asaltaran la boda, Lucien había tomado la decisión de mostrarle a Kritonia su poder de legendario para intimidarlo.

Era imposible que tuvieran que vivir con aquella extrema cautela.

Y si ese fuera el caso, Lucien y Natasha deberían mudarse a su demiplano, donde estarían mucho más seguros indudablemente.

Lucien siempre podría establecer un punto de salto espacial en el Palacio Nekso y otro en la Torre de Magia de Allyn.

Lucien se libró de esos pensamientos y dejó la pluma.

Cuando estaba a punto de volver a su trabajo de analizar “Mirada Vengativa”, alguien llamó a su puerta.

Lucien sabía que era Leo, quien sostenía una carta junto a la puerta al otro lado.

—Adelante —dijo Lucien.

—Maestro, es una carta del Señor Raventi —dijo Leo directamente, quien sabía que a Lucien nunca le gustaba escuchar a la gente farfullar cuando estudiaba arcana y magia.

—Ponla en el escritorio —Lucien no estaba sorprendido.

Había estado en contacto con los principales líderes de la Voluntad de los Elementos y algunos arcanistas que conocía.

En los últimos seis meses, Raventi le había estado escribiendo con frecuencia para hablar sobre Nueva Alquimia.

Después de que Leo cerrara la puerta, Lucien recogió la carta por fin.

Su Host Star of Destiny le decía que aquella carta le traía algo significativo, y algo malo.

Lucien desdobló la carta y un simple vistazo captó al instante toda su atención.

La audaz hipótesis se parecía mucho a las ondas de la materia, también conocidas para él como ondas De Broglie.

¿Quién había liberado ya al terrible monstruo?

Lucien nunca esperó aquello, pero sabía que cosas como esas sucederían siempre.

No podía predecirlo todo.

Lucien siguió leyendo más puesto que lo que pasó ya había sucedido.

Mientras leía, pensó con mucho cuidado cómo minimizar el impacto.

Lucien pensó que a partir de la teoría de ondas, aquello podría considerarse como la onda estacionaria en la trayectoria.

En ese caso, el número de trayectorias fijas solo podría ser el múltiplo integral de la longitud de onda, y luego la cuantificación tenía sentido…

Mientras pensaba, se frotó las cejas.

Tras un rato, Lucien dejó la carta sobre el escritorio y suspiró.

—Este mundo también tiene audaces arcanistas llenos de imaginación.

Por suerte, todavía no ha hecho un experimento de difracción de electrones, o voy a tener que usar el poder de un gran arcanista para retrasar la presentación de su artículo.

Incontables cabezas explotarán si no es el momento correcto.

Si Lucien arrojara directamente a los arcanistas ese artículo, sabía con certeza que al menos un tercio de los arcanistas de rango sénior no serían capaces de aceptarlo.

A algunos les explotaría la cabeza, el mundo cognitivo de algunos se rompería y solidificaría, y el resto estarían perdidos durante mucho, mucho tiempo.

Después de todo, todos los hallazgos y experimentos anteriores mostraban con certeza que los electrones eran partículas.

Nadie lo había dudado nunca.

Pero Lucien decidió no retrasar la remisión del documento, ya que todavía no había un firme apoyo al experimento.

Quería ejercer su autoridad para hacer que los arcanistas trataran ese problema con seriedad.

Cuando estuvieran más preparados a nivel mental y después de haber pensado lo suficiente, Lucien presentaría el experimento de difracción de electrones.

Entonces escribió su respuesta.

«Una hipótesis repleta de asombrosa imaginación…» …

Antes de la hora de la cena, el sol de invierno ya se hundía bajo el horizonte, y ya estaba completamente oscuro.

Dieppe caminaba de un lado a otro con ansiedad en la Torre de Magia de Raventi y su mente estaba rebosante de pensamientos extraños e incluso completamente contradictorios.

—Si el Señor Evans está de acuerdo conmigo, ¿es eso decir que los electrones son ondas?

Eso es increíble…

pero ninguna evidencia puede apoyarlo…

Su hallazgo provino de una audaz deducción, por lo tanto, Dieppe también sospechaba de ello.

Si el Señor Lucien Evans lo apoyaba, le costaría mucho aceptarlo de todas formas.

Los electrones eran ondas; aquello era algo ridículo incluso para la gente común y también para la persona que lo presentaba.

—Si el Señor Evans no está de acuerdo conmigo, quizás esté equivocado de verdad.

En ese caso, el mundo volvería a la normalidad, y sería un alivio para Dieppe también.

No obstante, tampoco estaría dispuesto a aceptarlo, ya que ese audaz artículo derivó de sus años de arduo trabajo y la chispa de su sabiduría.

—Entonces, pase lo que pase, aunque el Señor Evans no está de mi parte, siempre y cuando no pueda señalar ningún error obvio en mi artículo, me aferraré a mi artículo y encontraré un experimento para respaldarlo.

No me voy a rendir.

Los pensamientos conflictivos casi volvieron loco a Dieppe.

Se percató de que todavía esperaba la aprobación de Lucien Evans, mientras seguía alentándose.

¿Por qué tardaba tanto?

Dieppe volvió a mirar por la ventana.

Había repetido la acción más de cien veces desde el mediodía.

Si bien entendió que el Señor Evans debía estar muy ocupado con su estudio de la magia y arcana, Dieppe no pudo evitar la expectativa.

En ese momento, vio un conocido pájaro volar hacia la Torre de Magia.

Se emocionó y corrió al estudio de Raventi.

Incluso conjuro sobre sí mismo Velocidad Avanzada.

Tras varios segundos, Dieppe ya estaba sentado frente a Raventi, esperando el regreso del mensajero.

—¿Has estado esperando esto?

—Raventi miró a Dieppe con seriedad.

Dieppe asintió, pero no pudo decir una palabra.

En ese momento, aquel pequeño y hermoso mensajero por fin llegó por la ventana.

Raventi se hizo cargo de la carta que llevaba y la abrió lentamente.

Dieppe miró la expresión en el rostro de Raventi.

Tuvo que obligarse a no conjurar el hechizo para explorar el cerebro de Raventi y conocer la respuesta antes.

Raventi pasó directamente a la última página del artículo y le echó un vistazo.

Y entonces la expresión de su rostro cambió.

Había confusión y seriedad.

—¿Qué ha dicho el Señor Evans, señor…?

—Dieppe no pudo esperar más.

—Hum…

—la voz de Raventi temblaba un poco, y empezó a leer la carta a su alumno.

—Lucien ha dicho: «Es una hipótesis llena de asombrosa imaginación, al cual nos lleva al otro aspecto posible del electrón.

La verdad del mundo ha sido cubierta por negro y pesado telón que impide ver lo que se esconde detrás.

Quizás este artículo levante una esquina del telón y nos muestra una pequeña parte de la verdad…» La cabeza de Dieppe zumbó.

En efecto, esperaba que el Señor Evans estuviera de acuerdo con él, pero nunca esperó un comentario de aprobación.

Levantar una esquina del telón y mostrarnos una pequeña parte de la verdad…

¡Aquello fue increíble!

La impetuosa alegría afectó a Dieppe con fiereza.

La aprobación y el apoyo de una autoridad eran terriblemente importantes para una persona trabajadora.

No obstante, como arcanista, Dieppe se calmó enseguida y murmuró.

—Pero aún necesito un experimento para respaldarlo.

Raventi asintió y siguió leyendo.

«Me gustaría creer en el hecho de que la dualidad onda-partícula se puede aplicar a todas las partículas microscópicas.

Este es el camino para poner fin a la antigua guerra entre la teoría de partículas y ondas.

No obstante, da igual cómo de audaz y sensata sea una deducción, el apoyo al experimento es siempre indispensable.

Sugiero que el artículo se remita de inmediato a los arcanistas de la escuela de Electromagnetismo para su publicación, de modo que todos conozcan el extraordinario trabajo en el que han estado trabajando y empieza a experimentar.» —¡No tengo ningún problema con eso!

¡Es genial!

—Dieppe dijo a toda prisa con voz temblorosa, su espalda extremadamente erguida.

Raventi, sin embargo, todavía estaba confundido.

—Electrón…

¿ondas?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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