Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 651

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Trono de la Arcana Mágica
  4. Capítulo 651 - 651 La estratagema abierta
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

651: La estratagema abierta 651: La estratagema abierta Editor: Adrastea Works En la Catedral Dorada de Aalto; Violet.

La noche estaba iniciando.

Dirigidos por Philibell, Gossett y el resto de los sacerdotes finalizaron su rezo del día Domingo.

Sin decir una palabra, el primero se puso de pie y regresó a su sala de estar.

En el pasado, él se quedaría a predicar o a guiar a los sacerdotes.

—¿Qué sucedió?

—Preguntó, un túnica roja, confundido.

Gossett negó con la cabeza.

—No tengo idea.

Ha pasado un mes desde que Su Excelencia empezó a actuar raro.

—¿Un mes?

¿Tiene esto algo que ver con Voz de la Arcana?

Dicen que Su Santidad es Viken, el hechicero catastrófico…

—El túnica roja estaba bastante inquieto.

Los sacerdotes de rangos bajo y medio ya se mostraban bastante indiferentes ante los rumores en circulación constante, pues no había evidencia sólida que los sostenga, e incluso la historia les parecía un poco sosa.

Sin embargo, aquellos rangos superiores que sabían algo de la historia oculta y los secretos e la Iglesia habían descubierto que una serie de detalles de dichos rumores realmente concordaban con la historia.

Quizá había algo de verdad detrás de ellos.

Claramente, existían posibilidades de todo tipo en la historia, y no resultaba complicado inventar una narración relativamente adecuada.

Por lo tanto, no le dieron mucha importancia.

No obstante, cuando se mencionó nuevamente, el túnica roja de todas formas se sintió considerablemente preocupado.

Gossett levantó la mirada y habló con seriedad: —Sí…

Recuerdo que esto ha empezado luego de que Su Excelencia asistiera a la reunión de emergencia organizada por Su Santidad…

—No veo la relación entre ambos…

—respondió el túnica roja con una expresión sombría en el rostro.

Parecía que ciertas malas conexiones estaban pasando por su mente.

Gossett mostró una sonrisa forzada.

—Yo tampoco.

Quiero decir…

Cualquier creyente devoto se sentiría enojado al escuchar tales calumnias.

En la sala de estar de Philibell.

Este último, el Ángel Radiante, estaba sentado detrás de su escritorio, perdido en sus pensamientos mientras observaba la vela parpadeante.

Mientras el día oscurecía cada vez más, su barba fue iluminada por la luz de dicha vela.

Repentinamente, la vela encendida generó un sonido leve para que luego su llama se elevara, reflejando el resplandor rojo sobre el rostro de Philibell.

—¿Estás listo, Philibell?

—La vela empezó a “hablar” en un tono ronco—.

Esto puede ayudarte a recuperar la fe que has perdido y a dar un paso más cerca del Dios de la Verdad.

No necesitamos que hagas mucho; solamente danos la información clave cuando llegue el momento puntual.

Philibell se veía triste.

Entrecerró ligeramente los ojos y le dio una respuesta a la vela: —No hay manera de que puedan ascender al Paraíso Montañoso.

¿Cómo pueden saber que él es el Señor supremo solo basándose en las notas del Rey del Sol?

No les creeré.

¡Y tampoco haré lo que una vez hizo el Extremista del Norte!

¡Esta es una traición imperdonable a la bendición del Señor!

La vela soltó una risita, con su llama parpadeando.

—Lo llamaste por su título, no por su nombre, Philibell.

No puedes mentir ante mí.

Sin importar el pasado y el origen de Su Excelencia, en el momento en que se integró al Paraíso Montañoso, se convirtió en el verdadero dios; la existencia suprema que sobrepasa a todos los semidioses; el «Señor», como lo llaman ustedes, los sacerdotes.

Ahora simplemente se encuentra en un sueño temporal, y mientras más seguidores tenga, más rápido despertará.

Philibell, ¿vas a traicionar al Dios de la Verdad como lo hizo Benedict III?

—Atlant, se que juegas con la mente de las personas.

Pero no funcionará conmigo.

Vete ahora, o activaré los círculos divinos del lugar —luego de un instante de silencio, Philibell habló con determinación.

La vela insistió: —Philibell, puedo notar lo que realmente piensas.

Si estás dispuesto, nosotros siempre estaremos esperando a que te nos una.

Ya verás.

Los sacerdotes de la Iglesia de Holm, incluyendo a Richard, crecerán mucho en un corto periodo de tiempo, pues nuestros descubrimientos en el Reino de las Puertas se encuentran más allá de tu imaginación.

Ahora nos encontramos incluso un paso adelante de los del norte.

Ellos ni siquiera se han acercado al Paraíso Montañoso.

Entonces, la llama se agitó, y la voz cesó.

Philibell activó los círculos divinos de defensa de la Catedral Dorada en silencio, y su expresión se tornó bastante sombría.

Después de que todos los círculos divinos hayan sido activados y luego de utilizar Reino Bendito, Philibell finalmente esbozó una sonrisa enigmática.

Luz inmaculada estaba resplandeciendo dentro de sus pupilas.

—Nuestro brillante futuro se basa en la prosperidad de la Iglesia.

Su Santidad ha hecho su generosa oferta, y nosotros no somos idiotas como para actuar por nuestra cuenta.

Atlant, has subestimado demasiado a Su Santidad…

En una mansión en las afueras de Aalto.

Atlant cerró los ojos.

Al frente de él había un candelabro de plata.

En aquel instante, la llama de la vela se distorsionó súbitamente y proyectó una figura inidentificable sobre la pared.

—¿¡Quién es!?

—Atlant abrió repentinamente los ojos y observó la figura sobre la pared con la guardia en alto.

La llama de la vela parpadeó, retorciendo la figura, y la voz de alguien viejo provino de esta: —No importa quién soy.

Lo que importa es la información que vengo a brindarte.

—¿Qué?

—Atlant se mostró bastante prudente, tratando de descubrir las intenciones del «visitante» inesperado.

La llama habló: —Tengo mucha.

Puedo contarte cómo convertirte en un semidiós, incluyendo cómo ascender al rango legendario; cómo aglomerar el poder de las emociones; cómo transformar un cuerpo; qué círculo mágico específico utilizar; y los secretos de la fabricación de los objetos divinos especiales…

—Eres Benedict III…

No, eres Viken…

—La voz de Atlant se elevó.

Afortunadamente, él no se encontraba realmente allí.

En aquella habitación solamente estaba su golem clon.

La llama rió.

—Ya te dije que no importa.

¡Lo importante es si quieres ascender a la cima de lo legendario y convertirte en un semidiós!

Atlant observó a la figura con desdén.

—¿Así que piensas que soy un idiota?

¿Que usaré el método brindado por mi enemigo?

La llama tembló.

—Está bien si no confías en ello, pero pienso que no te importaría leer el material completo sobre el tema.

Siempre puedes verificar el método por tu cuenta, y tampoco necesito que hagas algo por mí.

—¿A qué te refieres con que no quieres que haga nada?

—Atlant quedó un poco sorprendido.

La llama pareció un poco divertida por dicha reacción.

—¿Qué es lo que tienes, Atlant?

Solamente te estoy mostrando mi misericordia.

Douglas, Fernando y Lucien Evans han encontrado la mayoría de los secretos para convertirse en semidioses, pero nunca planearon compartirlos contigo.

Yo soy diferente.

Te los contaré todos.

—Así que lo que buscas es un conflicto interno…

—Atlant finalmente se percató de lo que Viken estaba haciendo, pero no opuso resistencia.

Solamente había un golem clon allí, así que cualquier conspiración no le haría daño.

Un fino hilo de fuego alcanzó la cabeza de Atlant y empezó a enviarle el conocimiento acordado.

Después de un tiempo, cuando este terminó de leer el material, el filo hilo desapareció.

La vela también se apagó luego de soltar una risa por lo bajo.

Tal y como dijo, ¡la vela nunca le hizo prometer a Atlant que haga algo!

—El Rey de las Calamidades es ciertamente muy generoso…

—Atlant finalmente soltó un largo suspiro.

¡Benedict III había compartido directamente el secreto para convertirse en un semidiós sin costo alguno!

Se su ponía que fuera una excelente carnada capaz de ocasionar guerras legendarias con facilidad.

Sin embargo, ¡el secreto acababa de ser lanzado hacia él como si fueran patatas gratis en un campo!

Si bien él ya conocía el secreto, sus probabilidades de convertirse en un semidiós aún eran muy reducidas, pues todavía existían innumerables dificultades y peligros esperando al frente suyo.

No obstante, al menos por el momento, ¡se había enterado de la única manera de ascender al nivel de un semidiós!

Atlant tenía una ligera idea del propósito de Benedict III.

Cerrando los ojos, no pudo evitar leer el secreto una y otra vez, aun siendo completamente consciente de lo que implicaba.

Simplemente era demasiado cautivador como para decir no.

Justo como dijo Evans una vez, aquella era una estratagema abierta, por lo que no eran necesarias ni promesas ni contratos.

…

En el Mes del Invierno, la teoría de mecánica de ondas había sido añadida a Fundamentos de la Nueva Alquimia a pesar de la gran oposición de Heidi.

El Señor Ernesto, de la oficina del decano, entró caminando y anunció dos cosas: La primera era que la academia iba a llevar a todos los estudiantes al norte para un curso práctico con el cual mejorar sus habilidades de aventura y competencias integrales; y la segunda era que la edición más reciente de Arcana ya se encontraba disponible.

La expresión en su rostro era bastante animada.

Él acababa de deshacerse de la pesada roca que cargaba en su mente desde hace un largo tiempo.

—Es bastante gruesa, ¿verdad?

—dijo Onore a sus colegas.

Había estado obsesionado con estudiar la mecánica de ondas recientemente, por lo que creía haber obtenido un entendimiento más profundo de la nueva alquimia.

Al hojear por la revista, Onore se dio cuenta de por qué la Arcana de aquel mes había añadido más contenido.

Su Excelencia, el Señor Evans, publicó un artículo en dicha edición, el cual demostraba la relación entre la mecánica de ondas y la mecánica matricial utilizando matemáticas puras.

La demostración había aclarado que eran dos diferentes presentaciones de la misma teoría.

Puesto que la herramienta matemática que utilizó en aquel artículo no fue muy común en estudios anteriores, el Señor Lucien Evans dio una explicación más a fondo.

El método resultaba de aplicar la Geometría de Torre en un ambiente tridimensional a uno de más dimensiones, llegando incluso hasta el infinito.

Para diferenciarla del Espacio Geométrico Evans, fue llamado el Espacio Geométrico Evans-Levski.

De hecho, si no hubiera sido por los esfuerzos realizados por Levski y otros arcanistas de Torre desde que Naturaleza fue establecida por la Geometría de Evans, el artículo de Lucien habría sido muchísimo más grueso.

Debido a sus estudios de etapas anteriores, Lucien pudo utilizar un buen número de referencias en lugar de explicarlo todo.

Aun así, llamado Espacio de Hilbert en la Tierra, fue recién aquel artículo el que oficialmente determinó su establecimiento.

En años anteriores, la teoría general de la relatividad había confirmado el valor de la Geometría de Evans que en un inicio fue tildada de «completamente inútil», y las ideas de Lucien habían liberado a los arcanistas de Torre de las limitaciones de la imaginación y el conocimiento propios.

Por lo tanto, el desarrollo de las matemáticas había sido veloz, y muchos arcanistas habían realizado grandes contribuciones.

Estos habían parado de buscar la importancia práctica de un modelo matemático específico, tanto porque no eran capaces de hacerlo como porque no querían tomarse la molestia.

En lugar de ello, estaban persiguiendo las matemáticas por el bien de las matemáticas en sí mismo.

Por otro lado, el progreso en dicho campo también les ayudó a entender mejor las teorías de arcana de vanguardia.

Su progreso en la magia era mucho más veloz de lo que habían esperado.

¡En aquel punto, Levski ya se encontraba cerca del rango superior!

—El artículo del Señor Evans me marea —Clark se frotó los ojos.

Onore sonrió.

—Sí, lo sé.

Pero este artículo ha confirmado finalmente la validez de la mecánica de ondas.

Ya no tenemos nada de qué preocuparnos.

Él se encontraba de muy buen humor.

Aquel ánimo era compartido por la mayoría de arcanistas que habían leído el artículo.

Incluso aquellos que preferían la mecánica matricial y las propiedades de la discontinuidad tenían que admitir el éxito de la mecánica de ondas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo