Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 703
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- Capítulo 703 - 703 La arrogancia de Mecantron
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703: La arrogancia de Mecantron 703: La arrogancia de Mecantron Editor: Adrastea Works A pesar de que el Rey Ángel acababa de llegar, elevó la mano derecha como si ya estuviera bien preparado.
Los dieciocho pares de alas angelicales florecieron en la gloria sagrada y la imagen ilusoria de la magnífica Montaña Paraíso estaba detrás de sus alas.
Cuando elevó la mano, todos los espíritus y ángeles divinos estaban cantando y alabando debido al inminente castigo de la justicia.
A diferencia de la “Luz de la Sentencia” conjurada por otros cardenales santos y serafines, o la “Luz de la Sentencia” conjurada usando el libro divino, había una pequeña balanza delante del pecho de Mecantron.
El lado izquierdo de la balanza era blanco y el lado derecho negro.
Valoraba si la persona condenada debía ser enviada a Montaña Paraíso, al infierno, o simplemente ser destruida de forma permanente.
La balanza de la sentencia también había llevado un gran orden al Cosmos Caótico, ¡convirtiendo todo el espacio en uno “auténtico”!
“Balanza de la Justicia” era otro hechizo divino legendario de Mecantron además de la “Guardia de Dios”.
La balanza divina en el Sacro Imperio de Heilz era una réplica de la misma.
La familia real del Sacro Imperio de Heilz estaba muy unida a la Santa Verdad, y todos los miembros de la familia tenían el poder de sangre de los serafines.
La pequeña balanza sopesaba algo invisible e hizo un sonido intenso y hueco.
La balanza había emitido la sentencia: ¡Natasha y Lucien eran pecadores!
¡Entonces “Luz de la Sentencia” salió disparada directamente desde la proyección del paraíso!
La oscuridad se había alejado.
Cualquier cosa que fuera incompatible con esa luz sagrada había sido rechazada.
¡Aquella era la sentencia definitiva de la vida y la muerte!
Lucien estaba en alerta máxima.
—¡”Inversión de Magia Súbita”!
—Conjuró al instante.
Un espejo trazado con incontables patrones complejos y sofisticados se estableció entre ellos y el Rey Ángel.
¡Parecía que el espejo estaba conectado a un mundo diferente!
“Luz de la Sentencia” impactó en el espejo y dejó una grieta profunda, y luego se reflejó de vuelta.
Ese único ataque había derrotado casi por completo al espejo de Lucien.
¡Aquella era la diferencia entre un legendario de nivel tres y un legendario superior!
Pero eso fue ya una sorpresa de Lucien.
Esperaba que el poder del Rey Ángel estuviera en la primera fila incluso entre los legendarios superiores, ¡así que estaba bastante animado al ver que su espejo no solo podía soportar ese ataque, sino también reflejar el poder de vuelta!
Lucien se preguntó por qué sucedió aquello.
Quizás fuera porque el poder del abismo lo había influenciado, o la llegada fue hecha con prisas y no pudo llevarse todo el poder con él.
No obstante, en ese momento, Clement había aprovechado la oportunidad y había hecho pedazos el pequeño planeta con forma de diamante usando “Cruz Sagrada”.
¡Ahora la Lámina del Tiempo estaba completamente al descubierto ante ellos!
El Rey Ángel estaba allí.
¡Clement iba a llevarse la lámina!
De repente, un rayo de luz de una espada gris plateada contactó en frente suyo a través de los remolinos del espacio-tiempo.
El formidable poder de destrucción le había impedido coger la lámina mientras que Clement había usado de forma inconsciente “Reino Bendito”.
¡No era motivo de broma ser acuchillado por la Espada de la Verdad!
Había cuchillas feroces ocultas en la luz de la espada, y resquebrajaron el reino en silencio.
Clement no tuvo más remedio que pestañear lejos de la lámina y estuvo a punto de ser devorado por un remolino.
La luz de la espada procedía de Natasha.
Lucien había enviado el espejo lo más cerca del Rey Ángel y bloqueó el segundo pilar de luz.
Mientras tanto, su ojo izquierdo disparó un rayo rojo abrasador, el cual obligó a Mecantron a plegar sus alas brillantes, y así la luz de la espada de Natasha pudo alcanzar a Clement sin obstáculo alguno.
No obstante, el espejo ya se había roto por completo.
A pesar de que el hechizo era muy poderoso, y del mismo nivel, el espejo podía reflejar un hechizo cinco veces, también tenía algunas desventajas.
Una de ellas era que el tiempo de enfriamiento para el conjuración era demasiado largo.
Si bien Lucien llevaba la Túnica de los Grandes Arcanistas, no podría conjurar los hechizos una segunda vez durante un par de rondas.
Clement estaba animado, sabiendo que Lucien había caído en una posición de desventaja.
Tendría tiempo suficiente para llevarse la lámina.
Natasha sabía en qué estaba pensando.
Había parpadeado al instante en dirección a Clement.
Clement era un legendario nivel tres.
Creía que Natasha no sería un rival de verdad para ella solo por confiar en dos objetos legendarios de nivel tres.
—¡”Luz de la Sentencia”!
A pesar de que los hechizos divinos que conocía eran variados, nunca eran tan misteriosos e impredecibles como los hechizos mágicos.
Por lo tanto, usar “Luz de la Sentencia” fue, en la mayoría de los casos, la mejor opción para los cardenales santos ya que se adapta a la mayoría de las situaciones.
Un pilar de luz salió disparado hacia Natasha desde la proyección de Montaña Paraíso.
Natasha se quedó dónde estaba y levantó el Escudo de la Verdad.
Las ondas en el aire la cubrieron y la situaron en una dimensión distinta para su protección.
Después de golpear el escudo, “Luz de la Sentencia” estalló en una gloria deslumbrante.
No obstante, no pudo atravesar el escudo.
Solo aparecieron unas grietas sutiles en la superficie del escudo negro.
Aprovechando la oportunidad, Natasha atacó a Clement con la espada en su mano.
El filo de la espada estaba cubierto de una luz glacial.
Clement fue hecho pedazos por la luz de la espada, pero su rostro no mostró dolor ni sufrimiento.
¡Era tan solo una réplica falsa!
El verdadero Clement había parpadeado hacia la lámina para llevársela usando su poder divino.
Clement sabía que para aprovechar al máximo el poder del escudo, Natasha tenía que permanecer en el sitio.
No era tan tonto como para consumir lentamente el poder del escudo.
Al ver eso, Natasha frunció el ceño.
Entonces, sin dudarlo, saltó de la protección en dirección a Clement para detenerlo.
Eso fue exactamente lo que Clement había esperado.
Conjuró “Luz de la Sentencia” de nuevo, obligando a Natasha a detenerse y defenderse con el escudo.
De ese modo, Clement se había acercado lo suficiente a la lámina.
Si hubiera sido algo ordinario, Clement habría podido llevársela desde una gran distancia.
No obstante, teniendo en cuenta que la Lámina del Tiempo era de nivel legendario y tenía el poder de resistir hasta cierto punto, Clement tuvo que acercarse lo suficiente a ella.
Al ver que la lámina estaba casi allí, Clemente estaba bastante satisfecho al respecto.
Confiar en objetos legendarios no siempre funcionaba, obviamente.
Natasha estaba muy enfadada y frustrada con eso.
Pero eso había activado su espíritu de lucha.
Sus fríos ojos morados estaban llenos de determinación.
Natasha estaba frustrada por la situación y por el hecho de que no tenía el suficiente poder para usar el poder del escudo en su totalidad.
Si hubiera alcanzado el nivel tres de legendario, habría sido capaz de extender el alcance de la protección mucho más para que así Lucien hubiera podido conseguir la lámina.
¿Iba a ver a Clement llevarse la lámina justo delante suya?
¡Natasha no permitiría que eso sucediera!
Empezó a reflexionar sobre cómo había estado luchando.
Su poder de sangre era la Espada de la Verdad, y su creencia como caballero era cargar, cargar y cargar.
Creía en derrotar a sus enemigos de frente, lo cual contradecía la estrategia de usar el Escudo de la Verdad.
Natasha se preguntó por qué usaría para luchar algo en lo que no era buena.
¿Fue porque eso era lo más seguro?
¿O porque era una cobarde?
¡La Espada de la Verdad era además un objeto legendario de nivel tres!
Si el Escudo de la Verdad la estaba haciendo retroceder, ¡lo mejor sería que lo dejara!
Natasha se percató de que poseer los dos objetos legendarios era, de hecho, una carga para ella.
Había tratado de combinarlos, pero había decidido retirar uno.
¡Para conseguir uno, primero debía estar dispuesta a dar!
Eso fue lo que Lucien dijo una vez.
¡La mejor defensa era un buen ataque!
¡El mejor escudo era una buena espada!
¡Sus ojos morados estaban impregnados del espíritu de lucha!
Cuando Clement sintió la emoción de que por fin iba a conseguir la lámina, de repente sintió la formidable presión.
¡Sintió que la luz de la espada era lo bastante poderosa como para cortar el alma en pedazos!
Clement jamás planeó morir por el Rey Ángel, así que, por supuesto, se protegería primero.
Usando el hechizo legendario divino, parpadeó al otro lado.
Sintió la luz glacial de la espada, pero eso fue todo.
No hubo nada más.
Clement se burló, ya que Natasha había dejado a un lado su escudo.
—¡”Luz de la Sentencia”!
La luz de la espada fue de frente contra la luz divina y se estrellaron.
“Luz de la Sentencia” se hizo añicos y después la figura de Natasha salió volando a consecuencia de ello.
Su cara parecía un poco pálida.
¡Sin dudarlo, lanzó un conjunto de ataques con su Espada de la Verdad!
Clement se vio obligado a seguir huyendo de la espada sin tiempo para defenderse.
—¿Estás loca?
¡No durará mucho!
¡Esperaré un poco más antes de matarte!
—Gritó Clement.
La luz de la espada plateada seguía parpadeando y eso se había convertido en lo único que Clement podía ver en el cosmos.
En el lado opuesto, Lucien tenía una ligera ventaja frente a Mecantron.
No obstante, parecía que Mecantron no estaba interesado en una guerra prolongada, quien había conjurado directamente “Reino Bendito”.
La proyección de siete plantas de Montaña Paraíso se había vuelto muy clara, junto con las figuras de los seis serafines.
Sagrados pilares de luz pendían de ella y le proporcionaban la amplia protección, cuyo alcance era cercano a los cien kilómetros.
En el hermoso himno, la pálida luz había iluminado todo el cosmos y lo había transformado en un “paraíso”.
Por consiguiente, evitó que Lucien se acercara a la lámina, mientras Mecantron casi se había aproximado lo suficiente como para cogerla.
Pequeños puntos de luz se habían congregado alrededor de la lámina como angelitos y la levantaron.
Juntos, la llevaron hacia Mecantron.
El poder de la Lámina del Tiempo se redujo a consecuencia de ello y los remolinos en el espacio desaparecieron rápidamente.
Mecantron creía que era más poderoso que Lucien.
Así que había renunciado a la posibilidad de defenderse para llevarse la lámina.
Aquello significaba que se había preparado para hacer frente al ataque de Lucien.
Lucien estaba un poco confundido.
Se preguntó si Mecantron había visto alguna vez su combate y su hechizo legendario, “Misericordia de la Diosa de las Nieves”.
El poder del hechizo dañaría de gravedad incluso a un legendario superior, por no mencionar que Mecantron solo tenía una parte de su poder en ese momento.
Lucien se preguntaba aemás por qué Mecantron necesitaba la lámina.
No obstante, Lucien alargó su mano derecha de todas formas.
Su monóculo brilló con una luz glacial.
—¡”Misericordia de la Diosa de las Nieves”!
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