Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 747
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- Capítulo 747 - 747 El romance de los estudios de arcana
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747: El romance de los estudios de arcana 747: El romance de los estudios de arcana Editor: Adrastea Works No era exactamente un laboratorio espacioso.
Las plataformas alquímicas y los objetos mágicos que deberían haberse encontrado allí no estaban por ningún lado, pero la habitación no estaba para nada vacía.
Patrones mágicos plateados y negros sobresalían continuamente de las paredes, el suelo y el techo.
Emitiendo luz que se sentía como agua en movimiento, estos se conectaron entre sí, formando un modelo tridimensional.
Luego, se extendieron hacia el centro y se entrelazaron para crea una red ilusoria, la cual se integró con el complicado círculo mágico instalado en el centro del laboratorio, produciendo una escena profunda y misteriosa.
—¿Un círculo mágico?
—Heidi observó el laboratorio un poco conmocionada.
¿Su maestro había estado ocupado y mostrándose enigmático los últimos dos meses solamente para armar el círculo mágico?
Este último no parecía tan complicado como para que un gran arcanista tuviera que dedicarle unos cuantos meses.
Ella había pensado que su maestro estaba preparando nuevos dispositivos para experimentos como colisionadores de partículas mejores y más poderosos.
Lo que vio la desconcertó.
Aturdido por un instante, Annick reconoció el propósito básico del círculo mágico.
—¿Un círculo mágico de espacio-tiempo?
¿Un Portal al Reino Alternativo?
Aquello dejó a él y a los demás visitantes aún más sorprendidos y confundidos.
Al ver que no se trataba de un dispositivo para experimentos, ellos habían supuesto que el círculo mágico tenía usos especiales.
Por ejemplo, podría ser capaz de completar ciertos experimentos especiales en el reino microscópico, o ayudar a los arcanistas a descubrir los misterios de los electrones y el resto de las partículas microscópicas.
¡No esperaban que fuera un círculo de teletransporte parecido a un Portal al Reino Alternativo!
¿Tenía alguna utilidad para la Institución Atómica?
¿Podrían ser teletransportados al interior de un átomo?
A Lucien, quien estaba dándoles la espalda, no le molestó su conmoción y curiosidad.
Él ingresó caminando al laboratorio sin prisas y se paró al centro del círculo mágico.
Entonces, dio la vuelta y sonrió a Katrina, Sprint, Annick y Heidi.
—Sabrán lo que es después de probarlo.
—Maestro, es demasiado malo.
¡Mi corazón está explotando de la curiosidad!
—Dijo Heidi con una seguridad exagerada.
Mientras tanto, ella entró de un salto al laboratorio y se paró al lado de su maestro.
Sprint y los demás visitantes estaban repletos de preguntas, pero no osaron retrasarse, temiendo que otras personas roben su oportunidad.
Así, ellos la siguieron al interior del espacio.
—¡Heidi, debes contarme todo lo que veas y sientas más tarde!
—Layria levantó la voz con admiración.
Ella había levantado la mano demasiado tarde momentos atrás.
Lazar, Rock y Jerome estaban parados no muy lejos, observándolos.
Aunque también sentían bastante curiosidad, pensaron que sería demasiado vergonzoso competir con los estudiantes, pues eran amigos de Lucien y, de cierta forma, los “tíos” de Heidi y el resto de los estudiantes.
Si bien estos últimos los habían alcanzado en términos de niveles de arcana y magia, era difícil cambiar el sentimiento en sus corazones, a menos que se convirtieran en hechiceros legendarios o grandes arcanistas en tan solo diez años, tal y como hizo Lucien.
Este último chasqueó los dedos de su mano derecha, y todos los patrones mágicos a su alrededor brillaron.
La luz que se sentía como ondas de agua en un inicio se volvió tan resplandeciente como la luz del sol al mediodía.
Dicha luz se concentró, y un pequeño sol pareció estar elevándose al centro del círculo mágico.
Era incandescente, pero no abrasador.
Gradualmente, la acumulación de luz pura se estiró para formar una puerta de la altura de dos personas.
Símbolos mágicos estaban flotando al interior de la luz en movimiento.
Lucien extendió la mano derecha.
Como si se hubiera puesto un guante de plata, presionó con fuerza la puerta de luz, y esta se abrió inmediatamente.
Un resplandor infinito provino del otro lado, cubriendo a Lucien, Heidi, Annick y Sprint.
Para el momento en que la luz se dispersó, el grupo ya se había esfumado, y la puerta de luz parecía haber perdido todo su fulgor.
Carecía de vida y lustre, como si estuviera hecha de rocas blanquecinas.
—Me pregunto qué verán Heidi y los demás…
—Chelly entrelazó las manos subconscientemente.
…
El mareo ocasionado por el cambio del tiempo y del espacio llegó tal y como se esperaba.
Afortunadamente, los estudiantes, que eran hechiceros de quinto círculo en aquel momento, poseían abundante experiencia y ya se habían fortalecido con los hechizos capaces de oponerse a dicha sensación.
Como resultado, se sintieron mejor poco después.
Heidi miró al frente con impaciencia antes de deshacerse completamente del mareo.
¡Tenía demasiada curiosidad!
Delante de ella había vidrio transparente.
Al exterior del vidrio se encontraba la oscuridad más pesada y más profunda que había visto en su vida.
Oscuridad sin límites e interminable.
En lo profundo de dicha oscuridad estaban brillando con fuerza puntos de luz blancos, puros, transparentes y sin destello alguno, lo que le dio a Heidi una sensación desconocida de vastedad y vacío, como si su mente se hubiera tranquilizado completamente.
Pensó en lo insignificante que ella era y en lo inmenso que era el mundo.
—Esto es…
—Heidi olvidó por completo su mareo.
Su voz era tan impredecible como la de alguien hablando en sueños.
Sprint, Annick y Katrina también observaron la infinita oscuridad y los puntos de luz en su interior, perdidos.
Ellos supusieron vagamente algo, pero les fue imposible comprenderlo claramente.
Parado detrás de ellos, Lucien levantó la mano derecha y señaló con ella la profunda oscuridad y los puntos de luz, mientras hablaba en un suspiro: —Este es el espacio.
—¿El espacio?
¿El universo?
—Heidi y los demás estudiantes volvieron en sí repentinamente, y se apresuraron a mirar hacia abajo.
También había vidrio transparente bajo sus pies.
Sobre el vidrio había capas de patrones mágicos diminutos, los cuales estaban estremeciéndose de vez en cuando, como si estuvieran equilibrando y oponiéndose a algo.
Debajo del vidrio, por otro lado, ya no se encontraba el suelo sólido, el cielo cerúleo o el océano azul, sino exactamente la misma oscuridad que podía verse a sus alrededores.
Al centro de la oscuridad más profunda y pesada estaban incrustados puntos de luz blancos y puros.
Rodeados por la misma vastedad y oscuridad en todas las direcciones, y observando las estrellas transparentes y sin brillo a la lejanía, a todos los seres humanos presentes les resultó imposible controlar la soledad y la sensación de insignificancia en sus corazones.
Ellos sintieron el más profundo asombro.
—Este es el paisaje más hermoso que he visto…
—Heidi había emprendido aventuras anteriormente.
Sin embargo, ni el cielo nocturno en las mesetas ni el que estaba sobre el océano se podían comparar a lo que estaba viendo en aquel instante.
¡Aquel era un cuadro eterno, y el espléndido cosmos con el que soñaban la mayoría de arcanistas!
Katrina estaba tan fascinada como Heidi.
¿Quién dijo que los estudios de arcana no tenían lugar para el romance?
¡Aquel era el más grande romance!
Sprint y Annick le prestaban más atención a la importancia del espacio.
Por lo tanto, luego de una breve fascinación, los dos volvieron a la normalidad muy rápidamente.
Al observar sus alrededores con cuidado, los dos descubrieron que se encontraban en una “habitación de vidrio” del tamaño de un laboratorio común.
Esta se encontraba flotando en el cosmos, con incontables patrones mágicos brillando en su superficie y construyendo círculos mágicos.
Lo que se encontraba a interior de la habitación de vidrio era incluso más increíble.
Había círculos mágicos complejos por todo el lugar.
Algunos producían gravedad, y otros creaban aire, simulando con exactitud la atmósfera terrestre.
Por supuesto, un porcentaje bastante grande de los círculos mágicos no tenía nada que ver con dichas funciones.
En su lugar, acompañados de las plataformas alquímicas y los ciclotrones, ellos componían un laboratorio con completamente funcional.
—Maestro, ¿esto es…?
—Sprint abrió la boca y preguntó, aunque básicamente había adivinado el propósito de la habitación de vidrio.
Asintiendo, Lucien respondió con una sonrisa amable: —Este es un observatorio cósmico.
—¿Un observatorio cósmico?
—Heidi y Katrina salieron de su ensimismamiento por la conversación y captaron el término con precisión.
Lucien remarcó: «Es sabido universalmente que el cosmos está lleno de rayos extraños de maldiciones y otros grandes peligros como temperaturas extremadamente bajas y altas.
Por lo tanto, solo los archimagos y aquellos de mayor nivel se atreven a venir aquí, pero en realidad, al considerar los riesgos desconocidos del espacio, pocos archimagos han explorado este lugar hasta ahora, dejándoles el vasto universo a las leyendas.
Nuestro anterior estudio indicó que los rayos de maldición son partículas y radiaciones electromagnéticas de varias frecuencias.
Entonces, ¿qué hay de los rayos de maldición en el espacio?
Nosotros buscamos toda clase de materiales y colisionamos sus partículas una y otra vez solamente para descubrir cosas nuevas, ¿verdad?
Los rayos cósmicos son algo que apenas hemos estudiado en el pasado.
Es posible que podamos descubrir algo nuevo a partir de ellos, lo que nos ayudará a revelar el siguiente nivel del mundo microscópico.
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