Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 777
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- Capítulo 777 - 777 Jungla de Demonios
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777: Jungla de Demonios 777: Jungla de Demonios Editor: Adrastea Works La puerta del espacio-tiempo hacia “Jungla de Demonios” seguía estando cerca del valle.
Podían verse vagamente árboles de aspecto extraño.
El joven que vestía una túnica de magia negra estaba dirigiendo a Danisos, Drácula, Lucien y a los otros legendarios cercanos con pánico.
—Después de que Natravos cerrara el ático de su Torre de Magia, ¿sucedió algo inusual o hubo algún visitante?
—Ogro le preguntó al alumno de Natravos mientras caminaba.
El joven intentó recordarlo cuidadosamente, pero negó con la cabeza.
—Estaba igual que siempre.
No había invitados ni cosas raras.
Haciendo una pausa momentánea, rechinó los dientes.
—De hecho…
De hecho, debido a que mi maestro era demasiado “riguroso”, me mantenía lo más lejos posible a menudo de su Torre Magia después de que se cerrara…
Un estudiante que hablaba mal de su maestro a sus espaldas era castigado con la muerte en el Imperio Mágico.
Incluso en el Congreso de Magia actual, no era un comportamiento agradable de todas formas.
No obstante, era de gran importancia y podría incumbir en la verdadera causa de la muerte de su maestro.
Por lo tanto, el estudiante confesó las verdaderas condiciones con honestidad de todas formas.
La capa negra cubría el rostro de Ogro en la sombra, revelando solo dos puntos de luz verde, los cuales parecían proceder de sus ojos.
Observó al joven con sus ojos verdes y sin emociones, haciéndole sudar de pánico, antes de abrir la boca.
—Natravos era un lunático.
Podría haberse modificado para convertirse en algo mejor que los insensatos y descerebrados demonios.
Se debió a que su clase legendaria era “Señor del Abismo” y modificar su cuerpo en el de un Señor Demonio tenía mejores perspectivas.
El joven defendió a su maestro en su corazón, pero no se opuso a la conclusión de que Natravos estaba loco.
En su camino hacia la puerta del espacio-tiempo, Ogro, la Mente Anciana, Dubenal, Danisos y los otros expertos pidieron al joven de tanto en tanto que confirmara los resultados que consiguieron mediante astrología, poderes proféticos y de deducción.
Fitia se quedó atrás en el Valle de Piedra Ardiente para vigilar la sede del Congreso Oscuro.
El corto viaje costó tanto tiempo a los expertos que podían parpadear porque era un proceso de comunicación, aunque por muy lentos que fueran, llegaron a la puerta del espacio-tiempo enseguida.
Danisos, quien volaba por el aire, batió sus gigantescas alas grises y levantó su cabeza, rugiendo.
El tiempo y el espacio alrededor temblaron de inmediato, y la puerta ilusoria se expandió de repente.
Entonces, el enorme cuerpo de Danisos se sumergió en él como si nadara en el océano.
En ese momento, Lucien, quien había estado callado todo el tiempo, preguntó de repente.
—¿Cómo te llamas?
—¿Yo?
—El joven se señaló y respondió con respeto—.
Puede llamarme David, Su Excelencia.
Era un nombre común que podía escucharse en cualquier parte.
Los otros expertos legendarios miraron a Lucien confundidos, preguntándose por qué planteó una pregunta sin importancia.
¿Fue la cortesía antes de la pregunta de verdad?
Después de todo, Controlador del Átomo solía ser un músico, y era el esposo de la reina.
No era extraño que valorara los modales.
Lucien, sin embargo, simplemente asintió con la cabeza y dijo.
—David, marca el camino —entonces, se quedó tan callado como antes.
La inusual pregunta fue solo un breve episodio, pero la mayoría de los expertos en el lugar eran demasiado ingeniosos para dejarlo pasar.
Sus magníficos poderes de voluntad y hechizos extraños recayeron sobre David para asegurarse de que no había nada malo en él.
De lo contrario, sería una gran humillación para ellos si fueran engañados por un hechicero que aún no había alcanzado el rango sénior.
Después de unos pocos segundos, se miraron y asintieron levemente, sugiriendo que no había nada malo.
Entonces, entraron en la puerta del espacio-tiempo con David, llegando a la Jungla de Demonios.
El espacio y el tiempo cambiaron, y la difusa escena ante él se aclaró.
Una extraña jungla se reveló ante Lucien.
Los árboles en la jungla eran solo de dos colores.
Algunos eran tan oscuros como la tinta y otros tan rojos como la sangre.
No obstante, se encontraban en una variedad de apariencias.
Algunos tenían forma de humanos, algunos tenían ojos por todo el tronco, algunos tenían bocas mostrando los colmillos afilados como sus hojas, y algunos estaban al revés, con la copa en la parte inferior y la raíz extendiéndose hacia las oscuras nubes.
Incluso había una hoja gigantesca flotando en el viento, con venas extendiéndose en todas las direcciones como el tronco, las ramas y los frutos…
El demiplano de Natravos era aún más caótico que el abismo.
Todas las criaturas parecían haber sido embarulladas al azar.
No obstante, esas criaturas eran solo relativamente terribles.
En opinión de los investigadores, eran demasiado débiles para preocuparse.
Lo que llamaba la atención de verdad era el “caos” disperso en el barro, el aire y el agua.
Eran los núcleos del demiplano y el origen que causó todo.
Incluso un experto legendario podría verse afectado si no prestara la suficiente atención.
David conjuró un hechizo y allanó un amplio camino en la jungla.
Al final de la jungla había una Torre de Magia acabada en punta cuya cima se elevaba hacia las nubes.
Era completamente negra y retorcida, igual que los árboles en la jungla.
Danisos se precipitó hacia la Torre de Magia desde el cielo, levantando un viento invisible que dispersó todo el caos.
Los otros expertos legendarios tampoco se detuvieron, y entraron a la Torre de Magia a su manera.
La entrada en el piso inferior de la Torre de Magia tenía una alfombra negra, pero lámpara ninguna.
Las únicas fuentes de luz eran los candelabros de plata en la pared.
El fuego rojo en ellos no ahuyentó la oscuridad en la habitación en absoluto.
Cada candelabro estaba rodeado de cosas diferentes, incluidos látigos de espinas, palos con aguijones de acero, y pequeñas y espeluznantes agujas de plata.
En conjunto, todo lo que no debería haber aparecido en la casa de un hechicero legendario estaba allí.
—Esas eran las herramientas que Natravos usó para su auto-maltrato tiempo atrás.
No pueden satisfacerlo en este momento…
—Ogre, quien estaba relativamente familiarizado con Natravos, les presentó a los legendarios que nunca habían estado allí con tono rudo e impotente.
Nadie dijo nada, porque realmente no sabían cómo debían hablar de ello.
Lucien sacudió la cabeza ya que le hizo gracia, y se volvió hacia el frente del pasillo donde pendía un cuadro.
En la pintura había un hombre de mediana edad con un aspecto especial.
El hombre tenía una cara seria, con un par de cuernos de demonio repleto de patrones en la frente.
Sus pupilas eran carmesí, su nariz desplomada y sus pómulos alzados, cargado de la sensación de falta de unidad.
—Es el autorretrato de Natravos…
—al notar la mirada de Lucien, Stanis se lo presentó.
—Como yo esperaba…
—Lucien supuso que era Natravos.
Se rio y pensó que quizás fue su último retrato…
—Estimados señores, los cuatro niveles destruidos en esta Torre de Magia mágica comienzan a partir del nivel nueve —David dirigió a los legendarios a la parte más alta—.
Iremos a la escena ahora.
A pesar de que esa Torre de Magia no tenía muchos niveles, cada nivel era extremadamente amplio y alto.
Danisos había reducido el tamaño de su cuerpo, y ya era lo bastante espacioso como para que él pasara.
—No es necesario correr.
Investiguemos planta por planta.
Podemos encontrar otras pistas —Ogro interrumpió a David.
De esa forma, podrían encontrar un montón de cosas buenas.
Los otros expertos legendarios, particularmente Stanis que había ido por los libros y notas de Natravos, tampoco dejarían pasar la oportunidad.
Así pues, los investigadores avanzaron lentamente y solo se acercaron a la “escena del crimen” tras varias horas.
En el proceso, Lucien y Stanis habían conseguido muchos trofeos.
Copiaron y grabaron muchos archivos útiles.
A pesar de que no eran la esencia de la investigación actual de Natravos, seguían siendo los destacados resultados de los estudios de síntesis de las líneas de sangre en el Imperio Mágico.
—El próximo será el noveno nivel…
—David se detuvo en las escaleras, y había una caótica puerta de piedra gris delante de él.
Drácula se cubrió la nariz con un par de guantes blancos y dijo.
—Ábrela.
Cuando la puerta de piedra se abrió lentamente, la escena más truculenta en su interior quedó expuesta ante todos.
Poco quedaba ya de todas las plantas y techos desde el noveno hasta el decimotercer nivel.
Pabellones, salas de anatomía, salas de síntesis, salas de alquimia, salas de encuadernación y bibliotecas ya no eran distinguibles.
Los muros dilapidados estaban por todas partes.
La parte central había sido completamente destrozada y casi vaporizada.
—Me temo que los archivos han sido destruidos…
—Stanis suspiró en voz baja.
Gracias a la protección de la Torre de Magia, la ventana en la pared exterior todavía estaba intacta.
No obstante, a diferencia del estilo actual, era estrecha y emitía la sensación de inflexibilidad.
A través de la ventana, podía verse claramente la Jungla de Demonios en el exterior.
Las nubes corrompidas por el aura del abismo parecían incluso sombrías y oscuras en ese momento.
—Caminemos juntos en caso de que alguien destruya pistas —dijo Ogro, como si no le tuviera miedo a Danisos y Drácula.
Danisos dijo sin emoción.
—Entonces, primero examinaremos la filacteria de Natravos.
Nadie se opuso a la propuesta ya que en efecto era el objeto que con toda probabilidad contuviera pistas.
La filacteria de Natravos estaba guardada en una capa intermedia oculta entre el duodécimo y el decimotercer nivel, pero se había derrumbado por completo bajo la tormenta de destrucción y ya no estaba oculta.
—La explosión tuvo lugar desde dentro hacia afuera…
—las manos marchitas de la Mente Anciana cogieron un objeto negro, en el cual unas gemas parecían haber estado engarzadas.
No obstante, las gemas habían desaparecido—.
Este es también el lugar de la destrucción inicial.
No era difícil imaginar cómo de fuerte podría ser la filacteria de un hechicero legendario.
Así que, había restos en ese lugar a pesar de que fue el centro de la explosión.
—O Natravos lo hizo explotar, o alguien influyó en la filacteria con extraños hechizos a través del alma…
—Dubenal llegó a una conclusión.
«Nada que no sepamos.» Los otros expertos legendarios pensaron en secreto.
Entre ellos, Danisos y Drácula se mantuvieron alejados del lugar donde estaban congregadas las piezas de la filacteria, como si trataran de evitar sospechas.
Lucien miró por la ventana.
Nubes caóticas y oscuras estaban surgiendo allí.
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