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Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 81

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81: Confirmación.

81: Confirmación.

Editor: Adrastea Works Las marcas en el muro eran desordenadas y complicadas.

Lucien escribió directamente la palabra “Emden”, ya que no sabía cómo expresarla en el código secreto.

Entonces, usando Bendición de Luz de Luna, Lucien abandonó la zona y se aproximó con cautela a su cabaña.

Oculto en la oscuridad, percibió atentamente el poder sobrenatural dentro de su casa.

Los vigilantes nocturnos se habían ido.

A la luz de la luna, Lucien podía ver directamente los “ojos” que le vigilaban durante toda la noche.

El par de ojos flotantes eran casi transparentes, contemplando la pila desordenada de mantas en la cama.

Sin embrago, ¡los ojos no tenían pupilas!

Aunque la gente normal estaría aterrorizada por tan horrible escena, Lucien se sintió bastante afortunado.

Por suerte, este par de ojos no podían sentir el calor, o ya le habrían descubierto.

En la oscuridad, Lucien esperó pacientemente.

Media hora después, los ojos transparentes desaparecieron gradualmente.

Pronto comenzaría un nuevo ciclo.

Lucien se mantuvo altamente concentrado.

Según sus expectativas, un momento más tarde, detectó una ola repentina de poder sobrenatural que provenía de una cierta dirección.

¡Ahí es donde se ocultaba el hereje!

Lucien cogió una piedra pequeña y la lanzó rápidamente contra el muro en la dirección opuesta.

El sonido de la piedra golpeando el muro y cayendo al suelo era especialmente claro en la noche cerrada.

Como si el secuestrador se hubiese alarmado, el par de ojos que se estaban formando se ondularon de repente y pronto desaparecieron.

Aprovechando la oportunidad, Lucien empezó a moverse tan rápido como pudo con ayuda de Luz de Luna.

Era rápido como una sombra.

Su movimiento era tan ágil que su figura borrosa se integraba instantáneamente con la luz lunar plateada.

Nadie podía verle a menos que observasen atentamente.

Lucien abrió una de las ventanas, saltó rápidamente dentro de su cabaña, cerró la ventana y se metió en la cama.

Sabía claramente que al hereje le llevaría tiempo recuperarse del petardeo de poder del hechizo fallido que acababa de hacer, así que se cubrió sin prisa con la manta y se aseguró de que la forma no fuera muy distinta.

Más de un minuto después, los ojos se alzaron de nuevo en el aire con cuidado.

En los próximos diez minutos, fingiendo que aún dormía, Lucien se volvió hacia los ojos a propósito y apartó la manta con el pie para que los ojos le vieran directamente.

Por suerte, Lucien había despertado su Bendición, o su noche habría sido mucho más dura que esto.

Todo fue sobre ruedas.

Después de todo, cualquier cosa podía haber causado el ruidito de la piedra, como un gato salvaje, o un cuervo.

Lentamente, Lucien se quedó dormido, sabiendo que mañana tenía más trabajo que hacer.

… Tras desayunar, Lucien llegó a la Asociación de Músicos.

Llamando a la puerta de la oficina a cargo del alojamiento de músicos, Lucien montó una escenita para los herejes que aún le vigilaban en alguna parte.

Una mujer de mediana edad abrió la puerta y preguntó: —¿Señor Evans?

¿Qué puedo hacer por usted?

—Sí… estoy buscando a Brian —preguntó Lucien, y vio que Brian se acercaba.

—¿Algún problema con la casa?

—preguntó Brian algo nervioso.

—El sitio está bien.

Solo que la sábana y la manta de la habitación están demasiado húmedas.

¿Podrías buscar a alguien que las seque por mí y asegurarte de que la limpieza de toda la casa esté terminada para el lunes que viene?

—Por supuesto, señor Evans —Brian estaba aliviado, y apareció una sonrisa en su rostro—.

para el lunes que viene, todo estará listo para que pueda mudarse.

Más tarde Lucien volvió a su propia oficina.

Hoy estaba de mejor humor, sabiendo que al fin sería capaz de salvar al tío Joel y a su familia cuando llegase el momento.

Para ocultar su emoción, Lucien empezó a practicar.

Con la Bendición despierta, su coordinación había mejorado mucho.

Junto con su gran memoria, Lucien podía dominar una pieza musical más rápido que nunca, y por supuesto, más rápido que mucha gente.

Tras varias rondas de práctica, Lucien había dominado Sinfonía del Destino y otras piezas de estudio igual de bien que un instrumentalista cualificado.

«No me extraña que Rhine dijera que la combinación de Bendición y buena memoria podían producir fácilmente a un pianista cualificado.

Tiene sentido.» Pensó Lucien.

En realidad, no era tan difícil para un caballero aprender a usar un instrumento musical.

Sin embargo, dominarlo y convertirse en un gran músico era otra historia.

Tras darle a Lucien la Rosa de Luz Lunar, Felicia empezó a hacerle muchas preguntas referentes a la música todo el tiempo.

Esta mañana se presentó en su oficina para pedirle su opinión acerca de su composición.

Ya que lo consideraba un acuerdo entre ellos, Felicia no quería perder nada de tiempo.

De hecho, la comprensión musical de Lucien no era mejor que la de Felicia.

No le quedaba más remedio que buscar las obras maestras de su mundo de origen en su biblioteca espiritual para darle apoyo añadiendo piezas de esos grandes trabajos musicales a la composición de Felicia.

Sin embargo, eso ya impresionaba mucho a Felicia.

Estaba muy inspirada por la aportación de Lucien.

—Tu talento es impresionante —los ojos rojos de Felicia brillaban como rubíes—.

Tu habilidad al tocar también ha progresado mucho.

Lucien sonrió educadamente.

… Después de comer, Lucien se llevó parte de sus pertenencias de la cabaña al distrito Gesu.

Las mantas y sábanas estaban tendidas en el patio trasero, bañadas por la luz del sol.

Lucien estaba algo nervioso, no sabía que dirían los secuestradores de que se dejase la carta ahí la noche anterior.

Abriéndola lentamente, Lucien aguantó la respiración.

Había una nueva frase en la carta.

«Lleve la carta con usted, señor Evans.» Lucien fingió estar confundido, comportándose como una persona normal que no tenía ni idea de lo útil que era realmente la carta.

«Me la dejé aquí anoche por accidente.

Residiré en Aderon esta semana ya que la casa aún no está lista,» escribió Lucien en la carta.

Un rato después, la carta respondió: «Entonces llévela con usted.

Para poder comunicarnos mejor.» «Lo haré, pero quiero otra bola Escena», pidió Lucien.

… De camino a casa, con su visión más aguda, Lucien vio que las marcas que dejó en el muro anoche habían sido reemplazadas por marcas nuevas.

«Profesor, estamos bien.

Lobo de Fuego se presentó voluntario para ser tu guía para la reliquia Emden.

¿Dónde nos reunimos?

Búho» Lucien siguió andando sin detener sus pasos.

No había ninguna reliquia mágica llamada Emden.

Se la había inventado.

A medianoche, los herejes empezaban a estar menos alerta.

Con Luz de Luna, Lucien evitó de nuevo su vigilancia y volvió al muro de señales.

Dejó una nueva línea de señales en él.

«Once, noche del viernes.

Entrada este del Cañón Larnaca, Bosque Negro de Melzer.

Profesor.» … La mañana del jueves, Lucien encontró la segunda bola Escena en frente de su cabaña antes de ir a la asociación.

La misma cabaña de madera, la misma mesa de madera.

El rostro de Joel no mostraba emoción alguna, mientras que Alisa se limpiaba las lágrimas en silencio, e Iven parecía asustado.

La luna plateada podía verse a través de la ventana, y varias estrellas brillaban al fondo.

Lucien vio barro fresco en sus zapatos.

De pronto se dio cuenta de algo.

Tal vez la cabaña era solo donde se realizaban las bolas Escena.

El auténtico lugar en el que estaban siendo retenidos debía estar en otra parte.

Por la frescura del barro, ese sitio no debía estar muy lejos de esa cabaña.

… En la sala de prácticas de la princesa, mientras Lucien tocaba el piano a todo volumen, de repente le dijo a Natasha.

—Su Alteza, necesito confesarme.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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