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Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 838

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  4. Capítulo 838 - 838 El extraño rayo
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838: El extraño rayo 838: El extraño rayo Editor: Adrastea Works La Torre de Magia experimental era de color blanco plateado y su estilo arquitectónico no concordaba con la atmósfera general de la Academia Heidler de Magia.

No estaba muy lejos de la Torre Mayor y estaba conectada a ella por ocho puentes grises.

Los estudiantes que vestían negras túnicas de magia caminaban por los puentes.

Siguiendo a Glinton, Donnie y el resto de los estudiantes habían ido a un gran laboratorio que ocupaba la planta entera.

—Hay muchos experimentos fascinantes en Electromagnética, como por ejemplo, aquellos que muestran la inducción electromagnética y las ondas electromagnéticas.

Hice uno con mi hermano mayor, y estábamos sobre el océano más allá de las Islas de la Perla…

—Karl compartió su experiencia con Donnie, y sus ojos brillaban con pasión.

No obstante, Donnie estaba en alerta máxima.

—¿Qué tal fue?

No le importaba lo que Karl hizo, sino qué consecuencia causó.

—¡Fue perfecto!

¡Incluso más perfecto de lo que esperábamos!

—Karl levantó un poco la barbilla con orgullo.

—¿Qué más conseguiste?

¿Cuál fue la consecuencia?

—Preguntó Donnie con gran precaución.

Karl se rio secamente.

—No hubo ninguna consecuencia.

Nuestro experimento creó hasta un nuevo campo de investigación para los arcanistas en Electromagnética: dirigir rayos a gran altura en el cielo usando ondas electromagnéticas, las cuales pueden mejorar en gran medida el poder de muchos hechizos electromagnéticos de rango sénior…

—¿En serio?

—Donnie estaba muy sorprendido.

Como buen estudiante de Corazón de la Naturaleza, estaba bastante familiarizado con ese campo.

—¡Por supuesto!

—Respondió Karl con algo de prisa, pues no le gustaba la sospecha—.

Llevamos a cabo incontables rayos, como un bosque de rayos.

Un par de islas desiertas cercanas también estaban en llamas…

De repente se detuvo ahí y sonrió con vergüenza.

—Mi padre dijo que hay soporte teórico, pero será mejor que uses el…

Donnie ignoró por completo el resto de las palabras.

En su lugar, murmuró.

—Bosque de rayos…

Islas en llamas…

Había decidido mantenerse alejado de Karl más adelante lo máximo que pudiera.

Obviamente, el experimento de Karl distaba mucho de su propósito original: un experimento para probar la comunicación de ondas electromagnéticas.

Glinton les dijo con seriedad.

—Si quieres aprender sobre electromagnetismo, la inducción electromagnética es algo que nunca podéis evitar.

Hoy os mostraré algunos pequeños experimentos al respecto para que todos podáis verlo con vuestros propios ojos.

—Pero tengo que recordaros que un laboratorio de magia tiene reglas muy estrictas.

No obedecerlas tendrá consecuencias negativas para vosotros mismos y también para otras personas.

Y seréis castigados.

No volveré a repetir cuáles son las reglas ya que deberían haberse convertido en parte de vuestra alma desde el quinto curso.

Entonces se dio la vuelta, sus ojos brillaban con luz roja.

Entonces, dos rayos rojos salieron disparados de sus ojos e impactaron en la puerta del laboratorio.

La puerta onduló como si hubiera una capa de agua sobre ella.

Entonces sacó su insignia en la cual había una calavera blanca.

Cuando la insignia fue presionada contra la parte central de la puerta, la puerta se abrió lentamente.

—Se pueden hacer un montón de experimentos aquí.

Así que no podéis entrar en este sin el permiso y la ayuda de un instructor.

Si queréis hacer algunos experimentos por vuestra cuenta, id y solicita el acceso a los laboratorios corrientes de la planta uno a la siete —dijo Glinton.

Donnie murmuró en voz baja.

—¿Pero y si las cosas siguen yendo mal, aunque las reglas se sigan de forma estricta…?

Obviamente, no estaba hablando de sí mismo.

Como hechicero del quinto círculo, Glinton pudo escuchar las palabras de Donnie.

Parecía un poco enfadado y dijo.

—Nada puede salir mal si sigues las reglas.

Si es culpa mía, ninguno de vosotros saldrá herido porque yo estoy aquí.

Además, la Universidad Heidler de Magia ya tiene veintiún años y los accidentes que ocurrieron en el pasado no pueden llenar ni siquiera un trozo de pergamino.

El peor accidente de la historia destruyó una mesa de operaciones.

—Esto es de lo que todos, como instructores en esta universidad, nos sentimos orgullosos.

Esto tiene su origen de lo que conseguimos al construir el “Sendero de la Serenidad”.

—Sí, señor —respondió Donnie a toda prisa.

No quería dar una mala impresión a su mentor.

La organización del laboratorio era muy parecida a la de los laboratorios menos avanzados.

La única diferencia era que había más instrumentos de alquimia que no reconocían.

Los estudiantes podían identificar de todas formas un par de instrumentos y dispositivos, por ejemplo, el famoso Ciclotrón.

Aprovechando la posibilidad de que Karl estaba echando un vistazo a su alrededor, Donnie fue en secreto al otro lado para permanecer más cerca de la puerta.

Después de un par de minutos, Donnie se sintió por fin más relajado al ver que Karl se había ido al rincón, en lugar de buscarlo.

No obstante, enseguida se preocupó más de que pudiera ocurrir un gran accidente en cualquier momento a causa de Karl.

Su nerviosismo llamó la atención de algunos estudiantes cercanos a él.

Una chica de ojos verdes con cabello castaño sonrió.

—No te preocupes.

Es igual que lo que hicimos en nuestra escuela.

El Señor Glinton nos permitirá usar Ciclotrón hoy de todos modos.

No era una chica hermosa, pero la sonrisa habitual en su rostro hacía que la chica tuviera un aspecto bastante relajado y amable.

—Gracias.

Soy Donnie, ¿y tú?

—Donnie respondió cortésmente.

Pero sabía que para él era lógico sentirse muy preocupado.

La chica sonrió.

—Llámame Shirley.

Soy del Ducado de Orvarit.

Espero que me veas como una buena invitada.

Donnie tenía el aspecto típico de un habitante de Holm.

Así que Shirley estaba bromeando.

Natasha había recuperado el control sobre el Ducado de Orvarit y en la actualidad era la Gran Duquesa.

Había rumores que decían que ella le otorgaría el título a su hija menor.

Natasha y Lucien Evans mantuvieron a sus hijos alejados de la atención pública e incluso los nombres de los niños fueron reemplazados por sus títulos en programas de televisión o radio.

—No importa de dónde vengamos, todos somos miembros del congreso y seguidores del conocimiento.

No hay anfitriones ni invitados —dijo Donnie educadamente.

En la escuela de magia, Donnie estaba totalmente consagrado a su estudio y rara vez hablaba con las chicas, pero Shirley hacía que se sintiera bastante relajado.

Shirley asintió y señaló a su mentor.

La clase iba a empezar.

Preocupado como estaba Donnie, aún permanecía concentrado.

Delante, Glinton estaba explicando el descubrimiento y el desarrollo de la inducción electromagnética.

De vez en cuando, usaba experimentos para la demostración y hacía una pausa para que los estudiantes pudieran repetir los experimentos.

Glinton definitivamente merecía el cumplido de Karl.

Por serio que fuera, su conferencia fue bastante interesante y atractiva.

Donnie se había olvidado enseguida de sus preocupaciones.

De alguna forma, Donnie sintió que el cielo en el exterior se había oscurecido mucho, como si espesas y oscuras nubes se estuvieran congregando sobre el edificio.

Además, la atmósfera en el aula se había vuelto bastante opresiva a causa de una energía invisible oscilando en el espacio siguiendo cierta frecuencia.

Donnie se preguntó si iba a llover.

Pues no.

Mientras miraba por la ventana, ¡vio destellos de relámpagos saltando en las oscuras nubes!

¡Pero estaban en el Mundo de las Almas!

¡No había tormenta ni oscuras nubes allí!

¡Estaban bajo la protección del mythal de la Universidad Heidler de Magia!

¡El clima no variaba allí!

Recordó el hermoso rostro de Karl y espetó.

—¡Señor, mire!

Glinton se percató al instante del inminente peligro.

Rápidamente conjuró un hechizo y algunos remolinos de campo de fuerza aparecieron frente a las ventanas.

Entonces ordenó con decisión.

—¡Salid del laboratorio!

Mientras los aprendices entraban en pánico, Donnie, quien estaba mentalmente preparado, estaba actuando con calma.

—Sin prisa.

¡Sigue las reglas y sal uno tras otro!

Glinton echó un vistazo a Donnie y asintió con aprobación.

—La vida alquímica activará los círculos mágicos de defensa enseguida.

Siguiendo las orientaciones, los aprendices salían del laboratorio en gran orden y buena eficiencia.

Enseguida, solo el mentor quedó en el laboratorio.

Glinton lanzó un suspiro de alivio.

Cuando estaba a punto de irse, escuchó un ensordecedor “boom”.

Un rayó tan denso como un viejo árbol golpeó la capa exterior de la defensa de la Torre de Magia y la hizo pedazos, mientras que los remolinos del campo de fuerza para absorber energía no estaban ayudando en absoluto.

Glinton se sobresaltó.

Pareciendo un poco incómodo, salió rápidamente del laboratorio con un parpadeo.

Con la ayuda de la vida alquímica, los aprendices habían sido enviados a una zona abierta a lo lejos.

Vieron densos rayos como serpientes enormes atacando el laboratorio que acababan de abandonar.

Los atronadores “boom” no se detendrían.

Los estudiantes podían escuchar el escudo de defensa de la Torre de Magia crujir y chasquear.

El laboratorio se incendió enseguida y el denso humo había desbordado todo el lugar.

Donnie nunca había visto algo así antes.

Sus ojos estaban bien abiertos y sus manos temblaron ligeramente.

Si no hubiera sido su mentor y la protección de la Torre de Magia, y de su aviso con antelación, ¡ya estaría muerto!

—Este es el accidente más terrible en los últimos veintiún años…

—dijo una voz ronca.

Donnie se dio la vuelta sorprendido y vio al gordito en cuclillas en el suelo, quien estaba mirando la torre en llamas a través de las extrañas gafas en su nariz.

Las gafas seguían parpadeando, pero no llamaban la atención de nadie en semejante situación.

Donnie recordó que el gordito era en efecto uno de sus compañeros de clase en el programa de Estructura Corporal y Genética, y estaban juntos en la torre antes.

—¿Qué estás haciendo?

—Preguntó Donnie El gordito sostenía una pila de papel con su mano izquierda y su mano derecha se movía rápidamente con una pluma.

Respondió sin siquiera mirar atrás.

—Le escribo a Sensación de Allyn.

Aprecian mi talento y me han convertido en su corresponsal especial.

¡Esto va a estar en portada!

¡Además voy a ganar un buen dinero con él!

Donnie echó un vistazo al artículo y vio el título de la noticia dado por el gordito.

¡Terrible!

El Accidente más Grave en Veintiún años; ¡Dolor!

¡Consecuencias de la Negligencia de la Universidad Heidler!

—Bueno, ¿eh?

—Dijo el gordito con orgullo.

—No está mal —Donnie hizo una pausa—, por cierto, ¿cómo te llamas?

—…

—el gordito se quedó en silencio.

En ese momento, alguien estaba murmurando a su lado.

—Ese es mi fin…

¿Me echarán?

Lu Xiaoen se enfadará si se entera…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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